¿Traducir al espanglis? (II)
Por Enrique Bernárdez ¿Traducir
al espanglis? (I)
¿Se puede traducir de cualquier lengua a
cualquier otra?; ¿de cualquier forma de habla a cualquier otra forma de habla? Parecería
que sí, porque es tan posible, tan fácil o tan difícil, traducir del español al !kung
del Kalahari (la admiración ! indica un sonido propio de esa lengua) como a la inversa
(al !kung le faltan palabras para muchos conceptos nuestros, como a nosotros para muchos
suyos). Lo cierto es que para traducir, lo que hace falta es una cierta estabilidad en la
lengua a la que traducimos. Aparentemente, un habla mixta como el espanglis carecería de
esa estabilidad, porque no siempre puede saberse si para un cierto concepto se va a
utilizar una palabra española o inglesa. Pero existen ciertas probabilidades bastante
claras, sin embargo, de modo que en la mayoría de los casos podemos predecir, aunque no
con total seguridad, la palabra que aparecerá más probablemente; en realidad es lo que
pasa al traducir a cualquier lengua, pues hay sinónimos y casisinónimos, que en
espanglis corresponden a alternativas respectivamente inglesa y española, suficientemente
comprensibles para los hablantes (de espanglis). Ya sabemos, por otra parte, que la
gramática del espanglis es española, más exactamente la propia de la variante mexicana
o portorriqueña. Así que en principio no habría problema para traducir a esa forma de
habla, aunque la tarea sería más complicada que si se estuviera vertiendo la novela a
una lengua ya bien estabilizada y con diccionario, digamos el bengalí, el suahili o el
quechua.
En realidad, el espanglis no es un piyin ni un
sabir ni nada de eso (como el papiamento, del que tuve oportunidad de hablar hace ya
tiempo en estas virtuales páginas) porque no se ha producido la simplificación radical
de la gramática que caracteriza a estas formas de habla. Es una lengua mixta, pero
casi exclusivamente en el vocabulario; cerca de nosotros hay varias hablas de este tipo,
incluyendo el caló más habitual, que tiene elementos gramaticales y palabras de origen
hindú en un habla básicamente castellana. Y una vecina mía, ya de edad pero aún no muy
anciana, habla una perfecta mezcla de gallego y castellano, como tanta gente en
Galicia cuando intentan expresarse en castellano con escasa instrucción escolar. Los
muchos años que mi vecina lleva en Madrid apenas han alterado, al parecer, su forma de
hablar. En Aragón existe otra mezcla semejante, entre catalán y castellano/aragonés, y
algunas formas de valenciano conservan intacta la gramática propia de esa variedad del
catalán mientras que introducen una gran cantidad de palabras españolas más o menos
modificadas. En la frontera entre Uruguay y Brasil se habla el portuñol, una
mezcla de portugués y castellano, y el mexicano es una especie de nahuañol,
es decir, una mezcla de castellano y náhuatl. Pero algo parecido sucede a menor
escala, en conversaciones entre hablantes más o menos bilingües de catalán y
castellano, por ejemplo, que frecuentemente empiezan la frase en una lengua, siguen
parcialmente en la otra y quizá vuelven a la primera para concluir la misma oración. Y
esta alternancia de código dista mucho de ser caótica. Así que el espanglis no
es un tipo de habla infrecuente, y quizá a algo como eso podríamos traducir... incluso
el Quijote. Pero el próximo día veremos un ejemplo radical e inesperado de algo
parecido. |