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Viernes, 9 de marzo de 2012

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Interferencias

Manifestantes descontentos

Por Mariano Antolín Rato

A finales de 2011, la revista Time eligió, como hace siempre por esas fechas, al personaje más destacado del año. En este caso se decidió por uno colectivo. The Protester ha sido Person of the Year. Algo poco frecuente y que, según leo, cuenta con al menos un antecedente. Fue en 2006 cuando en la portada publicaron You —«tú» o «usted», de acuerdo con el trato que se desee recibir— enmarcado en un ordenador. Se trataba de un reconocimiento a los internautas. Pero lo habitual es que elija a una persona concreta. Y durante todo el tiempo que lleva dedicándose a difundir sus importantes, éstos han ido desde Stalin y Hitler, a Bill Gates y Obama.

Time, como seguro no ignoran quienes estén leyendo esto, es un semanario americano —¿estadounidense o norteamericano?, ya me entienden—, que ha constituido una de las referencias imprescindibles para la opinión periodística de su país. También, en cierto grado, para la prensa de los que quedan bajo su influencia, y que suelen aglutinarse bajo el nombre de Occidente. Señalar que la tendencia de Time es conservadora sirve de adelanto a la cuestión que pretendo abordar aquí, aunque sin meterme en demasiadas honduras: la influencia de la ideología en las traducciones.

Como suelo ojear, o leer en diagonal los periódicos impresos en papel con ellos sobre la mesa mientras tomo el café del desayuno, el día de la noticia encontré que traducían el The Protester, del Time, por «El manifestante», en La Vanguardia, de Barcelona, y ABC y El País, de Madrid. Sin embargo, en la columna sobre televisión de este último diario, David Trueba, que tantas veces da en el clavo, afirmaba que él prefería «protestón», aunque precisaba que hacer eso: «sería asumir un tono despectivo propio de un país donde hasta los diccionarios son sumisos al poder».

Nada contento con la versión de «El manifestante», la primera que se me ocurrió fue «El descontento». Para justificarlo dediqué unas horas a consultar algunos diccionarios accesibles, en papel o digitales. En el Oxford se define —y traduzco—: «También protestor. Nombre: Una persona que manifiesta públicamente intensa oposición a algo». En el Webster, ni siquiera aparece, debajo de protest. Pero otros más, que no menciono por cuestiones de espacio, coinciden con el Oxford, dejando aparte pequeños matices.

La imagen del Time sobre la que aparece The Protester, es la de una mujer árabe —o eso deduzco, porque solo se le ven los ojos, ya que el resto de la cara lo lleva tapado—. Sugiere de inmediato, pues, las revueltas del  norte de África, cuyos enfrentamientos tribales parecen ir restándole el calificativo de «primavera» que se les añadía y que todavía aparece en la otra leyenda de la portada del Time —y traduzco otra vez—: «De la Primavera árabe a Atenas, de Wall Street ocupado a Moscú». En el interior, hay una mínima referencia a los «indignados» de la Puerta del Sol, en Madrid.

La traducción de protester por «manifestante», es la primera y única que consta en el Word.Reference.Com, que es el de más sencillo acceso y al que supongo que han recurrido los periodistas. Pero encuentro el término muy limitado. Incluso llega a sugerirme a los que en defensa de los llamados «valores familiares», se oponen a derechos constitucionales como el aborto o el matrimonio homosexual. En el DRAE, sin embargo, «descontento» es: «Insatisfecho con algo o alguien». Podría tomarse en el mismo sentido que «manifestante», pero es que «descontento» implica también, o a mí me lo parece, una resistencia que podría ejemplificar el dibujito que acompaña a la definición de protester del Collins, donde aparece un tipo con pinta de hippy que sostiene una pancarta con el signo de la paz. Esto es, un «descontento e insatisfecho que no tiene otro modo de hacer pública su postura». Algo que no me parece que recoja «manifestante». Pero a lo mejor es que el 15-M, que por desgracia parece haberse ido diluyendo en el universo de las noticias pasadas, supuso un revulsivo que a algunos nos cuesta olvidar.

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