El texto que sirvió de original para la impresión de Fouet fue el de la tercera
edición de Juan de la Cuesta [Madrid, 1608]; esta era la más autorizada de las que
había sacado el impresor madrileño, puesto que en ella se habían corregido muchas de
las erratas y hecho notables adiciones a las dos anteriores.
[La traducción de César Oudin] fue tan rigurosa que las voces que no consideraba
perfectamente traducidas [...] las cita al margen en castellano para que el lector sepa
cuál es el término original y el contexto en el que se incluye [...] El traductor, sin
embargo, hizo algunas supresiones: como él mismo explica en el prólogo al lector, su
deseo era presentar un texto limpio y desnudo, sin adornos de prólogo ni el infinito
número de sonetos, epigramas y elogios con los que habitualmente venían envueltas las
obras literarias [...] Tampoco tradujo una parte del capítulo XXXIII referente a la
estancia del poeta Luis de Tansillo.
La impresión, aunque se concibió como un libro sin lujos, es muy digna: letra romana
para el texto y cursiva para las anotaciones marginales. (Tesoros de España
(1985): 300-301)