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Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras! |
5
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Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras! |
10 |
Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas, [*] arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras! |
15 |
Llevadme por piedad a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme [*] con mi dolor a solas! |
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LG, p. 561.
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LG, p. 562.
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Comentario temático de la rima Una vez más, la naturaleza es el correlato
objetivo de los movimientos pasionales del sujeto, en la mejor tradición romántica.
Aquí, además, reencontramos el deseo de fusión cósmica en el todo, aunque sea como
huida de la conciencia y como modo de arrojarse al abismo.
Testimonios
de la rima
LG, pp. 561-562. O1, II, p. 293. En LG, al final de la
página 561, a la derecha, están escritas dos letras mayúsculas, una R y lo que parece
una Y o una J. |