El clima de la cuenca mediterránea se caracteriza, excepto en situaciones
geográficamente extremas, por un verano caluroso y seco, un invierno benigno y no
demasiado húmedo, y unos máximos de pluviosidad concentrados en los equinoccios
primaveral y otoñal (Véanse
los diagramas ombrotérmicos). |