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Descripción catalográfica
VIVES, JUAN LUIS
[INTRODUCTIO AD SAPIENTIAM. Alemán]Zwayhundert und dreyzehen
ausserlesner Trabanten durch woelche getrewe belaytung nit allain Fürstliche und
Hochadeliche personen sonder auch ain jeder mensch zu Bewarung leibs vñ lebens vor allem
lust vñ argem Betrug der widersacher gewüsslich versichert würt: jetzt newlich durch
Cristophorum Brunonem verteutschet / Joan Lodovici Vivis. Gedruckt zu Ingolstat:
durch Alexander Weyssenhorn,
1545. [50] h.; 8.º. a-e8, f10.
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| Port.
con escudo xil. Letra gótica. Lugar e imp. tomados de colofón. Real
Biblioteca I/D/263 (2). Encuadernación en pasta moteada de fines del XVIII
o inicios del XIX, lomo liso, cantos dorados, guardas de agua.
Anot. ms. en h. de guarda post. del vol.: «El comun y uulgo es un gran maestro y origen
de todo error». Olim: I-A-5.
Bibliografía: Bonilla
y San Martín, 1929, III: 199, 79-80; 207-208, 130. Blüher, K. A., 1983:
260-284. Mateu y
Llopis, 1940: 32-39, 8. |
Comentario
Bruno, hombre de letras de Münich, tradujo al
alemán otro texto mayor de Vives, De institutione feminae christianae, acompañado
de De officio mariti, de menor repercusión pero parejo de la anterior (Augsburgo,
Steiner, 1544, reimpresa en 1566 en Francfort). Son ediciones en folio menor, en letrería
gótica y con bellos grabados de Hans Weiditz (Mateu y Llopis, 1940: 32-39)
presentes en la impresión al alemán del De remediis de Petrarca de 1532, aunque
algunos los encontramos en la Celestina de Augsburgo, 1520.
Bruno, además, se ocupó de otros autores, como Bocaccio y Quinto Curcio.
Ingolstadt era una ciudad donde, al amparo de la
universidad y el movimiento de ideas, había un foco de controversia religiosa reflejado
en ediciones del mismo impresor que nos ocupa, Alexander Weyssenhorn, cuyo taller siguió
activo en manos de sus herederos varias décadas. La ciudad bávara actuó de centro
difusor del catolicismo debido al colegio jesuítico, fundado en 1555, y para ello fueron
llevados a las prensas textos de moral espiritual como los que comentamos, aunque su
lectura fuera ambivalente tanto para los formados en el catolicismo como en el
protestantismo. Esto ocurrió con otros escritos de Vives, como el tratado apologético
póstumo De veritate fidei christianae (1543). El traslado de Bruno al alemán no
es el primero pues en los años treinta se hicieron dos traducciones a esta lengua, la de
Hedio (1534) y la de Sweintzer (1536), atestiguadas por los dos ejemplares de la British
Library. Todos los ejemplares de ediciones de Vives en alemán son raros; de la de
Ingolstadt de 1545 solo hay otro localizado y de la de 1546 otros dos. Las ediciones
latinas fueron frecuentes en tierras alemanas durante el XVI, sobre todo en Colonia de la
mano del impresor Johannes Gymnico. En esta ciudad se estamparon en latín media docena de
ediciones de la Introductio ad sapientiam. |