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Bernardo Díaz Nosty
La radio y la lengua* |
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Las barreras del viejo concepto territorio-patrimonial de la lengua
y de la cultura se derrumban en los nuevos espacios lingüísticos
de la globalización, que ya no se basan tanto en la lengua
de los territorios como en los territorios de la lengua.
La reciprocidad lingüístico receptiva es hoy mayor en
entre los habitantes de este Valladolid castellano y los del Valladolid
del Yucatán mexicano, que la que hace cuarenta años
existía entre el norte y el sur de España.
Hay indicios suficientes para formular una hipótesis de partida:
hoy, respecto a períodos precedentes, existe mayor permeabilidad
en el intercambio de mensajes hablados entre las naciones que se expresan
en lengua española. Hace solamente unos años, una película
mexicana producía una sonrisa de distancia entre los espectadores,
por las peculiaridades del habla de sus actores, por sus sesgos idiomáticos,
su entonación y pronunciación, así como por los
modismos empleados. Del igual manera que producían hilaridad
las telenovelas venezolanas o las locuciones deportivas de los periodistas
argentinos aquí, aunque no fueran menos hilarantes que nuestras
purezas castellanas en Sonora o la Patagonia.
Hoy se puede proyectar en España, con éxito, una película
mexicana, cargada de expresiones marginales, como Amores perros,
o una cubana, como Lista de espera, o ver de nuevo un culebrón
venezolano, sin que las prevenciones localistas se conviertan en elementos
refractarios de la comunicación. Hay, pues, un mestizaje, un
enriquecimiento a través de la diversidad que gira en torno
a la palabra. Porque las diferencias, las prevenciones y hasta las
viejas hilaridades no procedían de la imagen, ni de la expresión
escrita el boom de la novela latinoamericana fue una
prueba inequívoca, sino de la diversidad de los acentos.
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Me atrevo a decir que la reciprocidad lingüístico receptiva
es hoy mayor en entre los habitantes de este Valladolid castellano
y los del Valladolid del Yucatán mexicano, que la que hace
cuarenta años existía entre el norte y el sur de España.
El desarrollo de la llamada sociedad de la información,
una de las formulaciones ideológicas de la globalización,
se apoya en tecnologías que favorecen la comunicación
y el intercambio del conocimiento, aunque sujetas a relaciones de
poder en las que prevalecen formas de pensar y de expresión
lingüística. Esta reducción de los espacios de
interlocución facilita, sin duda, el mestizaje de lo común,
de lo próximo; que las barreras del viejo concepto territorio-patrimonial
de la lengua y de la cultura se derrumben en los nuevos espacios lingüísticos
de la globalización, que ya no se basan tanto en la lengua
de los territorios como en los territorios de la lengua.
Internet y, en general, los nuevos rumbos de la explotación
digital intensiva, nos descubren la cercanía de los medios
en los espacios culturales con un alto grado de homogeneidad lingüística.
Decenas de miles de las visitas que reciben a diario las ediciones
digitales de periódicos como Clarín, El País,
El Mundo, Reforma o El Tiempo proceden de nuevos
lectores externos a lo que antes era el territorio natural de cada
uno de estos medios. Hoy, en octubre de 2001, 605 periódicos
escritos en lengua española se renuevas cada día en
la Red, convirtiéndose en la primera y más poderosa
fuente de contenidos. No menos de 20 millones de palabras incorporadas
cada día al aún limitado embalse de los contenidos en
lengua española en Internet. |
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La radio en Internet
Aunque no existe un censo fiable sobre el número de emisoras
de radio que, en lengua española, difunden sus contenidos a
través de la red en tiempo real o mediante el empaquetado
de programas, permitiendo el consumo en diferido de los mismos,
pueden reconocerse en torno a 200, distribuidas a través de
una veintena de naciones.
Cada vez es más frecuente, en la mayoría de los programas,
el empleo del correo electrónico como una vía de participación
de los oyentes, circunstancia que sirve para comprobar la existencia
de escuchas externas al espacio natural (tecnológico) de la
difusión hertziana. La radio descubre una nueva onda corta
digital, que, a través de las redes, reencuentra su primera
globalización y la potencia a través de la ionosfera
de Internet.
Hoy es posible, al medio día de aquí, conocer la meteorología
matinal de megalópolis como México o Buenos Aires, el
estado del tránsito rodado o las novedades de la política,
la cultura y los deportes de decenas de ciudades.
«Una misma lengua, voces múltiples». Bajo este
enunciado, que parafrasea el título del Informe MacBride de
la Unesco, se inició en 1997 el proyecto Infoamérica,
mediante desarrollos presentados en los Foros Eurolatinoamericanos
de Comunicación, celebrados con ocasión de las cumbres
iberoamericanas. Como vamos a ver en la presentación audiovisual,
se ha hecho un seguimiento de la prensa en lengua española,
sistemático y preciso, a lo largo de cuatro años consecutivos
(tal vez debería haberse expuesto en la sección sobre
prensa de este Congreso). Una aplicación informática
permite combinar una amplia base de datos con la navegación
por la Red. El año pasado, con ocasión de la cumbre
de Panamá, en el VII Foro Eurolatinoamericano (noviembre de
2000) se anunció la extensión del proyecto al ámbito
de la lengua portuguesa y al medio radio. Se anunció allí
el desarrollo de un denominado «dial digital», que sería
presentado en fechas previas a la cumbre de Lima, esto es, a mediados
de noviembre de 2001, y del que ahora se ofrecerá un avance.
Estos trabajos pasarán a formar parte, de forma inmediata,
de los proyectos de la Secretaría de Cooperación Iberoamericana
(SECIB), organismo supranacional que actúa como permanente
de las cumbres, y, en especial, del programa Ciberamérica,
impulsado recientemente en el encuentro de los ministros iberoamericanos
de la Sociedad de la Información, celebrado en Madrid los días
27 y 28 del mes de septiembre de 2001. Una razón determinante
para acercar la ya próxima realidad de los espacios culturales
de expresión portuguesa y española. |
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Auditoría lingüística
La presentación que voy a mostrarles, necesariamente comprimida
en el breve muy espacio de tiempo de mi intervención, servirá
de base para la realización de un proyecto de investigación,
en el ámbito de la auditoría lingüística,
metodología que fue enunciada por el profesor León Gross,
del Departamento de Periodismo de la Universidad de Málaga,
en el Congreso de Zacatecas. Se trata, en este propósito, de
verificar la hipótesis expresada al comienzo de mi intervención:
¿existe hoy, respecto a períodos precedentes, una
mayor permeabilidad en el intercambio de mensajes hablados entre las
naciones que se expresan en lengua española?
La finalidad de este análisis es detectar los grados de proximidad-lejanía
en los valores de percepción del mensaje radiofónico,
mediante la creación de paneles nacionales de audición,
a los que se someterá a tres pruebas de receptividad de emisiones
del resto de las naciones del mismo espacio lingüístico,
sobre una gama de contenidos de triple naturaleza:
- Noticias
- Transmisión deportiva
- Espacios publicitarios
En el ámbito de las noticias se percibe una cierta estandarización
de las rutinas constructivas, sin duda sujetas a pautas de contención
y corrección expresiva, ajenas a los pronunciamientos coloquiales,
vulgares o malsonantes. Estas restricciones se pierden, generalmente,
en el periodismo radiofónico deportivo, que abren una gama
mucho más amplia de análisis sobre un sector de agenda
que alcanza valores de audiencia muy elevados en todos los ámbitos
nacionales considerados. Por último, el lenguaje publicitario,
como fenómeno creativo que bordea los límites de la
expresión, con economías de lenguaje, metáforas,
hipérboles, etc., ofrece otra vertiente de interés para
la indagación.
Los tres apartados permiten una evaluación del medio radio
a través de los valores de proximidad-lejanía percibidos
en las distintas demarcaciones nacionales, adscritas a un espacio
cultural definido por un alto grado de homogeneidad lingüística.
El futuro de la radio en el escenario de los conglomerados multimedia
pasa, con seguridad, por un profundo cambio en las estructuras de
propiedad del medio y el desarrollo de estrategias acordes con la
extensión del nuevo mercado natural, que coincide con
el espacio cultural de la lengua, en las que se amalgamen y escalonen
valores de agenda locales y globales. Este estudio permitirá
detectar en qué medida los usos lingüísticos y
los propios lenguajes periodísticos locales son permeables
al conjunto del espacio cultural, y cuáles son los modismos
y sesgos que desarrollan trabas comunicativas, bien por su carácter
inusual o malsonante o por el efecto jocoso de las expresiones. De
este modo, y partiendo de la hipótesis de que esas trabas son
tan escasas que no afectan a la riqueza y la diversidad de la lengua
en el conjunto de los territorios nacionales, se propondrán
soluciones que permitan la construcción de mensajes, para el
espectro audiovisual no sólo para la radio, en
los que se verifique el efecto de la máxima comunicación.
Sin más dilaciones, paso a mostrarles la presentación,
con las líneas maestras de dial digital, que es parte
integrante del proyecto Infoamérica, a través de 23
pantallas con imágenes y sonidos. |
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Notas: |
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* Esta exposición estuvo apoyada en una
presentación audiovisual, no disponible en estas páginas.
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