Free es libre, no gratis
Por María del Carmen
Ugarte GarcíaEl original en inglés de la licencia de software GPL (General Public
License) comienza aclarando que en ese texto free no quiere decir
gratis sino libre. Esa confusión se mantiene en español pese a
disponer de dos palabras. Cuando hablamos de software libre, entonces, ¿de qué
hablamos?
Dos requisitos son indispensables para que un software
entre en la categoría de libre: que el usuario pueda adaptarlo a sus necesidades y
que tal como lo recibió, o tras adaptarlo, pueda a su vez redistribuirlo. Esta
distribución puede ser gratuita o no, pero de la primera condición se deriva una que es
fundamental: la disponibilidad del código fuente, es decir de aquel que permite
adaptarlo, cambiarlo, corregirlo; y que este código fuente se distribuya siempre con el
producto.
La marca Open Source, que algunos se han
apresurado en traducir como código abierto, se creó, precisamente, para evitar
la confusión que presentaba free y para hacer hincapié en la importancia de este
código fuente. Sin embargo, a juicio de los especialistas, hablar en español de software
de código abierto lo único que puede traer es confusión. Un software libre
tiene que ser distribuido con sus fuentes; por lo tanto, es redundante incluir código
abierto. Pero además la mera sustitución de una palabra por otra puede llevar a un
nuevo error: hay programas que se distribuyen con su código fuente en los primeros
tiempos así se hacía, e incluso los usuarios pueden introducir modificaciones
locales, pero de ninguna forma este software puede ser, a su vez, redistribuido.
Por otro lado, nos encontramos con novedoso
término copyleft frente al tradicional copyright. Es más que un juego de
palabras este término que permite y anima a la copia, modificación y distribución del
conjunto de programas, manuales y documentación. La connotación política está presente
en la acuñación del término, aunque no necesariamente sus practicantes tengan esa
ideología política: frente a la derecha (right) presentamos la alternativa de
izquierda (left).
Finalmente, tampoco debe confundirse freeware con
free software. El freeware aquí sí programas gratuitos
son (programas) ejecutables que pueden ser obtenidos directamente de ciertos lugares en
Internet sin que el usuario tenga que efectuar ningún tipo de desembolso. Pero estos
programas, cuya distribución tampoco es libre del todo, se distribuyen sin un requisito
fundamental para que sean libres: sus programas fuente. Cualquier modificación posterior
tendrá que ser hecha en su lugar de origen y distribuida de forma similar. Estos
programas, a diferencia de los totalmente libres, no son libres de ir a ninguna parte por
sí mismos.
Y es que la libertad, empezando por la de los
propios programas, es fundamental en este tipo de software: el resto importa
bastante menos.
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