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Miércoles, 24 de agosto de 2011

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Autores a. s. xx

Los nombres de personajes: Gargantúa y Pantagruel (2)

Por Elena M. Cano e Íñigo Sánchez Paños

Según recordábamos el otro día, el padre de Gargantúa se llamaba Grandgousier: gosier proviene de una raíz gala gos-, que da origen al antiguo francés g(u)euse, ‘garganta’, ‘gaznate’. La madre tiene otro nombre por el estilo: Gargamelle: gamelle es ‘plato o escudilla del soldado o del peregrino’. Y, por extensión, ‘rancho’. No puede hacerse oídos sordos (nunca mejor dicho) al valor onomatopéyico de la palabra, que recuerda en su comienzo cómo suenan las gárgaras. En estos dos casos, el lector de la traducción española perderá parte del mensaje de Rabelais si no se le facilita alguna aproximación. Proponemos Grangaznate y Gargarrancha.

Muchos son los personajes de ficción que se mezclan con históricos y se suceden en Gargantua; todos ellos, sin excepción tienen, además del valor de su función en la obra, el añadido y alusivo de sus propios nombres. Vemos algunos ejemplos:

Hautechaussade, personaje imaginario que se codea con el franciscano inglés William Ockam (1280-1349); sin alejarnos mucho del original francés, podríamos llamarlo Altascalzas.

El Seigneur de Painensac (‘que guarda y reserva como un avaro’) y el Duc de Francrepas (‘comer sincero’) y el Comte de Mouillevent (‘moja viento’) son parásitos que se presentan en casa de Gargantúa a ver lo que pillan y a que los inviten. Podríamos llamarlos respectivamente Panensaco, Granyantar y Mojaviento.

Tropditeux (en términos de hoy, ‘bocazas’), Jean de Veau (‘novato’, incluso ‘bobo’), son, entre otros, autores imaginarios de dos de los comentaristas de De modis significandi, de Duns Scott. ¿Valdrían Grandecidor y Juan de Ternero? Sería demasiado castizo Juan Lanas para este último. Lo castizo tiene cabida en una traducción, pero con tantas precauciones… Otro de los comentaristas es Brenlinguandus, nombre que forma Rabelais a partir de brelinguand (‘sexo de la mujer’) y de bren (‘salvado’ y, más popularmente, ‘mierda’); podríamos pasarlo a Chuminus, que se arrastra por los mismos niveles sociales, aunque se pierde la referencia excremental.

El Maistre Jobelin Bridé, segundo maestro de Gargantúa, recuerda primero a job y jobard, sinónimos de ‘tonto’, ‘bobalicón’; luego viene de apellido el participio de brider (‘embridar’, ‘sofrenar’). Es algo así como un tontorrón que no se atreve a ir más allá de sus narices. ¿Cómo llegar a insinuar tanto al traducir? ¿Valdría Maese Jobelín (que no es nada pero tiene cierta sonoridad) Embridado?

En otro momento aparece Eudemon, joven y sabidillo paje, que Rabelais toma directamente del griego eudaímōn, palabra que probablemente gran parte de sus lectores contemporáneos comprendería sin mayores dificultades. ¿Comprenderá el lector medio de hoy, francés o español, que eso quiere decir ‘dichoso’, ‘feliz’, ‘afortunado’? El siguiente pedagogo de Gargantúa, el que realmente va a serle de utilidad, se llama Ponocrato, que el autor saca también directamente del griego ponos (‘trabajo’) y kratos (‘fuerte’) con lo que se entiende algo así como ‘laborioso’, ‘esforzado en el trabajo’.

Janotus de Bragmardo o Janot deus Bragmardo, según las ediciones, que se presenta de parte de la Sorbona ante Gargantúa para recuperar unas campanas, es una alusión hecha sobre el verbo bragmarder, (‘trabajar con el miembro masculino’). Quizá sirva en español Grannardo por cierta resonancia con el nombre inventado por Rabelais, así como por su acercamiento a la aplicación que del nardo se hace en algunas chanzas procaces españolas. Otro personaje por el estilo es Maistre Joussé Bandouille, apellido compuesto sobre andouille (‘especie de salchicha’) y el verbo bander (‘tensar’ o, en los terrenos de sentido en que se mueve Rabelais, ‘poner tieso’, referido en especial al miembro masculino); podríamos aproximarnos a ambas insinuaciones con Tiesicha.

Hay en el Gargantua otros muchos personajes inventados. Con estos quizá baste para entender que no puede dejarse en lengua original, creemos, un nombre que tiene valor comunicativo.

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