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Descripción catalográfica
| OUDIN, CESAR Refranes o proverbios castellanos, traduzidos en lengua francesa = Proverbes
espagnols: traduits en françois / par Cesar Oudin [...]; reueus, corrigez & aumentez
en cette derniere edition. A Paris: chez Nicolas
& Iean de la Coste au Mont S. Hilaire [...] et en leur boutique à la [...] porte
du Palais qui regarde le Quay des Augustins, 1659. [2] en bl., [14], 360, [8] p.;
12.º. ã8, A-P12, Q4.
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| Texto
paralelo en español y francés. Marca tip. en port. I.C./287. Enc. pasta,
orla, lomo y cantos en hierros dorados. Exlibris real de la época
de Carlos IV-Fernando VII. Sellos: «P.F.C.»; «Propriété des
trois».
Olim: IX-E-7.
Bibliografía: CCPB000040898. |
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Comentario
La recopilación de
refranes, reflejo del habla y sabiduría populares, contaba con tan dignos precedentes
como el Marqués de Santillana, que había compilado los Refranes que dicen las viejas
tras el fuego. Los humanistas posteriores se interesan por su recuperación, tarea que
alcanza un lugar de honor gracias a los Adagiorum Collectanea de Erasmo. En
España, la labor de Blasco de Garay, Pedro Vallés o la del Comendador Hernán Núñez,
esta última la de mayor proyección, son hitos importantes de la paremiología española.

Muy pronto los impresores intuyeron el éxito que podrían obtener con la publicación de
colecciones plurilingües de refranes destinadas a la enseñanza de una lengua extranjera,
como complemento de las obras lexicográficas.
Los Refranes o
proverbios castellanos de César Oudin se publican por primera vez en 1605 y
constituyen, junto con su traducción del Quijote, y sus obras gramaticales,
conversacionales y lexicográficas, una muestra más de la labor didáctica del hispanista
francés en el campo de la enseñanza del español. Los refranes castellanos, tomados en
su mayor parte de la compilación del Comendador Hernán Núñez, Refranes y proverbios
glosados, son traducidos al francés ad pedem litterae, pero cuando encuentra
una paremia francesa refrendada por el uso, la añade después de su traducción, como lo
manifiestan los dos ejemplos siguientes: «El dar limosna no mengua la bolsa. Donner
laumone, iamais ne diminue la bourse. Le Fr. Donner pour dieu, napprauvrit
lhomme» y para aquellos que tienen correspondencia francesa (Gallego Barnés, 1997:
266).

Pese a la poca riqueza del corpus y la escasa calidad de las traducciones, los Proverbios
de Oudin tuvieron enorme éxito desde su primera edición (París, 1605). En menos de una
década se volvió a editar en París (1609), en Bruselas (1608, 1612) o en Lyon (1614) (Lope Blanch, 1990: 37).
La edición
seleccionada para esta exposición es la parisina de 1659 que se presenta, con el habitual
afán publicitario de las obras pedagógicas, como revisada, corregida y aumentada. Se
abre con un prólogo «A los letores» (h. a3-a5), y unos «Advertissement sur les
traductions, aux censeurs, & pareillement a certains mauvais traducteurs» (h. a6-a8).
Sigue el cuerpo de la obra con los refranes ordenados alfabéticamente. Las pp. 331-360
contienen «algunos proverbios morales sacados de los de Alonso Guajardo Fajardo con
algunos pocos disticos del Juego de Fortuna».
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