Ana Rowe y Cathy Maree
En este apartado ojeamos en forma diagramática y estadística la situación de los estudios de idiomas extranjeros en Sudáfrica para poder contextualizar mejor la situación del español en el apartado siguiente. Comentamos primero los estudios a nivel primario y secundario, luego a nivel universitario y, finalmente, nos referimos a los centros semioficiales y privados donde se enseñan lenguas.
La adopción de la Constitución de la República de Sudáfrica en 1996 formó la base para la transformación y el desarrollo de un currículo nuevo en el que se promoverían la transformación social, la educación basada en objetivos, un alto nivel de conocimientos y habilidades en los alumnos y el aprendizaje integral de teoría, práctica y reflexión (National Curriculum Statement, 2004, p. 2). Los nuevos planes de estudio que incorporan éstos y otros principios ya han entrado en vigor en las escuelas de educación primaria, y para el año 2006 estarán en vigor en las de secundaria.
Uno de los objetivos primordiales del nuevo currículo es el fomento del «multilingüismo aditivo» (National Curriculum Statement, 2004, p. 9): desde el primer curso los alumnos están obligados a incluir al menos dos idiomas oficiales como asignaturas obligatorias y pueden elegir más idiomas como asignaturas troncales y/o electivas. De hecho una de estas lenguas obligatorias será o el inglés o el afrikáans, las lenguas de enseñanza en todos los colegios sudafricanos, mientras que la otra lengua será determinada principalmente por el número de hablantes en la región. Por ejemplo, en la provincia de Kwazulu Natal las lenguas suelen ser el inglés (lengua de enseñanza) y el isizulú (lengua materna de la mayoría de la población). La oferta de lenguas adicionales, oficiales o extranjeras, depende de los recursos humanos y financieros de cada colegio. En realidad esto significa que la enseñanza de lenguas extranjeras en la educación primaria (cursos 1 a 7) es escasísima.
En el año 2003 el Ministerio de Educación de Sudáfrica aprobó la incorporación de once idiomas extranjeros en el currículo nacional en el nivel secundario (cursos 8 a 12): alemán, árabe, español, francés, hebreo moderno, italiano, portugués y las lenguas índicas: hindi, gujarati, tamil y urdu. Esto significa que el alumno puede incluir una o más de estas lenguas en su plan de estudios para el examen que marca el final de la enseñanza secundaria.
En la tabla 2 figuran el número de los colegios privados y estatales en 1998 y en 2003 donde ha habido enseñanza oficial y extra-oficial de cada lengua extranjera (por extra-oficial se entiende que la lengua se imparte por profesores particulares contratados por el colegio o por los padres del alumno) y el número de alumnos en 1970, 1980, 1990, 1998 y 2003 que se han inscrito en los exámenes nacionales preuniversitarios, o el bachillierato. Se notará que en algunos casos —chino, griego, japonés y ruso— la lengua se enseña pero no es examinada oficialmente en Sudáfrica. Estos alumnos suelen presentarse a los exámenes externos de Nivel A (A Level) de Gran Bretaña. La raya (—) indica los casos en que la lengua no fue materia de examen en Sudáfrica en el año indicado.5
Las estadísticas de la tabla indican que a partir del año 1980 ha habido un descenso en el número de alumnos de alemán. En el caso del francés los números han vuelto a subir, gracias en gran parte a los esfuerzos de la Embajada de Francia y de la Alliance Française. Sin embargo, nos consta que una u otra de estas lenguas, tradicionalmente incluidas en el currículo secundario tanto de los colegios estatales como de los privados en toda Sudáfrica, van desapareciendo de los colegios en muchas de las nueve provincias del país. El factor principal que ha influido en esta situación es la lenta pero continua reducción de la subvención del Estado para estas asignaturas (las demás lenguas extranjeras nunca han sido subvencionadas). Por lo visto la política gubernamental nacional de promover el aprendizaje de lenguas extanjeras no es respaldada por los fondos necesarios de la Tesorería Nacional. En 2003 el ministro de Educación solicitó la ayuda de las misiones diplomáticas y de otras comunidades relevantes para la subvención de su propia lengua. Esto significa que los profesores, los materiales y la formación de los profesores estarían a cargo de estos grupos interesados, pero la enseñanza se llevaría a cabo en horas de clase, no en horas extraescolares. Las Embajadas de Italia y Portugal ya tienen establecidos los programas para sus lenguas en colegios previamente identificados como favorablemente dispuestos a incorporar el italiano o el portugués como «la segunda lengua adicional» (siendo las dos primeras las obligatorias, como ya se ha explicado anteriormente). Dichas embajadas cuentan con el apoyo del Instituto Dante Alighieri y con el Instituto Camões para los profesores y su formación profesional. Los resultados son muy positivos. En el caso del italiano, por ejemplo, se han inscrito más de 1.000 alumnos (cursos 8 a 12) desde el inicio del programa en 2001. Se espera que para los exámenes finales de 2005 habrá por lo menos 300 candidatos, un destacado aumento si lo comparamos con los 30 alumnos que se examinaron en 2003 (véase tabla 2). Con respecto al árabe moderno, al hebreo moderno y a las lenguas índicas, son sus comunidades religiosas y/o étnicas las que financian la enseñanza de sus respectivas lenguas.
Hasta la fecha el español no se imparte oficialmente en Sudáfrica en ningún colegio o instituto de enseñanza media o superior. Sin embargo, sí forma parte de las lenguas extranjeras que el alumno puede elegir para presentarse al examen oficial nacional o el bachillerato, que también es el examen de ingreso a la universidad. Como ya indicamos en el apartado anterior, los alumnos se preparan por sí solos o con la ayuda de profesores particulares contratados por el colegio o por los padres. También pueden matricularse en los cursos a distancia de español para principiantes de la Universidad de Sudáfrica (UNISA). Las clases presenciales suelen tener lugar después del horario oficial del colegio o bien durante un periodo libre del alumno. Las cifras citadas en la tabla 2 demuestran que el número de candidatos que se presentan para el examen oficial nacional de español va aumentando poco a poco. Este fenómeno puede explicarse por tres razones principales: a) el incremento en el número de familias diplomáticas hispanoparlantes asentadas en Sudáfrica desde las primeras elecciones democráticas de 1994, cuyos hijos continúan sus estudios en colegios sudafricanos; b) la llegada de más y más hombres y mujeres de negocios cuyos hijos han estudiado el español anteriormente en colegios en otras partes del mundo y desean mantenerlo; y c) programas de becas de intercambio que ofrecen a alumnos sudafricanos la oportunidad de vivir con familias e ir a colegios en el mundo hispano, Argentina y México principalmente; de regreso a Sudáfrica estos alumnos incluyen el español como asignatura en su plan de estudios.
Desde abril de 2002, y gracias al generoso patrocinio de la empresa española Acerinox, se viene pagando a través de la Embajada de España en Pretoria el salario de una profesora de español en el Pretoria High School for Girls (Colegio Secundario Femenino de Pretoria), uno de los colegios más pretigiosos de la zona. Esta situación sólo se podrá mantener mientras se siga contando con la ayuda de esta empresa.
Tras la inclusión del español como una de las lenguas extranjeras que se podrán cursar en la enseñanza secundaria sudafricana a partir del año 2006, la Embajada de España en Pretoria, en colaboración con un grupo de tres expertos que está trabajando en este tema desde julio de 2003, tratará de identificar más colegios en las ciudades de Johannesburgo, Durban y Ciudad del Cabo con objeto de que incluyan el español en sus planes de estudio.
La Embajada de España en Pretoria ha remitido una consulta al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, al Ministerio de Educación y al Instituto Cervantes sobre la forma de financiar a los profesores de los colegios que accedan a incluir el español en sus programas.
Por supuesto es un proceso lento, pero constatamos que el destacado éxito de proyectos semejantes para la difusión del italiano promete un aumento considerable en el futuro número de alumnos de español en secundaria.
Según decida el colegio, los alumnos de español siguen el plan de estudios durante los cinco cursos de secundaria o sólo durante los tres últimos cursos (10 a 12). El plan tiene que conformarse con los criterios generales establecidos por el Ministerio de Educación sudafricano, pero dentro de éstos existe mucha libertad para diseñar un programa independiente. El programa de español consiste en dos partes: el aprendizaje de la lengua según un enfoque comunicativo y el estudio y análisis de la cultura y la literatura del mundo hispano. Al final de los estudios secundarios el examen nacional se divide en tres pruebas: una prueba escrita y una prueba oral en las que se examinan la comprensión, la expresión y el uso correcto de la lengua, y otra prueba escrita en la que se presentan preguntas sobre las obras literarias del programa y sobre el país hispano que el alumno habrá elegido con anterioridad. Los materiales didácticos de la lengua quedan a la libre selección de los profesores; en cuanto a las lecturas literarias, la junta examinadora circula cada dos años una lista de las obras que se estudiarán durante ese bienio. Cada año aparece un informe destinado a los profesores en el que los examinadores oficiales comentan el estándar logrado en las pruebas finales, junto con comentarios y sugerencias para mantener o mejorar el nivel de los alumnos del año siguiente.
En la tabla 3 podemos ver cuándo fue establecida cada lengua como disciplina (materia que se imparte hasta el nivel de posgrado), en cuántas de las veintiuna universidades sudafricanas se enseña actualmente, en qué universidades ha sido eliminada y el número de alumnos matriculados en 1970, 1990, 1998 y 2004 (número que incluye a los alumnos de pre y posgrado, aunque estos últimos son relativamente escasos). Conviene aclarar que no aparece el holandés en nuestra lista, aunque se enseña en muchas universidades sudafricanas, porque esta lengua forma parte del currículo de los departamentos de afrikáans y por lo tanto no se imparte como lengua extranjera.
La eliminación de muchas de estas disciplinas en varias de las universidades más prestigiosas del país (cuarta columna) y la reducción del número de cursos ofrecidos responden a una serie de reestructuraciones impuestas en parte por los recortes de presupuesto del gobierno —todas las universidades acreditadas en Sudáfrica son públicas— y en parte por el bajo número de estudiantes matriculados en estas materias. En las columnas quinta, sexta y séptima de la tabla 3 se observa un descenso progresivo en el número de estudiantes matriculados en algunas lenguas extranjeras. Un hecho preocupante pero al mismo tiempo comprensible si se tiene en cuenta el gran cambio operado en la población universitaria durante los años noventa, que de haber sido, históricamente, una población principalmente de vinculación y origen europeos, pasa a ser una población creciente de lengua y origen africanos cuya prioridad lingüística es el estudio del inglés (Lapuerta Amigo, 1997, p. 489). En la columna octava de la tabla 3 podemos ver un incremento notable en el número de estudiantes de lenguas extranjeras. Aunque nos parece apresurado sacar conclusiones, este aumento reciente quizá se deba a la estabilización de las universidades después de un periodo de reestructuraciones y cambios y a una población universitaria que comienza a ser más consciente de los requerimientos de la comunidad global.
En la actualidad el español como disciplina universitaria sólo se ofrece en la Universidad de Sudáfrica (Unisa). Situada en Pretoria, pero con centros repartidos por todo el territorio nacional, es una universidad de educación a distancia, parecida a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) española. Unisa es la mayor universidad del país, con 200.000 estudiantes distribuidos por todo el sur de África, e incluso por el mundo entero. El español se incorporó al Departamento de Lenguas Románicas en 1966 como materia del grado BA (Bachelor of Arts), programa de tres años de estudio equivalente a la diplomatura universitaria en el sistema educativo español. Su introducción se debió a la iniciativa del entonces director del departamento, para quien era indiscutible integrar el español dentro de las disciplinas románicas, y a la creciente prosperidad de la universidad basada en el gran aumento de estudiantes. A partir de 1977 se agregaron los grados de BA Honours, programa de especialización en español, MA (Master of Arts) o maestría, titulación que corresponde a los cursos de doctorado y la memoria de la licenciatura en España, y D. Litt. et Phil. o doctorado. Los cursos comprenden Lengua Española (principiantes hasta el nivel avanzado), Español para Usos Específicos, Historia de la Lengua, Traducción y Traductología, Literatura Española (Siglo de Oro y siglo xx) e Hispanoamericana (de 1492 hasta el presente) y Civilización de España e Hispanoamérica. El cuerpo docente en la actualidad está formado por tres profesores de la plantilla de la universidad y un lector-becario procedente de la Agencia Española de Cooperación Internacional (Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación).
Desde 1983 hasta 1997 la Universidad de Natal en Durban (UND) también ofreció programas de pre y posgrado en español, semejantes a los de Unisa, pero a diferencia de ésta, la UND es una universidad presencial. La universidad cerró el Subdepartamento de Español en 1997 debido a las reducciones en los subsidios del gobierno.
Sin embargo, en el año 2004 la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT) abrió un Subdepartamento de Español con una profesora enviada y financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI). Durante ese año se ofreció el primer curso del programa de español como materia para el grado BA (Bachelor of Arts), que se espera ampliar con un segundo y tercer curso en 2005 y 2006 respectivamente. El número de estudiantes matriculados fue 83, una cantidad inicial muy prometedora dentro del contexto sudafricano.
A su vez, la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo (WITS) estableció en el año 2001 un Subdepartamento de Español que también, como es el caso de la Universidad de Ciudad del Cabo, costea la AECI. No obstante, en este centro la oferta de español se limita a un solo curso o primer año. Aquellos estudiantes que desean proseguir con los estudios de español a nivel más avanzado generalmente se matriculan de esta asignatura en Unisa. La progresión en el número de estudiantes de español matriculados en la Universidad de WITS a lo largo de estos años ha sido la siguiente: 20 (2001), 40 (2002), 40 (2003) y 45 (2004). A pesar de no ser unas cifras muy altas, han convertido al español en la segunda lengua más demandada por los alumnos en esta universidad, después del francés y por delante del alemán y el italiano.
Las universidades sudafricanas cuentan con apoyo y ayudas de las misiones diplomáticas del mundo hispánico. La ayuda de la Embajada de España y del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación se traduce en conceder becas a estudiantes sudafricanos para estudiar en universidades españolas, en nombrar a lectores españoles para la difusión de la lengua, en proporcionar libros y otro material de estudio y en otorgar subvenciones para congresos y otros eventos. La Embajada de México ofrece becas para estudiar en ese país. Todas las embajadas de Hispanoamérica —Argentina, Colombia, Cuba, Chile, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela— ofrecen apoyo en forma de participación activa en eventos culturales en colaboración con las universidades sudafricanas.
Quienes desean o tienen que aprender una lengua extranjera en Sudáfrica fuera de los centros universitarios y escolares tienen acceso a una variada gama de posibilidades, desde las semioficiales hasta las privadas.
La Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores ofrece programas a lo largo del año a sus cadetes y oficiales destinados a las misiones diplomáticas sudafricanas en el extranjero. Imparten cursos desde el nivel inicial hasta el intermedio en alemán, árabe moderno, francés, español y portugués. También ofrecen cursos en otros idiomas, por ejemplo el chino mandarín y el ruso, según la demanda. De acuerdo con sus estadísticas más recientes, la lengua que más se estudia es el francés, debido al alto número de países francófonos en África con representación diplomática sudafricana. La segunda lengua más estudiada es el español.6
La Dirección de Lenguas del Ministerio de Defensa imparte cursos en las siguientes lenguas, desde el nivel inicial hasta el nivel intermedio: alemán, español, francés, portugués y suajili. Los estudiantes son aquellos oficiales que van como agregados militares o como consejeros militares en las operaciones de mantenimiento de la paz. Para ellos la lengua más estudiada es el francés, seguido del portugués.7En los últimos diez años, estos cursos de español han experimentado un notable aumento.
Como parte de sus programas de extensión universitaria o educación continua para adultos, son cuatro las universidades sudafricanas que ofrecen cursos de lengua: la Universidad de Sudáfrica (Unisa), la Universidad de Witwatersrand (WITS), la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT) y la Universidad de Natal (UND). Todos son cursos de corta duración (de un mes a cuatro meses) y se centran en el nivel inicial. Las lenguas que ofrecen son: alemán, francés, español, italiano, portugués, ruso y, en WITS, el idioma de signos para sordomudos. El número de estudiantes en cada lengua se limita a unos diez o puede llegar hasta quince por sesión y/o curso. Según los directores de estos programas, el idioma más estudiado es el francés. Las universidades de Sudáfrica (UNISA), Witwatersrand (WITS), Ciudad del Cabo (UCT) y Natal (UND) son las únicas que ofrecen cursos extracurriculares en español, destinados a principiantes y estudiantes de nivel intermedio. Los cursos forman parte de los programas de extensión universitaria o, como también se conocen, de educación para adultos. Suelen ser cursos de duración corta —de seis semanas a cuatro meses— que se imparten por la tarde, después de las horas de trabajo. Expiden certificados de competencia en la lengua, pero no son acreditativos.
La enseñanza de alemán, francés, italiano y portugués cuenta con escuelas subvencionadas por los gobiernos alemán (Goethe Institut), francés (Alliance Française), italiano (Dante Alighieri) y portugués (Instituto Camões). Estos centros se encuentran en las principales ciudades del país. Tres de ellos preparan a sus alumnos para los exámenes oficiales de competencia comunicativa en sus respectivas lenguas: en alemán, el Zertifikat Deutsch als Fremdsprache (ZDaF); en francés, el Diplome en la Langue Française (DELF); en portugués, el diploma de Português Língua Extranjera (PLE). La Alliance Française ha establecido escuelas en las grandes urbanizaciones negras de Soweto, cerca de Johanesburgo y en Mitchell’s Plain cerca de Ciudad del Cabo, donde el número de alumnos va creciendo. Hasta la fecha el Instituto Cervantes no tiene ningún centro en Sudáfrica, sólo ofrece los exámenes del Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE).
Por último existen las academias privadas, principalmente en las grandes ciudades del país. Puesto que en Sudáfrica no existen las conocidas escuelas internacionales como, por ejemplo, Berlitz, estas escuelas de lengua se han establecido por iniciativa de sus dueños particulares. Según dicen los directores, el número de alumnos en la última década ha registrado un aumento considerable en el inglés como lengua extranjera o segunda lengua y en el isizulú, considerado extraoficialmente la lingua franca negra-indígena de los sudafricanos. También señalan que el portugués, alemán y francés ocupan los siguientes puestos, y en este orden, principalmente por razones comerciales. Respecto al español todos aseguran que el número de estudiantes aumenta progresivamente, pero va por épocas. El interés por la lengua se encuentra en los negocios, se aprende la lengua por cuestiones de trabajo, indistintamente para establecer transacciones con España o Hispanoamérica.
En cuanto a iniciativas privadas, existen escuelas de lengua en las que se imparte español en las ciudades más grandes; en Johannesburgo hay cuatro escuelas, en Ciudad del Cabo siete y Durban cuenta con dos academias. Según el director de The Latin Connection, una escuela situada en Ciudad del Cabo dedicada exclusivamente a la enseñanza del español, la demanda de clases de español ha ascendido en un 70% durante los doce años de su existencia. Ninguna de estas escuelas expide diplomas o títulos acreditativos.
Gracias a la iniciativa del Consulado General de España en Sudáfrica y a los esfuerzos del director de The Latin Connection en Ciudad del Cabo, los estudiantes de español han podido acceder a los exámenes del Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE) desde 1999. Los diplomas son títulos oficiales otorgados por el Instituto Cervantes. Los exámenes de nivel inicial, intermedio y superior se realizan en el Consulado General de España en Ciudad del Cabo y en la Universidad de Sudáfrica (Unisa) en Pretroria dos veces al año. Más de cien candidatos se han presentado a estos exámenes a pesar de que no existen cursos de preparación para ellos.