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Comentario Esta edición está
basada en la de Amberes de 1579, Tyrannies et cruautez des espagnols, una
traducción al francés del predicador Jacobus van Jacobsz Miggrode, impresa por
Ravelenghien. La existencia de una traducción previa al neerlandés anima al traductor a
emprender la primera versión francesa de la Brevísima relación. La edición
antuerpiense tiene una intencionalidad política clara, que se trasluce desde la portada
en la que se anuncia que la publicación del texto de Las Casas debe servir de ejemplo y
advertencia a las XVII provincias de los Países Bajos. Alienta a
escarmentar en cabeza ajena el dístico «Heureux celuy qui deuient sage / En voyant
dautruy le dommage» que precede al pie de imprenta.
El texto que se utiliza en la edición de Heidelberg es, sin embargo, el texto de la
latina impresa en Francfort en 1598, que fue la primera traducción al latín de la Brevísima
relación. La edición heidelbergense suprime Prefatio, Argumentum y Prologus
y reutiliza las mismas planchas de cobre, realizadas por Theodore de Bry sobre dibujos de
Iodocus a Winghe, que se incorporaron por primera vez en la de Francfort y que, a partir
de entonces, se emplearon para ilustrar el texto. Son diecisiete grabados al aguafuerte,
utilizados anteriormente en la antología de viajes a América que Bry publica en
Francfort entre 1590 y 1614, como evidencia la numeración al pie de la
plancha. Las fuentes iconográficas de Bry fueron los artistas John White, Johannes
Stradannus, Joos van Winghe, Etienne Delaune y Hendrick Goltzius.
El
grabador, librero y orfebre flamenco trabajó sobre sus obras, modificando los escenarios
y los rasgos de los individuos, para lograr unos grabados de un estilo homogéneo y
apropiado a la idea europea sobre un continente desconocido. Los estereotipos de las
torturas y crueldades de los indios a los blancos o de los exploradores sobre los
indios, de los paisajes idílicos, o de las perversidades sexuales de la vida en
América que formó este corpus iconográfico, contribuyó a difundir por Europa un falso
entendimiento del continente. El éxito de esta colección fue inmediato. Al conde de
Gondomar, uno de los grandes bibliófilos del momento, su bibliotecario, Étienne Eussem,
en 1619 (RB II/2134 doc. 94), le recomienda la adquisición de los volúmenes de las
Indias Orientales para su biblioteca de la Casa del Sol, en Valladolid.
Las planchas seleccionadas, entresacadas de la obra de Bry para ilustrar el Regionum
Indicarum, se
renumeraron en la parte superior de la plancha al utilizarse de nuevo. La inclusión
de estas imágenes, muy efectiva desde el punto de vista editorial y comercial, es, sin
embargo, un error para la maquetación del libro ya que, concebidas para ilustrar una obra
en folio, resultan inadecuadas al utilizarse en un impreso en cuarto y desequilibran la
composición de la puesta en página. La edición de 1664 denota el desgaste de unas
planchas que contribuyeron, en la obra de Las Casas, a difundir la imagen de una conquista
atroz y, en la de Johann Theodor de Bry, a alentar la proyección de los fantasmas que los
europeos tenían sobre lo exótico y su perversidad. |