Este Archivo custodia la documentación generada por
el alto Tribunal de Justicia que le dio nombre.
El origen de la Real Chancillería está en las
Cortes de Toro de 1371, convocadas por Enrique II, y su definitivo asiento en Valladolid
fue determinado durante el reinado de los Reyes Católicos.
Estos monarcas establecieron la división de la
administración de Justicia en dos demarcaciones: una, al norte del Tajo, bajo la
jurisdicción de la Chancillería de Valladolid; otra, al sur de este río, bajo la
jurisdicción de otra chancillería (primero en Ciudad Real y más tarde en Granada).
El primer archivero de la institución fue
nombrado en 1607 y en 1906 se hizo cargo de sus fondos el Cuerpo Facultativo de
Archiveros. Fue en ese año cuando el archivo fue abierto al público y comenzó su
verdadera organización y descripción.
Los fondos documentales conservan su
organización primitiva: Jurisdicción Ordinaria, integrada por pleitos civiles y
criminales; Jurisdicción Especial, formada por la Sala de Hijosdalgo, y Sala de
Vizcaya, a su vez constituida con la documentación de pleitos civiles y pleitos
criminales.
La Sala de Hijosdalgo es una fuente inagotable de
informaciones genealógicas, con datos también sobre los repartimientos de impuestos,
padrones de los siglos XVI a XIX, etc. La Sala de Vizcaya conserva los pleitos civiles y
criminales de dicho señorío.
El estudio de esta documentación no sólo sirve
para profundizar en el conocimiento de esta institución judicial y en cómo se impartía
justicia, sino también para conocer el sistema bancario, el comercio local e
internacional, la incipiente industria textil, las ferrerías de Vizcaya, el
derecho de familia (dotes, herencias, bienes gananciales), contenciosos de jurisdicción
eclesiástica y civil, conflictos entre el clero secular y regular, mayorazgos, etc.
En general, estos fondos poseen una gran riqueza
para la investigación en historia política, social y económica desde finales del siglo XV hasta el
siglo XIX. |