|
 |
Descripción catalográfica
| [QÜESTION DE AMOR Y CÁRCEL DE AMOR] Qvestion de
amor y carcel de amor. En Anvers: En casa de Martin Nucio, a la enseña de las dos
Cigueñas, 1556. [204]h.; 12.º. A-R12. h. [122]r: Carcel de amor
del cumplimiento de Nicolas Nuñez.
Primera obra atribuida al comendador Escrivá. La segunda de Diego de San Pedro.
|
 |
Portada
independiente para la segunda obra. Signaturas de cuadernillo correlativas para las dos
obras. Marca tipográfica del impresor en ambas portadas. Letra redonda e
itálica para los preliminares. En bl. h. [203]-[204].
Inicial xil. al comienzo de cada obra.
Real Biblioteca I/B/191. Encuadernación en pergamino con correíllas; en el
lomo, título manuscrito: «Carcel de amor. Anvers 1556». Exlibris manuscrito: «Ex
biblioth. Franc. Ott. Leükheri, 1645». Ejemplar incompleto: faltan las hojas
[203]-[204]. Anotaciones manuscritas en las que se indica la traducción latina de
algunos términos castellanos.
Bibliografía: Peeters-Fontainas,
1965, II: 1 163. |
|
 |
ComentarioEl ejemplar seleccionado de Qüestión de amor
y Cárcel de amor pertenece a la edición llevada a cabo por Martín Nucio en
Amberes en 1556. El mismo impresor volvería a sacar a la luz estas obras en 1576 y 1598.
El hecho es indicativo del éxito que conoció la Cárcel de amor, impresa cerca de
treinta veces en imprentas españolas y europeas (Cortis, 1987: 21-39).
Las últimas ediciones antiguas de la Cárcel, realizadas en la segunda mitad
del siglo XVI fuera de España, en Amberes y París (Parrilla, 1995:
lxxv-lxxvi), se caracterizan por ir precedidas de la Qüestión de amor de dos
enamorados, obra anónima que se había publicado por primera vez en Valencia (Diego
Gumiel, 1513). Esta asociación se encuentra en las ediciones más comunes (Menéndez Pelayo, 1943,
II: 44-45). Por otra parte, desde la edición de Burgos de 1496, a la obra de San
Pedro se le agregaba una continuación escrita por Nicolás Núñez y, con mucha
frecuencia, otros textos que compartían autor o temática amorosa. La edición que nos
ocupa contiene el Verso elegíaco sobre la muerte de la Fortuna, dada por la Virtud,
(R5v) con una serie de respuestas también en verso.
La Qüestión de amor se sitúa en el último período productivo de ficciones
sentimentales, que Deyermond
(1995: xxiii) acota entre 1493 y 1550. La obra nació en el ambiente de la corte
virreinal de Nápoles, donde transcurre la acción. El contenido justifica el título: dos
enamorados debaten, en un primer momento de forma epistolar y después directamente, la
cuestión qué tipo de sufrimiento es más agudo, el del enamorado rechazado por su dama o
el de aquel cuya dama, después de logrado el amor, ha muerto. El autor de la Qüestión
introduce así el elemento de disputatio presente en el género de la ficción
sentimental. Además del influjo de esta tradición, especialmente con respecto a la Cárcel
de amor, la obra revela conexiones muy cercanas con Encina y la poesía
valenciano-aragonesa de cancionero (Cortijo Ocaña, 2001:
233-236). |
 |
Sin
menoscabo de las abundantes letras, motes, canciones, villancicos y coplas, destacan dos
composiciones líricas incluidas en el texto: la Visión de Amor, con elementos de
la Cárcel, y la Égloga a Torino, poesía cortesana de tono burlesco que da
buen testimonio de cómo el influjo celestinesco ya había alcanzado por estas fechas a
las novelas sentimentales. El ambiente italiano, concretamente el de la corte virreinal,
se delata en la presencia de algunos episodios representables como teatro (Cortijo Ocaña, 2001: 238).
El autor ofrece además una descripción de fiestas cortesanas. En ese sentido, se trata
de una obra en clave de la que se han descifrado gran parte de las correspondencias entre
personajes ficticios y reales (Croce, 1894; y Perugini, en las notas de
su edición de 1995).Estudiosos actuales (Perugini, 1995: 18-20;
Cortijo Ocaña, 2001:
245-249) coinciden en apuntar como autor de la Qüestión al comendador
Escrivá. El análisis de otros textos suyos incluidos en el Cancionero general
corrobora las semejanzas con la obra que nos ocupa. Es significativa la coincidencia en la
interpretación del amor cortés: ese amor es ilusión, quimera creada por el sexo
masculino, una entelequia cuya incongruencia e irrealidad denuncian las mujeres.
La Cárcel de amor de Diego de San Pedro había sido impresa por primera vez en
Sevilla el año de 1492. El éxito de la obra fue afianzado por la publicación en 1496 de
la misma seguida de una continuación compuesta por Nicolás Núñez. Núñez sancionó al
autor y convirtió a la Cárcel en la obra clásica del género. (Deyermond, 1995: xxii).
La tradición crítica de nuestro siglo la considera el paradigma de las ficciones
sentimentales del siglo XV.
Whinnom (1974)
ha destacado el esfuerzo de Diego de San Pedro por ajustarse en la Cárcel de amor
al nuevo estilo humanístico propuesto por Nebrija en sus Introductiones latinae
(1481); es patente el abandono de la sintaxis latinizante, así como la tendencia a seguir
procedimientos de abbreviatio. |
 |
El gusto de los lectores por la Cárcel de amor traspasó nuestras fronteras. En
1514 se editó en Venecia una Carcer damore, traducida por Lelio Manfredi. No
es casual que estuviera dedicada a la marquesa de Mantua, Isabella dEste, puesto que
su familia era favorable a la literatura española. De Italia, el gusto cortesano por la
ficción sentimental pasó a Francia; entre 1525 y 1528 se imprimieron en París y Lyon
las versiones de una Prison damour, procedente de la versión italiana. La
obra en Francia llegó a ser popular, como prueba un tapiz de una escena de San Pedro
conservado en el Museo de Cluny de París, que pertenecía a una colección regalada por
Francisco I a su cuñada Renée (Parrilla, 1995: lxxviii).
A partir de la versión francesa de 1526 concluyó Lord Berner, traductor de Antonio de
Guevara, una traducción al inglés en 1533. El resultado, The Castell of Love, fue
impreso a mediados de siglo. El autor indicaba que la ficción iba dirigida a «younge
ladies and gentle women» (Clavería Lizana, 1972:
74).El caso es que, desde la primera traducción al catalán publicada al año
siguiente de que Cárcel de amor saliera de las prensas, traducida por Bernardi
Vallmanya (Barcelona, 1493), hasta 1660, la obra de San Pedro se había traducido seis
veces: al catalán, al italiano, al francés en dos versiones, al inglés y al alemán (Deyermond, 1995: xxxi).
Clavería Lizana
(1972: 54-74) enumera las razones del éxito:
Tristeza y abundantes lágrimas, melancolía y amor desesperado, introversión de
sentimientos, monólogos íntimos y epístolas emotivas o retóricas, conciencias de
soledad y abandono en los amantes, todo ello constituían trama y sustancia de las novelas
sentimentales que han interesado a todos los que han tenido en cuenta su éxito en los
países europeos en que alcanzaron un número inesperado de ediciones y donde
constituyeron un elemento importante digno de tenerse en cuenta y de ser analizado en la
historia del arte novelístico de esos países.
|
|
|
|

| Literatura y humanismo |
| Portada del CVC |
| Obras de referencia | Actos culturales | Foros | Aula de lengua | Oteador |
| Rinconete | El trujamán |
| Enviar comentarios |
Centro
Virtual Cervantes
© Instituto Cervantes (España), 2002-. Reservados todos los derechos.
|
|