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1.1. ¿Qué es el Marco de referencia europeo?
El Marco de referencia europeo proporciona una base
común para la elaboración de programas de lenguas, orientaciones curriculares,
exámenes, manuales, etcétera, en toda Europa. Describe de forma integradora lo que
tienen que aprender a hacer los estudiantes de lenguas con el fin de utilizar una lengua
para comunicarse, así como los conocimientos y destrezas que tienen que desarrollar para
poder actuar de manera eficaz. La descripción también comprende el contexto cultural
donde se sitúa la lengua. El Marco de referencia define, asimismo, niveles de
dominio de la lengua que permiten comprobar el progreso de los alumnos en cada fase del
aprendizaje y a lo largo de su vida.
Se pretende que el Marco de referencia venza las barreras
producidas por los distintos sistemas educativos europeos que limitan la comunicación
entre los profesionales que trabajan en el campo de las lenguas modernas. El Marco
proporciona a los administradores educativos, a los diseñadores de cursos, a los
profesores, a los formadores de profesores, a las entidades examinadoras, etc., los medios
adecuados para que reflexionen sobre su propia práctica, con el fin de ubicar y coordinar
sus esfuerzos y asegurar que estos satisfagan las necesidades de sus alumnos.
Al ofrecer una base común para la descripción explícita de los
objetivos, los contenidos y la metodología, el Marco de referencia favorece la
transparencia de los cursos, los programas y las titulaciones, fomentando de esta forma la
cooperación internacional en el campo de las lenguas modernas. La presentación de
criterios objetivos que describan el dominio de la lengua facilitará el reconocimiento
mutuo de las titulaciones obtenidas en distintos contextos de aprendizaje y,
consecuentemente, contribuirá a la movilidad en Europa.
El carácter taxonómico del Marco de referencia supone
inevitablemente el intento de abarcar la gran complejidad del lenguaje humano, dividiendo
la competencia comunicativa en componentes separados. Esto hace que nos enfrentemos a
problemas psicológicos y pedagógicos de cierta envergadura. La comunicación apela al
ser humano en su totalidad; las competencias separadas y clasificadas en esta obra
interactúan de manera compleja en el desarrollo de la personalidad única de cada
individuo. Como agente social, cada individuo establece relaciones con un amplio conjunto
de grupos sociales superpuestos, que unidos definen la identidad. En un enfoque
intercultural, uno de los objetivos fundamentales de la educación en la lengua es el
impulso del desarrollo favorable de la personalidad del alumno y de su sentimiento de
identidad, como respuesta a la enriquecedora experiencia que supone enfrentarse a lo
diferente en los ámbitos de la lengua y de la cultura. Corresponde a los profesores y a
los alumnos la tarea de reintegrar todas las partes en una totalidad que se desarrolle de
manera fructífera.
El Marco de referencia comprende la descripción de
cualificaciones «parciales», que son apropiadas sólo cuando se requiere un conocimiento
más restringido de la lengua (por ejemplo, para la comprensión más que para la
expresión oral), o cuando se dispone de una cantidad limitada de tiempo para el
aprendizaje de una tercera o cuarta lengua y se pueden conseguir quizá unos resultados
más útiles aspirando, por ejemplo, a las destrezas de reconocimiento más que a las de
recuperación. El hecho de dar un reconocimiento formal a dichas capacidades contribuirá
al fomento del plurilingüismo mediante el aprendizaje de una mayor variedad de lenguas
europeas.
1.2. Los fines y los objetivos de la política
lingüística del Consejo de Europa
El Marco de referencia cumple el objetivo principal del Consejo
de Europa según se define en las recomendaciones R (82) 18 y R (98) 6 del Comité de
Ministros: «conseguir una mayor unidad entre sus miembros» y aspirar a este objetivo
«adoptando una acción común en el ámbito cultural».
La labor del Consejo para la Cooperación Cultural del Consejo de Europa
respecto a las lenguas modernas, organizada desde su fundación en una serie de proyectos
a medio plazo, ha obtenido coherencia y continuidad mediante la adhesión a tres
principios básicos establecidos en el preámbulo de la Recomendación R (82) 18 del
Comité de Ministros del Consejo de Europa, a saber:
Que el rico patrimonio de las distintas lenguas y culturas
de Europa constituye un recurso común muy valioso que hay que proteger y desarrollar, y
que se hace necesario un importante esfuerzo educativo con el fin de que esa diversidad
deje de ser un obstáculo para la comunicación y se convierta en una fuente de
enriquecimiento y comprensión mutuos.
Que sólo por medio de un mejor conocimiento de las lenguas
europeas modernas será posible facilitar la comunicación y la interacción entre
europeos que tienen distintas lenguas maternas con el fin de fomentar la movilidad en
Europa, la comprensión mutua y la colaboración, y vencer los prejuicios y la
discriminación.
Que los estados miembros, al adoptar o elaborar políticas
nacionales en el campo del aprendizaje y la enseñanza de lenguas, pueden conseguir una
mayor convergencia a nivel europeo por medio de acuerdos adecuados para una continuada
cooperación y coordinación de sus políticas.
Para cumplir estos principios, el Comité de Ministros pidió a los
gobiernos de los estados miembros:
(F14) Que fomenten la colaboración nacional e
internacional de instituciones gubernamentales y no gubernamentales que se dediquen al
desarrollo de métodos de enseñanza y de evaluación en el campo del aprendizaje de
lenguas modernas y a la producción y el uso de materiales, incluyendo las instituciones
que se dedican a la producción y al uso de materiales multimedia.
(F17) Que tomen las medidas necesarias para completar el
establecimiento de un sistema eficaz de intercambio de información a nivel europeo que
comprenda todos los aspectos del aprendizaje, la enseñanza y la investigación en el
ámbito de las lenguas, y que faciliten el pleno uso de la tecnología de la información.
Como consecuencia, las actividades del CDCC (Consejo para la
Cooperación Cultural), su Comisión para la Educación y su Sección de Lenguas Modernas,
se han preocupado de fomentar, apoyar y coordinar los esfuerzos realizados por los países
miembros y por instituciones no gubernamentales para mejorar el aprendizaje de lenguas
según estos principios fundamentales y, en concreto, para llevar a la práctica las
medidas generales presentadas en el anejo de la R (82) 18:
Medidas generales:
- Asegurar, siempre que sea posible, que todos los sectores de
sus poblaciones dispongan de medios eficaces para adquirir el conocimiento de las lenguas
de otros estados miembros (o de otras comunidades que pertenezcan a su propio país), así
como las destrezas para el uso de esos idiomas que les permitan satisfacer las necesidades
comunicativas y, en concreto:
1.1. Desenvolverse en los intercambios de la vida diaria
de otro país y ayudar en ello a los extranjeros que
residen en su propio país.
1.2. Intercambiar información e ideas con jóvenes y adultos
que hablen una lengua distinta y comunicarles sus
pensamientos y sentimientos.
1.3. Alcanzar una comprensión más amplia y más profunda
de la forma de vida y de las formas de pensamiento de
otros pueblos y de sus patrimonios culturales.
- Fomentar, facilitar y apoyar los esfuerzos que profesores y
alumnos de todos los niveles realizan para aplicar en su propia situación los principios
de construcción de sistemas de aprendizaje de lenguas (tal y como se desarrollan
progresivamente en el programa de «Lenguas modernas» del Consejo de Europa):
2.1.
Fundamentando la enseñanza y el aprendizaje de
idiomas en las necesidades, las motivaciones, las
características y los recursos de los alumnos.
2.2. Definiendo objetivos útiles y realistas lo más
explícitamente posible.
2.3. Desarrollando métodos y materiales apropiados.
2.4. Elaborando formas e instrumentos adecuados para la
evaluación de los programas de aprendizaje.
- Fomentar la investigación y el desarrollo de programas que
supongan la introducción, en todos los niveles educativos, de los métodos y materiales
más apropiados que permitan a los distintos tipos de alumnos la adquisición de una
competencia comunicativa adecuada a sus necesidades concretas.
El preámbulo a la R (98) 6 reafirma los objetivos políticos de sus
acciones en el ámbito de las lenguas modernas:
- Preparar a todos los europeos para los desafíos de una
movilidad internacional y una cooperación más intensas, no sólo en la educación, la
cultura y la ciencia, sino también en el mercado y en la industria.
- Propiciar el entendimiento, la tolerancia y el respeto mutuos
respecto a las identidades y a la diversidad cultural por medio de una comunicación
internacional más eficaz.
- Mantener y desarrollar la riqueza y la diversidad de la vida
cultural europea mediante un mejor conocimiento mutuo de las lenguas nacionales y
regionales, incluidas las menos estudiadas.
- Satisfacer las necesidades de una Europa multilingüe y
multicultural desarrollando considerablemente la habilidad de los europeos para
comunicarse entre sí superando las barreras lingüísticas y culturales. Para ello se
requiere que se fomente el esfuerzo constante a lo largo de toda la vida, que este
esfuerzo tenga una base organizada y que las entidades competentes financien los medios
necesarios en todos los niveles educativos.
- Evitar los peligros que pudiera ocasionar la marginación de
aquellos que carezcan de las destrezas necesarias para comunicarse en una Europa
interactiva.
La primera cumbre de jefes de Estado dio una relevancia especial a este
último objetivo, al identificar la reacción violenta de los xenófobos y de los
ultranacionalistas como un obstáculo fundamental para la movilidad y la integración
europea así como una amenaza importante para la estabilidad de Europa y para el buen
funcionamiento de la democracia. La segunda cumbre se propuso como objetivo educativo
prioritario la preparación para la ciudadanía democrática, otorgando así mayor
importancia a otro objetivo que se ha tenido en cuenta en proyectos recientes; a saber:
propiciar métodos de enseñanza de lenguas modernas que fortalezcan la independencia de
pensamiento, de juicio y de acción, combinados con las destrezas sociales y la
responsabilidad social.
A la luz de estos objetivos, el Comité de Ministros enfatizó «la
importancia política que tiene, en el presente y en el futuro, el desarrollo de campos
específicos de acción como, por ejemplo, las estrategias para diversificar e
intensificar el aprendizaje de lenguas con el fin de fomentar el plurilingüismo en un
contexto paneuropeo», y dirigió la atención al valor de promover el desarrollo de
enlaces e intercambios educativos y de explotar todo el potencial que tienen las nuevas
tecnologías de la comunicación y de la información.
1.3. ¿Qué es «plurilingüismo»?
En los últimos años, el concepto de plurilingüismo ha ido adquiriendo
importancia en el enfoque del Consejo de Europa sobre el aprendizaje de lenguas. El
concepto de plurilingüismo es diferente al de multilingüismo.
El multilingüismo es el conocimiento de varias lenguas o la
coexistencia de distintas lenguas en una sociedad determinada. Se puede lograr simplemente
diversificando las lenguas que se ofrecen en un centro escolar o en un sistema educativo
concretos, procurando que los alumnos aprendan más de un idioma extranjero, o reduciendo
la posición dominante del inglés en la comunicación internacional.
Más allá de esto, el enfoque plurilingüe enfatiza el hecho de que
conforme se expande la experiencia lingüística de un individuo en los entornos
culturales de una lengua, desde el lenguaje familiar hasta el de la sociedad en general, y
después hasta las lenguas de otros pueblos (ya sean aprendidas en la escuela o en la
universidad, o por experiencia directa), el individuo no guarda estas lenguas y culturas
en compartimentos mentales estrictamente separados, sino que desarrolla una competencia
comunicativa a la que contribuyen todos los conocimientos y las experiencias
lingüísticas y en la que las lenguas se relacionan entre sí e interactúan. En
situaciones distintas, una persona puede recurrir con flexibilidad a partes diferentes de
esta competencia para conseguir una comunicación eficaz con un interlocutor concreto. Por
ejemplo, los interlocutores pueden cambiar de una lengua o un dialecto a otro, explotando
así la habilidad que tiene cada uno para expresarse en una lengua y para comprender otra.
Una persona puede recurrir al conocimiento de varias lenguas para dar sentido a un texto,
escrito e incluso hablado, en una lengua previamente «desconocida», reconociendo
palabras de un fondo común internacional que aparecen con una forma nueva. Los que tengan
algunos conocimientos, por muy escasos que sean, pueden utilizar esta competencia para
ayudar, sirviendo de mediadores entre individuos que no tengan una lengua común y
carezcan, por tanto, de la capacidad para comunicarse. En ausencia de mediador, estos
individuos pueden conseguir algún grado de comunicación si ponen en juego la totalidad
de su bagaje lingüístico, la experimentación con formas alternativas de expresión en
lenguas y dialectos diferentes, la utilización de recursos paralingüísticos (mímica,
gestos, expresiones faciales, etc.) y la simplificación radical del uso de la lengua.
Desde esta perspectiva, la finalidad de la educación en una lengua
queda profundamente modificada. Ya no se contempla como el simple logro del «dominio» de
una o dos o incluso tres lenguas cada una considerada de forma aislada, con el
«hablante nativo ideal» como modelo fundamental. Por el contrario, el objetivo es el
desarrollo de un repertorio lingüístico en el que tengan lugar todas las capacidades
lingüísticas. Esto supone, naturalmente, que las lenguas que se ofrecen en las
instituciones educativas tienen que diversificarse y que a los alumnos debe dárseles la
posibilidad de desarrollar una competencia plurilingüe. Además, una vez reconocido el
aprendizaje de idiomas como una tarea que dura toda la vida, adquiere una especial
importancia el desarrollo de la motivación, la destreza y la confianza de un joven a la
hora de enfrentarse a una nueva experiencia lingüística fuera del centro escolar. Las
responsabilidades de las autoridades educativas, de las instituciones examinadoras y de
los profesores no se pueden limitar al logro de un nivel concreto de dominio de una lengua
determinada en un momento determinado, por muy importante que indudablemente
eso sea.
Las consecuencias profundas de tal cambio de paradigma tienen todavía
que ser calculadas y traducidas a la acción. Los recientes desarrollos de los programas
del Consejo de Europa en el ámbito de la lengua se han diseñado con el fin de producir
herramientas que puedan utilizar todas las personas implicadas en la enseñanza de idiomas
para el fomento del plurilingüismo. En concreto, el European Language Portfolio
(ELP) proporciona un formato en el que se pueden registrar y reconocer formalmente el
aprendizaje de idiomas y las experiencias interculturales de diversa índole. Con este
fin, el Marco de referencia no sólo proporciona un escalonamiento del dominio
general de una lengua determinada, sino también una división del uso de la lengua y de
las competencias lingüísticas, que facilita a los profesionales la especificación de
objetivos y la descripción del aprovechamiento de muy diversas formas según las
necesidades, las características y los recursos de los alumnos, que tienen un carácter
variable.
1.4. ¿Por qué es necesario el Marco de referencia
europeo?
Utilizando la enunciación del Simposio Intergubernamental celebrado en
Rüschlikon (Suiza) en noviembre de 1991 a iniciativa del Gobierno Federal Suizo sobre
«Transparencia y coherencia en la enseñanza de idiomas en Europa: objetivos,
evaluación, certificación»:
- Es necesaria una intensificación del aprendizaje y la
enseñanza de idiomas en los países miembros, en aras de una mayor movilidad, una
comunicación internacional más eficaz combinada con el respeto por la identidad y la
diversidad cultural, un mejor acceso a la información, una interacción personal más
intensa, una mejora de las relaciones de trabajo y un entendimiento mutuo más profundo.
- Para conseguir estos fines, es necesario que se fomente el
aprendizaje de idiomas como una tarea a lo largo de toda la vida y que se facilite durante
toda la escolaridad, desde la enseñanza preescolar hasta la educación de adultos.
- Es deseable el desarrollo de un marco de referencia
europeo para el aprendizaje de lenguas en todos los niveles, con el fin de:
Propiciar y facilitar la cooperación entre las
instituciones educativas de distintos países.
Proporcionar una base sólida para el mutuo
reconocimiento de certificados de lenguas.
Ayudar a los alumnos, a los profesores, a los
diseñadores de cursos, a las instituciones examinadoras y a los administradores
educativos a situar y a coordinar sus esfuerzos.
El plurilingüismo tiene que contemplarse en el contexto del
pluriculturalismo. La lengua no es sólo un aspecto importante de la cultura, sino
también un medio de acceso a las manifestaciones culturales. Gran parte de lo que se ha
dicho anteriormente se aplica del mismo modo a un ámbito más general. En la competencia
cultural de una persona, las distintas culturas (nacional, regional, social) a las que ha
accedido esa persona no coexisten simplemente una junto a otra. Se las compara, se las
contrasta e interactúan activamente para producir una competencia pluricultural
enriquecida e integrada, de la que la competencia plurilingüe es un componente, que a su
vez interactúa con otros componentes.
1.5. ¿Cuál será la utilidad del Marco de
referencia europeo?
Los usos del Marco de referencia comprenden la planificación de
los programas de aprendizaje de lenguas en función de:
- Sus planteamientos con respecto al conocimiento previo y su
articulación con el aprendizaje anterior, sobre todo en los tramos de contacto entre la
educación primaria, el primer ciclo de secundaria, el segundo ciclo de secundaria y la
educación superior o posterior
- Sus objetivos
- Su contenido
La planificación de los certificados de lenguas en función de:
- La descripción de los contenidos de los exámenes
- Los criterios de evaluación sobre la base del rendimiento
positivo más que de las insuficiencias
La planificación del aprendizaje independiente, que supone:
- Despertar en el alumno la conciencia de su estado
presente de conocimientos
- El establecimiento de objetivos viables y útiles por parte
del alumno
- La selección de materiales
- La autoevaluación
Los programas de aprendizaje y las certificaciones pueden ser:
- Globales, que hacen que el alumno mejore en todas las
dimensiones del dominio de la lengua y de la competencia comunicativa
- Modulares, que mejoran el dominio que el alumno tiene
de la lengua en un área limitada y con una finalidad concreta
- Ponderados, que enfatizan el aprendizaje en direcciones
determinadas y producen un «perfil» en el que se consigue un nivel más alto en algunas
áreas de conocimientos y destrezas que en otras
- Parciales, que se responsabilizan sólo de determinadas
actividades y destrezas (por ejemplo, la comprensión) e ignoran otras
El Marco de referencia europeo se ha elaborado para incluir estas
distintas formas.
Al considerar la función de un marco común en etapas más avanzadas
del aprendizaje de lenguas, es necesario tener en cuenta los cambios en el carácter de
las necesidades de los alumnos y en el entorno en que viven, estudian y trabajan. Se hacen
necesarias unas descripciones de niveles generales en un nivel superior al umbral, que se
pueden ubicar en correspondencia con el Marco de referencia. Naturalmente, las
descripciones tienen que estar bien definidas, tienen que adaptarse adecuadamente a
situaciones nacionales y tienen que abarcar nuevas áreas, sobre todo en el campo cultural
y en otros ámbitos más especializados. Además, los módulos o los grupos de módulos
pueden desempeñar un papel importante si se adaptan a las necesidades, las
características y los recursos específicos de los alumnos.
1.6. ¿Qué criterios debe cumplir el Marco de
referencia europeo?
Con el fin de realizar sus funciones, el Marco de referencia europeo
debe ser integrador, transparente y coherente.
El término «integrador» se refiere a que el Marco de referencia
debe intentar especificar una serie de conocimientos, destrezas, así como el uso de la
lengua de una forma tan amplia como sea posible (sin intentar, naturalmente, predecir a
priori todos los posibles usos de la lengua en todas las situaciones, lo que es una
tarea imposible), y a que todos los usuarios puedan describir sus objetivos, etc.
tomándolo como referencia. El Marco de referencia debe diferenciar las distintas
dimensiones en que se describe el dominio de la lengua y proporcionar una serie de puntos
de referencia (niveles o escalones) con los que medir el progreso del aprendizaje. Hay que
tener en cuenta que el desarrollo de la competencia comunicativa comprende otras
dimensiones que no son estrictamente lingüísticas (por ejemplo, la consciencia
sociocultural, la experiencia imaginativa, las relaciones afectivas, aprender a aprender,
etc.).
El término transparente se refiere a que la información tiene
que ser formulada explícitamente y con claridad, de modo que sea asequible y fácil de
entender por los usuarios. El término coherente se refiere a que la descripción
está libre de contradicciones internas. Con respecto a los sistemas educativos, la
coherencia requiere que haya una relación armónica entre sus componentes:
- La identificación de las necesidades
- La determinación de los objetivos
- La definición de los contenidos
- La selección o creación del material
- El establecimiento de programas de enseñanza y aprendizaje
- Los métodos de enseñanza y aprendizaje empleados
- La evaluación, los exámenes y las calificaciones
La construcción de un Marco de referencia integrador,
transparente y coherente para el aprendizaje y la enseñanza de idiomas no supone la
imposición de un único sistema uniforme. Por el contrario, el Marco de referencia
debe ser abierto y flexible para que se pueda aplicar, con las adaptaciones que sean
necesarias, a situaciones concretas. El Marco debe ser:
- De finalidad múltiple: que se pueda utilizar para la
amplia variedad de fines relacionados con la planificación y la disponibilidad de medios
para el aprendizaje de idiomas
- Flexible: que se pueda adaptar para su uso en
circunstancias distintas
- Abierto: apto para poder ser ampliado y mejorado
- Dinámico: en continua evolución como respuesta a la
experiencia derivada de su uso
- Fácil de usar: presentado de forma que pueda ser
comprendido y utilizado con facilidad por parte de aquellos a los que se dirige
- No dogmático: no sujeto, irrevocable y exclusivamente,
a ninguna de las teorías o prácticas lingüísticas o educativas que rivalizan entre sí
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