POESÍA
Por Ramón Buenaventura
Son ustedes muy dueños de pensar que exagero, pero insisto en que esta cuestión de la belleza es de enorme importancia en el trabajo del traductor. Tanta, que incluso me declaro dispuesto a alguna que otra traición para nivelar un poco el rasero estético, en detrimento de la exactitud terminológica. Así, en el verso de Shakespeare que vimos en el anterior trujamán, puede que llevara mi aventurerismo al extremo de cambiar «día» (la palabra que deteriora todos los intentos) por «tarde»: «¿Habré de compararte a una tarde de estío?» (sí ya sé que «estío» se pasa un pelín de poético, pero, oigan, es Shakespeare, no Bukowski, y «verano» suena hortera y, encima, empieza con consonante, impidiendo la sinalefa y encajándonos una sílaba de matute)… No pretendo que esta versión sea 9/10, ni siquiera que sobrepuje en belleza a las demás; lo único que quiero es ilustrar el modo en que la preocupación por la belleza puede afectar el trabajo del traductor. Aunque no se haya inventado aún la Logocalimetría Exacta.
El tema también puede ilustrarse al contrario. Espero que alcancen a saborear esta frase en inglés:
Somewhere in la Mancha, in a place whose name I do not care to remember, a gentleman lived not long ago, one of those who has a lance and ancient shield on a shelf and keeps a skinny nag and a greyhound for racing.
(Sí, claro, es el Quijote, en la traducción de Edith Grossman: Ecco/Harper Collins, 2003).
Cervantes se marca aquí uno de los arranques noveleros más espectaculares de la historia de la literatura en lengua castellana, pero el caso es que Grossman, en lengua inglesa, manejando ingredientes distintos, logra una belleza que, si tuviéramos que traducir al castellano (en un desagradable ejercicio de transmisión distorsionada) nos plantearía serias dificultades. Quiero decir: trasvasar la belleza de un idioma a otro puede alterar su condición esencial sin rebajar su altura. En Cervantes nos resuenan las bellas palabras que el idioma olvidó: astillero, adarga. Grossman no utiliza ni un solo término que no sea familiar en inglés, pero el resultado es comparable. Misterios.
[No puedo valorar la traducción completa —ya comprenderán ustedes que no va uno a leerse el Quijote en inglés, con lo escasito que anda el ocio—; pero la crítica ha puesto por las nubes esta versión de Edith Grossman. (Filadelfia, 1936. Traductora también de García Márquez, Vargas Llosa, Álvaro Mutis, Julián Ríos, Carmen Laforet y no corto etcétera)] (Sigue).