|
|
Guillermo Pulido y Martha
Jurado Salinas
La enseñanza del español en México.
Una industria en potencia |
|
I. Introducción
Hablar de «la industria del español como lengua extranjera»
nos remite de inmediato al concepto de «globalización
económica», definido en términos de internacionalización
del comercio y la tecnología, la integración de mercados
financieros y la mundialización de empresas multinacionales.
La globalización económica genera, a su vez, efectos
paradójicos en los planos político, social y cultural.
Parte de estos efectos contradictorios son las vertientes de homogeneización
y de heterogeneidad cultural que alberga dentro de sí. Como
afirma García Canclini1:
quienes sostienen que los efectos mayores sobre el sistema mundial
son de homogeneización, enfatizan la importancia de la globalización
económica a partir de la acción de las empresas transnacionales
y de los países industrializados más importantes, como
fuentes emisoras de mensajes vinculados al consumo y a la cultura
del mercado. Quienes argumentan a favor de efectos diferenciados y
heterogéneos destacan dinámicas de apropiación
y modificación del mensaje y de sus símbolos en los
niveles nacionales y subnacionales2.
Surge así, como consecuencia de este juego de efectos cruzados,
la posibilidad de inserción en el plano mundial de una gran
diversidad identitaria que sobrepasa de esta manera la enorme desigualdad
generada en el plano económico por el proceso mismo.
Dos son las tesis que se desarrollan en esta ponencia. La primera
es que, gracias a los mecanismos contradictorios que la globalización
produce, se abre una infinidad de oportunidades para que el español
despliegue su gran potencial social, cultural y, por supuesto, económico.
Analizaremos en la primera parte algunas de esas contradicciones inherentes
a la lengua española en tiempos de globalización.
La segunda tesis plantea que, en México, dicha potencialidad
comprende de manera prioritaria la enseñanza del español
como segunda lengua, la cual constituye de hecho una actividad lucrativa
importante, pero cuyas posibilidades de desarrollo nos son aún
desconocidas por la falta de información, articulación,
diseño y ejecución de estrategias coordinadas entre
los distintos sectores que involucra. En la segunda parte, exploraremos
cuantitativamente el panorama económico que la enseñanza
del español presenta en nuestro país. |
|
II. El español en los tiempos de globalización. La
lengua española en Estados Unidos y sus contradicciones inherentes
El hecho de que hoy en día el español aspire a consolidarse
como lengua de comunicación y prestigio internacionales se
fundamenta en razones internas y externas a ella. Internamente, como
sistema lingüístico, cuenta con una estructura gramatical
consolidada y compartida que permite a pesar de la diversidad
que presenta en otros niveles lingüísticos la comunicación
entre aproximadamente 400 millones de hablantes.
En el plano externo, el español está entre las primeras
cuatro lenguas más habladas del mundo, junto con el mandarín
(aprox. +1 000 millones), el inglés (aprox. 500 millones) y
el hindi (aprox. 497 millones)3.
El potencial económico del español se asocia fundamentalmente
con su peso demográfico. Desde el punto de vista del consumo,
un mercado de esta magnitud resulta atractivo para las empresas multinacionales
asiáticas, norteamericanas y europeas, que se ven obligadas
a utilizar el español en el diseño de sus estrategias
comerciales dirigidas al mercado de habla hispana.
Desde el punto de vista de la producción, sin embargo, se requiere
fortalecer la mundialización de las industrias culturales hispanoamericanas
y hacer un mayor esfuerzo para aumentar la presencia del español
en la sociedad de la información, sobre todo en las grandes
redes electrónicas.
Dos naciones son claves para la expansión internacional de
la lengua española: Estados Unidos y Brasil. La expansión
en este último obedece a razones de índole económica
(el proceso de integración al Mercosur) y educativa: en septiembre
de 1999 se presentó en el Parlamento brasileño un proyecto
de ley para adoptar la enseñanza obligatoria del español
en las escuelas secundarias. Esta decisión representa el acceso
de 6 millones de estudiantes al español y la necesidad de capacitar
a por lo menos 200 000 profesores que se harán cargo de las
clases4. |
|
Analizaremos la situación de la lengua española en Estados
Unidos con detalle, porque consideramos que constituye un laboratorio
donde se están produciendo fenómenos sociales, políticos,
culturales y lingüísticos paradigmáticos, que la
globalización económica tiende a hacer extensivos a
otras latitudes.
De acuerdo con los últimos datos, la Oficina de Censos reporta
que la población hispana en Estados Unidos en el año
2000 es de 35,3 millones, de los cuales el 58% 20,6 millones
son de origen mexicano5.
A diferencia de otras lenguas de grupos inmigrantes, el español
ya existía en el territorio estadounidense aun antes de que
se hablara inglés. Además, el constante flujo migratorio
ha permitido su preservación. Sin embargo, respecto a la lengua
española se debaten actualmente en Estados Unidos cuestiones
como la educación bilingüe, su importancia económica,
el interés que suscita en los hablantes anglos e hispanos,
así como sus perspectivas de sobrevivencia como tal.
En los últimos años, la gran cantidad de pobladores
de origen hispano presionó para que se atendiera la educación
de sus niños. Se comenzó a hablar entonces de «educación
bilingüe»y se crearon programas para apoyar a los niños
hispanohablantes en la transición educativa hacia el dominio
de la lengua inglesa.
En oposición a esta postura, ha existido un gran rechazo por
parte de norteamericanos que se oponen a que se trate al español
de manera diferente a otras lenguas extranjeras6.
Sin embargo, y paradójicamente, la oposición a la educación
bilingüe no sólo proviene de la población anglohablante
ya que
|
| |
«... los padres hispanos rechazan el sistema bilingüe
porque consideran que mantiene a sus hijos en desventaja y no
los prepara para empleos que exigen dominio completo del inglés,
y se sienten molestos por algunas de las decisiones tomadas. En
1990, los padres de las escuelas elementales de Los Ángeles
hicieron huelga para que se enseñara a sus hijos en inglés;
y se les unieron otros padres en Houston, San Antonio, Miami y
Nueva York. En 1996, la Bushwick Parents Organization tuvo que
acudir a los tribunales para oponerse a la educación bilingüe
en las escuelas públicas»7.
|
| |
Las políticas en cuanto a la educación
bilingüe varían de estado en estado. Mientras que en California,
uno de los estados con mayor población de origen hispano, se
puso fin a este proyecto en agosto de 1998 con la entrada en vigor
de la propuesta 227, en Miami se ha apoyado su extensión desde
el kinder hasta el último año de preparatoria.
Se argumenta que todos los estudiantes necesitan hablar, leer y escribir
en inglés y en español para cuando ingresen al mundo
de los negocios. |
|
Otra contradicción inherente a la lengua española en
el territorio estadounidense se relaciona con su potencial económico.
Por un lado, las estadísticas aseguran que es un mercado en
crecimiento8. En efecto,
es un hecho que el español en los medios de comunicación
va en aumento, lo mismo que en los periódicos, las revistas,
los sitios web y los programas radiofónicos y televisivos.
La música latina, como se conoce en Estados Unidos a
los ritmos latinoamericanos (música tropical, balada, rock,
conjunto texano, mariachi, etc.), ha invadido el mercado y ha llegado
a consolidarse como una categoría importante en el mercado
de la música.
Por otro lado, sin embargo, es también un hecho que se trata
de la población de menores ingresos y la que sufre en mayor
medida la brecha educacional del nuevo milenio: la carencia de acceso
a las nuevas tecnologías, lo cual lleva a algunos estudiosos9
a cuestionarse qué peso lingüístico tienen esos
hispanos en la vida de ese país y qué ventaja representan
para los productos, los servicios y la mano de obra de otros países
hispanohablantes.
Una tercera contradicción que podríamos mencionar en
relación con la lengua española hablada en Estados Unidos
se manifiesta en el interés que provoca entre la población
anglo e hispanohablante.
Mientras que varios estudios10
señalan que la tendencia de los hablantes méxico-americanos
de tercera generación es hacia el monolingüismo en inglés,
existe también, entre la población anglohablante, un
interés creciente por aprender español. Dicho interés
se manifiesta en encuestas11
y, principalmente, en el aumento de la matrícula en las clases
de español tanto de las universidades como de institutos privados
de enseñanza de lenguas12.
La población de origen hispano empieza también a tener
importancia en el terreno político. Aunque gran número
de los 35,3 millones de hispanos registrados en el Censo no cuentan
con la ciudadanía ni con la residencia legal, los políticos
norteamericanos ya calculan el peso político que la minoría
hispana podrá tener en futuros procesos electorales:
|
| |
«The spirit of Cinco de Mayo wasn´t the only thing
that inspired George W. Bush to deliver his weekly radio address
in Spanish last month. His strategists have been doing the math,
and it goes like this: unless Bush raises his marks with minorities
particularly Hispanics he could lose the 2004 election
by 3.5 million votes»13.
|
| |
Todos estos datos muestran cómo una parte importante
de la sociedad norteamericana está cobrando conciencia de que
en esta época marcada por la globalización, las variadas
posibilidades de movilidad real y virtual de la población,
así como por la ruptura de las fronteras culturales y lingüísticas,
resulta imprescindible la competencia en al menos dos idiomas. Es
aquí donde el español resulta una opción atractiva. |
|
Señalaremos una última contradicción que, a su
vez, constituye una injusticia, según Ilán Stavans,
profesor de la primera cátedra de Spanglish que se ha
creado en el mundo: «... si una persona bilingüe es de
la clase baja, se le condena; pero si es de clase alta, se le premia
con becas y empleos envidiables»14.
Afortunadamente, esta situación tiende también a cambiar
gracias a las necesidades no sólo económicas, sino también
culturales creadas por la globalización. Podemos citar como
ejemplo de esta tendencia el surgimiento de personajes como el llamado
NAFTA Man, un empleado que ocupa puestos gerenciales en las
empresas maquiladoras del norte de México, gracias a su competencia
bilingüe y bicultural:
|
| |
«NAFTA Man is not only bilingual, he´s also bicultural.
He speaks Spanish on the factory floor in Mexico but yells in
English at his kids´T ball games. He knows when to offer
a bribe in Mexico (to a traffic cop) and when not to (during enviromental
inspection). He prefers chiles rellenos to pot roast, gets his
allergy medicine in Mexico but his MRI in the U. S. (
) Workers
cause less trouble, but their bosses have to be more considerate.
In Mexico, you´re more polite, more formal,
he says»15.
|
| |
El NAFTA Man es un producto conspicuo de los
procesos de interculturalidad, intensificados por fenómenos
concomitantes a la globalización, como la migración
y la consecuente creación de espacios sociales transnacionales
(por ejemplo las comunidades mexicanas y portorriqueñas
en Estados Unidos con vínculos con sus países de origen).
Además, la valoración de su competencia bilingüe
y bicultural evidencia que las empresas multinacionales, aquellas
que llevan a cabo procesos de producción y distribución
en distintas partes del planeta y que pagan impuestos, si los pagan,
donde más les conviene, se han percatado de la importancia
de tomar en cuenta los factores de índole cultural involucrados
en cada una de las etapas de los procesos de producción y comercialización.
Así pues, y puesto que lengua y cultura son interactuantes,
el español desempeña en estos procesos de multiculturalidad
un papel fundamental no sólo para el diseño de tácticas
comerciales, sino también como un factor de importancia estratégica
en la competitividad y el empleo.
El uso de la lengua española en estos nuevos contextos creados
por los intercambios comerciales implica un esfuerzo de construcción
de entendimiento y consensos. Es ahí donde el español
está en posibilidades de desplegar un potencial que va más
allá de lo económico. Se trata de usar la lengua para
conocernos mejor a nosotros mismos en relación con los otros,
superando estereotipos y haciendo un esfuerzo de convivencia en un
espacio compartido que nos permita repensar y expresar nuestra singularidad
y nuestras experiencias comunes, con respeto a la dignidad propia
y a la de los demás.
La descripción del NAFTA Man también trae a la
discusión el tópico de que el español es una
lengua reducida al ámbito familiar. Una situación diglósica
de este tipo consideran algunos conlleva el riesgo de
que el español puede quedar relegado a un papel de instrumento
de comunicación de sociedades consumidoras de productos generados
desde otros parámetros socioeconómicos y culturales,
sobre la base del poder tecnológico y económico.
En efecto, generalmente los que hablamos en español asumimos
que el idioma natural, la lingua franca en nuestras relaciones
con las nuevas tecnologías ha de ser el inglés, y que
el español está para otras cosas: la vida familiar,
la literatura. Sin embargo, como muestra la cita de la revista Time,
la realidad es mucho más compleja: existen ámbitos laborales
donde el español representa una ventaja, sobre todo, si va
acompañado de un conocimiento bi- o intercultural. Tampoco
el inglés está excluido del ámbito familiar;
incluso en situaciones con intensidad emotiva entre participantes
que comparten un alto grado de intimidad, como puede ser un regaño
a los hijos. |
|
Estas complejidades de la realidad nos dan pie para reflexionar sobre
lo que significa que el español sea la «lengua familiar»de
casi 400 millones de hispanohablantes. Es en la familia donde los
individuos adquieren su lengua materna, construyendo consustancialmente
a este proceso sus mapas cognoscitivos básicos; es decir, es
en la familia donde tiene su origen la cultura, entendida como el
conocimiento que las personas usan para interpretar y actuar sobre
la realidad y con el que generan un sentido de la vida. En ese ámbito
primario, la lengua española constituye el mecanismo esencial
que organiza la información obtenida a partir de la aprehensión
de la realidad por parte de 400 millones de personas.
Esta situación lingüístico-cognoscitivo-cultural,
aparentemente irrelevante para efectos de la lógica globalizadora,
tiene repercusiones económicas importantes desde el momento
en que las multinacionales como ya mencionamos están
cada vez más conscientes de que el éxito económico
pasa por el manejo adecuado de los aspectos culturales. Esta conciencia
provoca, por ejemplo, la búsqueda de estrategias por parte
de las grandes compañías de telecomunicaciones para
salvar obstáculos que los distintos matices culturales y la
diversidad dialectal del español pudieran crear. En efecto,
la lengua española posee el suficiente nivel de estandarización
para servir de instrumento de comunicación para los 400 millones
de hispanohablantes; sin embargo, el éxito de algunos productos
que la utilizan (como pueden ser las telenovelas) depende del sabor
local que logren proyectar. Según Daniel Mato16,
un recurso de creciente aplicación para mejorar las posibilidades
de mercadeo transnacional de las telenovelas es la incorporación
de actores y actrices reconocidos en los países latinoamericanos.
«No obstante, muchos de los entrevistados mencionaron el uso
del vos, la tonada, y otras peculiaridades del castellano que se habla
en Argentina, como obstáculo que en ocasiones habría
trabado las posibilidades de explotación de los productores
de ese país»17.
Las empresas de telecomunicaciones invierten sumas importantes en
el diseño de estrategias para salvar estos obstáculos
lingüístico-culturales. Una de las más interesantes
es la del formato:
|
| |
«En el diseño de A todo corazón, se
mantuvo como premisa fundamental la realización de un programa
para ser desarrollado como formato en otros idiomas y culturas.
Basándose en ese objetivo, la serie tiene un planteamiento
temático global de fácil adaptación a las
características del entorno local en el lugar de la realización
del formato»18.
|
| |
La estrategia del formato pone en marcha los mecanismos
de homogeneización y de diferenciación de los que hablaba
García Canclini19
y muestra una vez más que la globalización, que es bastante
más compleja que las simplicidades dicotómicas, requiere
hacerse cargo de los aspectos lingüísticos y culturales.
¿Por qué entonces no apreciar en su justa dimensión
el que el español prevalezca en el ámbito doméstico
de millones de hispanohablantes, si un reconocimiento implícito
a la importancia de este hecho está en la inversión
de millones de dólares que hacen las grandes compañías
para adaptarse a las especificidades culturales? Por otra parte, como
vimos en el caso del NAFTA Man, la generalización no
siempre es exacta, la tendencia en ciertos ámbitos globalizados
es hacia una interrelación más compleja entre el inglés
y el español. Hay que tomar en cuenta, finalmente, que el uso
de dos o más lenguas significa un enriquecimiento cognoscitivo
y cultural que nos humaniza y nos brinda la posibilidad de ponernos
en el lugar del otro.
En esta primera parte hemos enumerado una serie de fenómenos
contradictorios suscitados por el megaproceso de flujos y redes llamado
globalización. Como hemos visto, cada uno de ellos abre una
oportunidad para que el español despliegue su potencial económico.
Nos hemos concentrado en los fenómenos demográfico,
educativo, político, laboral y cultural de la población
hispana en Estados Unidos no sólo porque representa un mercado
importante, sino porque resultan paradigmáticos de los efectos
de la globalización a nivel mundial.
La cuestión, en todo caso, es si los hispanohablantes seremos
capaces de limitar los riesgos y aprovechar las oportunidades que
genera el proceso de globalización con sus concomitantes
subprocesos de interculturalidad, migración, competitividad,
etc. para alcanzar el fin último de construir espacios
locales, nacionales o supranacionales conformados por individuos poseedores
de una amplia visión del mundo, con actitudes positivas, de
comprensión y tolerancia hacia los otros; respetuosos de la
pluralidad del pensamiento y de la historicidad de prácticas
culturales diferentes. Individuos con habilidad para establecer y
mantener cognitiva y afectivamente relaciones con los nativohablantes
no sólo del español, sino también de cualquier
otra lengua. Porque la sociedad del siglo XXI
sólo tendrá viabilidad en la medida en que logremos
comprender que todo conflicto entre humanos tiene una vía dialogada
y negociadora de arreglo, cuya base es la comunicación lingüística
y la aceptación de que el otro es un semejante con el que la
cooperación es más fructífera que la confrontación
violenta. |
|
III. La enseñanza del español en México. Una
industria en potencia
En esta segunda parte de este trabajo se describe, al menos con trazos
gruesos, el estado que guarda la enseñanza de la lengua española
en México. Se trata de un análisis cuantitativo que
desarrolla la tesis de que la industria de la enseñanza
del español en nuestro país constituye un espacio a
ser ocupado e interconectado porque todavía no ha sido contemplada
como tal. Es decir, constituye de hecho una actividad lucrativa importante,
pero su potencial nos es aún desconocido por la falta de información,
articulación, diseño y ejecución de estrategias
coordinadas entre los sectores público y privado.
El desconocimiento de la dinámica estructural de esta área
estratégica, aunado a la carencia de asociaciones profesionales,
han sido dos factores importantes que han obstaculizado la articulación
de iniciativas estatales y empresariales.
Este trabajo pretende contribuir a crear conciencia de la necesidad
de reunir estadísticas confiables que registren el desarrollo
y las tendencias de la oferta (estatal y privada), la demanda y los
efectos de arrastre hacia otros sectores. Un sistema de este tipo
documentaría además de estadísticas, información
reciente sobre avances tecnológicos utilizables en nuestra
actividad, legislación e iniciativas que contribuyeran a incrementar
el financiamiento público y mixto de programas. No podremos
hablar de una «industria de la enseñanza del español»mientras
no dispongamos de mapas que describan su estructura y flujos, que
permitan entrever su potencialidad.
Para realizar la investigación, diseñamos un cuestionario
que fue enviado a aproximadamente 130 instituciones de enseñanza
de español que localizamos por Internet. Preguntamos sobre
las instituciones, el tipo y características de los cursos
de español, el material didáctico que utilizan, los
estudiantes y los profesores. Como respuesta, obtuvimos una muestra
del 10%, lo cual representa a 13 instituciones.
a) En cuanto a las instituciones, la encuesta muestra que el
85% de las escuelas de enseñanza de español para extranjeros
son organismos privados; al sector público sólo pertenece
el 15%. El 92% son pequeñas empresas que operan por sí
mismas, sin vínculos con grupos internacionales (Gráfico
1 y Gráfico
2).
Llama la atención que el 47% de las escuelas que respondieron
a la encuesta tienen una antigüedad de 15 o más años;
las escuelas que tienen entre 3 y 6 años aparecen con el 27%;entre
7 y 15 años un 20%; y las que sólo tienen entre 0 y
2 años representan el 7%. Estas cifras muestra que no se trata
de un sector joven, pero que sí ha habido un repunte importante
en los últimos seis años (Gráfico
3). |
|
En cuanto al número de trabajadores administrativos y personal
docente que emplean, se trata de pequeñas empresas. En la mayoría
de los casos (40%) el número fluctúa entre 10 y 30 profesores.
Las escuelas que emplean más de 30 profesores alcanzan un 33%;
mientras que el 27% sólo cuenta con 10 maestros o menos. En
cuanto a los trabajadores administrativos, la mayoría de las
escuelas encuestadas tiene menos de 10 de ellos (80%), y las escuelas
que tienen entre 10 y 30 sólo alcanzan un 20% (Gráficos
4a-4b).
Por lo que respecta a la oferta educativa, además de clases
de español, el 25% de las escuelas imparte también clases
de literatura, el 21% de historia y otros idiomas. Clases de arte
sólo hay en el 14% de las instituciones. Entre los cursos que
se cuentan en el segmento otros están: cocina, cerámica
y danza (Gráfico
5).
Los datos sobre canales de comercialización muestran que Internet
se ha convertido en poco tiempo en un factor muy importante en la
promoción de las escuelas de español, pues ocupa el
20%, al igual que los periódicos, revistas o folletos. El 14%
de la promoción en embajadas y consulados empata con el 14%
de instituciones que tienen convenio con instituciones extranjeras.
Esta información contrasta con la el diagnóstico del
Centro de Enseñanza para Extranjeros de la UNAM, donde el 60%
de los estudiantes llegan a través de los convenios firmados
con Universidades de diversos países.
Existe también un 13% que utiliza los servicios de un agente
especializado en servicios educativos y en último lugar se
encuentran las guías oficiales con el 9% únicamente.
Existe un gran interés por la participación en ferias,
pues de los encuestados, el 69% lo hace, mientras que 31% no (Gráfico
6 y Gráfico
7).
b) La segunda parte del cuestionario planteó preguntas
respecto al tipo y características de los cursos de español.
El 100% de la muestra respondió que contaba con niveles básicos,
con niveles intermedios y con niveles superiores. El 87% ofrece además
cursos con propósitos específicos y el 73%, aparte de
los cursos antes mencionados, también ofrece cursos de perfeccionamiento.
Sin embargo, llama la atención que al preguntarse específicamente
sobre el número de cursos intermedios y superiores, en el 7%
de los casos no se registra la información. Esta omisión
parecería indicar que no se trata de cursos que se ofrezcan
de manera regular, sino eventualmente, como respuesta a demandas especiales,
con la consecuente carencia de formalización en planes y programas
de estudio (Gráficos
8a-8e).
Aunque todas las instituciones presentan la misma oferta educativa
en cuanto a niveles, la diferencia radica en la duración de
los cursos. La mayoría (47%) ofrece cursos de 4 semanas, seguido
del 13% de escuelas cuyos cursos son de 8 semanas; sólo el
13% ofrece cursos de 6 semanas (Gráficos
9a-9b).
En cuanto al número de horas, el 47% ofrecen cursos de entre
60 y 90 horas repartidas de acuerdo a las necesidades de los alumnos;
el 27% contestó que ofrece cursos con duración inferior
a 60 horas, y el resto (27%) cursos de más de 90 horas (Gráfico
10).
En el 56% de los casos el costo de las colegiaturas oscila entre 50
y 150 dólares por semana. El 22% cobra entre 151 y 200 dólares
y más de 200 dólares el 22% (Gráfico
11).
A esta información habría que agregar que, en promedio,
el costo de vida del estudiante extranjero en México es de
550,00 dólares mensuales.
c) Se plantearon dos preguntas respecto al material utilizado y a
su valoración. La mayoría de las escuelas trabaja con
la serie de libros elaborados en el CEPE o en sus sedes en el extranjero.
La serie Pido la palabra es utilizada en el 44% de las escuelas;
25% utiliza el texto ¡Estoy listo! y el 31% otro tipo
de materiales importados o elaborados por ellos mismos (Gráfico
12). |
|
El 53% califica el material como «bueno o regular», mientras
que el 40% lo considera «excelente o bueno» (Gráfico
13).
d) Las cifras obtenidas respecto al número y perfil de los
estudiantes son las siguientes: en un 40% de las escuelas se recibe
anualmente entre 50 y 100 estudiantes; en un 33% se recibe más
de 1 000. Algunas escuelas (el 13%) reciben a menos de 50 y el resto
se divide entre un 7% que recibe entre 100 y 500 y el otro 7% entre
500 y 1 000 (Gráfico
14 y Gráfico
15).
Respecto a la nacionalidad, los estadounidenses representan el 32%,
seguidos por los canadienses con un 22%; después están
los alemanes con el 12%, los japoneses con un 10%, los franceses con
un 7%, al igual que otro tipo de nacionalidad que no fue mencionada
en el cuestionario (7%); los brasileños representan un 5% y
los coreanos y chinos el 2% (Gráfico
16).
Es interesante resaltar que esta tendencia mayoritaria no corresponde
con la que se observa en el Centro de Enseñanza para Extranjeros
de la UNAM, donde en los últimos años, la presencia
de los alumnos de origen asiático ha tenido un aumento considerable;
mientras que la de los estudiantes norteamericanos ha decrecido sensiblemente.
Sin embargo, la Universidad, a través del Centro de Enseñanza
para Extranjeros, cuenta con sedes en Estados Unidos (San Antonio
Texas, desde 1944) y en Hull-Ottawa, Canadá (desde 1995).
Los estudiantes que exclusivamente viajan a México para tomar
clases de lengua representan el 30% (de ellos, el 40% vienen para
cubrir requisitos curriculares de sus universidades), los diplomáticos,
empresarios y estudiantes que continuarán sus estudios en México,
tiene cada uno un 17% (Gráfico
17).
En cuanto al tiempo de permanencia en el país del 32% de los
estudiantes es de un mes. Un 23% pasa de uno a tres meses y otro porcentaje
igual de tres a seis meses (Gráfico
18).
e) Se trató también de averiguar sobre los requisitos
curriculares del personal docente. En el 37% de las instituciones
se exige experiencia docente (no se especifica si particularmente
como profesores de español a extranjeros), el 32% pide licenciatura
afín, el 26% posgrado, el 26% solicita otras cualidades y el
7%, estudios de bachillerato (Gráfico
19).
También se preguntó por su conocimiento del Centro de
Enseñanza para extranjeros de la UNAM (Gráfico
20).
Finalmente, en cuanto a la concentración geográfica,
en el centro del país están establecidas el 39% de las
instituciones. Las zonas del sureste, suroeste y bajío tienen,
cada una, 17% de la oferta. Por ciudades, Cuernavaca cuenta con el
mayor número de escuelas (Gráfico
21)20.
El panorama cuantitativo hasta aquí presentado nos permite
sacar varias conclusiones:
Los datos con los que contamos fueron recabados con un esfuerzo institucional
aislado, no existen organismos a los cuales recurrir para determinar
con precisión cuántas empresas se dedican a la enseñanza
de español en México, cuál es su facturación
total, cuántos alumnos recibe el país con el objetivo
de estudiar lengua, etc. Esta omisión se debe, entre otras
razones, a que esta actividad carece de una categoría administrativa
propia y, principalmente, a que no ha sido conceptualizada como una
industria por los organismos que podrían estar involucrados
en su desarrollo21.
Tampoco se cuenta con asociaciones que, a nivel nacional, vinculen
el trabajo de las escuelas dedicadas a la enseñanza de español.
Por esta razón, el CEPE-UNAM debe redoblar esfuerzos para coordinar
sus iniciativas con otras instituciones que, de hecho, al responder
al cuestionario, mostraron interés en colaborar con nosotros
en proyectos como la Asociación Nacional de Profesores de Español
a Extranjeros22, la formación
de profesores23, la elaboración
de textos que incorporen las nuevas concepciones en la enseñanza
de lenguas, el establecimiento de normas de regulación de la
calidad de la enseñanza y la certificación del dominio
del idioma24. Iniciativas
de este tipo contribuirían a formalizar y fortalecer un sector
que por ahora subsiste de manera desarticulada.
El hecho de que los estadounidenses y los canadienses representen
en conjunto el 54% de la demanda confirma las tesis propuestas en
la primera parte de la ponencia. Su ubicación geográfica
y el Tratado Comercial con Norteamérica (TLCAN) abren a México
oportunidades que es necesario aprovechar diseñando cursos
y materiales que propicien el entendimiento intercultural, dirigidos
tanto a la población anglosajona, como a la de origen hispano
que desea conectarse con sus raíces y recuperar el idioma que
hablaban sus abuelos. |
|
IV. Conclusiones
En esta compleja sociedad del siglo XXI, la
lengua española enfrenta el reto de aprovechar las oportunidades
surgidas de las contradicciones inherentes a la globalización
económica y fenómenos concomitantes. El español
tiene el potencial para convertirse en una lengua de comunicación
internacional, no sólo por su peso demográfico, sino
por su calidad de factor estratégico en la competitividad,
el empleo, el entendimiento intercultural, la construcción
de consensos, el modo de hacer política y la difusión
de información y conocimiento.
Por lo que respecta a la enseñanza del español en México,
su aprovechamiento como recurso económico supone realizar un
esfuerzo de planificación y articulación de sectores
públicos y privados. Dicha articulación tendría
entre sus finalidades regular la calidad de la enseñanza a
través de mecanismos coordinados y consensados de certificación,
así como el diseño de programas que hicieran más
atractiva la oferta. En relación con el resto del mundo hispano,
supone el óptimo aprovechamiento del potencial económico
de la lengua también un esfuerzo de tolerancia y apertura para
que, como dice Marcos Marín, «todos lleguemos juntos,
porque todos nos necesitamos».
Así pues, es necesario crear conciencia entre los sectores
potencialmente involucrados, de que debemos invertir, de la forma
más generosa, en la materia prima del siglo XXI,
es decir, en el capital humano, con toda la carga cultural y por tanto
lingüística que implica. Sabemos que si no estamos a la
altura de este desafío global, la sanción será
siempre local.
Finalmente, apuntaremos que el hecho de que las industrias transnacionales
reconozcan hoy en día que los mercados mundiales son cada vez
más culturales, abre grandes posibilidades a una lengua hablada
por 400 millones de personas. Sin embargo, es necesario evitar su
reducción a una simple mercancía. Una regulación
que proteja su calidad de las fuerzas del mercado requiere el diseño
de políticas nacionales y supranacionales destinadas no sólo
a promover la lengua como recurso económico, sino a conservar,
difundir y valorar todos los repertorios culturales que la acompañan;
así como a educar en el respeto a las diferencias entre culturas
en un mundo globalizado.
Nota de reconocimientos
Esta ponencia no hubiera sido posible sin la colaboración de
algunas personas quienes facilitaron nuestra labor aceptando ser entrevistadas,
proporcionándonos información y/o comentarios sobre
nuestras ideas sobre el tema. Ellas han sido: Martha Elena Cortés
(profesora EPESA-UNAM), Rodrigo Espino (profesor CEPE-Taxco), Humberto
Muñoz (investigador del CESU-UNAM), Alejandro Pisanti (director
de la CUAED-UNAM), José Luis Talancón (profesor del
CEPE), Rosa Esther Delgadillo (profesora CEPE). También deseamos
reconocer la colaboración de algunas otras personas que apoyaron
la recopilación de datos y la búsqueda en Internet:
Gustavo Peña (director CEPE-Taxco), Elena López (jefe
de servicios escolares-CEPE-UNAM), Mónica Espinoza (estudiante
del DEENH CEPE-UNAM), Roberto Muñoz (técnico en computación
del CEPE-UNAM) y, finalmente, un especial reconocimiento y agradecimiento
a Aleyda Tavira (técnica en computación CEPE-UNAM),
quien se encargó de la recopilación y organización
de los datos de los cuestionarios. |
|
Bibliografía
«A Country of 24 Million», (graphics by
Lertola, Joe y Dykman Jackson.), en Time. 11/06/2001.
Álvarez, Gabriel O. (1999): «Integración regional
e industrias culturales en el Mercosur: situación actual y
perspectivas», en N. García Canclini y J. C. Moneta,
(eds.), Las industrias culturales en la integración latinoamericana,
México, Grijalbo, UNESCO, SELA, pp. 129-180.
Booth Thomas, C.,«The rise of the NAFTA Manager. The border
economy has bred a dynamic new strain of bicultural bosses»
en Time, 11/06/2001.
Berdugo, Óscar, «Anatomía de un nuevo sector»,
en Cuadernos Cervantes, n.º 30, año VI, 2000, pp.
37-43.
Cason, J. y Brookks, David, «El español ya es el segundo
idioma en Estados Unidos», en La Jornada, México,
mayo 11, 2001. Esta nota recoge datos de la oficina del Censo de Estados
Unidos.
Cortés, Martha Elena (2001): «La industria del español
en los Estados Unidos». Documento próximo a publicarse
en Decires, CEPE-UNAM.
«Entrevista con Ilán Stavans, profesor de español
en EE.UU.», en Cuadernos Cervantes, n.º 30, año
VI, 2000. Documento bajado de Internet: http://www.cuadernoscervantes.com/entrevilanstavans.html.
García Canclini, Néstor (1999): «Políticas
culturales: de las identidades nacionales al espacio latinoamericano»,
en N. García Canclini y J. C. Moneta, (eds.), Las industrias
culturales en la integración latinoamericana, México,
Grijalbo, UNESCO, SELA, pp. 35-64.
Gardner, Selby, «Perry accents improving his Spanish. Governor
plans to cross border and study Spanish», en San Antonio
Express News. San Antonio, Tx., 27/06/2001.
Jiménez, C., «España y Brasil sientan las bases
para el desarrollo del español», ABC, Madrid,
04/12/1999.
López Morales, H., «El español en la Florida.
Los cubanos en Miami», en El español en el mundo.
Anuario del Instituto Cervantes 2000. Documento bajado de Internet.
López Segrera, Francisco, «Globalización, resistencia
cultural y políticas educativas en América Latina y
el Caribe», Simposio Cultura y globalización en América
del Norte: Desafíos para el siglo XXI, 6-8 de junio de
2001, México. Documento bajado de Internet: http://telepresencia.cnart.mx/culturayglobalizacion/.
Marcos Marín, F. A., «La lengua española en Internet»,
en El español en el mundo. Anuario del Instituto Cervantes
2000. Documento bajado de Internet: http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_00/marcos/.
Martín Mayorga, D., «El español en la sociedad
de la información», El español en el mundo.
Anuario del Instituto Cervantes 2000. Documento bajado de Internet:
http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_00/martin/.
Mato, Daniel, «Telenovelas: transnacionalización de la
industria y transformaciones del género», en García
Canclini y J. C. Moneta (eds.), op. cit., pp. 245-282.
Moneta, Juan Carlos (1999): «Identidades y políticas
culturales en procesos de globalización e integración
cultural», en N. García Canclini y J. C. Moneta, (eds.),
op. cit., pp. 21-34.
Morales., Amparo, «Tendencias de la lengua española en
EE.UU.», El español en el mundo. Anuario del Instituto
Cervantes 1999. Documento bajado de Internet: http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_99/.
Parrado, Julio, «Internet se lanza a la conquista de la comunidad
hispana», El Mundo, España, 14/11/99.
Ramírez, Axel, «Los latinos, primera minoría étnica
en Estados Unidos», Humanidades, n.º 214, 23/08/2001.
Rodríguez Lafuente, F., «Los desafíos del siglo
XXI», La página del idioma español. Documento
bajado de Internet. http://www.el-castellano.com/index.html.
Silva-Corvalán, C., «La situación del español
en Estados Unidos», El español en el mundo. Anuario
del Instituto Cervantes 2000. Documento bajado de Internet: http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_00/silva/.
Tumulty, Karen, «Courting a Sleeping Giant. The biggest U.S.
minority group, Hispanics have yet to flex their political muscle»,
Time, 11,/06/2001.
Velázquez de León, M., «In Spanish... por favor»,
Reforma/Cultura, 26/02/2000. |
|
Notas:
- Néstor García Canclini.
Las industrias culturales en la integración latinoamericana.
México, Grijalbo, 1999.

- Ibid., p. 24.

- Datos tomados de http://www.soyouwanna.com.

- C. Jiménez, «España
y Brasil sientan las bases para el desarrollo del español»,
en ABC, 04/12/99.

- U.S. Bureau of the Census, March 2001.

- Los argumentos se basan en que en este
país la lengua es el inglés y que todo aquel que
viva en él debe hablarlo. Al respecto se manifiestan ideas
como: «Pienso que el bilingüismo es la peor idea de
todas las que han surgido en los Estados Unidos durante los últimos
30 años un proyecto que convertirá americanos
de segunda generación en ciudadanos de segunda clase. Asumo
que si la gente pasa por los problemas y el trauma de llegar a
América, legal o ilegalmente, es porque quieren convertirse
en americanos o quieren que sus hijos sean americanos. (Richard
Reeves, «Bilingual Education means second-class citizenship»,
en San Antonio Light, 10/11/ 1992. Citado en M. E. Cortés,
«La industria del Español en Estados Unidos»,
p. 3.).

- Amparo Morales, «Tendencias de la
lengua española en EE.UU.», en El español
en el mundo. Anuario del I.C. 1999. Documento bajado de Internet:
http://cvc.cervantes.es/
obref/anuario/anuario_99/.
- Los hispanos en los Estados Unidos están
teniendo un impacto económico muy fuerte. La gran mayoría
de inmigrantes mexicanos que actualmente trabaja en este país
ha dejado las labores agrícolas para insertarse en el mercado
comercial y de servicios. Entre las razones más importantes
de este cambio está el hecho de que, según estudios
recientes, más de la mitad de los mexicanos tiene estudios
de preparatoria e incluso de universidad. A partir de 1990, el
poder adquisitivo de esta comunidad ha aumentado en un 65% para
llegar hoy en día a una suma total de 348 billones de dólares.
Tan sólo en California el poder adquisitivo de los hispanos
aumenta en un billón de dólares cada seis semanas.
(Mark Fineman, «México Redraws Faces of Migrants»,
citado en M. E. Cortés, op. cit., p. 4).
Sólo en Los Ángeles, el número de negocios
creados por hispanos ha saltado de cincuenta y siete mil en 1987
a más de doscientos mil el año pasado. Sólo
en California, el poder adquisitivo de los hispanos aumenta en
mil millones de dólares cada seis semanas. Y ha aumentado
en un 70 por ciento desde 1990. La economía latina en los
Estados Unidos produce trescientos cincuenta mil millones de dólares
anuales (Carlos Fuentes, «La lengua castellana, destino
americano», en Ciberoamérica, 14/ 09/ 2000.
Documento bajado de Internet, http://www.ciberoamerica.com/).
- Marcos Marín, F., «La lengua
española en Internet», en El español en
el mundo. Anuario del I. C. 2000. Documento bajado de Internet:
http://cvc.cervantes.es/obref/
anuario/anuario_00/marcos/.
- Marcos Marín, F. y Silva-Corvalán,
C., «La situación del español en Estados Unidos»,
en El español en el mundo. Anuario del I. C. 2000.
Documento bajado de Internet: http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_00/silva/.

- Por ejemplo, una encuesta aparecida en
la revista Time del mes de junio reporta los siguientes
datos: «The Canadian border separates the U.S. from 31 million
people; the Mexican border divides us from 97 million or
440 million if you count all the way to Chile. So which is more
important and which has more impact? (
) Would you
encourage your children to learn Spanish? 78% yes, 20% No»
(Time/CNN POLL: Envolving Perceptions, en Time, 11/ 06/2001.

- Actualmente, a nivel nacional, casi un
millón de estudiantes se inscriben a cursos de español
en colegios y universidades norteamericanos. De las lenguas extranjeras,
el español es la de más demanda con un 28% de estudiantes
en secundaria y preparatoria. (Datos tomados de M. E. Cortés,
op. cit.).
El 60% de los universitarios estadounidenses estudian este idioma;
26 universidades públicas y 24 privadas ofrecen licenciaturas
en español. (Datos tomados de Axel Ramírez, «Los
latinos, primera minoría...», en Humanidades,
n.º 214, 07, 2001).
«De 850 estudiantes en 1998 a mil 440 en 1999 en el Instituto
Cervantes, 37 por ciento de incremento en la solicitud de cursos
en Español en las academias Berlitz, mientras que en el
Spanish Institute el número de estudiantes que atendieron
clase en 1999 llegó a mil 770, duplicando las cifras de
los años anteriores» (Mauricio Velázquez de
León, «In Spanish... por favor», en Reforma/Cultura,
26/02/2000).
- Karen Tmulty, «Courting a Sleeping
Giant», en Time, 11/06/ 2001.
Otra muestra periodística de la importancia política
que empieza a cobrar el español: «Perry accents improving
his Spanish. Governor plans to cross border and study Spanish»
(
) «Its fairly important in the state of Texas
because its the primary language for so many of our citizens
Selby Gardner. Governor plans to cross border and study
Spanish». San Antonio Express News. San Antonio,
Tx., 27/06/2001.
- «Entrevista con Ilán Stavans,
profesor de español en Estados Unidos», en Cuadernos
Cervantes. Documento bajado de Internet: http://www.cuadernoscervantes.com/entrevilanstavans.html.

- Cathy Booth Thomas, «The rise of
the NAFTA Manager. The border economy has bred a dynamic new strain
of bicultural bosses», en Time, 11/06/2001.

- Daniel Mato, «Telenovelas: transnacionalización
de la industria y transformaciones del género», en
García Canclini, op. cit.

- Ibid., p. 273.

- Ibid., p. 276.

- Cf. arriba Introducción.

- Nota: Aunque sabemos que existen otras
instituciones públicas y privadas de enseñanza de
español y cultura mexicana en otros estados, en la tabla
aparecen solamente los que se encontraron en Internet.

- Entre los organismos públicos que
podrían estar involucrados están: la Secretaría
de Relaciones Exteriores, la Secretaría de Turismo, y la
Secretaría de Educación Pública; entre los
privados estarían la industria editorial y las universidades
privadas.

- En el II Simposio del CEPE, realizado
el 4 y 5 de octubre de 2001, se lanzó la convocatoria para
conformar una Asociación Nacional de Profesores de Español.
La finalidad es llenar estos vacíos que los resultados
del cuestionario ponen en evidencia.

- El CEPE cuenta con un Diplomado de 460
horas en Enseñanza de Español a no Hispanohablantes.
Por ahora, se ofrece sólo en la modalidad presencial, pero
se planea impartir a distancia el próximo año.

- El CEPE certifica nivel de dominio del
idioma mediante el EPLE (Examen de Posesión de la Lengua
Española).

|
|
|
|
|
|