Julio Cortázar acostumbró durante mucho tiempo a firmar sus libros, en las primeras páginas en blanco. En ocasiones sólo con su nombre, y en otras con la ciudad y el año en el que los compró o leyó.
Aquí se muestran algunas de las firmas que utilizó a lo largo de los años: Julio Cortázar; Julio C; Cortázar y Julio Denis, seudónimo con el que publicó su primer poemario, Presencia, en 1938, y diversos artículos en diarios y revistas en los años cuarenta.
Es curioso porque, entre sus libros, aparece uno dedicado por Jules Supervielle precisamente a Julio Denis.
Oublieuse mémoire, de Jules Supervielle. Gallimard, 1949.
Dedicatoria autógrafa de Jules Superville a Julio Denis (Julio Cortázar) en Oublieuse mémoire.
En la biblioteca de Julio Cortázar hay un buen número de libros dedicados por escritores coetáneos que permiten conocer la relación de amistad que mantuvieron a lo largo de los años. Entre otros amigos entrañables, figuran los cuatro a quienes se dedica un lugar especial en esta exposición. Se trata de Pablo Neruda, José Lezama Lima, Octavio Paz y la poetisa argentina Alejandra Pizarnik.
De Neruda hay en la biblioteca de Cortázar casi una treintena de libros, muchos de los cuáles tienen dedicatorias autógrafas, la mayoría firmadas en los años 70.
Neruda escribía con tinta verde, letra enorme, y a través de sus dedicatorias se ve la enorme amistad que le unió a Cortázar. Por ejemplo, en un ejemplar de Estravagario le escribe: «Me pareció saber que esta edición la habías perdido, te la renuevo porque me llegó recién y te abrazo una vez más».
Cubierta de Estravagario, de Pablo Neruda. Losada, 1958.
Dedicatoria autógrafa de Pablo Neruda a Julio Cortázar en Estravagario.Mientras que en La espada encendida se felicita de que finalmente haya acudido a visitarlo a Isla Negra: «A Julio Cortázar, por fin en Isla Negra. Su amigo de antes y después».
Cubierta de La espada encendida, de Pablo Neruda. Losada, 1970.
Dedicatoria autógrafa de Pablo Neruda a Julio Cortázar en La espada encendida.Especial atención merece la dedicatoria en el discurso de recepción del Premio Nobel, en el que le escribe: «A Julio Cortázar, su amigo Pablo Neruda».
Es curioso también el ejemplar de Estravagario firmado en la propia tapa.
Cubierta de Estravagario, Losada, 1969, con dedicatoria autógrafa de Pablo Neruda a Julio Cortázar.
Y la dedicatoria de Geografía infructuosa, que presenta restos de agua, tal vez de alguna inundación en la biblioteca, puesto que hay más libros afectados, entre otros, el ejemplar de Fin del mundo.
Cubierta de Geografía infructuosa, de Pablo Neruda. Losada, 1972.
Dedicatoria autògrafa de Pablo Neruda a Julio Cortázar en Geografía infructuosa.
Cubierta de Fin del mundo, de Pablo Neruda. Losada.
Dedicatoria autógrafa de Pablo Neruda a Julio Cortázar en Fin del mundo.También entre los libros de Cortázar están las memorias de Neruda, Confieso que he vivido, publicadas tras su trágica muerte en Chile, días después del golpe militar de Pinochet. El ejemplar está lleno de anotaciones a través de las cuales Cortázar dialoga con su amigo desaparecido.
En la página 114, le escribe: «Craso error, Pablo»; en la 418 le enmienda un recuerdo: «Te confundes con la fiesta para tus 70 años»; y en la 379 le escribe: «Pinochet se los venderá a los yanquis, es lo más seguro», refiriéndose a la colección de libros y caracolas que el escritor había donado al Estado chileno.

