Centro Virtual Cervantes
El Trujamán > Autores a. s. xx
Jueves, 26 de mayo de 2011

El Trujamán. Revista diaria de traducción

Buscar en El Trujamán

Autores a. s. xx

La belleza (2)

Por Ramón Buenaventura

Recuerdo que el problema de arranque de la segunda traducción se posó en «jadis». ¿Una palabra bella, perfectamente convertible en otra igual de bella, es decir «antaño»? Ni por un segundo lo dudé, en mi primera traducción, aun sabiendo que Vidal-Jover, Celaya y Tuero habían traducido «En otro tiempo» y Danero «En aquella época». Para la segunda versión decidí que «jadis» era un término corriente y moliente, en francés, y que «antaño», por el contrario, era eso: un término casi antañón, casi en desuso entre hispanohablantes modernos. Y puse «Antes».

Es verdad que «antaño» solo aparece 3.050.000 veces en Google —muy poquito—, contra los 280.000.000 de «antes»; pero no es menos cierto que entre «jadis» y «avant» hay casi la misma diferencia en francés, y que Rimbaud podría haber optado por «avant» u «autrefois» y prefirió la palabra más bonita y menos corriente, más propia del francés que llaman «soigné», cuidado. Defendible consecuencia lógica, pues: debería haber dejado «antaño». Si Rimbaud llevaba de veras una intención feísta, no parece que la activase hasta, por lo menos, la segunda frase.

«Si je me souviens bien» planteó otro problema, cuya solución me dejó insatisfecho. El calco tendría que haber sido «si recuerdo bien» (mucho menos frecuente, en español, que «si mal no recuerdo», pero no raro), y yo tendría que haberme dado cuenta de que Rimbaud está describiendo un tiempo del que abomina («bien» provoca «mal» en la mente), de cuyo recuerdo quiere dudar. Pero solo respeté el criterio de frecuencia, y desde luego es verdad que la forma idiomática de expresar esta duda, en español, es «si mal no recuerdo», como lo es en francés «si je me souviens bien». Con la salvedad de que la locución, en francés, no es de sonido agradable, por la fea combinación -vient / bien.

Viene a continuación lo que sin duda es el momento de máximo embellecimiento en mi primera traducción, comparada con el original y con la segunda: mi vida era un festín en el que todos los corazones se abrían, en el que todos los vinos se escanciaban | mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde todos los vinos corrían. En la primera versión hay incluso una infidelidad —una frivolidad— que no me resulta fácil perdonarme: el verbo «couler» no significa «escanciar», ni tiene parecidas resonancias estéticas (rayanas en lo cursi, en lo poético rancio). Por otra parte, también habría sido preferible respetar la colocación del sujeto y el verbo en el original: «s’ouvraient» lo lleva detrás, «coulaient» lo lleva delante, como «se abrían» y «corrían» en la segunda versión; que suena peor, sin duda, pero que refleja más exactamente el original. (Aún cabría discutir si la traducción de «» por «donde» era necesaria, si no habría sido preferible dejar el «en el que» de la primera versión, o pasarlo a «en que»).

Y aún nos queda un afeitito más, también innecesario. (Sigue).

Ver todos los artículos de «La belleza»

Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es