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Aspectos grafemáticos de la lengua española
José G. Moreno de Alba
Director del Instituto de Investigaciones
Bibliográficas de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de la la lengua
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Lo grafemático no es precisamente
lo gramatical ni lo ortográfico en un texto escrito; sin embargo, es igualmente
importante la tendencia que todos debemos observar hacia la uniformidad posible de estos
aspectos. Por ejemplo, a lo grafemático
corresponden el empleo de las letras cursivas frente a las negritas, los subrayados, los
espacios, la manera de transcribir cifras; hay muchísimos aspectos de edición que,
naturalmente, no están normados, legislados.
Permítaseme distinguir dos sentidos de la
palabra norma en lingüística. El primer sentido de norma es una ley, una regla, y el
otro sentido es un hábito, un hábito lingüístico. Creo que nunca puede darse una norma
como regla o ley, si antes no se ha dado una norma como hábito. De otra forma, esa norma,
como ley, que no responde a una norma como hábito, está probablemente destinada al
fracaso. |
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Ahora bien, las normas en
los dos sentidos gramaticales y ortográficas de nuestra lengua están, diríamos,
más o menos bien establecidas. Es decir, son normas como recomendaciones que siguen a
unas normas como hábitos observados, hábitos lingüísticos observados en los buenos
escritores.
Estamos convencidos, los que formamos parte de
esta mesa, de que no sucede lo mismo en el ámbito de lo grafemático, no se observa en
ello una norma, se observan varias y, además, ninguna de ellas puede señalarse o verse
como prestigiosa, más que otra. Un ejemplo muy simple: en algunos países los decimales
en una cifra se separan con coma (,), en otros se separan con punto (.).
A los profesores nos preguntan con frecuencia
qué es lo correcto, qué es lo recomendable. No podemos contestar, lo único que
contestamos es: «Oye, pues yo suelo utilizar el punto, o yo suelo utilizar la coma»,
pero esta afirmación no está basada sobre un concepto de prestigio, no puedo decir, «Es
que, mira, los buenos escritores utilizan...» No, aquí, a diferencia de lo ortográfico,
a diferencia de lo gramatical, estamos convencidos de que no existen normas de prestigio.
También, los que formamos parte de esta mesa
estamos convencidos de que conviene normalizar los aspectos grafémicos del español.
¿Por qué? Porque ello conduce, sin duda, a la unidad lingüística, en aspectos muy
importantes. Nadie de ustedes negará la importancia que tienen algunas cursivas en
determinado texto, o el uso de unas negritas en lugar de la letra normal. Son aspectos que
también tienen su propia gramática y sus propias leyes y oposiciones y yo creo que sí
conviene normalizarla. |
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Ahora bien, creo que una futura
normalización de los aspectos grafemáticos de la lengua española sólo podrá darse en
la medida en que ésta sea resultado de un consenso, nunca, no podría darse de una manera
dictatorial. «Fulano de tal» o «tal entidad», la que sea, «dice que así debe ser».
Bueno, eso no tendrá ningún resultado. Es el consenso de los que empleamos la lengua, el
consenso mayor posible, el que puede tener visos de éxito.
Ése es el sentido de esta mesa. Contamos con la
presencia de personas que han tenido experiencia en estos asuntos, por una parte, y que,
por otra, han tenido la osadía de darlos al público, de publicar sus normas, de publicar
sus costumbres:
Don Alberto Gómez Font, del Departamento de
Español Urgente de EFE; todos conocemos el excelente manual que ellos utilizan para su
trabajo; pero, además, han decidido hacerlo público.
A don Alex Grijelmo también lo tenemos con
nosotros, responsable del Libro de Estilo de El País. ¿Quién de
nosotros no conoce este manual, este libro de estilo? y ¿cómo no vamos a reconocerle la
valentía de hacer públicos los instrumentos de trabajo de su empresa y que, ahora,
aunque no están contenidos en el manual de estilo de El País, tanto EFE
como El País desean conversar con nosotros para ver si en un futuro, entre
todos, nos ponemos de acuerdo para normalizar algunos aspectos grafemáticos de la lengua
española en este proyecto acertadamente llamado Proyecto Zacatecas. |
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Finalmente, a mi derecha está
don Humberto López Morales, Secretario General de la Comisión Permanente de la
Asociación de Academias de la Lengua. Qué oportuna presencia y qué necesaria presencia
en esta mesa la de don Humberto. Don Humberto representa, todos los días del año, en su
trabajo cotidiano como Secretario de esta Asociación, a todas las academias de la lengua
española. Cuántas veces todos los académicos hemos tenido la oportunidad de conversar
con el doctor López Morales sobre éstos y otros aspectos, y siempre hemos recibido de
él la atención, la cortesía, el interés de todas las academias, representadas por él
en este acto, por atender estos aspectos.
De tal manera que es para mí muy grato presidir
esta sesión de trabajo. No quiero restar tiempo a los que de ello saben, y que son los
que van a tomar la palabra, no sin antes agradecerles que hayan aceptado participar en
esta mesa de discusión. Le doy la palabra, en primer lugar, a don Humberto, por la obvia
razón de que él está representando, en esta ocasión, a todas las academias de la
lengua española. Quisiéramos oír su opinión y agradezco mucho, de antemano, su
participación. |
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