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Carmen Silva-Corvalán
Aspectos lingüísticos del español
en Los Ángeles |
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Introducción
Las situaciones de bilingüismo de sociedad, como la que ilustra
el español en contacto con el inglés en Estados Unidos,
son complejas y dan lugar al desarrollo de cuestiones lingüísticas
también muy complejas. En esta presentación, enfocaremos
algunos aspectos lingüísticos del impacto que ejerce el
inglés sobre el español en su situación de lengua
no oficial en Los Ángeles. Damos primero datos demográficos
necesarios para comprender el contexto en el que se desarrolla el
bilingüismo español-inglés en esta ciudad. En segundo
lugar, discutimos e ilustramos algunos de los efectos lingüísticos
que este tipo de bilingüismo ha tenido sobre el español
oral (simplificación, hipergeneralización, transferencia),
y sobre el español escrito en la prensa y en anuncios comerciales
en las calles. Argumentamos que los cambios observados en el español
de los hispanos nacidos en Estados Unidos son en gran medida consecuencia
de un proceso interrumpido de adquisición de esta lengua. |
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Datos demográficos
Al empezar el tercer milenio, la situación del español
en EE.UU., especialmente en Los Ángeles, parece prometedora,
en gran medida debido al enorme aumento de las tasas de inmigración
en las últimas décadas. Mientras el censo de 1990 indica
que el 9% de la población total de EE.UU. es de origen hispano,
el censo del 2000 muestra un aumento de 3,5 puntos de porcentaje,
como se muestra en el cuadro
1. El Cuadro 1 muestra además el sólido aumento
de la población hispana en el estado de California, que de
cuatro millones y medio en 1980, sube a cerca de 8 millones en 1990
y a casi 11 millones en el 2000.
La relevancia social que van adquiriendo los hispanos se puede apreciar
si se considera el aumento regular de los porcentajes que muestra
el Cuadro 1. En California, la población hispana se ha más
que duplicado en los últimos 20 años y constituye ya
el 32,4% de la población de California. Lo mismo ha ocurrido
en el Condado de Los Ángeles, donde ha aumentado de 27,6% en
1980, a 44,1% en el 2000, entre 6 y 7 puntos de porcentaje cada 10
años. Un aumento similar se constata entre 1990 y 2000 en la
ciudad de Los Ángeles, donde el porcentaje de hispanos llega
a 46,5%, casi la mitad de la población total.
Hemos dicho que este aumento se debe en gran medida a la inmigración
y este hecho tiene consecuencias lingüísticas. Los inmigrantes
buscan establecerse en regiones y barrios donde existen ya grupos
de paisanos, lo que conduce al establecimiento de comunidades en las
que es posible desarrollar las actividades diarias en español,
sin que resulte necesario el uso del inglés. El contacto regular
con los países de origen y el alto porcentaje de población
hispanohablante en extensos sectores urbanos ciertamente contribuyen
a la expansión del español. El visitante a ciudades
tales como Los Ángeles, San José, o San Diego sentirá
la presencia del español en la prensa, la televisión
y la radio, en los anuncios que se leen en las calles, en conversaciones
que se oyen en parques y calles, en los comercios, restaurantes y
hoteles, en fin, en la vida cotidiana de muchas ciudades. |
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Así pues, el porcentaje de hablantes de español en casa
también crece, como se ve en el cuadro
2.
El porcentaje de hablantes de español en casa en California
aumentó de 15,2% en 1980 a 18,4% en 1990. Basándose
en este aumento, se puede proyectar que el Censo del 2000 indicará
que por lo menos el 10% de la población total de EE.UU. habla
español en casa, el 21% de la población de California,
el 31% de la del Condado de Los Ángeles y al menos el 35% de
la población de la ciudad de Los Ángeles.
Las comunidades hispanas bilingües español-inglés
son social y lingüísticamente complejas. Frecuentes movimientos
migratorios de zonas rurales a urbanas y continuas olas de inmigrantes,
ya sea por motivos políticos o económicos, son causa
de cambios demográficos que remecen la estructura familiar
y comunal a la vez que renuevan el contacto con variedades funcionalmente
completas del idioma español. En lo lingüístico
se desarrolla el típico continuo de competencia bilingüe
y en lo social es evidente también una amplia gama de niveles
socioeconómicos. Esta gama se extiende desde el nivel más
bajo de trabajador indocumentado hasta las esferas más altas,
donde encontramos hispanos desempeñando quehaceres de importancia
en círculos políticos, educacionales, comerciales, industriales,
artísticos, etc.
Los inmigrantes han traído consigo muchos dialectos diferentes
del español, pero las variedades dominantes siguen siendo sin
duda las mexicanas, que representan formas variadas de hablar el español,
que abarcan desde lo rural a lo urbano, del norte de México
a lugares tan al sur de la frontera como Puebla y Oaxaca, y de dialectos
no estándares a estándares.
Esta situación debe dejar claro que describir el español
de Los Ángeles no es tarea fácil dada la gran variación
existente. Pero quizá lo que todas estas variedades del español
tienen en común sea una acusada influencia del inglés,
la que se manifiesta en mayor o menor grado según la longitud
del tiempo de residencia en EE.UU. |
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Aspectos lingüísticos
Los hispanos nacidos en Los Ángeles representan una variedad
de español que se caracteriza por fenómenos típicos
de una situación de bilingüismo intenso y extendido: simplificación
gramatical y léxica, préstamo masivo del inglés,
y alternancia de códigos lingüísticos (Silva-Corvalán
1996, Zentella 1997).
Mientras que en el ámbito social el mantenimiento del español
es incuestionable, en el ámbito individual o familiar, por
otro lado, es muy común el cambio hacia el inglés. Los
hijos de inmigrantes de la primera generación pueden adquirir
el español en casa, pero la gran mayoría se hace gradualmente
dominante en inglés al pasar bien por un programa bilingüe
de transición o por un programa de inmersión en inglés.
De ahora en adelante me referiré a los hispanos que han inmigrado
a Los Ángeles después de los 12 años de edad
como grupo 1; a los hispanos que han llegado a los 12 años
o antes, o que han nacido en Los Ángeles como grupo 2;
y a los hijos de éstos como grupo 3.
En situaciones de bilingüismo social se desarrolla con frecuencia
un continuo respecto al grado de dominio de las dos lenguas en contacto.
Este continuo comprende desde un español estándar sin
restricciones a un uso meramente emblemático del español
y viceversa, de inglés ilimitado a emblemático. Esto
apunta claramente al hecho de que no hay un español de Los
Ángeles, sino muchos. |
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Veamos cuáles son algunos de los fenómenos que diferencian
más o menos marcadamente la variedad de español hablada
por los miembros de los grupos 2 y 3 de la norma lingüística
de sus padres y abuelos.
1. Uno de los efectos lingüísticos del bilingüismo
social es la hipergeneralización de formas lingüísticas,
siguiendo con frecuencia un patrón de regularización.
La hipergeneralización se manifiesta en la marcación
de género, pues los sustantivos terminados en -a se
regularizan y se marcan como femeninos (la problema, la idioma,
la sistema, etc.). Se observa también regularización
en algunas formas verbales, como tenen por tienen,
moven por mueven, pudió (que replica
el patrón general de comió, movió, etc.)
por pudo y en muchos otros fenómenos que no podemos
discutir aquí. Tampoco diré nada sobre el intercambio
o alternancia de códigos, fenómeno de gran interés
que merece mucho más tiempo del que podría dedicarle
en esta presentación.
2. La transferencia de ítems léxicos,
de estructuras sintácticas y de funciones pragmáticas
es también una consecuencia natural del bilingüismo
intenso y extenso.
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En trabajos anteriores (Silva-Corvalán 1992, 1995, 1996)
he documentado con mayor detalle los diferentes tipos de préstamos
del inglés que se constatan en el español oral. Aquí
quisiera ilustrar brevemente la presencia del español en
avisos, nombres de negocios y carteles publicitarios, ya sea acusando
la influencia directa del inglés o mezclándose con
esta lengua (algunos de los ejemplos dados provienen de Anderson
& Franco 2001).
Avisos en tiendas, calles y diarios publicados en inglés:
A. Préstamos y calcos:
Servicio de registración de autos. (por inscripción)
Aseguranzas $29 al mes. (por seguros)
Alteraciones. (por arreglos de ropa)
Shoeteria. (por zapatería)
Snackeria. (no parece haber un término correspondiente
en español)
B. Sólo en español:
«Heinecken. Acuérdate que las mujeres se fijan en
todo. No cabe duda».
«Kerns. Ahora con CALCIO».
«Dawn. De los olores, el pan. De los sabores, la sal. De
la limpieza, Dawn. Es más que limpieza, es tranquilidad».
C. Con alternancia entre el español y el inglés:
«¡Excelente! Reach your learning goal with A
Soccer Summer!».
«INCOME TAX SERVICE abierto todo el año».
«Clínica médica para la mujer de hoy. Open
7 days / abierto los 7 días».
«tacos hot tamales Lucys».
«breakfast lunch dinner mariscos shrimp cocktails ceviche
tostada».
D. Con alternancia entre el español y el inglés
y alteraciones en el orden de palabras:
«Número uno market».
«La Rancho market, verduras frescas carnicería
latina grocery pescados».
«Chiropractor hierbas».
«XXX. Su mejor tienda de auto partes» (de car
parts repuestos de autos).
Nótese que los dos ejemplos con market podrían
explicarse como casos de anuncios en inglés que contendrían
el préstamo de un nombre propio del español. Los otros
dos ejemplos tienen combinaciones muy diferentes de las que permiten
las reglas del español.
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Hace ya algún tiempo he venido defendiendo la hipótesis
ahora generalmente aceptada de que los hablantes de español
transfieren ítems léxicos y funciones pragmáticas
del inglés. He argumentado además que la sintaxis
no se transfiere, pero que sí es posible que la transferencia
de vocabulario llegue a tener consecuencias sobre la sintaxis del
español y pueda llegar a modificarla. Esta hipótesis
ha sido más controvertida y quisiera aquí clarificar
algunas de sus bases.
Afirmar que el contacto tiene o no tiene efectos sobre la sintaxis
de una lengua requiere una definición de lo que se entiende
por sintaxis, definición que varía según
la escuela lingüística. En mis estudios he asumido una
definición puramente estructural funcionalista, según
la cual se distinguen dos niveles (Gutiérrez Ordóñez
1997): un nivel de estructura sintáctica abstracta en el
que las funciones son simplemente como casillas vacías; no
se toman en consideración las palabras que puedan ocuparlas,
como en (1). Y un nivel de funciones sintácticas concretas
en las que intervienen factores semánticos, como en (2).
Estructura sintáctica abstracta:
(1) sujeto verbo implemento / complemento directo
FN V FN
Estructura sintáctica concreta:
(2) La hamburguesa ensució el plato.
*La hamburguesa compró mayonesa.
Mis estudios han mostrado que las lenguas, o al menos el español
en Los Ángeles, no toman prestadas estructuras sintácticas
abstractas, pero los préstamos y calcos léxicos pueden
afectar el nivel de estructura concreta, de tal manera que los patrones
de distribución o coocurrencia sintagmática de sustantivos,
verbos y otras clases de palabras resultan alterados. Éstos
son los que en trabajos anteriores (Silva-Corvalán 1996)
he llamado calcos léxico-sintácticos. Veamos los ejemplos
3 y 4, en los que el verbo ser calca el uso inglés
con predicados que indican algún tipo de medida.
(3) Mi padre es seis pies [de altura]. (G. 2)
inglés: My dad is six feet [tall].
español general: Mi padre mide seis pies.
(4) [la casa] ahora es cien mil o ciento veinte mil dólares.
(G. 2)
inglés: Now it [the house] is one hundred or one
hundred and twenty thousand dollars.
español general: Ahora [la casa] cuesta cien mil...
(5) El precio ahora es cien mil dólares.
En los ejemplos 3 y 4 los verbos en el español del grupo
1 serían mide y cuesta, que corresponden a
uno sólo en inglés, is es. Nótese
que aunque en estos ejemplos no cambia el significado del verbo
ser, la estructura sintáctica concreta ha cambiado:
en el español del grupo 1 los predicados de «medidas»
pueden unirse con el verbo ser solamente a un sujeto que represente
la categoría medida, como en (5). En el español de
los grupos 2 y 3 esta restricción no existe; la lengua permite
que las frases que intervienen en una estructura con ser tengan
relaciones semánticas que antes no se permitían. Se
trata, pues, de un fenómeno de contacto que tiene consecuencias
lingüísticas, gramaticales. Los ejemplos 3 y 4 no son
extensiones metafóricas calcadas del inglés, como
podría serlo el uso de atrás en Se lo dio
patrás, sino nuevos esquemas sintácticos
concretos.
Vuelvo a insistir en que lo que se transfiere de una lengua a otra
no es sintaxis abstracta, sino palabras y estructuras concretas
que alteran el estrato semántico. Se transfieren, además,
fenómenos pragmático-discursivos. Permítanme
terminar este apartado sobre transferencia con la discusión
de un ejemplo de este tipo.
Se trata de la extensión de las funciones discursivo-pragmáticas
del demostrativo este, estos en el habla de algunos bilingües,
que parece calcar la función del new-this nuevo-este
en inglés. En inglés, los demostrativos this, these
introducen al discurso referentes indefinidos pero específicos
que se colocan en un primer plano de atención, como en (6).
Este tipo de construcción con nuevo-este ocurre
en el español de muchos bilingües y, que yo sepa, no
ha sido constatado en variedades monolingües. Los ejemplos
7 y 8 son ilustrativos:
(6) We were in the school yard when this boy came up to
me and started bugging me, so I pushed him and...
«Estábamos en el patio cuando este niño
se me acercó y empezó a molestarme, así es
que yo lo empujé y...».
(7) Yo ahorita, yo terminé un caso que, este hombre
mató a cuatro hombres y a una mujer. Y vivían muy,
como animales. (G. 3)
(8) ... había dejado mi papá el carro ahí
y había dejado las mulas, ah, irse, ¿ves? Pero esta
mula tenía la, la idea de que si no comía algo
en la casa, no se iba. (G. 3)
En el ej. 7 se introduce un referente nuevo, hombre, como
sujeto gramatical, modificado por el demostrativo este. El
ej. 8 ilustra un caso similar: el referente mulas ha sido
introducido, pero la primera mención de una mula específica
exige el uso del determinante una. El hablante usa, sin embargo,
el demostrativo esta (esta mula), aparentemente extendiendo
la función de los demostrativos según el modelo del
inglés. La semántica del demostrativo no parece haber
cambiado; su valor pragmático sí, pues marca al sustantivo
que modifica como centro de atención o alto en topicalidad.
Ésta es la misma función pragmática del llamado
new-this en inglés.
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3. La simplificación de categorías gramaticales
y de oposiciones léxicas
Simplificación, generalización y pérdida de
categorías gramaticales y oposiciones léxicas son
fácilmente observables en el sistema verbal del español
en Los Ángeles, que va desde un sistema verbal equivalente
al estándar en Hispanoamérica hasta un sistema (que
he resumido en 9) en el que sólo se mantienen el infinitivo
y el gerundio junto al presente, pretérito e imperfecto del
indicativo, más dos tiempos perifrásticos: futuro
(Dice que va a venir) y condicional (Dijo que iba a venir).
(9) Sistema verbal reducido: (Tabla
1)
Los procesos de simplificación más drásticos
empiezan a darse en los niveles medios del continuo bilingüe.
El sistema del grupo 1 no se diferencia del que se describe generalmente
para algunas variedades de español hablado en Hispanoamérica.
Los bilingües en el grupo 2 presentan ausencia de futuro morfológico
y pérdida temprana del condicional y del pluscuamperfecto
de indicativo; ninguno de los tiempos compuestos aparece en el habla
de un gran número de hablantes del grupo 3 (V. Gutiérrez
1995; Silva-Corvalán 1990, 1996; Torres 1989; Zentella 1997).
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Se manifiesta una preferencia progresiva por el uso de indicativo
en vez de subjuntivo y una neutralización de la oposición
pretérito-imperfecto con un cierto número de verbos
estativos en favor del imperfecto (era, estaba, tenía,
había, podía, quería por fue, estuvo, tuvo,
hubo, pudo, quiso), y, con verbos dinámicos, en el uso
de pretérito en vez de imperfecto (fue, corrió,
habló por iba, corría, hablaba) (Silva-Corvalán
1996).
Los ejs. 10 a 13 ilustran usos del sistema verbal que se diferencian
de las normas del grupo 1 y que pueden considerarse, sin embargo,
la norma del español de Los Ángeles.
(10) Ésta fue la primera casa que compramos. Estamos
(hemos estado) como fifteen years aquí.
(G. 3)
(11) Iba a ser profesional, pero creo que tenía
(tuvo) un accidente. (G. 2
(12) A: ¿Y qué me dices de tu educación si
tus padres se hubieran quedado en México?
B: No estudiaba (habría / hubiera estudiado)
mucho, yo creo. (G. 2)
(13) Se comunicó con el police department a ver
si tenían uno que estaba (estuviera)
interesado en ser teacher, so me llamaron a mí.
(G. 3)
Los procesos de simplificación y pérdida que se constatan
en el sistema verbal de los adultos en los grupos 2 y 3 parecen
ser consecuencia de un proceso interrumpido de adquisición
del español. En verdad, un estudio del nivel de competencia
lingüística de un grupo de niños residentes en
Los Ángeles indica que su sistema verbal no se encuentra
completamente desarrollado aún entre los 5 y 6 años
de edad (ver Silva-Corvalán 1991). Los niños estudiados
son seis, dos casi monolingües en español y cuatro dominantes
en inglés. La información se resume en el cuadro
3.
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El análisis de los datos indica que ninguno de los niños
produce la totalidad de las formas que se constatan en la lengua de
hablantes de una primera generación de inmigrantes mexicanos,
a pesar de que tanto los temas de conversación como las preguntas
directas hechas por las investigadoras tenían como objetivo
elicitar todas estas formas. Los resultados desplegados en el cuadro
4 muestran los vacíos en el sistema de los niños
y de una hablante adulta del grupo 3 en comparación con Sil,
mujer mexicana de 24 años, que inmigró a los Estados
Unidos a los 14 años de edad.
Observemos que los niños parecen encontrarse en un nivel bastante
similar de desarrollo del sistema verbal, a pesar de sus diferentes
niveles globales de competencia en inglés y español.
Este nivel de desarrollo es comparable al de muchos de los adultos
en los grupos 2 y 3. Las formas no finitas, los tiempos simples de
indicativo y el pretérito perfecto compuesto, son usados con
muy pocas desviaciones por los niños con mejor dominio del
español. En cambio, sólo Cindy usa otro tiempo compuesto,
el pluscuamperfecto de subjuntivo, y no con la regularidad esperada.
El imperfecto de subjuntivo no ha sido todavía adquirido por
las dos monolingües, Daisy y Cindy, y los niños bilingües,
Bryan, Mike, Nico y Bren no lo usan nunca. En inglés, en cambio,
estos niños expresan futuridad y condicionalidad con will,
can y could y Nico y Bren usan incluso el condicional compuesto.
Por el contrario, ningún niño parece haber adquirido
completamente la morfología de futuro ni de condicional en
español, aunque sí han adquirido las formas perifrásticas
correspondientes.
El sistema de los niños bilingües corresponde, pues, al
sistema reducido de los adultos presentado en (9), con una excepción:
los niños en cuyo hogar se habla español han adquirido
además el pretérito perfecto compuesto. |
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Tanto la morfología de pasado como la organización
del discurso que se refieren a hechos pasados no presentan mayores
problemas a los niños, aunque las marcas de persona y de
reflexividad pueden ser incorrectas, como muestra el ej. 14.
(14) B: No. Y después, y después yo me caí
porque yo, yo, yo resbaló en «sand»
(arena) porque había arena en/
C: ¿En el cemento?
B: Sí. (Bren, B-5;4-#129A)
La conversación sobre situaciones hipotéticas, en
cambio, es causa de dificultad tanto para monolingües como
bilingües. El ejemplo 15 sirve de ilustración. Son las
respuestas dadas por Mike a preguntas cuyo objetivo era elicitar
formas verbales que se refieren a situaciones hipotéticas
(por ej., de futuro, de condicional, de imperfecto de subjuntivo).
La investigadora toma una historia que han contado los niños
como punto de partida para hacer las preguntas.
(15) R = researcher; M = Mike
R: ¿Y qué si se le hubiera quedado aquí
el tarro atascado al perro?
M: rana, una rana.
R: No, mira aquí, ¿qué si se le hubiera
quedado así?
M: la «water» (agua).
R: ¿Qué le hubiera pasado?
M: el agua se cayó donde él. [¿Se
le hubiera caído el agua encima?] (Mike 5;5, NB-2,103)
Si el proceso de adquisición del español se interrumpe
entre los 5 y los 6 años, al iniciarse la escolarización
en inglés, los niños no tendrán la oportunidad
de adquirir los tiempos verbales compuestos ni los del modo subjuntivo,
poco frecuentes en los temas de conversación dirigidos a
ellos. Así pues, el resultado parece ser el sistema simplificado
que caracteriza a los adultos bilingües de los grupos 2 y 3.
Se constatan además procesos de simplificación de
oposiciones léxicas. Por ejemplo, en el grupo 1 se forman
construcciones progresivas con diferentes semi-auxiliares: estar,
ir, venir, mientras que los niños y los adultos en los
grupos 2 y 3 construyen el progresivo casi exclusivamente con estar,
como muestran los ejs. 16 al 18. En estos ejemplos, un hablante
del grupo 1 habría usado los semi-auxiliares venir, ir
y andar, o el imperfecto («regresábamos»).
(16) Esa gente estaba caminando por los rieles [por «iba
caminando»]. (Nico: 2;10-#31B)
(17) Es- este niño e, ese estaba corriendo en, entre
medio de la calle [por «iba» / «andaba corriendo»].
(Bren-2;10-#94B)
(18) R: Un día yo y mi papá estábamos
regresando [por «veníamos regresando»]
de, de, de un parque con, con un troque de mi tío. Y estábamos
cruzando [por «íbamos cruzando] la calle. Y nos
paramos porque estaba un stop sign. Y mi papá dijo,
«Ey, Roberto. Quita esa tortuga que está en la calle».
Y no le creí, you know. (G. 2)
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Conclusión
Resumiendo, entonces, en el caso del español en Los Ángeles,
notamos que la primera generación de inmigrantes mantiene su
lengua y enriquece el léxico con préstamos del inglés.
Entre los hispanos nacidos en los EE.UU., en cambio, se observa avanzada
reducción de los dominios de uso del español y falta
de escolaridad en esta lengua. Esto conduce al desarrollo de una variedad
en la que se constatan procesos de simplificación y pérdida
de marcas gramaticales, la aceleración de fenómenos
de cambio ya presentes en la variedad ancestral, la alternancia más
o menos frecuente entre esta lengua y el español y la incorporación
de préstamos y calcos léxicos del inglés. Así
y todo, el español se mantiene y se refuerza continuamente
gracias a los medios de comunicación de masas y al contacto
con nuevos inmigrantes.
Las comunidades hispanas de Los Ángeles dan evidencia del fenómeno
sociolingüístico tan complejo que representa el bilingüismo
de sociedad. El español ilustra un continuo con niveles múltiples
de dominio del idioma por el que los hablantes van moviéndose
hacia arriba o hacia abajo, ya sea a lo largo de su vida o a través
de generaciones. De hecho, el español en Los Ángeles
es un ejemplo de desplazamiento hacia el inglés pero también
de notable persistencia. Parece claro que la inmigración desde
países hispanohablantes, tanto temporal como permanente, no
está próxima a terminarse, ni tampoco disminuirán
las ocasiones de interacción con amigos o parientes en Hispanoamérica.
La continua revitalización del español en el sur de
California está asegurada. |
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Referencias
Anderson, Erin, & José M. Franco Rodríguez.
2001. El español escrito de la calle. Manuscrito inédito.
Gutiérrez, Manuel. 1995. On the future of the future tense
in the Spanish of the Southwest. Spanish in four continents: Studies
in language contact and bilingualism, ed. por C. Silva-Corvalán,
214-226. Washington, D.C.: Georgetown University Press.
Gutiérrez Ordóñez, Salvador. 1997. Temas,
remas, focos, tópicos y comentarios. Madrid: Arco/Libros.
Otheguy, Ricardo. 1995. When contact speakers talk, linguistic
theory listens. Meaning as explanation: Advances in linguistic sign
theory, ed. por Ellen Contini-Morava & Barbara Sussman Goldberg,
213-242. Berlin: Mouton de Gruyter.
Silva-Corvalán, Carmen. 1990. «Current issues in studies
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Silva-Corvalán, Carmen. 1991. «Algunos aspectos de la
gramática de los niños bilingües en Los Ángeles
(EE.UU.)». El Español de América, Vol.
III, ed. por C. Hernández Alonso, et al., 1351-1361. Valladolid,
España: Junta de Castilla y León.
Silva-Corvalán, Carmen. 1992. «El español actual
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de América, ed. por C. Hernández Alonso, 827-856.
Valladolid, España: Junta de Castilla y León.
Silva-Corvalán, Carmen. 1995. «Lexico-syntactic modeling
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contact conditions, ed. por Jacek Fisiak, 253-270. Berlin-New
York: Mouton de Gruyter.
Silva-Corvalán, Carmen. 1996. Language contact and change:
Spanish in Los Ángeles. Oxford: Clarendon.
Torres, Lourdes. 1989. «Mood selection among New York Puerto
Ricans». International Journal of the Sociology of Language,
número especial n.º 79: US Spanish: The Language of Latinos,
ed. por Irene Wherritt & Ofelia García, págs. 67-77.
Zentella, Ana Celia. 1997. Growing Up Bilingual. Oxford: Blackwell. |
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Appendix 1
Abreviaturas usadas
Cond
Perf
|
Condicional
perfecto
|
Cond-RefFut
|
Condicional
con referencia de futuro
|
Cond-RefPas
|
Condicional
con referencia de pasado
|
Fut
Per
|
Futuro
perifrástico
|
Fut
|
Futuro
de indicativo
|
Fut-RefPres
|
Futuro
con referencia de presente
|
Imp
|
Imperfecto
de indicativo
|
IS
|
Imperfecto
de subjuntivo
|
Perf
|
Perfecto
|
PI
|
Presente
de indicativo
|
Pluperf
|
Pluscuamperfecto
de indicativo
|
PluS
|
Pluscuamperfecto
de subjuntivo
|
PPS
|
Pretérito
perfecto de subjuntivo
|
Pret
|
Pretérito
de indicativo
|
PretPerf
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Pretérito
perfecto de indicativo
|
PS
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Presente
de subjuntivo
|
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