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El perro del hortelano

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Acto trecero

Diana
 
     ¿No te vas a España?
 
Teodoro                                         ¿Yo?  
Diana   ¿No dice vuseñoría:
«Yo me voy, señora mía,
yo me voy, el alma no»?
3160
Teodoro        ¡Burlas de ver los favores
de la fortuna!
 
Diana                        Haz extremos. [416]  
Teodoro   Con igualdad nos tratemos,
como suelen los señores,
     pues todos lo somos ya.
3165
Diana   Otro me pareces.  
Teodoro                                      Creo
que estás con menos deseo;
 
    pena el ser tu igual te da.
     Quisiérasme tu crïado,
porque es costumbre de amor
querer que sea inferior
lo amado.
3170
Diana                           Estás engañado,  
         porque agora serás mío,
y esta noche he de casarme
contigo.
3175
Teodoro                No hay más que darme;
fortuna, tente. [417]
 
Diana                         Confío
     que no ha de haber en el mundo
 
   

tan venturosa mujer.
Vete a vestir.

3180
Teodoro                        Iré a ver
el mayorazgo que hoy fundo
     y este padre que me hallé
sin saber cómo o por dónde.
 
Diana   Pues adiós, mi señor conde. 3185
Teodoro   Adiós, condesa.  
Diana                            Oye.  
Teodoro                                    ¿Qué?  
Diana        ¡Qué! Pues ¿cómo a su señora
así responde un crïado?
 
Teodoro   Está ya el juego trocado,  
    y soy yo el señor agora. 3190
Diana        Sepa que no me ha de dar
más celitos con Marcela,
aunque este golpe le duela.
 
Teodoro   No nos solemos bajar  
         los señores a querer
las crïadas.
3195
Diana                          Tenga cuenta
con lo que dice.
 
Teodoro                                    Es afrenta.  
Diana   Pues ¿quién soy yo?  
Teodoro                                    Mi mujer.  
       

Váyase.

       
Diana        No hay más que desear; tente, fortuna,  
    como dijo Teodoro, tente, tente. 3200
   

 

 

Salen Federico y Ricardo.

       
Ricardo   En tantos regocijos y alborotos,
¿no se da parte a los amigos?
 
Diana                                               Tanta
cuanta vuseñorías me pidieren.
 
Federico   De ser tan gran señor vuestro crïado
os las pedimos.
 
Diana                        Yo pensé, señores,
que las pedís, con que licencia [418] os pido
de ser Teodoro conde y mi marido.
3205
       

Váyase la condesa.

       
Ricardo   ¿Qué os parece de aquesto?  
Federico                                                Estoy sin seso.  
Ricardo   ¡Oh, si le hubiera muerto este picaño! [419]  
   

 

 

Sale Tristán.

       
Federico   Veisle, aquí viene.  
Tristán                                     Todo está en su punto.
¡Brava cosa! ¡Que pueda un lacaífero [420]
ingenio alborotar a toda Nápoles!Facsímil
3210
Ricardo   Tente, Tristán, o como te apellidas.  
Tristán   Mi nombre natural es Quita-vidas.  
Federico   ¡Bien se ha echado de ver!  
Tristán                                              Hecho estuviera,
a no ser conde de hoy acá este muerto.
3215
Ricardo   Pues ¿eso importa?  
Tristán                               Al tiempo que el concierto
hice por los trecientos solamente,
era para matar, como fue llano,
 
    un Teodoro crïado, mas no conde.
Teodoro conde es cosa diferente,
3220
    y es menester que el galardón [421] se aumente;
que más costa tendrá matar un conde
que cuatro o seis crïados, que están muertos,
    unos de hambre y otros de esperanzas,
y no pocos de envidia.
3225
Federico                                        ¿Cuánto quieres?
...¡Y mátale esta noche!
 
Tristán                                                Mil escudos.  
Ricardo   Yo los prometo.  
Tristán                                      Alguna señal quiero.  
Ricardo   Esta cadena.  
Tristán                          Cuenten el dinero.  
Federico   Yo voy a prevenillo. [422]  

Subir

Tristán                                    Yo a matalle.
¿Oyen?
3230
Ricardo               ¿Qué? ¿Quieres más?  
Tristán                                                 Todo hombre calle.
       

Váyanse, y entre Teodoro.

       
Teodoro        Desde aquí te he visto hablar
con aquellos matadores.
 
Tristán   Los dos necios son mayores  
    que tiene tan gran lugar.
     Esta cadena me han dado,
mil escudos prometido
porque hoy te mate.
3235
Teodoro                                     ¿Qué ha sido
esto que tienes trazado?
 
         Que estoy temblando, Tristán. 3240
Tristán   Si me vieras hablar griego,
me dieras, Teodoro, luego
más que estos locos me dan.
     ¡Por vida mía, que es cosa
 
    fácil el greg[u]ecizar! [423]
Ello en fin no es más de hablar;
mas era cosa donosa [424]
     los nombres que les decía:
Azteclias, Catiborratos,
3245
    Serpelitonia, Xipatos,
Atecas, Filimoclía;
     que esto debe de ser griego,
como ninguno lo entiende,
y, en fin, por griego se vende.
3250
Teodoro   A mil pensamientos llego
     que me causan gran tristeza;
pues si se sabe este engaño,
no hay que esperar menos daño
que cortarme la cabeza.
3255
Tristán        ¿Agora sales con eso? 3260
Teodoro   Demonio debes de ser.  
Tristán   Deja la suerte correr
y espera el fin del suceso.
 
Teodoro  

     La condesa viene aquí.

 
Tristán  

Yo me escondo; no me vea.

3265
       

Sale la condesa.

       
Diana   ¿No eres ido a ver tu padre,
Teodoro?
 
Teodoro                        Una grave pena
me detiene, y finalmente,Facsímil

vuelvo a pedirte licencia
 
    para proseguir mi intento
de ir a España.
3270
Diana                          Si Marcela
te ha vuelto a tocar al arma,
muy justa disculpa es ésa.
 
Teodoro   ¿Yo, Marcela?  
Diana                          Pues ¿qué tienes?  
Teodoro   No es cosa para ponerla
desde mi boca a tu oído. [425]
3275
Diana   Habla, Teodoro, aunque sea
mil veces contra mi honor.
 
Teodoro   Tristán, a quien hoy pudiera  
    hacer el engaño estatuas,
la industria [426] versos, y Creta
rendir [427] laberintos, viendo
mi amor, mi eterna tristeza,
sabiendo que Ludovico
3280
    perdió un hijo, esta quimera
ha levantado [428] conmigo,
que soy hijo de la tierra, [429]
y no he conocido padre
más que mi ingenio, mis letras
3285
    y mi pluma. El conde cree
que lo soy, [430] y aunque pudiera
ser tu marido y tener
tanta dicha y tal grandeza,
mi nobleza natural
3290
    que te engañe no me deja,
porque soy naturalmente
hombre que verdad profesa.
Con esto, para ir a España
vuelvo a pedirte licencia,
3295
    que no quiero yo engañar
tu amor, tu sangre y tus prendas.
3300
Diana   Discreto y necio has andado:
discreto en que tu nobleza
me has mostrado en declararte;
 
    necio en pensar que lo sea [431]
en dejarme de casar,
pues he hallado a tu bajeza
el color que yo quería;
que el gusto no está en grandezas,
3305
    sino en ajustarse al alma
aquello que se desea.
Yo me he de casar contigo;
y porque Tristán no pueda
decir aqueste secreto,
3310
    hoy haré que, cuando duerma,
en ese pozo de casa
le sepulten.
3315
Tristán        (Detrás del paño.) ¡Guarda [432] afuera!
Diana   ¿Quién habla aquí?  
Tristán                                      ¿Quién? Tristán,
que justamente se queja
 
    de la ingratitud mayor
que de mujeres se cuenta.
Pues, siendo yo vuestro gozo,
aunque nunca yo lo fuera,
¿en el pozo me arrojáis? [433]
3320
Diana   ¿Que lo has oído?  
Tristán                                      No creas
que me pescarás el cuerpo.
3325
Diana   Vuelve.  
Tristán             ¿Que vuelva?  
Diana                                 Que vuelvas.
Por el donaire [434] te doy
palabra de que no tengas
 
    mayor amiga en el mundo;
pero has de tener secreta
esta invención, pues es tuya.
3330

Subir

Tristán   Si me importa que lo sea,
¿no quieres que calle?
 
Teodoro                                     Escucha.  
    ¿Qué gente y qué grita [435] es ésta? 3335
       
Salen el conde Ludovico, Federico, Ricardo, Camilo,
Fabio, Anarda, Dorotea, Marcela.
       
Ricardo   Queremos acompañar
a vuestro hijo.
 
Federico                         La bella
Nápoles está esperando
que salga, junta [436] a la puerta.
 
Ludovico   Con licencia de Diana,
una carroza te espera,
3340
    Teodoro, y junta, a caballo,
de Nápoles la nobleza.
Ven, hijo, a tu propia casa Facsímil
 
    tras tantos años de ausencia;
verás adónde naciste.
3345
Diana   Antes que salga y la vea,
quiero, conde, que sepáis
que soy su mujer.
 
Ludovico                                   ¡Detenga  
    la fortuna, en tanto bien,
con clavo de oro la rueda! [437]
Dos hijos saco de aquí,
si vine por uno.
3350
Federico                                      Llega,
Ricardo, y da el parabién.
 
Ricardo   Darle, señores, pudiera
de la vida de Teodoro;
que celos de la condesa
me hicieron que a este cobarde
diera, sin esta cadena,
3355
    por matarle mil escudos.
Haced que luego le prendan,
que es encubierto ladrón.
3360
Teodoro   Eso no, que no profesa
ser ladrón quien a su amo
defiende.
 
Ricardo  

                       ¿No? Pues ¿quién era
este valiente fingido?

3365
Teodoro   Mi crïado; y porque tenga
premio el defender mi vida,
sin otras secretas deudas, [438]
 
    con licencia de Dïana,
le caso con Dorotea,
pues que ya su señoría
casó con Fabio a Marcela.
3370
Ricardo   Yo doto a Marcela.  
Federico                                      Y yo,
a Dorotea.
 
Ludovico                          Bien queda
para mí, con hijo y casa,
el dote de la condesa.
3375
Teodoro   Con esto, senado noble,
que a nadie digáis se os ruega
 
    el secreto de Teodoro, [439]
dando, con licencia vuestra,
del perro del hortelano
fin la famosa comedia.
3380

 

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