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«Por su hermana»:
no confundir una burla con un brindis (II)
Por Fernando Sorrentino
«Por su hermana»... (I)
Ahora que lo
conocemos, la acción vuelve a animarse con las maneras agresivas
del recién venido (I:1289-1294):
Se
tiró al suelo;1
al dentrar
le dio un empellón a un vasco
y me alargó un medio frasco
diciendo: «Beba, cuñao».
«Por su hermana», contesté,
«que por la mía no hay cuidao».
¿Cómo debe
interpretarse esta magnífica escena literaria, de vividez cinematográfica?
La actitud
insolente del gaucho, con su entrada ampulosa de meter el caballo
hasta casi dentro del boliche, darle un empujón a uno —el consabido
vasco pulpero— de los dueños del local, etcétera, sirve de contexto
para que la palabra cuñado, que solía tener un matiz afectuoso,
se cargue de agresividad.
Lo que el bravucón
le está diciendo a Martín Fierro, y lo que éste entiende sin vacilar,
es algo así como: «Beba, cuñado (es decir, yo he tenido relaciones
sexuales con su hermana)». Por eso, Fierro, ni corto ni perezoso,
y con su lacónica ironía, le da a entender: «Soy su cuñado,
sí, pero por parte de su hermana, con la que tuve relaciones
sexuales. En cuanto a la mía, no hay por qué preocuparse:
nada tuvo que ver con usted».2
Opino, pues,
que, en la vertiginosa sextina en cuestión, es certera la traducción
en prosa de
Mario y Venanzio Todesco,3
quienes, gracias a su literalidad, interpretaron bien:
Scese di cavallo;
nell’entrare diede uno spintone a un basco e mi porse un mezzo
fiasco dicendo: «Beva, cognato». «Per parte di sua sorella» gli
risposi «che per la mia non ho pensiero».4
En cambio,
me parece que, en este caso, Giovanni Meo Zilio, al leer lo que
no estaba escrito en ninguna parte, tuvo una imaginación errónea:
E mi disse: «A te,
cognato!»
Gli risposi: «A tua sorella!
Della mia non t’impicciare».
1.
Se tiró al suelo: se apeó del caballo (se entiende,
con cierta brusquedad). 
2.
...Sin embargo, más de una vez pensé que el «beba, cuñao» del
bravucón podría estar libre de toda carga agresiva y que fuera,
no más, una amistosa invitación a beber. Martín Fierro, que viene
sufriendo una serie de desdichas atroces y que ya por anticipado
aborrece al terne en cuestión, está predispuesto a la suspicacia,
a la susceptibilidad y a la cólera, de manera que acaso interpreta
el honesto convite como una burla. Ello explicaría la indignada
reacción del otro paisano, perplejo de que su invitación sea agradecida
con un insulto: «¡Ah, gaucho!», me respondió. / «¿De qué pago será
criollo? / Lo andará buscando el hoyo, / deberá tener güen cuero;
/ pero anda bala este toro / no bala ningún ternero».

3.
Martín Fierro: poema nazionale argentino, Padua, Rebellato,
1959, pág. 57. 
4.
Pues bien, este trujamán habría terminado en la nota
3. Pero —como yo no soy italiano (pero sí obsesivo en asuntos de
letras)— quise saber con certeza si la traducción de los Todesco
era comprensible (o no) para los hablantes nativos. Consulté entonces
a Mario De Bartolomeis —caballero de Bolonia que con igual discreción
traduce del húngaro y del español a l’armoniosa lingua—
y recibí esta respuesta (que pongo en nuestro idioma):
«Tienes sin
duda razón cuando dices que los Todesco interpretaron cabal
y exactamente el sentido del diálogo. En cambio, Meo Zilio
entiende de manera demasiado lata el texto original y se aventura
en exceso en su traducción. Cualquier italiano que lea la versión
de los Todesco se halla —salvo que sea un tonto— en perfectas
condiciones de captar el significado del diálogo entre los dos
personajes; por el contrario, fracasaría en comprenderlo con la
versión propuesta por el profesor véneto. De cualquier manera,
si los Todesco hubieran empleado términos más precisos, habrían
mejorado la traducción. Por ejemplo: Beva, cognato.
Per via di sua sorella certo gli risposi che
per la mia non ci piove proprio. Esta expresión, non
ci piove proprio, aunque acaso poco académica, es de uso bastante
común en el lenguaje diario y significa que una cosa es absolutamente
cierta y está fuera de toda duda. En cuanto al empleo de via
por parte, indica con más exactitud el sentido de la primera
parte de la respuesta; al ser ésta más precisa, facilita la comprensión
de la segunda parte». 
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