¿Traducir al espanglis? (III)
Por Enrique Bernárdez¿Traducir al espanglis? (II)
El caso hoy día es que el inglés es la
lengua más importante del mundo, casi en todos los terrenos. Sin embargo, en los siglos XVI y XVII se
produjo un vivo debate en Inglaterra sobre la conveniencia de crear una
auténtica lengua literaria inglesa, o bien optar por algún idioma, preferiblemente el
francés, que poseyera una mayor importancia internacional y que no fuera, como el
inglés, un galimatías (gallymafry, como lo escribían entonces) con palabras
tomadas de aquí y allá y que además variaba en las distintas regiones del país, de
modo que una persona del norte de Inglaterra no se entendía con otra del sur. A lo que se
añadía que en Gales, Cornualles, Irlanda y Escocia casi nadie hablaba inglés.
Triunfaron, evidentemente, quienes querían promover el uso del inglés, aunque se tratara
de un auténtico piyin que, como su antecesora de fines de la Edad Media, pero
muy a diferencia de la lengua anterior al siglo XI, tenía una gramática ya
irreconocible, y un vocabulario que mayoritariamente era francés y latín, y en el que no
se habían asentado todavía muchas palabras. En esa lengua escribió Shakespeare, entre
otros muchos autores de genio, y a ella se tradujeron muchas obras importantes de lenguas
extranjeras (incluyendo el Quijote), también la Biblia. Vea un par de frases de la
traducción de ésta que se hizo en 1611, en la que he puesto en cursiva las palabras que
no son inglesas (y de paso he modernizado la ortografía): «And when he was full
forty years old, it came into his heart to visit his brethren the children of
Israel. And seeing one of them suffer wrong, he defended him, and avenged
him that was oppressed, and smote the Egyptian»1.
Como puede verse, lo más importante está dicho con palabras francesas (y una
escandinava), lo que se parece a la sensación que podía dar aquella versión del Quijote
que estoy comentando. Los anglohablantes de hoy no pueden comprender un texto que no tenga
una buena parte de esas palabras extranjeras; es decir, lo que cuenta exclusivamente con
vocabulario originalmente inglés les resulta incomprensible, igual que si tuviese
solamente vocabulario francés o escandinavo. Así que el inglés se parece bastante a ese
espanglis que escandaliza a unos y produce curiosidad a otros. Sin embargo, el inglés
está donde está, no porque sea mejor o peor lengua, desde luego, sino por el poderío
político, económico, militar, científico... de los países en que se habla, que es lo
único que determina el estatus de un idioma.
1. «Y cuando [Moisés] había
cumplido ya los cuarenta años, decidió visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y
viendo que uno de ellos sufría injustamente, lo defendió y vengó al que estaba siendo
maltratado, y golpeó al egipcio.» |