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EMPRESAS E INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Congreso de Sevilla
 

Interacción en I+D
Montserrat Meya. Siemens Niexdorf Sistemas de Información


1. Capacidad de innovación tecnológica en Europa y en España

1.1. Patentes

La capacidad de innovación tecnológica e industrial en Europa queda demostrada con el hecho de que sólo los 16 países miembros de la Oficina Europea de Patentes —entre ellos España— son capaces de absorber casi la mitad de las patentes que se dan de alta anualmente. El índice de marcas patentadas se sitúa en un 27% para Estados Unidos, 22% para Japón y el 47% para Europa (aprox. medio millón de patentes europeas distintas).

No obstante, España es uno de los países europeos con menor índice de patentes propias, según el último Informe anual de 1991 publicado por la Oficina Europea de Patentes. Frente a las 26 000 patentes industriales de los otros 15 países europeos, España tiene sólo 245 reconocidas internacionalmente1.

Europa refleja en el porcentaje de patentes registradas su capacidad de innovación tecnológica a pesar de la recesión económica actual. Las áreas de mayor actividad corresponden a:

—   Instrumentos de precisión

—   Fotografía y óptica

—   Técnicas eléctricas

—   Química orgánica

Las áreas en las que se mueven las patentes españolas son: productos de consumo y alimentación. Los costos que acompañan el proceso de registro, la complejidad de criterios y procesos que amparan el registro y homologación de los productos probablemente sean las razones que frenen a los inventores españoles a la hora de dar luz a ideas o marcas de provecho.

Otro aspecto también influyente en el proceso de patentar es el flujo entre la investigación industrial y la universitaria. El tejido de investigación español es probablemente diferente al resto de Europa.

1.2. Programas europeos

Para armonizar y potenciar la capacidad europea de innovación tecnológica y ser competitivos mundialmente, la Comunidad Europea ha creado multitud de programas de apoyo. Estos programas tienen como base la racionalización de la gestión de los recursos intelectuales y también los naturales. A partir de estudios que dan a conocer la estrategia de los mercados internos se van definiendo planes de acción y programas europeos como: FORCE, SPRINT, VALUE, ESPRIT, COMETT...

En todos ellos se trata fundamentalmente de la promoción del progreso técnico y la preparación del personal para desarrollar y aplicar las nuevas tecnologías en la Europa de mañana.

1.3. Parques tecnológicos

Los parques tecnológicos son un agente motor del desarrollo regional. Algunos de estos parques reflejan ya la colaboración de dos direcciones generales de la Comunidad Europea, la DG XIII que define programas tecnológicos, y la DG XVI que favorece la innovación y creación de empresas (Políticas Regionales).

En España, aunque tenemos varios parques tecnológicos estos todavía no se ocupan de la difusión de su tecnología ni contemplan formas para evitar duplicidades o fracasos.

Por esta razón, los proyectos que hoy día existen para la constitución de redes de parques tecnológicos proyectan favorecer la coordinación y complementariedad de iniciativas a nivel regional.

El factor fundamental que debe guiar la creación de los parques tecnológicos es la identificación de las tecnologías disponibles en una región, o la identificación de aquéllas por las que se podría potenciar una implantación. Los parques regionales son un agente motor del desarrollo regional y deberían estar investidos del papel de difusores de las tecnologías hacia las empresas locales.

En España se cuenta con los parques tecnológicos de Tres Cantos (Madrid), Vallés (Barcelona), Zamundia (País Vasco), Valencia, Orense, Valladolid, Asturias y Málaga. La Expo será otro parque tecnológico que ya está siendo apoyado desde programas europeos que coordinan la integración de parques tecnológicos.

Hoy por hoy, estos parques tecnológicos, con excepción de los de Madrid y Barcelona, no han tenido demasiadas implantaciones industriales por lo que no han adquirido una masa crítica que les permita soportar y ofrecer los servicios avanzados de instituciones existentes.



2. Identificación de necesidades tecnológicas

Hay dos posibles posturas a la hora de identificar necesidades tecnológicas: una es analizar las áreas técnicas en las que un país está en desventaja y a continuación estudiar su posible reconversión tecnológica teniendo en cuenta en qué medida puede recibirse transferencia tecnológica desde los países más industrializados.

Otra postura situada en el polo opuesto es la de potenciar fundamentalmente aquellas áreas y, aquellas empresas que ya han generado más actividad tecnológica en el país.

Esta última perspectiva usualmente se apoya en datos provenientes de empresas exportadoras, empresas con obtención de beneficios, centros y empresas que registran patentes, y centros que participen en proyectos paneuropeos.

Posiblemente la estrategia más beneficiosa para un país es la de redireccionar las actividades científicas y tecnológicas siempre acorde con los cambios de entorno y en función de las áreas de competitividad en las que el país depende. La CE ha definido su política 1992-97 en estos términos: redireccionar las actividades de investigación, aumentar los recursos y reforzar los programas europeos.

Lo que es fundamental en esta nueva estrategia es el enfoque de las actividades hacia tecnologías clave estratégicas de las que Europa —y por ende España— depende. Las áreas planteadas en el paquete Delhors II son: microelectrónica, tecnología avanzada para el transporte, alta computación, pantallas planas, tecnologías industriales orientadas al medio entorno y biología molecular avanzada. Se trata de orientar y guiar el tipo de investigación y tecnología que se desea financiando de forma prioritaria temas clave2.

La política de I & D comunitaria y las nacionales deben estar orientadas hacia una industria más competitiva que afronte la creación y —al mismo tiempo reto— de un mercado único. Ello conlleva la identificación de los puntos fuertes y débiles de cada industria y mercado, la formulación de programas de acción, de acciones concertadas para aunar esfuerzos industria-universidad, y el promocionar de forma más efectiva la explotación del potencial industrial.

El problema subyacente y elemental que canaliza toda solución está fundamentalmente relacionado con el dominio de la información: en cómo acceder a ella y luego diseminarla mediante una comunicación eficiente. Aquí entran en juego dos áreas fundamentales: la lengua y las telecomunicaciones.

El significado del lenguaje para la Comunidad, tanto como barrera a la actividad económica como en cuanto elemento clave del patrimonio cultural, es difícil de exagerar3.

La implantación de un mercado único que permita libre movimiento de personas, mercancías y servicios sólo puede ser realidad cuando haya lazos de infraestructura europea en los sectores clave como transporte, energía, administraciones públicas y formación especializada y todo esto arropado por el dominio de una lengua franca que posibilite la comunicación tecnológica.

2.1. Formación técnica y formación especializada

Una vez fijadas las necesidades sociales y tecnológicas de un país e incluso de Europa, los planes de formación deben contemplar ya en la fase de formación técnica básica la orientación que se exigirá en la formación especializada. Es decir, la formación básica se ha de adaptar a los perfiles de los puestos de trabajo tipificados.

Esto sólo es posible si existen planes plurianuales que aúnen las necesidades de las empresas con los planes de estudio de las universidades y escuelas técnicas.

La selección de materias e incluir en los planes de estudio deberían nacer consensuadas y organizadas en torno a áreas de excelencia. Las universidades nacionales deberían compartir y repartirse especialidades entre ellas, y a su vez estar coordinadas con sus homónimos en otros países europeos.

Una vez obtenida la formación básica, tanto los empleados de una empresa que deben especializarse en un producto o en una tecnología, como los futuros estudiantes de especialidad deberían percibir la misma formación especializada. Fundamental es la formación básica necesaria para desarrollar un puesto de trabajo4.

La definición del contenido y organización de la formación básica y la especializada debería orientarse hacia objetivos adicionales como: Plan de Promoción, concursos, implantación de metodología común e incorporación de estándares. Sólo un plan integral en estas líneas permite la progresiva especialización del personal.

Esta estrategia exige:

—   Contemplar los planteamientos estratégicos de la Administración (Ministerios nacionales) y, la CE (p. ej., «Plan Delhors»)

—Participación e integración en las redes europeas sectoriales

—Reconocimiento de titulaciones (certificados convalidados)


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2.2. Movilidad de personal. Gestión de los recursos intelectuales

Nuestra sociedad experimenta cambios. La industria, el mundo empresarial y, la Universidad empiezan a hermanarse, y también empezamos a darnos cuenta que la formación no se adquiere de una vez para siempre, y, por este motivo la movilidad es una de las claves del éxito. La única forma de hacer frente a las necesidades cambiantes de las tecnologías avanzadas es la de establecer una cooperación entre la Industria y la Universidad: cooperación entre sectores, cooperación entre regiones y entre diferentes países europeos, en definitiva: movilidad de personal.

En estas líneas fue creado el programa COMETT de la CE para fomentar la cooperación universidad-empresa para la formación en materia de tecnologías.

Las empresas se han dado cuenta de que la formación continua de sus empleados es una inversión determinante para el futuro.

2.3. Las barreras lingüísticas de la CE: el multilingualismo

La transferencia de conocimientos y por ende la movilidad de personal topa con la barrera lingüística de la CE: el problema de la lengua.

La construcción de una Europa donde circulen libremente personas e ideas depende de nuestra capacidad para comunicarnos con éxito. La CE emplea en este doble empeño miles de millones; por un lado ayuda a salvar las barreras lingüísticas que dificultan la comunicación, y por otro lado promueve los recursos lingüísticos y culturales en cada uno de los estados miembros.

Dentro de la primera acción tienen cabida planes y programas como EUROTRA, LRE, proyectos europeos ESPRIT (TWB, MULTILEX, ADQUILEX), etc.; y, dentro de la segunda línea de acción se cuenta con el programa LINGUA, destinado a promover el conocimiento de lenguas extranjeras (especialmente en las PYMES), DELTA para creación de apoyos didácticos, etc.

El problema fundamental es el multilingualismo europeo. La Comunidad Europea opera con nueve lenguas de trabajo oficiales para los doce países, eso significa 72 combinaciones de pares de lenguas con las que tienen que lidiar los traductores. Solamente la CE, para abordar el problema burocrático, cuenta con mas de 1.000 traductores que tienen que enfrentarse a unas 80.000 páginas mensuales.

En la arena de la industria y de la tecnología la batalla a liberar se centra en millones de documentos técnicos que deben o bien crearse en una lengua ajena a la nativa o bien deben ser traducidos. La precisión de las acepciones y la normalización del vocabulario son condiciones básicas que avalan la calidad de la documentación tanto de productos industriales como de estudios técnicos.

En resumen, la competitividad de la tecnología europea tropieza con los problemas fundamentales siguientes:

—   El multilingualismo

—   La incipiente relación universidad- empresa, todavía sin demasiada orientación de los estudios a los puestos de trabajo

—   El incipiente intervencionismo tecnológico gubernamental

—   La todavía inexistente red de comunicación paneuropea


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3. Identificación de soluciones: Interacción I + D

La I + D no deberá concentrarse en la obtención de avances tecnológicos básicos, por muy importantes que sean, sino en el desarrollo de sistemas de integración. Deberá ayudar a las empresas europeas de los sectores clave en el desarrollo de sistemas europeos de aplicación a gran escala, distribuidos, heterogéneos y capaces de ofrecer soluciones a escala europea para las necesidades comerciales de la década de los noventa.

Hay que identificar los elementos importantes que determinan la innovación tecnológica. A grandes rasgos se pueden mencionar:

—   Los clientes buscan soluciones completas para sus necesidades que les permitan adaptarse a los cambios de su entorno productivo.

—   Los clientes necesitan integrar productos heterogéneos, abiertos distribuidos y de proveedores múltiples.

—   La importancia de la arquitectura a medida de las necesidades del cliente.

Estos objetivos se pueden conseguir siguiendo los planteamientos mencionados más arriba:

—   Movilidad de personal

—   Interacción de múltiples tecnologías

—   Apoyo al multilingualismo: nuevas tecnologías aplicadas a la lengua

—   Interacción Empresa-Universidad: acciones concertadas

—   Intervencionismo gubernamental: estrategias y planes tecnológicos

En definitiva, si la industria europea quiere ser competitiva sus resultados I + D deben ser explotados antes de dos años se ha de incorporar al usuario y a sus requerimientos en el diseño de los proyectos, y es necesario que las inversiones en productos comerciales tengan lugar incluso antes de que se haya completado el proyecto.

3.1. Interacción Empresa-Universidad: acciones concertadas

La garantía de éxito está en el desarrollo coordinado a los costes más bajos posibles; la única vía posible es aprovechar la cantera universitaria y su infraestructura por parte del mundo de la empresa. Esta solución es factible en dos vertientes distintas:

1) Mediante la interacción fluida en la formación continuada tanto de las empresas como de las universidades dentro de las especialidades

2) Mediante trabajos de I & D generados conjuntamente

3) Mediante la creación de empresas joint venture especializadas en sectores, p. ej.: CAD, CIM...

La Universidad española tiene ya experiencia incluso en empresas a riesgo compartido, en donde el carácter de los proyectos viene garantizado por la demanda del sector para el que se trabaja. Así hay empresas universitarias que trabajan para la industria automovilística, o para el sector textil.


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3.2. Nuevas tecnologías aplicadas a la lengua

Este I Congreso sobre la Lengua Española abre las puertas en esta sección al apartado «Tecnologías aplicadas a la Lengua», iniciando así lo que en el futuro deberá ser un punto de encuentro entre los profesionales de las nuevas tecnologías y los de la Lengua. El fin último será servir de plataforma para la presentación y difusión de trabajos y experiencias científicas pero también técnicas, y posibilitar el acceso a herramientas informáticas y tecnológicas que permitan hacer más eficaz el trabajo en las vertientes de la enseñanza del idioma, y en suma en la tecnología de la información en general.

La investigación «técnica» proveniente de la lingüística aplicada surgió de las filas de la TA. Posteriormente, y a lo largo de las dos últimas décadas los modelos lingüísticos, los algoritmos y los métodos de procesamiento surgieron mayoritariamente de las filas de los centros de investigación.

Hoy casi al umbral del siglo
XXI y después de cincuenta años de investigación base en lingüística teórica, matemática, algebraica, estructural y generativista, los resultados de la investigación realizada en las universidades europeas, en los grandes centros de investigación MTI, CMU o Berkeley no han generado los cimientos de una tecnología madura para apoyar la difusión de productos basados en la lengua.

Es en el área de la informática o de otras técnicas aplicadas en donde se han esbozado soluciones que necesitan alimentarse de esa investigación lingüística base antes mencionada, pero que no se acerca todavía a los requisitos del usuario final, es decir, en definitiva al mercado.

Los desarrollos que en lingüística computacional se han hecho para analizadores morfológicos, gramaticales o de cualquier tipo no se han visto materializados en productos. La causa hay que buscarla probablemente en un diseño que no ha contemplado un entorno de aplicación integrada.

Igualmente los planteamientos de grandes proyectos de traducción automática no han dedicado suficiente atención a las tipologías de documentos, ni a cuáles pudieran ser las exigencias de los usuarios finales para saber con qué problemas se enfrentaría la aplicación o qué gramática necesitaría el sistema para una aplicación dada. Estas son las causas finales del fracaso de la industria de la lengua hasta ahora.

Lo que ha faltado es la materialización de la teoría. El éxito de un sistema es su diseño integrado. Se debe contemplar cada uno de los componentes dentro del sistema: el futuro es la ingeniería de sistemas.

En suma, el error cometido dentro del área de la Industria de la Lengua ha sido de doble índole:

1)   El no considerar un producto lingüístico como un componente más dentro de la Tecnología de la Información

2)   El no incluir una plataforma de usuarios ya al inicio del desarrollo de un proyecto

Los miles de trabajos sobre estadística de la estructura grafémica de la lengua, sobre la estructura fonética y también sobre la morfológica han quedado a lo largo de veinte años separadas de su función final, y relegadas a la investigación per se, hasta que la Tl dio a luz soluciones para abordar el problema de la generación y manipulación de la información en soporte magnético para así poder acceder y recuperarla de forma eficiente.

Me estoy refiriendo a productos informáticos ya muy extendidos como: procesadores de texto, bases de datos documentales, autoedición y reconocimiento óptico de caracteres (OCR).

Estos productos usan técnicas por todos nosotros conocidas pero que sólo ofrecen una explotación racional cuando se integran en una tecnología al servicio de las necesidades de un sector determinado: la tecnología del deporte, la ofimática, la automatización de bibliotecas, sistemas de protección civil, Bd documentales para sectores determinados, etc...

De igual forma, los procesadores de texto han ganado en magnitud cuando se han visto enriquecidos por paquetes informáticos hermanos: hojas de cálculo, agendas electrónicas, paquetes de gráficos, etc., y por dispositivos que facilitaban el almacenaje por un lado y por otro la impresión y multicopia.

Ha sido en ese momento cuando los usuarios han pedido sistemas que ofrezcan diferentes tipos de letra, de fuentes, de formatos y todo tipo de ayudas que dinamicen el proceso de creación de un documento escrito.

Estos mismos componentes hacen que el usuario escriba mejor, que leamos documentos mejor escritos, y que por ende la lengua se difunda de forma segura y elegante, y al precio de un mínimo esfuerzo.

Los trabajos lingüísticos sobre aspectos determinados de la lengua son técnicamente aprovechables y comerciales siempre y cuando vengan en apoyo de una herramienta al servicio de la creación o recuperación de información.

Los trabajos sobre configuraciones grafémicas en las distintas lenguas o sobre la estructura silábica o morfémica son, por ejemplo, una base de conocimiento necesaria para apoyar los resultados informáticos ofrecidos por un OCR que aplica filtros matemáticos para barrer mapas de píxeles. El resultado será un sistema que ofrezca las características de un ojo humano junto con los conocimientos implícitos de la lengua nativa.

Todos estos conocimientos complejos se plasman a nivel de «producto lingüístico-ofimático» en una serie de opciones que piden al usuario en pantalla que realice las acciones simples:

—   Conecte el dispositivo lector

—   Coloque el documento sobre el lector

—   Informe al sistema sobre el tipo de papel, brillo, grises, etc.

Estos pasos se han mecanizado de tal forma que hasta un ciego puede realizarlos. En el caso de que un sistema de esta índole tenga acoplado un sintetizador de voz éste generará a la frecuencia y tipo de voz deseados la lectura del documento que inicialmente era escrito. Una demostración de estas capacidades se ofrece en el pabellón de la ONCE en la Expo.

Integrar sistemas de reconocimiento de caracteres escritos es una de las áreas que deben explotar más. Así por ejemplo, Siemens Nixdorf España, que participa en el proyecto europeo Translator Workbench (TWB II) para la creación de un puesto de edición multilingüe, integra sistemas y dispositivos de esta índole para la lectura de documentos que estén en papel.

Sin duda el progresivo perfeccionamiento de los programas OCR incrementará en el futuro la gestión electrónica de documentos.

Otros trabajos científicos en el área de analizadores sintácticos o de análisis automático del contenido sirven de técnica a la hora de crear BD documentales o sistemas de indexación inteligentes.

Es decir, los componentes lingüísticos deben ser diseñados desde su misma base y génesis con miras a su funcionalidad final. Estos componentes a su vez deben estar definidos en función de un producto específico —ofimática estándar, ofimática cooperativa, correo electrónico, traducción automática—, etc.

Todos los resultados obtenidos en estas áreas lingüísticas son un componente o bien dentro de procesador de texto o de un reconocedor de caracteres (OCR), o de un proceso de indexación para sistemas de archivo óptico, o BD documentales, etc.

Asuntos más sofisticados como análisis sintáctico o semántico vienen a la postre para servir a sistemas de traducción automática o de generadores de informes. Aquí la lingüística textual es fundamental para reducir esfuerzos y modelar los subsistemas.

La gestión electrónica de documentación en un entorno ofimático comprendería los siguientes componentes que automatizarían los diversos procesos de la cadena documental:

—   Subsistema de entrada de datos (scanner para papel), procesadores de texto para la edición, digitalización para el almacenamiento en disco óptico y convertidores entre diversos formatos de procesadores de texto

—   Subsistema de tratamiento y control

—   Subsistema de almacenamiento y recuperación

—   Subsistema de visualización y reproducción (autoedición, fax, correo electrónico ... )

Esto evita:

—   Manipulación repetida del papel

—   Manipulación multilingüe del documento (TA)

—   Búsqueda de terminología especializada

—   Repetición de procesos de edición tediosos

—   Ahorran espacio de almacenamiento

—   Garantizan la recuperación selectiva y rápida de toda la información

Pese a las repetidas predicciones acerca de un mundo sin papeles, existen estudios en los que las previsiones indican que en el futuro el papel seguirá siendo el soporte por excelencia. Sólo el futuro edi (intercambio electrónico de documentos) en el seno de las compañías puede frenar en el futuro el crecimiento del papel.


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3.3. Intervencionismo gubernamental: estrategias tecnológicas, programas nacionales y europeos

La CE creó con el programa ESPRIT y muchos otros una plataforma estratégica para el desarrollo y competitividad tecnológica de Europa. Los primeros programas intentaron motivar las acciones en la «arena tecnológica europea»; no obstante, sólo se empezaron a obtener algunos resultados a partir de la segunda fase cuando ya se fueron filtrando algunas temáticas y no se dejó el campo abierto a toda investigación.

El tercer programa ESPRIT, los programas RACE y LRE, entre otros, abren licitaciones sobre áreas específicas exigiendo tres cosas fundamentales:

—   Solidez técnica y consorcial con alto grado de profesionalidad

—   Desarrollos sobre temas propuestos por los programas de la CE

—   Inclusión de usuarios como banco de pruebas del sistema final

El PEIN III, en España, igualmente ha restringido sus subvenciones a áreas estratégicas para el país. También el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo español (MICYT) refleja esta inquietud europea al plantear unas directrices sobre las áreas y los temas y además incluye la necesidad de obtener sistemas con DEMOSTRADORES o sistemas piloto. El usuario se contempla como un socio más en este tipo de desarrollos.

La tendencia fundamental es el promocionar unas áreas tecnológicas seleccionadas lo que de forma muy directa se transforma en un intervencionismo gubernamental que garantiza mejor un empuje tecnológico para sectores clave.

Dentro de la tendencia a filtrar, a dirigir y promocionar está el concepto de «Redes de Excelencia». Éstas posibilitarán acciones de intercambio, negocios a riesgo compartido, etc., a centros científicos o empresariales con los mismos intereses y con alto grado de profesionalidad /calidad. Esto llevará a promover sectores, áreas técnicas y regiones. Las redes de comunicación son aquí el futuro no sólo en un país, sino a nivel mundial.


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4. El proyecto INCYTA (Información no codificada y traducción automática)

Un primer ejemplo de este nuevo modelo de desarrollos en España es el Proyecto INCYTA subvencionado por el PEIN III (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) y desarrollado por Siemens Nixdorf (SNI) como responsable del desarrollo informático y AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) como responsable de la normalización de la terminología a incluir en la BD del sistema.

El sistema integra una aplicación bimembre: Traducción automática para los pares más relevantes en España (inglés y castellano), y Archivo en disco óptico.

INCYTA es un proyecto prototípico que recoge la mayoría de los aspectos esbozados más arriba.

INCYTA es la cristalización de una de las áreas explícitamente mencionadas en PEIN III como de interés tecnológico: la Lingüística Computacional como tecnología de la Lengua.

El PEIN III subvenciona el desarrollo que, a su vez, dada su complejidad, conlleva acuerdos de alcance tecnológico y financiero.

En primer lugar el sistema a desarrollar hace un planteamiento que se apoya en un sistema comercial de la empresa Siemens Nixdorf, en el sistema de Traducción Automática METAL. Se trata de reutilizar la tecnología actual de la que SNI-Alemania es propietaria. Para España significa un desarrollo de este tipo varias cosas:

—   Generar un equipo de expertos a nivel europeo, basándose en la transferencia de Know-how de los departamentos centrales de la multinacional

—   Generar un proyecto con una participación muy compleja

—   Generar un producto que revierte en provecho de la tecnología del país, ya que favorece el acceso a documentación en inglés y divulgación de información en castellano

—   Generar una participación activa de usuarios que comparten un macrodiccionario terminológico del castellano- inglés, que ha sido creado conjuntamente

—   Apoyar, mediante el intervencionismo gubernamental, la implantación de una tecnología punta: documentalismo apoyado en Traducción Automática y en Archivo Óptico

—   Imponer un nuevo modo de hacer basado en el control de calidad, y que se realimenta circularmente entre los desarrolladores y los usuarios finales

El compartir los requisitos, luego especificaciones e incluso parte de la financiación obliga a todos los participantes a tener una postura activa que revierte en provecho de todos. La financiación del proyecto, por ejemplo, se comparte entre un 50 % SNI en Alemania, 10 % SNI en España, 15 % la plataforma de usuarios partícipes de INCYTA y un 25 % el MICYT.


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El desarrollo a su vez lo llevan a cabo dos equipos: el Centro de Desarrollo de Software de SNI España para la creación de los paquetes lingüístico-informáticos específicos de los pares de lenguas implicados, AENOR para la normalización y codificación del Macrodiccionario de cuatro áreas técnicas y los usuarios como responsables de sus diccionarios específicos.

Una vez finalizado el proyecto, SNI en Munich integra INCYTA en los otros pares de lenguas de METAL, y realiza los bancos de pruebas finales para la liberación beta del producto final.

En cuanto al aspecto terminológico, AENOR difunde el vocabulario de las áreas técnicas de INCYTA como vocabulario UNE (Norma Española), e inicia un estudio para planificar la normalización posible de la terminología especializada de la plataforma de usuarios.

Asimismo, la difusión a nivel europeo de la normalización terminológica de los términos castellanos asignados a la terminología ISO en inglés se garantiza mediante su inclusión en la base de datos de la Comunidad, en EURODICAUTOM.

El carácter innovativo del proyecto reside tanto en las técnicas aplicadas, como en la estructura organizativa del mismo que garantiza una incorporación y explotación socio-comercial elevada. En esta medida el proyecto incorpora:

—   Los intereses de competitividad del gobierno cara a la exportación y producción de tecnología punta, como promotor de implantación tecnológica en la industria

—   Los intereses de una multinacional, Siemens Nixdorf

—   Los intereses del Centro de Desarrollo de Software, en su interés por ser un centro español de excelencia en tecnología de la lengua

—   Los intereses normalizadores de AENOR

—   Los intereses de usuarios que disfrutan del usufructo de un macrodiccionario terminológico que potencia su directa explotación del sistema dado efecto catalizador de los diversos demostradores y sistemas instalados

El desarrollo, obviamente, refleja la estrategia del proyecto y contempla desde su misma génesis los requisitos del «cliente-usuario», lo que repercute positivamente en el producto final.

La siguiente gráfica refleja la estructura del proyecto y su resultado en el producto INCYTA.

Debido a estas características, INCYTA no es un sistema más de Traducción Automática ni una solución aislada de Gestión Electrónica de la Información (GED), sino que en la recta final del proyecto se convierte en un producto lingüístico integrado en el entorno ofimático-documental del usuario final.



Corolario

La infraestructura social del siglo que viene se basará en los cimientos tecnológicos de la sociedad de la información. Tecnología que esta estrechamente vinculada a las capacidades intelectuales. La lengua como vehículo fundamental en la comunicación debe ayudar a que el uso de las máquinas y ordenadores sea fácil y venga en apoyo de la interfaz hombremáquina.

«Pese a todo, se puede predecir que en el siglo
XXI se creara una compleja simbiosis entre el hombre y las máquinas gracias al gran desarrollo tecnológico de la comunicación»6: «a nueva interfaz hombre-máquina en el siglo XXI tendrá la universalidad de la ciencia y la tecnología, pero al mismo tiempo conservará los elementos culturales peculiares de cada región y de cada grupo étnico, y asegurará la continuidad, incluso producirá una revitalización de las culturas tradicionales». Ejemplos ilustrativos de esta última consideración lo constituye el éxito de los procesadores de texto en japonés (kanj1), en catalán o gallego, e incluso la creación de software de gestión personalizado para la administración gallega y en gallego por la empresa española Dimoni.

La lengua es el medio que el extranjero utiliza cuando usa su teléfono portátil desde la Cartuja, y el medio que transporta la RDSI que por primera vez se experimenta de forma completa para todas sus posibilidades en la Expo. Esta red de comunicaciones es la autopista que transporta voz, facsímiles, datos e imágenes.

La mayor parte de los espectáculos y novedades de la Expo se basan en las Tecnologías de la Información. «Del pozo de las imágenes en el Pabellón de Francia a la aldea global de la exposición sobre Telecomunicaciones en el Pabellón del Futuro, muchas cosas giran en torno al papel de la tecnología y sus posibilidades de interacción»6. La era de los descubrimientos da paso a la era de la información.


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Notas:
  1. «La Gaceta», Madrid, 25-6-1992.Volver al texto
  2. XIII Magazine: Research after Maastricht: an assessment, a strategy. News Review Issue 2/92. DG XIII Telecommunications, Information Industries and Innovation.Volver al texto
  3. XIII Magazine, mayo 1992, pág. 10.Volver al texto
  4. L. SÁEZ AYERRA: «Ministerio de Sanidad y Consumo: La formación informática, objetivo prioritario». Computerworld, núm. 483/año 12, abril 1992, pág. 1. F. SÁEZ VACAS: «El congreso Mundial de Informática».PC-Week, núm. 129, marzo 1992, pág. 3.Volver al texto
  5. LEONARDO: Suplemento de El País, abril 1992, págs. 92-93.Volver al texto
  6. Ibid., pág. 93.Volver al texto
 

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