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Descripción catalográfica
EXIMENO Y PUJADES, ANTONIODellorigine e delle regole
della musica: colla storia del suo progresso, decadenza e rinnovazione. Opera di D.
Antonio Eximeno fra i pastori arcadi Aristosseno Megareo dedicata allaugusta real
principessa Maria Antonia Valburga di Baviera. In Roma: Nella Stamperia di
MichelAngelo Barbiellini nel Palazzo Massimi, 1774. [14], 466 p., [1] h. de
grab., 23 h. pleg.; F.º. |
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| pp.
[5]-[11]: Dedicatoria a su altezza reale; pp. [12]-[14]: Aprobaciones para la impresión
fechadas en 1773. pp. 453-455: «Lettera dun amico [Eleuterio Filatete] all
autore. Armoniopoli, 12 sept. 1772». pp. 456-466: «Risposta. Roma 7 oct. 1772». Sig.:
*6, A-Z4, 2A-2Z4, 3A-3N4.
En blanco p. [3]. Portada con grabado calcográfico.
Grabado calcográfico con retrato de Maria Antonia de Valburg en p. [4]. Pequeñas
viñetas calcográficas al comienzo de partes y libros.
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, A/1432. Sin encuadernación. Sello: «R.A.B.A.».
Bibliografía: CCPB.
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Comentario El deseo
de renovación que guía el pensamiento del siglo XVIII, y que
suministra el método para la aprehensión de los nuevos conocimientos que propicia los
cambios de mentalidad, alcanza también al terreno de la música. De hecho desde los
primeros años del siglo se suceden polémicas de diversa índole y sobre distintos
aspectos de la música, como la defensa de la tradición del contrapunto, o la discusión
sobre el canto llano. Surge también en la música una corriente de preocupación
historiográfica. La principal aportación española en este terreno procede de las obras
o tratados escritos por los jesuitas expulsos (Martín Moreno, 1985: 415,
436), entre los que debemos situar la producción musical de Antonio Eximeno Pujades
(Valencia 1729-Roma 1808).
Eximeno se secularizó y se instaló en Roma en 1767, donde se interesó por primera
vez por la música (Otaño,
1943). Tras cuatro años de estudio, en 1774 publica su tratado teórico Dellorigine.
Un prospecto del mismo había sido publicado en 1771, donde se anticipaba su contenido y
estructura. Finalmente el autor se vio obligado a modificar el orden de determinadas
materias allí contenidas y a separar otras como el diccionario de términos, que en la
edición de 1774 aparece incluido en la «Introducción».
El autor
divide la obra en dos partes, cuyo contenido explica en el prólogo programático que
dirige al lector. En la primera parte el autor intenta combatir la creencia pitagórica de
que la música es una rama de las matemáticas (libro primero). Identifica la música con
la prosodia, cuyas modificaciones la hacen eficaz para deleitar los oídos y conmover los
ánimos. Esta vinculación con el lenguaje la acerca más a la filosofía que a las
matemáticas (libro segundo). Critica los tratados de música y las reglas de contrapunto
existentes porque contienen falsedades (libro tercero), y añade algunas lecciones de
contrapunto (libro cuarto). En la segunda parte del libro el autor se propone extraer del
análisis de las diferentes lenguas de Europa, las causas de los progresos y la decadencia
de la música. En este punto señala haber eliminado algunas reflexiones sobre las
diversas lenguas para evitar herir los sentimientos nacionales, ya que tienen más fuerza
de lo que se cree. Analiza también la poesía vulgar y el teatro
y su relación con la música y el ritmo. El autor anticipa en el prólogo su ideal
estético, en el que prevalece la fuerza de la inspiración y el sentimiento frente a las
rígidas normas pedagógicas y a las reglas del contrapunto consagradas por la tradición
musical. Ilustra sus teorías y reflexiones de carácter musical con veintitrés láminas
calcográficas con notación musical que grabó Francisco Arnaudies y cuyo diseño
debemos atribuir a Eximeno.
Eximeno escribió la obra originalmente en italiano. Una vez escrita, el autor la
volvió a escribir buscando mejorar el estilo de su italiano, lo que provocó que se
retrasara su publicación. En esa segunda versión suprimió algunas reflexiones que
consideró superfluas. A pesar de que podía haber publicado un libro en muchos
volúmenes, prefirió abreviar porque, como él mismo confiesa, en un libro busca no
palabras sino ideas. |
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Preside la
obra el retrato de la
princesa María Antonia de Waldburg, viuda del elector de Sajonia a quien el
autor dedica la obra. Como Eximeno cuenta en su dedicatoria, esta dama basó su formación
en el conocimiento de la poesía y la música, nociones que se habían convertido en
esenciales en la condición y educación femenina del siglo XVIII, y
escribió composiciones poéticas y dramas que luego cantaba y representaba en el teatro
de su corte. Además reunió en su entorno un grupo de artistas, entre los que
probablemente estuviera Eximeno, a los que favoreció con su mecenazgo. Es probable que
formaran una «sociedad» de artistas que se autodenominaba «pastori arcadi». En esa
sociedad el autor recibe el nombre de Aristosseno Megareo, probablemente una alusión al
griego Aristóxeno de Tarento, autor de varios tratados sobre música, y la princesa el de
Ermelinda Talea, nombre de clara reminiscencia de la poesía bucólica clásica. La obra
recibió la aprobación de otros arcades miembros de la sociedad que, después de haber
analizado la obra, autorizaron al autor a utilizar en ella el nombre de «pastor arcadio»
con el que figura en la portada, y a usar la insignia y lema de la sociedad. La
aprobación está firmada en el idílico lugar de Neomenia di Antesterione (p. [14]).
Algunos nombres figurados con los que los miembros de la sociedad firman la aprobación
son «Rivisco Smirne», «Roricio Messenio», «Filillo Lipareo», «Mesindo Latmio»,
«Nividio Amarinzio custode generale» y «Solindo Cirreo sottocustode».El retrato de
la princesa aparece firmado por el dibujante italiano Giovanni Brunetti y por el grabador
de origen catalán Francisco Arnaudies, que lo grabó en cobre. La princesa aparece
sentada y sujeta en la mano la obra Dellorigine de Eximeno. A su alrededor
figuran todos los elementos que simbolizan la música. A estos artistas se debe también
la realización de los nueve
grabados calcográficos de menor tamaño, al inicio de las diferentes partes y libros
en los que se ha dividido la obra. El tema de estas viñetas calcográficas es la música.
Su vinculación con el lenguaje y con la poesía que defiende el autor a lo largo de la
obra se hace evidente en los versos bucólicos de Virgilio y Horacio elegidos para
explicar su contenido.
La publicación de
la obra provocó fuertes polémicas y la reacción de algunos teóricos como el Padre Juan
Bautista Martini, que respondió al ex jesuita con su Dubbio sopra il Saggio
fondamentale pratico di contrappunto, que apareció en Roma un año después de la
publicación de la obra de Eximeno. A pesar de las contradicciones en las que el polemista
incurrió en su tratado, la obra tuvo muy buena acogida en Europa y en España, donde fue
traducida por don Francisco Antonio González, maestro de capilla del Real Convento de
Religiosas de la Encarnación de Madrid, e impresa en la Imprenta Real en 1796. La
edición española toma como modelo la edición italiana en los grabados y las láminas
calcográficas; pero, en lugar de un volumen en folio, se ha optado por una edición con
un formato más reducido en tres volúmenes. Además, se ha sustituido la dedicatoria del
autor a la princesa de Baviera por la advertencia del traductor, en la que el maestro de
capilla reconoce que la ausencia en España de un libro elemental y clásico sobre música
le ha empujado a traducir la obra.
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