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María Teresa Cabré
La traducción en español. Presentación
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La sociedad actual representada por el mundo tecnológicamente
desarrollado afirma caracterizarse por compartir un espacio virtual,
el ciberespacio, en el que no existen las fronteras, y ello gracias
al desarrollo de las llamadas nuevas tecnologías.
Aunque no vamos a entrar en el debate de si en este escenario han
surgido nuevas y más temibles barreras, lo cierto es que la
traducción y la interpretación son un puente eficaz
que facilita el conocimiento plural, porque permiten saltar barreras
lingüísticas para llegar al otro y dar a conocer la propia
especificidad. Por eso se habla de la traducción y la interpretación
como actividades de mediación cognitivo-lingüística.
Sin embargo, la traducción y la interpretación tienen
una función que trasciende el mero papel de mediación
si tenemos en cuenta que participan eficazmente en la visualización,
extensión, consolidación y actualización de las
lenguas. Los traductores son creadores y difusores de la lengua propia,
hacia la que traducen, y por ello es sumamente importante que posean
una sólida formación lingüística y un gran
conocimiento de los recursos expresivos.
En tercer lugar la traducción y la interpretación son
actividades también necesarias que contribuyen a establecer
y fortalecer las actividades políticas, culturales, económicas
y científicas de las distintas comunidades.
Y finalmente, en el marco de la Sociedad de la Información
y el Conocimiento las tecnologías pueden contribuir más
a la intercomprensión de los hablantes de lenguas distintas
y facilitar el trabajo de los traductores.
Para hablar de estas vertientes de la traducción como proceso
y como actividad hemos invitado a diez panelistas, todos ellos implicados
profesionalmente en la traducción, que han aceptado redactar
sus respectivos textos sobre la base del acuerdo en una serie de principios,
que se resumen en los tres puntos siguientes:
- Las lenguas son por naturaleza iguales, aunque presenten diferencias
que afectan a su corpus y a su estatus y se encuentren en fases
de desarrollo y en situaciones socio-políticas.
- La diversidad lingüística es el mejor panorama posible
para el futuro, matizado por criterios restrictivos de posibilidad
y viabilidad, por un lado, y de eficacia, rentabilidad y proyección,
por otro lado.
- El plurilingüismo es un bien psico-social y ecológico.
En consecuencia, las sociedades tienen el derecho a usar sus propias
lenguas, siempre que sus condiciones (número de hablantes,
estadio de desarrollo, voluntad comunicativa, etc.) lo permitan
de forma eficaz.
Sin embargo, es cierto que moverse eficientemente en un panorama plurilingüe
comporta dificultades de expresión, comprensión y univocidad,
y más aún cuando se trata de transacciones de tema político
o económico, cuya integridad puede provocar grandes conflictos
o pérdidas. |
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Y es también evidente que, ante los problemas que puede plantear
el plurilingüismo, se pueden adoptar (y de hecho se adoptan)
diferentes posiciones, que son objeto de viva controversia. Para unos
bastaría con adoptar una sola lengua para usos específicos
y renunciar a las demás; para otros hay que usar las lenguas
propias sin limitación alguna ni en lo que se refiere a las
situaciones de uso ni a su rentabilidad; en una tercera vía
se sitúan los que asumen que hay que defender el derecho a
usar las lenguas propias, pero que hay que discriminar escenarios
de uso, situaciones y posibilidades.
Esta tercera vía se apoya en el respeto a la diversidad y en
la voluntad de tender puentes de comunicación entre las distintas
culturas. Se trata de hacer frente a las dificultades de intercomprensión
y enfocarlas con sentido común y visión de futuro, pero
sin perder los signos de identidad ni renunciar al uso de lenguas
suficientemente consolidadas en todas las situaciones de comunicación,
pero sobre todo en escenarios de importancia estratégica (culturales,
científicos, políticos y económicos).
Para lograr resultados en esta vía y favorecer la intercomprensión,
es absolutamente imprescindible el desarrollo y uso de las nuevas
tecnologías. La traducción (y la interpretación)
cuentan con tecnología que, con inversión y trabajo,
puede llegar a realizar automáticamente tareas importantes.
La traducción, uno de los puentes de fortalecimiento del multilingüismo,
permite cubrir distintos objetivos:
- Conocer la cultura ajena y difundir la propia;
- transaccionar económicamente controlando la variación
conceptual;
- estar presente en el panorama internacional, pero sobre todo
en determinados foros estratégicos;
- participar del intercambio de conocimiento e innovación.
De estos objetivos se desprenden tres grandes campos de actuación
en los que la traducción puede asegurar la presencia de las
lenguas propias, y con ellas la visualización de una comunidad:
- La proyección cultural (a través de la traducción
literaria, la traducción científica, el aprendizaje
de lenguas, el doblaje y la subtitulación de películas,
etc.);
- la presencia política en los foros internacionales políticos,
culturales y económicos;
- el desarrollo económico (comercio internacional a través
de las transacciones en espacios comerciales compartidos, mercados
comunes, etc.).
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