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El perro del hortelano

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Acto treceroFacsímil


Salen Federico y Ricardo.

       
Ricardo        ¿Esto vistes? [311]  
Federico                                    Esto vi. 2360
Ricardo   ¿Y que le dio bofetones?  
Federico   El servir tiene ocasiones, [312]
mas no lo son para mí;
     que al poner [313] [*] una mujer
 
    de aquellas prendas la mano
al rostro de un hombre, es llano
que otra ocasión puede haber.
     Y bien veis que lo acredita
el andar tan mejorado. [314]
2365
Ricardo   Ella es mujer, y él crïado. 2370
Federico   Su perdición solicita. [315]  
[Ricardo]        La fábula que pintó
el filósofo moral [316]
de las dos ollas, ¡qué igual
 
    hoy a los dos la vistió!
     Era de barro la una,
la otra de cobre o hierro,
que un río a los pies de un cerro
llevó con varia fortuna.
2375
         Desvióse la de barro
de la de cobre, temiendo
que la quebrase; y yo entiendo
pensamiento tan bizarro [317]
     del hombre y de la mujer,
2380
    hierro y barro, y no me espanto,
pues acercándose tanto,
por fuerza se han de romper.
2385
Federico [*]        La altivez y bizarría [318]
de Diana me admiró,
 
    y bien puede ser que yo Facsímil
viese y no viese aquel día;
     mas ver caballos y pajes
en Teodoro, y tantas galas,
¿qué son sino nuevas alas?
2390
    Pues crïados, oro y trajes
     no los tuviera Teodoro
sin ocasión tan notable.
2395
Ricardo [*]   Antes que desto se hable
en Nápoles y el decoro
 
         de vuestra sangre se ofenda,
sea o no sea verdad,
ha de morir.
2400
Federico [*]                         Y es piedad
matarle, aunque ella lo entienda. [319]
     ¿Podrá ser?
 
Ricardo                         Bien puede ser, [*]  
    que hay en Nápoles quien vive
de eso y en oro recibe
lo que en sangre ha de volver.
     No hay más de buscar un bravo,
y que le despache [320] luego.
2405
Federico   Por la brevedad os ruego. 2410
Ricardo   Hoy tendrá su justo pago
     semejante atrevimiento.
 
Federico   ¿Son bravos éstos?  
Ricardo                                     Sin duda.  
Federico   El cielo ofendido ayuda  
    vuestro justo pensamiento. 2415
       
Salen Furio, Antonelo y Lirano, lacayos, y Tristán, vestido de nuevo. [321]
       
Furio        Pagar tenéis el vino en alboroque [322]
del famoso [323] vestido que os han dado.
 
Antonelo   Eso bien sabe el buen Tristán que es justo.  
Tristán   Digo, señores, que de hacerlo gusto.  
Lirano   Bravo [324] salió el vestido.  
Tristán                                                Todo aquesto
es cosa de chacota y zarandajas [325]
respeto del lugar que tendré presto.
Si no muda los bolos [326] la fortuna,
secretario he de ser del secretario.
2420
Lirano   Mucha merced le hace la condesa
a vuestro amo, Tristán.
2425
Tristán                                       Es su privanza,
es su mano derecha y es la puerta
por donde se entra a su favor.
 
Antonelo                                                  Dejemos
favores y fortunas, y bebamos.
 
Furio   En este tabernáculo [327] sospecho
que hay lágrima famosa y malvasía. [328]
2430
Tristán   Probemos vino greco; que deseo
hablar en griego, y con beberlo basta. [329]
 
Ricardo   Aquel moreno del color quebrado [330]  
    me parece el más bravo, pues que todos
le estiman, hablan y hacen cortesía.
Celio...
2435
Celio               Señor.  
Ricardo                          De aquellos gentilhombres [331] [*]
llama al descolorido.
Celio                                     ¡Ah, caballero!
Antes que se entre en esa santa ermita,
 
    el marqués, mi señor, hablarle quiere. 2440

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Tristán   Camaradas, allí me llama un príncipe;Facsímil
no puedo rehusar el ver qué manda.
Entren, y tomen siete o ocho azumbres, [332]
y aperciban dos dedos de formache, [333]
 
    en tanto que me informo de su gusto. 2445
Antonelo   Pues despachad aprisa.  
Tristán                                        Iré volando
¿Qué es lo que manda vuestra señoría?
 
Ricardo   El veros entre tanta valentía [334]
nos ha obligado, al conde Federico
 
    y a mí, para saber si seréis hombre
para matar un hombre.
2450
Tristán                                      (¡Vive el cielo,
que son los pretendientes de mi ama
y que hay algún enredo! Fingir quiero.)
 
Federico   ¿No respondéis?  
Tristán                                    Estaba imaginando  
    si vuestra señoría está burlando
de nuestro modo de vivir. ¡Pues vive
el que reparte fuerzas a los hombres, [335]
que no hay en toda Nápoles espada
que no tiemble de sólo el nombre mío!
2455
    ¿No conocéis a Héctor? Pues no hay Héctor [336] 2460
    a donde está mi furibundo brazo;
que si él lo fue de Troya, yo de Italia.
 
Federico   Éste es, marqués, el hombre que buscamos. [337]
Por vida de los dos, que no burlamos,
    sino que si tenéis conforme al nombre
el ánimo y queréis matar un hombre,
2465
    que os demos el dinero que quisiéredes. [338]
Tristán   Con docientos escudos me contento,
y sea el diablo.
 
Ricardo                         Yo os daré trecientos,
y despachalde aquesta noche.
 
Tristán                                                 El nombre
del hombre espero y parte del dinero.
2470
Ricardo   ¿Conocéis a Diana, la condesa
de Belflor?
 
Tristán                          Y en su casa tengo amigos.  
Ricardo   ¿Mataréis un crïado de su casa?  
Tristán   Mataré los crïados y crïadas
y los mismos frisones [339] de su coche.
2475
Ricardo   Pues a Teodoro habéis de dar la muerte.  
Tristán   Eso ha de ser, señores, de otra suerte, [340]
porque Teodoro, como yo he sabido,
 
    no sale ya de noche, temeroso,
por ventura, [341] de haberos ofendido;
2480
    que le sirva estos días me han pedido. [342] Facsímil
Dejádmele servir, y yo os ofrezco
de darle alguna noche dos mojadas, [343]
    con que el pobreto [*] in pace requiescat,
y yo quede seguro y sin sospecha.
¿Es algo lo que digo?
2485
Federico                                     No pudiera
hallarse en toda Nápoles un hombre
que tan seguramente [344] le matara.
 
    Servilde, pues, y así al descuido un día
pegalde, y acudid a nuestra casa.
2490
Tristán   Yo he menester agora cien escudos.  
Ricardo   Cincuenta tengo en esta bolsa; luego
que yo os vea en su casa de Diana,
 
    os ofrezco los ciento y muchos cientos. 2495
Tristán   Eso de muchos cientos no me agrada. [345]
Vayan vusiñorías en buen hora,
 
    que me aguarda[n] Mastranzo, Rompe-muros,
Mano de hierro, Arfuz y Espanta-diablos, [346]
    y no quiero que acaso piensen algo. 2500
Ricardo   Decís muy bien; adiós.  
Federico                                     ¡Qué gran ventura!  
Ricardo   A Teodoro contalde por difunto.  
Federico   El bellacón, ¡qué bravo talle tiene!  
       

Váyase Federico, Ricardo y Celio.

       
Tristán   Avisar a Teodoro me conviene.  
    Perdone el vino greco, y los amigos.
A casa voy; no está [*] de aquí muy lejos.
Mas éste me parece que es Teodoro.
2505
       

Sale Teodoro.

       
Tristán   Señor, ¿adónde vas?  
Teodoro                                      Lo mismo ignoro,
     porque de suerte estoy, Tristán amigo,
 
    que no sé dónde voy ni quién me lleva.
Solo y sin alma, el pensamiento sigo,
que al sol me dice que la vista atreva. [347]
¿Ves cuánto ayer Diana habló conmigo?
2510
    Pues hoy de aquel amor se halló tan nueva, [348]
    que apenas jurarás que me conoce,
porque Marcela de mi mal se goce.
2515
Tristán        Vuelve hacia casa; que a los dos importa
que no nos vean juntos.
 
Teodoro                                       ¿De qué suerte?  
Tristán   Por el camino te diré quién corta Facsímil  
    los pasos dirigidos a tu muerte.

2520

Teodoro   ¿Mi muerte? Pues ¿por qué?  
Tristán                                                La voz reporta [349]
y la ocasión de tu remedio advierte:
Ricardo y Federico me han hablado,
y que te dé la muerte concertado.
Teodoro        ¿Ellos a mí?  
Tristán                          Por ciertos bofetones
el amor de tu dueño [350] conjeturan,
y pensando que soy de los leones [351]
que a tales homicidios se aventuran,
tu vida me han trocado a cien doblones,
2525
    y con cincuenta escudos me aseguran.
Yo dije que un amigo me pedía
que te sirviese y que hoy te serviría
     donde más fácilmente te matase,
a efeto de guardarte desta suerte.
2530
Teodoro   ¡Pluguiera a Dios que alguno me quitase
la vida y me sacase [352] desta muerte!
2535
Tristán   ¿Tan loco estás?  
Teodoro                               ¿No quieres que me abrase
por tan dulce ocasión? Tristán, advierte
que si Diana algún camino hallara
 
    de disculpa, conmigo se casara.
     Teme su honor, y cuando más se abrasa,
se hiela y me desprecia.
2540
Tristán                                                Si te diese
remedio, ¿qué dirás?
 
Teodoro                                      Que a ti se pasa
de Ulises el espíritu. [353]
 
Tristán                                      Si fuese  
   

tan ingenioso que a tu misma casa
un generoso [354] padre te trajese,
con que fueses igual a la condesa,
¿no saldrías, señor, con [355] esta empresa?

2545

Subir

Teodoro        Eso es sin duda.  
Tristán                                      El conde Ludovico,  
    caballero ya viejo, habrá veinte años
que enviaba a Malta un hijo de tu nombre,
que era sobrino de su Gran Maestre;
cautiváronle moros de Biserta, [356]
y nunca supo dél, muerto ni vivo.
2550
    Éste ha de ser tu padre, y tú su hijo,
y yo lo he de trazar. [357]
2555
Teodoro                                     Tristán, advierte
que puedes levantar [358] alguna cosa
que nos cueste a los dos la honra y vida.
 
Tristán   A casa hemos llegado. A Dios te queda; [*]  
    que tú serás marido de Diana Facsímil
antes que den las doce de mañana.
2560
       

Váyase Tristán.

       
Teodoro        Bien al contrario pienso yo dar medio [359]
a tanto mal, pues el amor bien sabe
que no tiene enemigo que le acabe
    con más facilidad que tierra en medio. [360]
     Tierra quiero poner, pues que remedio,
con ausentarme, amor, rigor tan grave,
pues no hay rayo tan fuerte que se alabe
que entró en la tierra, de tu ardor remedio.
2565
         Todos los que llegaron a este punto,
poniendo tierra en medio te olvidaron;
que en tierra al fin le resolvieron junto. [361]
     Y la razón que de olvidar hallaron
es que amor se confiesa por difunto,
2570
    pues que con tierra en medio le enterraron. 2575
       

Sale la condesa.

       
Diana        ¿Estás ya más mejorado
de tus tristezas, Teodoro?
 
Teodoro   Si en mis tristezas adoro,
sabré estimar mi cuidado. [362]
 
         No quiero yo mejorar
de la enfermedad que tengo,
pues sólo a estar triste vengo
cuando imagino sanar.
     ¡Bien hayan males que son
2580
    tan dulces para sufrir,
que se vee un hombre morir
y estima su perdición!
     Sólo me pesa que ya
esté mi mal en estado
2585
    que he de alejar mi cuidado
de donde su dueño está.
2590
Diana        ¿Ausentarte? Pues ¿por qué?  
Teodoro   Quiérenme matar.  
Diana                                   Sí harán. [363]  
Teodoro   Envidia a mi mal tendrán,  
    que bien al principio fue.
     Con esta ocasión, te pido
licencia para irme a España.
2595
Diana   Será generosa [364] hazaña
de un hombre tan entendido, [365]
 
         que con eso quitarás
la ocasión de tus enojos,
y aunque des agua a mis ojos,
honra a mi casa darás.
     Que, desde aquel bofetón,
2600
    Federico me ha [*] tratado
como celoso y me ha dado
para dejarte ocasión.
     Vete a España, que yo haré
que te den seis mil escudos.
2605
Teodoro   Haré tus contrarios [366] mudos
con mi ausencia. Dame el pie.
2610
Diana        Anda, Teodoro; no más.
Déjame, que soy mujer.
 
Teodoro   (Llora, mas ¿qué puedo hacer?)  
Diana   En fin, Teodoro, ¿te vas? 2615
Teodoro        Sí, señora.  
Diana                           Espera... Vete...  
    Oye...  
Teodoro             ¿Qué mandas?  
Diana                                      No, nada.
Vete.
Facsímil
 
Teodoro             Voyme.  
Diana                          (Estoy turbada.
¿Hay tormento que inquïete
 
         como una pasión de amor?)
¿No eres ido?
2620
Teodoro                            Ya, señora,
me voy.
 
       

Vase Teodoro.

       
Diana             ¡Buena quedo agora!
¡Maldígate Dios, honor!
     Temeraria invención fuiste,
 
    tan opuesta al propio gusto.
¿Quién te inventó? Mas fue justo,
pues que tu freno resiste
     tantas cosas tan mal hechas.
2625
       

 

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