Sin duda, algunas de las dedicatorias más conmovedoras que se conservan en la biblioteca de Julio Cortázar, las encontramos en los libros de la poeta argentina Alejandra Pizarnik. «A mi Julio», se lee en Nombres y figuras. «Muchos besos en la frente. (__) de los ojos azules (Te extraño) Tu amiguita dés lettres».
Cubierta del libro Nombres y figuras, de Alejandra Pizarnik. La esquina, 1969.
Primera página de Nombres y figuras, con dedicatoria autógrafa de Alejandra Pizarnik.Alejandra y el matrimonio Cortázar, Julio y Aurora, se conocieron en París y casi desde el primer momento ambos ejercieron sobre ella un papel protector, un tanto paternal o fraternal, de hermanos mayores.
Cubierta del libro Los trabajos y las noches, de Alejandra Pizarnik. Sudamericana, 1965.
Primera página de Los trabajos y las noches, con dedicatoria autógrafa de Alejandra Pizarnik.
Las dedicatorias de Pizarnik muestran cómo a lo largo del tiempo su situación personal se va deteriorando, en lo que se convierte en un estremecedor testimonio de la depresión y la locura:
A mis queridos Aurora y Julio, este pequeño Árbol de Diana prisionera —esta promesa de portarme mejor a partir de hoy —25 de febrero de 1963— y esta otra de hacer poemas más puros y hermosos —si me esperan.
Y sobre todo y ante todo, un inmenso y minucioso abrazo (es decir: 2) de Alejandra.
Cubierta del libro Árbol de Diana, de Alejandra Pizarnik. Sur, 1962.
Primera página de Árbol de Diana, con dedicatoria autógrafa de Alejandra Pizarnik.En Noche compartida escribe: «Besos infinitos a mis amiguitos Julio y Aurora y Aurora y Julio de su Alejandra». Y acompaña la dedicatoria con una pegatina casi infantil.
Primera página de Noche compartida en el recuerdo de una huida, de Alejandra Pizarnik. Buenos Aires, 1966.
Página de Noche compartida en el recuerdo de una huida, con dedicatoria autógrafa de Alejandra Pizarnik y pegatina.Las dedicatorias van cambiando con el paso del tiempo, se vuelven desordenadas y un tanto caóticas.
Primera página de Extracción de la piedra de locura, de Alejandra Pizarnik. Papeles de Sons Armadans, 1970.
Página de Extracción de la piedra de locura, con dedicatoria autógrafa de Alejandra Pizarnik.En La pájara en el ojo ajeno se aprecia claramente cómo la enfermedad se presenta de un modo demoledor. Toda la página es un caos de notas, postdatas y comentarios desordenados que muestran una Alejandra que se coloca al borde del precipicio.
Su letra, nerviosa, no es fácil de interpretar. Utilizo la transcripción que de la página hizo Blanca Berasategui para El Cultural:
Julio este textículo les parece joda. Solamente vos sabés que el más mínimo chiste se crea en momentos en que la vida est à l’auteur de la morte. Muy tuya Alejandra.
Julio fui tan abajo. Pero no hay fondo
Julio, creo que no tolero más las perras palabras
La locura, la muerte. Nadja no escribe. Don Quijote tampoco.
Julio, odio a Artaud (mentira) porque no quisiera entender tan sospechosamente bien sus posibilidades de la imposibilidad.PS
Me excedí, supongo. Y he perdido, viejo amigo de tu vieja Alejandra que tiene miedo de todo salvo (ahora, oh Julio) de la locura y de la muerte. (Hace dos meses que estoy en el hospital. Excesos y luego intento de suicidio —que fracasó, hélas)PS En el hospital aprendo a convivir con los últimos desechos. Mi mejor amiga es una sirvienta de 18 años que mató a su hijo. Empecé a leer Diarios. Te apruebo mucho políticamente. Tu poema de Panorama es grande porque me hizo bien (lo leí en el hospital).
Cubierta del libro La pájara en el ojo ajeno, de Alejandra Pizarnik. Papeles de Son Armadans 1970.
Página de La pájara en el ojo ajeno, con dedicatoria autógrafa de Alejandra Pizarnik.Alejandra Pizarnik se suicidó en septiembre de 1972.

