Ana Rowe y Cathy Maree
La República de Sudáfrica se extiende por una superficie de 1.219.912 km2 con una larga costa de 2.798 km en el cono sur del continente africano. La población, de 46,6 millones (http://www.statssa.gov.za/), está compuesta de cuatro grupos según su clasificación propia en el censo oficial del año 2001 (http://www.safrica.info/ess_info/sa_glance/):
La gran mayoría negra africana no representa un grupo homogéneo, pues de las once lenguas oficiales del país, nueve son lenguas africanas y éstas reflejan diferencias no sólo lingüísticas sino también culturales. El grupo «blanco» tampoco es homogéneo y se divide principalmente en angloparlantes y los de habla afrikáans (el habla de los descendientes de los colonos de origen holandés, alemán y francés). También existen otras comunidades pequeñas de inmigrantes europeos que continúan expresándose en su lengua de origen: portugués, italiano y alemán. Los de raza mixta, quienes se conocen por el término controversial coloured (personas de color) en Sudáfrica, en su mayoría hablan el idioma afrikáans. El grupo indio/asiático principalmente consiste en descendientes de personas provenientes de la India en el siglo xix. Su lengua de uso hoy en día es el inglés pero muchos guardan y promocionan sus lenguas de origen. Existe una importante comunidad china que también mantiene lazos culturales y lingüísticos con China o Taiwan.
Si la lengua materna le lleva al individuo a identificarse con un grupo, también lo hace la religión. Dos tercios del pueblo sudafricano se clasifican como cristianos, pero no es una afiliación religiosa uniforme. Aunque la mayoría profesan la fe protestante, existe una multiplicidad de iglesias o congregaciones que combinan creencias y prácticas del protestantismo occidental con las creencias y prácticas tradicionales africanas. Otras religiones de importancia en Sudáfrica son el islam, el hinduismo y el judaísmo, y éstas tienen la particularidad de poder influir en la situación lingüística del país porque promocionan el aprendizaje del árabe, las lenguas índicas y el hebreo respectivamente.
De lo anterior se puede apreciar que Sudáfrica es un país pluricultural cuyos habitantes hablan una gran variedad de lenguas. Pero esto no significa que todos son multilingües, como veremos a continuación.
Con el fin de acomodar a los distintos pueblos y las variadas culturas que forman la nación sudafricana, la Constitución de Sudáfrica de 1996 (capítulo 1, artículo 6: http://www.concourt.gov.za/constitution/index/) reconoce y garantiza la igualdad estatutaria entre estas once lenguas (en orden alfabético):
Según las respuestas a preguntas específicas del censo oficial de 2001, el 23,8% de los sudafricanos tienen el isizulú como lengua materna; el 17,6% tiene el isixhosa; el 13,3% el afrikáans; y el 8,2% el inglés. Los hablantes de las demás lenguas figuran entre el 7% y el 9%. Es de notarse que el inglés, siendo la lengua más empleada en los sectores oficiales, públicos y comerciales del país, sólo ocupa el quinto lugar entre las lenguas habladas en Sudáfrica. Éste es un factor importante cuando más adelante hablemos del lugar del español y otras lenguas extranjeras en este país.
Sudáfrica está dividida políticamente en nueve provincias (véase mapa en http://www.aha.co.za/South_Africa/travel/RSA_map.htm). Resulta que a estas divisiones también corresponden dominios lingüísticos, de acuerdo con estos datos (http://www.safrica.info/ess_info/sa_glance/):
La gran mayoría de la población sudafricana negra tiene como lengua primera y segunda, y hasta tercera, un idioma africano-indígena. Desde el año 1994, fecha en la que se celebraron las primeras elecciones democráticas de Sudáfrica, la política del gobierno del Congreso Nacional Africano (ANC) ha sido promover este estado de multilingüismo en todos los sectores de la vida pública y, fundamentalmente, en el entorno escolar. Prefieren distanciarse de la política de asimilación lingüística de los países francófonos y lusófonos de África, cuyos nacionales con formación tienen como primera lengua el francés o el portugués. En el boletín oficial del Estado sobre el papel de las lenguas en la educación, figura como uno de los objetivos el de apoyar la enseñanza y el aprendizaje de todas las lenguas requeridas en Sudáfrica, incluso las que son importantes para el comercio y la comunicación internacional (Government Gazette, 1997, p. 4). Veremos más adelante como esto ha impactado en el aprendizaje y la enseñanza de lenguas extranjeras y del español en particular.