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1.
Manuscritos y ediciones
1.1. Manuscritos
Después de más de doscientos veinte años de la edición princeps, y a
pesar de todas las investigaciones, la situación hoy en día no es
muy distinta de aquella en la que se hallaba en 1779 Tomás Antonio
Sánchez:
[...] hay tres ejemplares
escritos en papel, y segun denota la letra, en el siglo XIV. El uno se conserva en la libreria de la Santa Iglesia de Toledo... El otro lo posee Don Benito Martinez Gomez Gayoso... El tercero se
guarda entre los M.SS. del Colegio Mayor de San Bartolome de Salamanca [Sánchez 1779: 100-101].
En estas frases lo que ha de ser
cambiado es tan sólo los nombres de las bibliotecas y el juicio sobre la fecha.
Permanece invariada la conclusión de que por estar los tres testimonios más o
menos dañados
con los tres códices no se pueden completar las poesías
del Arcipreste [ibidem; 101].
1.1.1. G
G: Madrid, R. Academia Española, ms. 19 [= BOST3,
núm. 1023].
Códice cartáceo, de papel bastante tosco, 220 x 157 mm. No hay filigranas.
Fecha: 23 de julio de 1389 (cfr. f. 86v).
Foliación: En el margen superior central hay restos de una numeración
antigua escrita con pluma basada en letras y números. Son en cambio modernas la
paginación en pluma del margen inferior, de M. Sarmiento, y la foliación a
lápiz en la parte superior en el recto. Ninguna de las dos incluye el folio que
precede al f. 1.
Estructura: Ff. 1 + 4 + 1 + 87 + 1. Los cuatro ff. añadidos tras el folio de
guarda anterior son ligeramente más pequeños y contienen una Nota
autógrafa, firmada «Fr. Martín Sarmiento, Benedectino», y datada «Madrid
Septiembre 6 de 1750». Sobre el recto del f. siguiente ha sido pegada
una tira de papel con el título, de mano de Gayoso, y una nota de F.X. de
Santiago Palomares, acerca del cual cfr. más abajo.
La estructura
material del códice es la recogida en la figura 1 [cfr. Vàrvaro 1970: 550-551].
Ducamin [1901:
XX] escribe: «Il semble, à la
reliure, qu’il manque un cahier au début». Es dudosa la colocación del f. que
sigue a las páginas de Sarmiento y que precede al numerado como 1. Willis [1972: XXV-XXVI]
considera seguro que este folio es «of exactly the same manufacture as the rest
of the pages of the text» y que fue «once connected with a now missing folio
following the present Nº 6».
Mise en
page: La caja de escritura varía en torno a los
190 x 120 mm, con extremos de 180 y 210. Al no existir falsilla, el número de
líneas varía fuertemente en cada página, de 21 a 30, pero prevalecen las 25 o 26 líneas y en el total del folio la oscilación queda muy reducida,
entre 53 y 54 [Gybbon-Monypenny 1962:
210].
Manos: Ducamin [1901: XX]
considera que la mano de todo el texto es única, salvo alguna corrección de
mano casi contemporánea del f. 73v en adelante. Menos fiable es la
opinión de Corominas [1967: 29-30], quien afirma que son reconocibles al menos
dos o tres escribas, con cambios al inicio de los ff. 5r, 6r, 10r, 12r, 18r,
19r, 38r y dentro del f. 39r. Se han dejado en blanco, para iniciales miniadas
no realizadas posteriormente, 25 espacios de verso iniciales.
Encuadernación: En cartón y piel, del siglo XVII (pero nótese que Sarmiento habla de una «enquadernacion antigua»).
Historia: Es posible que deba ser identificado como el códice poseído por
Argote de Molina (cfr. 1.1.6 e 1.1.7.). En 1750 el códice era de Benito
Martínez Gómez Gayoso, archivero de la Secretaría de Estado; a su muerte el manuscrito pasó a F.X. de Santiago Palomares, oficial mayor del mismo Archivo,
quien el 12 de mayo de 1787 lo regaló a T.A. Sánchez, de quien lo recibió el
Director de la Real Academia, don Pedro de Silva y Sarmiento, quien el 22 de
enero de 1802 lo donó a la corporación.
Descripción interna: G contiene hoy, y así era ya en la época en que
lo usó Sánchez, el texto siguiente:
- cc. 11-89, fundiendo 53c
y 54c y omitiendo, además de los tres vv. intermedios, también 68c y 75;
- 93-99a, omitiendo 98b;
- 125d-139a, omitiendo 128c;
- 330-476b, omitiendo 364d, 428b, 435bcd, 452, 463c, 464c, 474b;
- 489c-623, omitiendo 497, 526c, 575;
- 794c-872c;
- 881-909 (el pasaje de c. 909 a c. 950 se produce en el mismo folio 45r);
- 950-1015, omitiendo 980d, 983-984, 995a, 1002bc, 1007;
- 1021-1317, omitiendo 1024e, 1025e, 1073c, 1121c, 1122d, 1148a, 1236b, 1289c (el pasaje de c. 1317 a c. 1332 se produce en el mismo f. 80r);
- 1332-1414, omitiendo 1335b, 1341c, 1342c, 1343c, 1349d, 1397bc;
- 1440-1453, omitiendo 1449b;
- 1446d-1544, omitiendo 1472, 1515b, 1543d;
- 1648-1659, omitiendo 1655;
- 1710-1728.
Edición
facsímil: Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, Libro
de buen amor. Edición facsímil del manuscrito Gayoso (1389), propiedad de la Real Academia Española [Madrid], Real Academia Española, 1974.
Ediciones
diplomáticas: Criado-Naylor 1965; ídem 1972.
Bibliografía: Ducamin 1901: XVI-XXVII;
Chiarini 1964: X-XI;
Criado-Naylor 1965: XV-XX;
Corominas 1967; passim; Vàrvaro 1968 y 1970; Zamora Vicente 1974.
Copias:
- Madrid, BN, ms. 3664. Copia de León María Félix de Amarita [Blecua 1992: LII n. 81];
- Madrid, BN, ms. 12.995, olim Dd. 14. Copia de (4) [Ducamin 1901: XXXV-XXXVI];
- Madrid, Real Academia Española, ms. 16. Copia utilizada por Sánchez [Sánchez 1779: 106; Ducamin 1901: XXXVI-XXXIX];
- París, BNF, esp. 559 (= BOST3, núm. 2612). Realizada en 1753 por F.X. de Santiago Palomares y utilizada después por Sánchez; poseída ya por A. Morel Fatio [Sánchez 1779: 106; Ducamin 1901: XXXII-XXXV]. Contiene asimismo copia de T, de otra mano.
- Alcalá la Real (Jaén) Biblioteca Pública Municipal. Gemelo del número 4.
1.1.2. S
S: Salamanca, Biblioteca Universitaria, ms. 2663 (= BOST3,
núm. 2890).
En papel, de
buena calidad, mide 278 x 205 mm. Las filigranas, descritas sólo por Ducamin
[1901: XI-XII], han sido
reproducidas y estudiadas por Kerkhof [1993], que identifica la tercera con el
número 11.608 de Briquet [19682], documentada en Aviñón en
1423-1425.
Fecha: 1420 ca. (cfr. abajo).
Foliación: Hay restos sistemáticos de una foliación en números romanos en
tinta roja, que Ducamin [1901: XII]
atribuye al mismo copista; ésta empieza con III
= 4 y se salta, ciertamente por error, el f. 89. Esta numeración romana tiene
una particularidad: 42 se escribe XIIL, 99, XIC, etc. En el margen superior
derecho de los rectos hay una foliación moderna en tinta que va de 5 a 36. La numeración moderna a lápiz situada en el margen superior derecho de los rectos es obra de
Ducamin [1901: XIII]; ésta es la
seguida por todos los estudiosos modernos. En el margen inferior del verso de
los ff. 10, 18, 28, 36, 52, 72, 84 y 94 el copista añadió los debidos reclamos.
Estructura: Ff. 2 + 105 + 11. Los folios de guardia iniciales y finales son
modernos, de la misma época que la encuadernación. La fasciculación de códice
es la recogida en la figura 2 [Vàrvaro 1968: 136].
Mise en
page: Tampoco S fue dotado de falsilla
antes de la escritura. Presenta una caja de escritura que oscila en torno a los
180/200 x 110 mm (220 x 155 en la prosa); en cada página, por regla general,
hay 8 coplas copiadas. Los títulos, que no son obra del autor [Cejador 1913: XXXVII; Lida 1940: 108 n. 1;
especialmente Lawrance 1997; ello no significa, naturalmente, que las rúbricas
no estuvieran ya en el antígrafo: cfr. Blecua 1992:
LXXII], y los calderones que abren cada estrofa están en rojo. Las
estrofas guardan claramente una distancia entre sí.
Manos: La mano que escribe el LBA parece única, salvo alguna que
otra intervención de mano distinta en f. 70r y v (Blecua [1992: LXXI-LXXII] atribuye a Alfonso toda la
copia menos las cc. 1174-1180a) y tal vez de una tercera mano en f. 93v
[Ducamin 1901: XIV-XV]. El
copista principal se nombra en f. 93v: «Alffons(us) p(a)ratinen(sis)», y ha
sido identificado por Menéndez Pidal [1901: 435] como Alfonso de Paradinas, de
Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), que era colegial del Colegio de San
Bartolomé de Salamanca en torno a 1417 y después inició una brillante carrera
eclesiástica que le llevó a Roma y a la cátedra episcopal de Ciudad Rodrigo;
murió en Roma en 1489, a los 90 años [Menéndez Pidal 1941: 127-128; García Blanco 1956]. Las autocorrecciones de
Alfonso son enumeradas por Blecua [1992: LXXII-LXXIV].
Descripción
interna: Los ff. 1-104r contienen el LBA,
de la c. 1 a la c. 1709, incluido el prólogo en prosa entre f. 10 y f. 11, pero
omitiendo
- cc. 436-451,
- 548-563,
- 580-595,
- 660-691,
- 756-765,
- 1656.
Es fácil
calcular, en base al número de ff. perdidos, que originalmente las coplas
debían ser alrededor de 160 más de las que se han conservado, y ya que gracias
a G se han recuperado 88 (cc. 436-451, 548-563, 580-595, 661-691,
756-764) más 5 versos (660cd, 765abc), resultan perdidas 70 coplas más tres
versos, concretamente
- c. 660ab,
- 1 v. (765d) y 6 cc. después de 765c,
- 32 cc. entre 781 y 782,
- 32 cc. entre 877 y 878.
Entre estos
283 vv. podían estar también aquellos que nos son desconocidos pero que han
sido transmitidos por la tradición indirecta.
En el f. 104v
se leen unas recetas médicas de mano distinta pero más o menos contemporánea.
En el f. 105 hay varias escritas en latín.
Encuadernación: En pasta española de inicios del siglo XIX [Real de la Riva 1975:
XCIII].
Historia: El códice, que fue probablemente donado por Pedro de Anaya en
1437 [Cátedra 1989: 44-45], aparece ya el 21 de diciembre de 1444 en el
inventario de las propiedades del Colegio Mayor de San Bartolomé de Salamanca:
«el acipreste de fita en rromançe» [Askins 1986-87: 73]. Estaba todavía allí,
con el número 364, cuando lo encontró Sánchez, quien afirma, sin embargo, haber
utilizado la copia hecha por Madariaga. No trasladado de lugar hasta 1803,
cuando estaba entre los códices que pasaron de Salamanca a la Biblioteca de Palacio de Madrid (signaturas 2,i,4, posteriormente VII-Y-4, posteriormente
7-1-4), para volver a Salamanca, pero a la Biblioteca Universitaria, en 1954.
Edición
facsímil: Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, Libro
de buen amor, al cuidado de C. Real de la Riva, Madrid, EDILAN, 1975.
Ediciones
diplomáticas: Ducamin 1901; Criado-Naylor
1965 y 1972.
Bibliografía: Ducamin 1901: XI-XV; Chiarini IX-X; Criado-Naylor 1965: X-XIII; idem 1972; Corominas, passim.
Copia: Madrid, Biblioteca de la Real Academia Española, ms. 17, realizada en el siglo XVIII por fr. Pedro
Madariaga, agustino, para T.A. Sánchez [Sánchez 1779: 106; Ducamin 1901: XXXIX-XL].
1.1.3. T
T: Madrid, BN, ms. Vs-6-1 (= BOST3, núm.
1927).
Códice
cartáceo, de papel tosco, 250 x 155 mm. Carece de filigranas.
Fecha: Siglo XIV ex.
Foliación: La numeración antigua en números romanos a tinta negra llega
hasta el f. CXXXVIII. La
numeración moderna, del encuadernador, contaba también el tercer folio de
guardia. Ducamin ha realizado en el margen inferior una foliación a lápiz, en
números arábigos, que es la utilizada por todos los estudiosos modernos. No hay
reclamos.
Estructura: Ff. 3 + 48. Los primeros dos folios de guardia son del
encuadernador, el tercero es más antiguo. El restaurador de finales del siglo XIX ha reforzado algunos folios (ff.
1-11, 13-14) cubriéndolos con papel de seda. La pérdida de fascículos y folios
es de tal envergadura que no puede establecerse un hipotético esquema de
estructura si no es a partir del f. LXXXVIII
(= 4). La correspondencia de la numeración de los primeros folios es 1 = xxvi, 2 = ?, 3 = LXXXVII. Los folios siguientes debían
tener la disposición de la figura 3.
Mise en
page: No ha sido realizada una falsilla
preparatoria. La caja de escritura es de 169/197 x 123 mm. Las coplas están bien separadas y adornadas de calderones iniciales. Cada folio trae de 11
coplas y 2 versos a 14 coplas, con una media de 12 coplas y 2 versos. Por lo
tanto T, cuando estaba íntegro, debió haber contenido 1.575 coplas
[Gybbon-Monypenny 1962: 206].
Manos: La mano es única, con correcciones de otra mano de 1463.
Encuadernación: Realizada en 1899 en cartón recubierto de piel. Ducamin [1901: XXVII n. 1] pudo ver todavía la
anterior encuadernación en pergamino. Como se dirá enseguida, en 1727 estaba
desencuadernado.
Historia: En la nota que precede a G, Sarmiento declara haberlo
visto en 1727 «en la Biblioteca de la Iglesia de Toledo» en la forma de «muchas hojas en cuartilla, sueltas». Ahora bien, 23 años más tarde, recuerda «que
faltaban 80 hojas» y que las que se conservaban «creo que serán unas 50, o 60».
En tiempos de Sánchez estaba todavía en el mismo lugar, con la signatura Cax.
17, núm. 20; en 1807 fue descrito por Fr. Lorenzo Frías y Pérez; pasó a la BN de Madrid en 1870.
Descripción
interna: Contiene de f. 1r a f. 37r las
siguientes coplas del LBA:
- 367-379b,
- 901-909 y, sin solución de continuidad,
- 950-953,
- 1128-1152,
- 1177c-1263, omitiendo c. 1184 sin solución de continuidad al final del f. 5r,
- 1276-1317 y, sin solución de continuidad en f. 15r,
- 1332-1422,
- 1435-1591b, omitiendo c. 1472,
- 1605-1634.
De f. 37v a f.
48 Visión de Filiberto, en castellano, cuyo único testimonio es este ms.
(cfr. BOST3, núm. 1926; edición J.M.O. de Toledo 1878).
Edición
facsímil: Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, Libro
de buen amor, M. Criado de
Val y E. W. Naylor, Madrid, Espasa-Calpe, 1977.
Ediciones
diplomáticas: Criado-Naylor 1965, 1972 y 1977.
Bibliografía: Toledo 1878; Ducamin 1901, XXVII-XXX; Chiarini 1964: XI;
Criado-Naylor 1965: XIII-XV; ídem
1972; ídem 1977; Muñoz Garrigós
1976-1977.
Copias: cfr. abajo G.
1.1.4. La traducción portuguesa (P)
En el ms. 785
de la Biblioteca Municipal de Oporto, que procede del monasterio de Santa Cruz
de Coimbra, donde llevaba el número 45, están incluidos, en cuanto que
antiguamente constituían la guarda, dos folios de pergamino, uno fragmentario
por la desaparición de una tira central y el otro completo. Los folios están
escritos a dos columnas por página, de 18 líneas cada una; cada línea presenta
un hemistiquio. Se leen allí 35 coplas del LBA. En el primer folio (197
x 44 mm, por una parte, 202 x 47 mm por la otra) se leen las cc. 60-78, pero se
omite la c. 75. En el segundo folio (277 x 195 mm) se leen las cc. 100-130, pero se omiten las cc. 104 y 111-122.
La mano
produce una elegante cursiva de los últimos decenios del siglo XIV [García Solalinde 1914: 163], que
deja en negro las capitales pero rubrica las pequeñas mayúsculas de las cc. 60,
124 y 129. Otra mano ha realizado alguna corrección por aquí y por allá.
Se trata del
único testimonio del LBA en pergamino y de mano elegante; tiene, pues,
razón Criado de Val [1978: 32] al definirlo como códice «cortesano».
El texto está
editado en Braga [1881: 128-136], García Solalinde, con la ayuda de C.
Michaëlis de Vasconcellos [1914]; Criado-Naylor [1965: 579-597; 1972: 585-597].
Cfr. Moffatt 1956; Criado de Val 1978 (que ignora el estudio apenas
citado).
Probablemente
era un códice distinto, ahora perdido (no obstante las opiniones contrarias de
Braga 1881: 128 y 135; García Solalinde 1914; Criado de Val 1978: 32) el que
poseía en el siglo XV el rey D.
Duarte († 1438), y que el catálogo de su biblioteca registra como «o açipreste
de fyta» [Dias 1982: 208; Lawrance 1997: 226 n. 4]. Nótese que D. Duarte poseía
también «O livro do Conde Lucanor», la «Conquista d’ultra mar» y varias obras
históricas castellanas.
1.1.5.
Los códices perdidos
Además del
códice de D. Duarte, mencionado en el párrafo anterior, tenemos noticia de un
códice presente en Teruel en 1483, con el número 63 de la biblioteca de Pero
Sánchez Muñoz, que contaba con muy pocos libros castellanos: «Item otro libret,
cubiertas verdes, maltractado, en paper, intitulado Arcipestre de Yta.
La noticia, publicada por mí hace más de treinta años [Vàrvaro 1968: 134; la fuente es actualmente
Monfrin 2001: 662], ha sido recogida tan sólo por Deyermond [1973: 317].
En la
biblioteca de Fernando Colón se hallaba entre 1536 y 1539 un manuscrito que es
indicado en el Abecedarium B como «Jo. Ruiz arcipreste obra en coplas.
De mano», con el incipit «Dios padre e dios fijo e dios espiritu santo»,
que corresponde a la c. 11. Askins [1986-1987], al publicar la noticia,
descarta razonadamente que se trate de S, que se hallaba ya entonces en
Salamanca, y de G, que no trae notas colombinas; sin embargo, no estaría
tan seguro de que no se trate de T.
Argote de
Molina poseía un ms. del LBA: en el inventario de su biblioteca hay un
«Cancionero del Arcipreste, de canciones antiquísimas, del tiempo del Rey Don
Alonso XI» [Millares Carlo 1923: 145; D.
Alonso 1973: 434], que tal
vez pudo haber sido G.
Los
testimonios indirectos que enumeramos en el parágrafo siguiente se remontan
todos, o al menos en su mayor parte, a códices perdidos.
1.1.6. La tradición indirecta
En 1438 Alfonso
Martínez de Toledo, en su Libro del Arcipreste de Talavera, en los ff.
5v y 67v del ms. h.III.10 del Monasterio de S. Lorenzo del Escorial (= BOST3,
núm. 318), cita en el primer caso los vv. 206bd, en el segundo, un verso
desconocido. Cfr. Criado-Naylor 1965: 617; Gerli 1979: 75 y 220-221.
En 1471-1476
Lope García de Salazar inserta la c. 44 en el discurso en prosa de su Libro
de las bienandanzas e fortunas (mss. Madrid, BN, 1634, f. 2r; BN, 10.339-340, f. 1v). Cfr. Armistead 1973.
En el último
cuarto del siglo XV (h. 1470
según Real de la Riva 1975: IV)
bastantes versos del LBA (547bcd, 493abd, 492ab, 491d) y otros, a
nosotros desconocidos, que se atribuyen al Arcipreste, se leen desordenadamente
en el ms. 2497 de la Biblioteca Universitaria de Salamanca, ff. 140v-142r (= BOST3, núm. 2873). Menéndez Pidal, que los descubrió y publicó
varias veces bajo el nombre de «fragmento cazurro» [1898: 8-9; 1918: 149-153;
1924; 1957: 388-392 y cfr. 233-239], los consideró ecos de un repertorio
juglaresco (así también, en primer lugar, Ducamin 1901: XXX-XXXI);
Deyermond 1974 prefiere ver en ellos unos apuntes para sermones populares. El
texto está transcrito asimismo en Criado-Naylor 1965: 605-613; 1972: 605-613.
El códice procede del Colegio Mayor de Santiago el Zebedeo (o de Cuenca) de
Salamanca, donde llevaba el número 273.
Entre 1462 y
1508, en Aragón, las cc. 553 y 1450 fueron citadas dos veces en las glosas a la Poetria Nova de Goffredo de Vinosalvo en la copia del ms Madrid, BN, 9589 (= BOST3,
núm. 1627), la primera vez en el f. 2r, la c. 553, y en el 9v, la c. 1450 (cfr.
Brey Mariño 1966: 30-31, 1973:
30), después las dos juntas en el f. 67v (cfr. Faulhaber 1974-1975: 32). El
texto de la primera transcripción está también en Criado-Naylor 1972: 621.
En torno a la
mitad del siglo XVI el humanista
toledano Álvar Gómez de Castro transcribió en sus Apuntamientos misceláneos
(Madrid, BN, 7896, f. 374r y v = BOST3, núm. 1559) treinta versos
alejandrinos, 23 de los cuales proceden, desordenados, del LBA (829cd,
804abc, 811, 796, 781, 782, 711cd); los 7 restantes podría ser de la misma
procedencia: 2 (rima en -ío) están insertos tras la c. 829cd, 5 (rima en
-ón en los primeros cuatro, en -igas en el último) están situados
tras la c. 796 y antes de la c. 781. El texto se encuentra en Sánchez Cantón
1918; Criado-Naylor 1965: 601;
1972: 601; cfr. Moffatt 1975.
En los Elogios
de las reinas, infantes, condes... Gonzalo Argote de Molina incluyó una
copia de las cc. 1023-1027, atribuyéndolas a un cierto Domingo Abad de los Romances,
de la corte de Fernando III: cfr. Madrid, Biblioteca de Palacio, 880, p. 186 (=
BOST3, núm. 2184). El texto está editado en Ortiz de Zúñiga 1795: 197 (Ticknor 1851: 121 y n. 17 no da el texto, como se ha dicho);
Amador de los Ríos 1863: 4, 547-548; Aguado 1929: 587; Alonso 1957: 70-71 (primera edición realizada
directamente sobre el ms.) y 1973: 420-421; Criado-Naylor 1972: 625 (y cfr. XXIV). También Blecua [1992: L n. 78] piensa que Argote pudo haber
poseído y usado G; en el trabajo citado están presentes versos que
faltan en este ms., para no hablar de notables variantes, pero las costumbres
de Argote hacen pensar que utilizó de todas formas el códice poseído por él
[cfr. anteriormente], fuese o no G.
1.2. Las
ediciones1
Por más que
todos los estudiosos modernos concuerdan en considerar princeps la
edición de Sánchez 1790, conviene recordar que el mismo erudito afirma que
Gabriel de Sancha le había informado de que había visto en Londres en 1786 «en
poder del librero Huith las obras de nuestro Arcipreste, impresas en un tomo en
8o letra de tortis» [Sánchez
1790: xxii]. Sánchez añade que no encontró esta edición, que incluso
habría estado en caracteres góticos y por lo tanto sería presumiblemente un
incunable, y nadie después de él ha tenido mayor fortuna.
1.2.1.
Sánchez 1790
El criterio
declarado por Sánchez [1779: 106; 1790: XIX]
es que sigue la copia de S hecha para él por Fr. Pedro Madariaga [en
1790: XX declara también el uso
de otra copia realizada para el conde de Mansilla, residente en Segovia],
utilizando las copias de G y T por él poseídas «para las
variantes que merezcan ponerse, y para la inteligencia de algunas voces
obscuras ò dudosas», ibid.
En realidad el
texto impreso en 1790 se aleja de S en primer lugar por algunas
omisiones debidas a la autocensura, aun cuando el parecer de Jovellanos,
impreso por el mismo Sánchez, le habría permitido una publicación integral.
Sánchez no numera las cc. 1-10, de modo que —tras el prólogo en prosa— su c. 1
equivale a nuestra c. 11. Después de la c. 363 (= 373), indica una laguna y
vuelve a empezar desde la c. 378 (= 388), hasta la c. 425 (= 435), tras la cual
no es señalada ninguna laguna sino que continúa en la c. 426 (= 452). Tras la
c. 441 (= 467) se indica una laguna y sigue como c. 464 (= 490). Tras la c. 657
(= 683) se indica otra laguna y sigue en c. 666 (= 692). Después de la c. 796
(= 822) se señala una laguna y sigue en c. 798 (= 824). Después de la c. 992 (=
1018) se señala una laguna y sigue en c. 994 (= 1020). Tras la c. 1474 (= 1500)
es indicada una laguna y sigue en c. 1476 (= 1502). La c. 1624 funde nuestras
cc. 1650-1651, de modo que c. 1625 equivale a nuestra copla 1652. Entre las cc.
1628 (= 1655) y 1629 (= 1657) se han omitido dos coplas sin indicación alguna.
La última copla numerada es la 1681 (= 1709), pero siguen las poesías de G
desde «Señores dat» hasta el explicit. Por lo tanto Sánchez 1790 indica
explícitamente la omisión de 48 cc., pero, en realidad, elimina tácitamente
otras 15.
Idéntica a la edición de Sánchez 1790
es la de Ochoa 1842.
1.2.2. Janer
1864
Con la edición
preparada para la Biblioteca de Autores Españoles, Janer pretende superar la
edición de Sánchez, puesto que él publicaría «todos los trozos que Sánchez
suprimió de propósito» [1952: 225 n. 1], sirviéndose, no obstante, no del ms.
original, sino de las copias de S empleadas por el erudito dieciochesco
y de G. En realidad su edición reintegra, respecto a Sánchez, las que
según nuestra numeración son las cc. 374-387 (pero saltándose la 385), 468-489,
684-691, 823, 1019, 1501, sin advertir que habían sido ya publicadas por Amador
de los Ríos [1863: 4, 581ss.]. Janer no se da cuenta, en cambio, de las lagunas
que Sánchez había olvidado señalar, y por lo tanto no publica las cc. 436-451 y
656, además de la 385. Janer se jacta también de reproducir los textos «con
mayor exactitud»; en realidad su texto es igual al de Sánchez y las presuntas
«rectificaciones» son más bien empeoramientos [cfr. Ducamin 1901: XLIII].
1.2.3. Ducamin
1901
Se trata, como
es sabido, de una óptima edición paleográfica de S, con las variantes de
GT en aparato, transcritas también en forma semidiplomática.
1.2.4. Cejador
y Frauca 1913
El editor
declara atenerse «en cuanto es posible, al texto más antiguo, que es G,
corrigiendo por los demás y siempre con la ortografía del texto de donde las
palabras se toman» [Cejador 1913: XXXVIII].
En realidad,
como escribe Real de la Riva [1975:
XIII], el editor, sin dar
indicación alguna, combina siguiendo su propio juicio las fuentes manuscritas,
presumiblemente conocidas sólo a través de Ducamin, y se basa a menudo en S.
Baste el examen de su comportamiento para las cc. 77-81, que cuentan con G
y S como testimonios. Cierto es que el editor sigue el primero frente al
segundo en los casos siguientes (la lección de S tras el paréntesis):
- 77b del] de
- 77d por mi fizo] fizo per mi
- 78b ser] estar
- 79d podrá] podría
- 80a enbiel’] enbiele
- 80b yo] om
- 81b veyo muchas otras] veo otras muchas
- 81c mal ende] ende mal
Pero también
es cierto que, además de por la grafía y las rúbricas, más de una vez prefiere S,
y no siempre por necesidad (la lección tras el paréntesis es la de G):
- 78a dueña] duña
dueñas] dueña
- 78b podía] pudía
con ella una ora] una ora con ella
- 78d la Tora] al atora
- 79b conplida de] conplida es de
anda] e anda
manssa e leda] muy leda
- 81b a ti parlera] a tu palabra
- 81c castigo] e castigo
- 81d rrapossa] camadre
En un
fragmento Cejador combina G y S:
- 79d Non se podrá
vençer
G non podra vençer se
S non se podria vençer
Y no faltan
lugares donde modifica libremente ambos testimonios:
- 77b fuy ese tienpo] fuy en ese tienpo G S
- 77d fer] fazer G S
- 79b Muy conplida] conplida G S
de byenes] de todos bienes G, de muchos bienes S
Igualmente
libre es la elección del orden de los versos, donde se da el caso. En los
cuatro fragmentos en que, en nuestra muestra, S presenta un orden y G(T) otro, en tres de ellos Cejador sigue S (1212cd, 1213cd,
1405cd), pero ello no significa que no adopte otro testimonio para el texto, y
en uno (1580cd) prefiere T.
Las cc. 1579-1585
nos permiten comprobar el comportamiento del editor en presencia de S y T.
Su procedimiento es el mismo. Si tomamos como referencia S, el texto es
corregido con T en los casos siguientes (paso por alto las grafías; la
lección de S está tras el paréntesis; recuérdese la inversión de
1580cd):
- 1579a de] del
- 1579d vedes] veedes
- 1580d por ende] por eso
- 1581a de l.] a l.
- 1581c qual] uno
- 1582b fazerlo] faser
- 1582d para s.] por s.
- 1583b muy c.] c.
- 1584a con estos] conbusco
mas prinçipales] prinçipales
- 1584c aquellos] los otros
- 1585d estos] los
Se hallan aquí
también correcciones conjeturales:
- 1581b a entrar] entrar S T
- 1584b carn’] carne S T
- 1585c e virtudes] de virtudes S, e de vertudes T
Como puede
verse, el texto de Cejador, que por varios decenios ha estado en la base de
todas las lecturas del LBA, está fijado sin método filológico alguno.
1.2.5. Lida
1941 y 1973
Se basa
explícita y sustancialmente en Ducamin [1901], aceptando las lecciones de
Menéndez Pidal [1924] y las enmiendas sugeridas por Lecoy [1938], pero también
algunas conjeturas de Cejador, por ejemplo en los vv. 166c, 670b, 1695c, y
otras que son justificadas en Lida [1940; ahora 1973: 153-202]. La grafía está
modernizada y se eliminan los leonesismos [cfr. Lida 1941: 188-189]. De nuestra
muestra tenemos aquí sólo las cc. 1401-1407 y 1579-1585. Las diferencias
respecto a S, si no tenemos en consideración la adaptación a la grafía
moderna, son tan sólo (la lección de S tras el paréntesis):
- 1401a señor] señora
- 1404a trayo] tayo
- 1404c terné] torne
- 1582c siervos y cautivos] sieruos captiuos
- 1584d y quiéroos] quiero vos
- 1585d con los siete] con siete
La nueva
edición de 1973, revisada por mí, no modifica los criterios, en todo caso
reduce, allí donde es posible, el número de intervenciones sobre el texto de S.
1.2.6. Chiarini
1964
Chiarini
reconstruye el texto del LBA sobre la base del método neo-lachmanniano y
por lo tanto del stemma que él ha establecido y que le obliga a seguir
las concordancias de S G contra T o S T contra G,
mientras que le deja libre de escoger en los casos de oposición entre lecciones
de S y lecciones de G T. Me parece correcto el juicio global de
Joset [1988: 34] de que la suya es «una lectura verosímil de la obra de Juan
Ruiz, conforme a los criterios más elaborados de la crítica filológica de su
tiempo». Además de las recensiones, cfr. Macrì [1969: 258-263].
De hecho, en
nuestra muestra las intervenciones sobre S son las siguientes (la
lección del ms. está tras el paréntesis):
- 78c guardan G] guardam
- 79b conplida es de todos G] conplida de muchos
- 1211a Estos enperadores G T] Estos dos enperadores
- 1211d entienden G] atienden S T
- 1213b çanpoña] çapoña
- 1213cd orden invertido como en G T
- 1213d tanía G T] taniendo
- 1215c foscos T] hoscos G S
- 1215d conpraríe G T] conplaria
- 1217a traíe G] traya S T
- 1217c la res que a. G] las reses a.
- 1217d la d. G T] las d.
- 1218a çenida traíe] traya çeñida (orden de palabras de G T)
- 1218c muy mal G] muy
- 1218d faze·l fazer T] faze faze
quadrado G T] valando
doble e q. G T] e doble q.
- 1402b alegría G T] plazenteria
- 1404a trayo G] tayo
- 1404c terné G T] torne
- 1405d dormía G T]
seya
- 1406c golpes con palos T]
palos con piedras G S
- 1408c e locura G T]
con neçedad
- 1408d las vegadas G
T] las devegadas
- 1410a madrugueste]
madrugeste
- 1582a faríemos T]
fariamos
- 1585d con los siete T]
con siete
los e. T] estos e.
Junto a la
reducción de las intervenciones respecto a Cejador, nótese, en cambio, la
presencia de casos en que, en contra de los presupuestos metodológicos del
editor, se acepta la lección de G o de T frente a la de S
y de otro de los mss. de la otra familia.
1.2.7. Criado-Naylor
1965
No es una
edición crítica, como se declara en el frontispicio, sino una edición
semidiplomática de los tres mss. principales y de algunos testimonios indirectos.
La edición sucesiva de 1972 corrige algunos errores y completa este cuadro.
Para las pocas correcciones todavía necesarias, véase la transcripción
realizada para nuestra edición.
1.2.8. Corominas
1967
Además de las
recensiones citadas en la biblioggrafía de Jurado [1993], cfr. Macrì [1969:
34-39]. Se trata de nuevo, como en el caso de Cejador, de una profunda
reescritura del LBA, ejecutada con una competencia lingüística que nadie
podría no reconocer a su autor, pero con independencia respecto de los
testimonios manuscritos. La declarada preferencia por G es respetada
sólo en parte.
Empecemos por
las cc. 77-81 (la lección antes del paréntesis es la que se halla precisamente
en el texto y procede de G):
- 77b del su] de su S
- 78b ser] estar S
- 78c guardan] guardam S
- 78d al Atora] la tora S
- 79b c. es de] c. de S
todos] muchos S
e anda muy leda] anda manssa e leda S
- 80a Embiél] Enbiele S
- 81c muchas otras] otras muchas S
mal ende] ende mal S
Pero no faltan
los casos en que la lección del texto procede de S:
- 77d fizo por mi] por
mi fizo G
- 78a dueña ... dueñas]
duña ... dueña G
- 78b con ella una ora]
una ora con ella G
- 80a deyuso] dyuso G
- 81b parlera] palabra G
- 81c castigo] e castigo G
Ni faltan
casos en que Corominas abandona todos los testimonios:
- 77b es’] ese G S
- 77d fer] fazer G S
- 79b se podrié] se
podria S, podra G
- 81d comadre] camadre G,
rrapossa S
En las cc.
1401-1411, en cambio, Corominas sigue por lo general a S, pero se aleja
en los casos siguientes:
- 1401a señor] señora G
S T
- 1401d todo ‘l] todo G
S, todo que de T
- 1402b alegria G T]
plazenteria S
- 1403c señor] señora
G S T
- 1404ª trayo G,
trago T] tayo S
- 1404c terné G T]
torne S
- 1407a fer] fazer G S T (así también
en 1408b)
- 1407b dezir nin
comedir] nin dezir nin cometer G S, nin dezir nin comidir T
- 1408c e locura G T]
con neçedad S
faz G] faze S T
- 1408d las vegadas G
T] las devegadas S
- 1409 rima -estes con G contra
-astes con S T
- 1409b assañestes (cfr. asañastes T, asanastes G)] ensanastes S
- 1409d m’] me G S T
- 1410ª madrugueste]
madrugeste S
- 1410b f.] me f. G S T
- 1410c m’ lo] melo G
S T
- 1411a surgïano G (cfr. sugiano T)] çirugiano S
- 1411b quería T]
querria G S
con la m. G T] con su m. S
- 1411c dezirt’ he] dezirte
he G S T
- 1411d dart’ he] darte he G
S T
bien de llano T] e
bien de llano S, por de llano G
Basta esta pequeña muestra para mostrar
la asistematicidad del comportamiento del editor y asimismo su presteza para
intervenir contra los testimonios sobre la base de personales hipótesis
lingüísticas.
1.2.9. Willis
1972
El estudioso
declara que todas las copias medievales «badly misrepresent the work of Juan
Ruiz» y que por lo tanto el primer deber del editor «is to try to reconstruct
the lost original as accurately as we can» [Willis 1972: XXII]. Puesto que según su parecer G
T P «all.. clearly derive from a common ancestor» [ibid.: XXIV] y puesto que él se propone editar
la primera redacción como más arcaica y menos dialectal, sería de esperar que
su edición fuese ortodoxamente lachmanniana respecto a la familia G T P;
pero no es así. Se muestra, de hecho, una netísima preferencia por G,
que se mantiene todas las veces que es posible. En las cc. 77-81 las únicas
correcciones aportadas a este códice son las siguientes, siempre sobre la base
de S, del cual proceden también las rúbricas2:
- 78a dueña] duña
dueñas] dueña
- 78b podía] pudia
con ella una ora]
una ora con ella
- 79d se podría vencer]
podra vençer se
- 81b a ti, parlera] a
tu palabra
- 81c castigo] es
castigo
raposa] camadre
Las
intervenciones en G son mayores en las cc. 1210-1218:
- 1210a passado S T]
ya pasado
- 1210c toda la tierra S]
todo el mundo G T
sonado S]
entrado G T
- 1211c agüeran] averan G
S T
- 1211d atienden S T]
entienden G
- 1212cd siguen el orden
de S, mientras G T invierten2
- 1212d los oteros S]
sus panderos G T
- 1213b e los S]
los G T
- 1214c balando S]
baylando G, saltando T
- 1215b ay moros S T]
moros G
- 1215c otros S T]
e otros G
- 1215d lo compraría
Dario S] los conprarie duero G, los conprarie darco T
- 1216a venía S T]
venie G
- 1216b cueros cercado S
T] cuero çerrado G
- 1216d e sobrabién S]
en sobra bien G, salie bien T
- 1217a traía S T]
traye G
- 1217b la muerte S T]
da muerte G
- 1218a traía S]
traye G, trae T
- 1218d doble S T]
dobla G
Existen
también lecciones que el editor adopta alejándose de todos los testimonios:
- 1215b venían] venien G
T, vienen T
- 1215c bueyes] buxes G,
bueys S, boys T
- 1218d be] b T, ve S,
lo G
1.2.10. Joset
1974
Los criterios
razonablemente conservadores del editor se exponen en la edición y también en
Joset [1988: 30-53]. Puesto que el trabajo de Joset ha sido retocado
posteriormente, efectúo la comparación (limitada a los dos primeros fragmentos)
basándome en la edición de 1990, que presenta algunas correcciones respecto a
la de 1974. El editor belga parece muy respetuoso con S y documenta
bastante cuidadosamente, en aparato, las correcciones que aporta:
- 77b fui ese] fui en ese G S (la corrección es
atribuida a Morreale 1971: 281)
- 78c guardan] guardam S
- 79b todos] muchos S
- 1211a estos] estos dos S
- 1211d todo] todos S (falta en el aparato)
- 1213a a. por fuera de
c.] a. fuera de la c. S
- 1213b çanpoña] çapoña S (debería haber sido
impreso ça[n]poña)
- 1213d tañía] taniendo S
- 1215d comprarié]
conpraria S
- 1217c la res que a.]
las reses a. S
- 1217d a. la d. a d.] a.
las d. e a d. S
- 1218a çeñida trayé]
traia çeñida S
- 1218c muy mal] mal S
- 1218d fazle fazer] faze
faze S
quadrado] valando S
boz doble e q.]
boz e doble q. S
La muestra me
parece suficiente para tener una idea clara del comportamiento equilibrado de
Joset.
1.2.11. Jauralde
Pou 1982
El editor
declara basarse en S de manera más fiel que sus predecesores [Jauralde
Pou 1982: 41]. Efectivamente, en toda la muestra sus intervenciones, destacadas
en negrita, son modestísimas (paso por alto la grafía; la lección de Jauralde
está tras el paréntesis):
- 78c guardan G]
guardam S
- 1213b çampoña] çapoña S, çanpona G, canpana T
- 1218c mal G] om. S, bien T
- 1218d fazle fazer G]
faze faze S, fazel fazer T
doble e quinta G T]
doble quinta S
- 1404a trayo G]
tayo S, trago T
- 1582d infiernos (probable
errata de impresión)] infierno S T
1.2.12.
Blecua 1983 y 1990
Las palabras
de Joset [1988: 34] caracterizan
bien la edición de 1983: «eliminada definitivamente la tentación
‘reconstructora’, toma como base el ms. S, salvo en las lagunas en que
sigue a G, e introduce en lugares convenientes las lecciones de G
y/o T, más, por supuesto, algunas correciones propias fundadas, cómo
debe ser, en las experiencias ajenas». Veamos en concreto como actúa el editor.
Respecto a S, las intervenciones del editor en nuestra muestra, además
de las inversiones de 1213cd y 1580cd (que reaparecen ambas en la edición de
1990), son las siguientes:
- 78c guardan G] guardam S
= 1990
- 79b todos b. G] muchos b. S = 1990
- 1213b çanpoña] çapoña S =
1990
- 1213c tañía G T] taniendo S = 1990
- 1215d conprarié G T] conplaria S conpraria = 1990
- 1217c la res que a. G] las
reses a. S = 1990
- 1217d la d. a d. G T] las d.
e a d. S = 1990
- 1218a çeñida traia (orden de G T)]
traya çeñida S çeñida trayé = 1990
- 1218c muy mal G] muy S = 1990
- 1218d fazle fazer G] faze
faze S = 1990
quadrado G (guadrado T)]
valando S = 1990
doble e q. G T] e doble
q. S = 1990
- 1404a trayo G] tayo S = 1990
- 1404c terné G T] torne S = 1990
- 1408c e locura G T] con
neçedad S = 1990
- 1408d a las vegadas G T] a
las vegadas S = 1990
- 1410a madrugueste] madrugeste S =
1990
- 1582c s. e c. T] s. c. S =
1990
- 1584d e q. T] q. S =
1990
- 1585d con los s. T] con s. S
= 1990
los enemigos T] estos
enemigos S = 1990
Nuestra
edición mantiene todas las lecciones de las dos ediciones precedentes, con la
excepción significativa de 1215d y 1218a, para las cuales Blecua retoma la
lección de 1983. En todo caso, el dato más significativo es la consolidación
del texto, que parece ya lejano de las continuas mutaciones que han
caracterizado durante largo tiempo las ediciones del LBA.
1.2.13. Gybbon-Monypenny
1988
El editor
declara preferir S como ms. base, en cuanto que «más satisfactorio» [Gybbon-Monypenny 1988: 77]. En efecto,
en toda la muestra las intervenciones sobre S, indicadas con la cursiva,
son mínimas y casi todas coinciden con las de Jauralde (paso por alto alguna
que otra pequeñez gráfica, pero tengo que observar que la grafía de S es
muy respetada):
- 78c guardan G] guardam S
- 1213b çanpoña] çapoña S, çanpona G, canpana T
- 1218c mal G] om.S, bien T
- 1218d fázel fazer T] faze
faze S, faz le fazer G
quadrado G] valando S,
guadrado T
doble e quinta G T]
doble quinta S
- 1404a trayo G] tayo S,
trago T
- 1404c terné G T] torne S
1.2.14. Zahareas
1989
La edición se
declara «sinóptica», pero en realidad es sustancialmente una impresión de S,
del cual se respeta bastante la grafía (la puntuación, en cambio, es sumaria);
además de indicar en el margen de cada copla cuáles son los testimonios
existentes, Zahareas añade lo que falta en S, por ejemplo el v. 81e, que
anticipa el 82a. En nuestra selección las intervenciones sobre S son las
siguientes, indicadas irregularmente con paréntesis cuadrados:
- 78c guardan G] guardam S
allí a do] ally do G S
- 1211b a resçebirlo T] a
rresçebyr los G S
- 1213b ça[n]poña
- 1217a un segur G] un assegur S, una segur T
- 1218c cabrón G] cablon S,
cabro T
muy bien gelo T] muy
gelo S, muy mal gelo G
faze fazer] faze faze S, faz le
fazer G, fazel fazer T
- 1404a t[r]ayo
- 1404c terné G T] torne S
- 1405b garañón] garanon G S T
- 1409b [a]sañastes] ensanastes S,
asanastes G, asañastes T
- 1410a madrugueste: debería ser madrug[u]este
2.
La filiación de los manuscritos
2.1. La rama G T
2.1.1. Ducamin
El primer
estudioso que ha demostrado ser consciente de los problemas planteados por la
tradición manuscrita es Ducamin, quien, más allá de la cuestión de la
divergencia de fechas, pronto reconoce que G y T representan una
familia contrapuesta a la representada por S. La argumentación del
estudioso francés es, efectivamente, totalmente correcta. La rama G T se
opone a S por las lagunas comunes entre c. 909 y c. 950 y entre c. 1317
y c. 1332, además de por la c. 1472. G T ordenan de la misma
forma, diferente de la de S, los versos de las cc. 1212, 1213, 1287,
1296, etc. (sic). «Enfin, et surtout» éstos presentan errores textuales
comunes, por ejemplo (sic) en el v. 1132c omiten mucho
«nécessaire à la mesure», en el v. 1370c sustituyen en rima cava por posada,
rompiendo así la medida del verso y la rima (con madrugava : andava :
fava). «Ce sont néanmoins des parents assez éloignés et qui présentent
parfois des leçons fort divergentes» [Ducamin 1901: XLV].
2.1.2. Lecoy
Una
reevaluación más profunda de esta relación se debe, casi cuarenta años después,
a Félix Lecoy [1938: 42-49]. El estudioso toma en consideración a este fin sólo
235 de las 351 coplas que, junto con las lagunas, son comunes a los tres
códices. Se trata de las cc. 1128-52, 1178-83, 1185-1263, 1276-1317, 1332-1414,
con un total de 940 vv. Puesto que a Lecoy los resultados obtenidos le parecen
claros, considera que es lícito generalizarlos a todo el texto.
El
procedimiento del estudioso es sistemático y escrupuloso. Los casos en que SG,T son 90, pero en 33 de los casos se trata de lecciones
equivalentes, que nosotros llamaremos adiáforas, en 44 casos, por una razón o
por otra, T presenta un error. Quedan, pues, 13 variantes, 6 de las
cuales son puramente rítmicas, de modo que los casos problemáticos son apenas
7:
| |
|
ed. Blecua |
| 1179c |
de ... el S, de ... al G, da ... al T |
da ... al |
| 1216c |
esta S G, estaua T |
está |
| 1226c |
e dulçes S G, e de dulçes T |
e de dulçes |
| 1237d |
te amore S, te amoren G, de amoro T |
Te, Amorem |
| 1277c |
seguir S G, fynchyr T |
finchir |
| 1333a |
la serui S G, las serui T |
la serví |
| 1351a |
cada dia S, cadia dia G, cadal dia T |
cada día |
Examinados
atentamente estos casos, Lecoy no encuentra prueba alguna de que S y G
coincidan en error conjuntivo y deban por ello considerarse como pertenecientes
a una misma familia, opuesta a T.
Los casos de
lecciones de S T y G son 65, pero 26 son lecciones adiáforas, 34
lecciones erróneas de G, un caso (v. 1201a) parece presentar una
difracción en error. Los cuatro casos restantes, es decir
| |
|
ed. Blecua |
| 1133d |
un poquillo S T, en un poquillo G |
en un poquillo |
| 1138a |
quito quanto a S, quando contra T,
quito es quanto a G |
quito quanto a |
| 1276b |
capirotada S T, capada G |
capirotada |
| 1302c |
vino S T, vido G |
vido |
no permiten a
Lecoy demostrar ningún parentesco entre S y T.
Hay 60
lecciones en que G, S, T, pero no son concluyentes acerca de una
filiación de parentesco de los manuscritos. Por tanto, llegados a este punto de
la demostración, la conclusión es la siguiente: «il s’affirme une fois de plus
que nous avons deux recensions du texte, S d’une part, G et T
de l’autre... Ces deux recensions sont absolument indépendantes l’une de
l’autre. D’autre part, quoique fortement apparentés, G
et T sont indépendants, et T est un représentant infiniment plus
médiocre que G» [Lecoy 1938: 47]. Sólo en este
punto el estudioso toma en consideración la divergencia de fechas, para deducir
que la dualidad demostrada con otros medios remonta, pues, al autor [ibid.].
Sin embargo, extrae la importante consecuencia, generalmente descuidada por los
editores, de que, si esto es así, las variantes de S respecto a G T
podrían ser de autor y sería, por lo tanto, ilegítimo utilizar estos dos
códices para corregir S [Lecoy 1938:
47-48].
Abordemos,
pues, la oposición G T y S, que se produce 204 veces (ya esta
cifra me parece interesante). Los casos «sans intérêt» son 70, dos (1201b e
1311d) ofrecen serias dificultades específicas, en 44 casos S es erróneo
frente a una buena lección de G T, en 27 sucede lo contrario (es
interesante observar que de los dos únicos casos explicitados por Ducamin Lecoy
recoge sólo 1370c, mientras que no encuentro 1132c), en los 52 fragmentos
restantes ambas lecciones son admisibles. Los errores que prueban la familia G
T son para Lecoy, pues, los siguientes:
| |
|
ed. Blecua |
| 1141d |
suelta de culpa G, suelta que de culpa T
absuelta de culpa S |
absuelta de culpa |
| 1147d |
los del papa G, los del papa que T,
los que del papa S |
los que del papa |
| 1178c |
e que le venga G, e que se le venga T,
e les venga S |
e que les venga |
| 1196c |
ymos G T, yremos S |
imos |
| 1208c |
meto G T, creo S |
meto |
| 1230c |
la rrota G T, la flauta S |
la flauta |
| 1235b |
onrrados G T, ordenados S |
ordenados |
| 1241b |
pedricadores G T, predicaderas S |
predicaderas |
| 1245d |
es el val G, es el valle T, es todo el val S |
es todo el val |
| 1256b |
aman G T, amauan S |
aman |
| 1280a |
manda aora G, manda oras T, andaua era |
andava era |
| 1282c |
pasalas G, pesales T, pesal S |
pésal |
| 1294a |
vienen todos por G T, vinien todos S |
vienen todos |
| 1295 |
capartando G T, aparta S |
aparta |
| 1301d |
mayor G T, mas S |
más |
| 1304a |
diz ... viste G T, dyxo ... visite S |
dixo ... visité |
| 1307a |
non G T, avn S |
Aún |
| 1310b |
fablauan G T, fallaua S |
fallava |
| 1338c |
se preçia G T, preçia S |
preçia |
| 1349b |
de frio G, del frio T, medio S |
medio |
| 1359a |
ayna G T, muy ayna S |
muy aína |
| 1363d |
el buen G T, en el S |
en el |
| 1370c |
posada G T, caua S |
cava |
| 1384d |
muy noble G T, segura S |
segura |
| 1390a |
e tienenlo G T, touiendo lo S |
toviéndolo |
| 1390b |
lo saben G T, lo pueden S |
lo pueden |
| 1396a |
monja G T, mongia S |
mongía |
Las 52
lecciones que son admisibles ya sea en la forma de G T como en la de S
«ne sont pas telles qu’on doive les attribuer à l’auteur» [Lecoy 1938: 48]. Así
pues, es legítimo usar G T para corregir a T y viceversa. En
cuanto al valor de cada manuscrito, «il est évident, en premier lieu, que la
concordance G T n’a pas plus de valeur que le témoignage seul de S, mais
que, par contre, la concordance S G ou S T est une forte
présomption en faveur de l’authénticité des leçons» [ibid.: 49]. Desde
un punto de vista estadísitico existe una ligera superioridad de la familia G
T, pero sólo cuando ambos manuscritos están presentes y coinciden
«mauvaises copies d’une bonne tradition» [ibid.]. Por tanto «il fautra
être de la plus grande prudence pour abandonner S, surtout en faveur de T»
[ibid.].
Para valorar
este análisis quizá es oportuno recordar que Félix Lecoy fue durante decenios
un defensor acérrimo y combativo de la teoría editorial conservadora de Joseph
Bédier. Por más que sea posible que en su tesis juvenil fuese menos devoto a la
doctrina que después ha enseñado durante tantos años en el Collège de France,
sería totalmente absurdo desembarazarse de sus palabras como si procediesen de
un lachmanniano doctrinario.
2.1.3. Chiarini
La
demostración de Chiarini [1964] es mucho más esquemática. Aporta sólo «il
quadro esatto dei contatti significativi che denunziano la ... stretta
affinità» de G T sin tomarse la «ingrata fatica di sciorinare in liste
interminabili le innumerevoli lectiones singulares» de los dos
manuscritos [ibid.: XVI.
Como es sabido, Chiarini ha rehecho la numeración de los versos del LBA
con numeración continua; yo restituyo aquí el número habitualmente utilizado].
La tabla 1 enumera, pues, 67 lecciones de G T opuestas no a las de S,
sino a las de la edición crítica (si bien generalmente se corresponde con S).
Sería de esperar que en este número estuvieran comprendidos los 27 errores
comunes de G T indicados por Lecoy, que el estudioso italiano puede no
haber tomado en consideración, en cambio encontramos sólo los de 1141d, 1147d,
1230c, 1235b, 1245d, 1256b, 1295c, 1304a, 1310a, 1370c, 1384d, 1396a (la
omisión de 1132c, puesta de relieve por Ducamin, no está en la tabla, sino que
es registrada como error en la segunda faja del aparato).
Nos
preguntamos qué es lo que ocurre con los casos restantes. El comportamiento de
Chiarini (= Chi) está indicado al lado del de los manuscritos seguidos por él:
| |
|
ed. Blecua |
| 1178c |
e que se le venga T, e que le venga G,
e les venga S, e que les venga Chi |
e que les venga |
| 1196c |
ymos G T Chi, yremos S |
imos |
| 1208c |
meto que G T, creo que S Chi |
meto que |
| 1241b |
pedricadores G T Chi, predicaderas S |
predicaderas |
| 1256b |
aman G T, amavan S Chi |
amavan |
| 1280a |
manda aora G T, andava era S Chi |
andava era |
| 1282c |
pesales T, pasalas G, pesa.l S Chi |
pésal |
| 1294a |
por una carrera G T, una carrera S Chi |
una carrera |
| 1301d |
mayor prólogo G T, más prólogo S Chi |
más prólogo |
| 1310b |
fablavan G T, fallava S Chi |
fallava |
| 1338c |
que más se preçia G T,
que.s más preçia S Chi |
que.s más preçia |
| 1349b |
de frio amodorrida G T,
medio amodorrida S Chi |
medio amodorrida |
| 1359a |
aína G T, muy aína S |
muy aína |
| 1363d |
el buen viejo G T, en el viejo S Chi |
en el viejo |
| 1390a |
e tiénenlo G T, toviéndolo S Chi |
toviéndolo |
| 1390b |
lo saben G T, lo pueden S Chi |
lo pueden |
En dos casos
(1196c y 1241b), pues, Chiarini acepta como buena la lección que Lecoy
consideraba errónea. En los otros, contrariamente, considera errónea la lección
de G T, por cuanto la relega al aparato, pero no la considera relevante.
Téngase en cuenta que actualmente A. Blecua acepta la lección de 1196c que
Lecoy valoraba como errónea, pero se alinea contra G T y Chi en 1241a.
2.1.4. Corominas
Ello es
confirmado inmediatamente por el comportamiento de Juan Corominas, que no duda
un instante al afirmar que G y T descienden de un mismo
antígrafo, pero después no sólo no aporta demostración formal alguna, sino que
indica aquí y allá lecciones erróneas comunes a los dos testimonios que no
coinciden para nada con las indicadas por los tres estudiosos que le han
precedido. Por el contrario, encontramos tranquilamente en el texto algunas
lecciones de G T que Chiarini declaraba erróneas:
| |
Corominas |
S Chi |
ed. Blecua |
| 952a |
barata |
rebata |
rebata |
| 1133c |
sin |
e sin |
sin |
| 1256b |
que aman |
que amavan |
que aman |
| 1307a |
e fueme |
fuyme |
fuime |
| 1309c |
e |
en que |
e |
| 1334d |
unas a otras |
S e otras,
(ma G T unos a otros)
Chi unos e otros |
unos e otros |
| 1385b |
fazer (ma T fazyendo) |
e fazer |
e fazer |
| 1446b |
dizen |
dezien |
dezién |
| 1476d |
es enemigo |
es en amigo |
es en amigo |
| 1501b |
monja |
monja a |
monja a |
| 1518a |
de nota (ma T se nota) |
se nota |
se nota |
| 1532c |
te faré (ma T te fara) |
que faras |
que farás |
2.1.5. Blecua
El único que
se ocupa después del problema es Alberto Blecua [1992: LXI-LXIII], quien reduce la base de su demostración a sólo
diez fragmentos en los que distingue errores separativos de a
(restablezco el orden de los pasajes pero mantengo la numeración del
estudioso):
- (1) 370d: S çerca, G
T fecha.
- (2) 373c: S solteros, G T rezios.
- (3) (4) 1212cd: G T invierten el orden, quizá porque el copista se había saltado 1212c y lo copió después.
- (5) 1230c: S flauta, G T rrota.
- (6) (7)1233a: S dulçema, G T gayta.
- (8) 1247b3: S querria leuar tal huesped luego la clerizia, G T querian (G querien) leuar los clerigos aquesta mejoria
- (5) (6) 1384d: S segura nobleza, G T muy noble rrequeza
- (7) 1390b: S saben ... pueden, G T saben ... saben
- (9) (10) 1539c: S por oyr luenga misa non lo quieren errar, G T por yr luego a misa non lo quieren tardar
- (10) 1542d: S muda el trentanario del duelo poco se syente, G T nunca del (T en el) trentanario, del (G e del) duelo mucho, siente (T synt)
Blecua añade
después 33 errores de G T que según su opinión no pueden considerarse
separativos. Éstos se refieren a las lecciones de 368c, 374d, 378b, 378d, 908d,
1141d, 1179ab, 1214c, 1224a (no numerado), 1245d, 1302d, 1295c, 1304a, 1314cd,
1316s, 1317c, 1335c, 1335c bis, 1336a, 1343abc, 1354c, 1370c, 1378ab, 1389d,
1442a, 1450cd, 1472, 1494c, 1507cd, 1513a, 1517c, 1528c, 1529a, 1529d [ibid.:
LXIII-LXVII].
Sorprende a
primera vista la escasa coincidencia de la lista de Blecua con las de Lecoy y
Chiarini. Lecoy no ha examinado (1), (2), (9) y (10), pero de los seis pasajes
restantes sólo (3), (5) y (6) son considerados también por él errores
significativos. En cuanto a Chiarini, la valoración es la misma sólo en (1),
(3), (4) y (5). Con Corominas no hay ninguna coincidencia. Si este resultado es
señal de la subjetividad en la valoración de los errores, todavía más singular
es el comportamiento editorial. En realidad Chiarini acoge siempre en el texto
la lección que Blecua considera la única correcta, pero coloca las variantes de
G T unas veces en la primera faja del aparato [(2), (3), (7), (8), (6),
(7)], la que acoge «le varianti ‘di tipo redazionale’ cioè di
uguale valore stemmatico rispetto alle corrispondenti lezioni del testo
critico» [Chiarini 1964: LXXIV],
y otras veces en la segunda [(1), (4), (5), (10)], la reservada a los errores,
lo cual indica un juicio totalmente distinto al de Blecua (6/10 de las
variantes consideradas erróneas por el estudioso español eran «di tipo redazionale»
para el italiano) e incluso contradictorio, porque la variante de (3), es
decir, del v. 1230c, es «di tipo redazionale» si se considera su colocación en
el aparato, se convierte, en cambio, en «contatto significativo» en la tabla de
la p. XVII.
No obstante
las desesperantes incoherencias de los editores, puede concluirse que la
existencia de una rama tradicional G T está probada.
2.2. La relaciones entre la rama G T y el códice S y el problema del
arquetipo
Hemos dicho ya
que Ducamin y Lecoy consideraban en todo caso a S más fiable, en su
conjunto, con respecto a G T. Se recordará, sin embargo, que sólo Lecoy
[1938: 45] había aducido, de pasada y sin retomar el importante argumento, un
error común a los tres testimonios («bien que le sens soit clair, les trois
manuscrits semblent fautifs»), el del v. 1201a, donde éstos leen:
- G dizen los naturales que sinon si son
las vacas
- T dizen los natur[a]les que non son solas las vacas
- S dizen los naturales que non son solas las vacas
En efecto,
nuestra edición lee: «dizen los naturales que non solas las vacas», de forma
que son sería un añadido erróneo del arquetipo, con modificaciones
posteriores de G.
Sin embargo,
Lecoy no habla de arquetipo común. Le toca a Chiarini afirmar su existencia. En
la p. XXIII de su libro la tabla
5 contiene una lista de 16 errores comunes a S G T. El editor se
apresura a decir que su valor es desigual: «è massimo ed assolutamente
incontestabile» el de
| |
|
Chiarini |
ed. Blecua |
| 376c |
dásle (pero S dasles) |
e dásle |
dasle |
| 902c |
e sin orejas |
nin orejas |
e sin orejas |
| 1294c |
el terçero al segundo |
Al terçero el segundo |
el terçero al segundo |
| 1306d |
echáronme de la çibdad |
De la çibdad me echaron |
echáronme de la çibdat |
| 1447d |
tenemos |
tememos |
tenemos |
| 1448b |
f. tener |
f. temer |
f. tener |
| 1484c |
qual sea |
qual él sea |
qual sea |
| 1511c |
aducho bueno |
Buen aducho |
Aducho bueno |
Parece fácil
demostrar la inconsistencia de estas presuntas pruebas [cfr. ya Vàrvaro 1968:
143-145]: bastará decir que en casi todos los casos los editores posteriores no
tienen dificultad en seguir la lección de S. Señalo la ausencia en esta
argumentación del v. 1201a, único ejemplo aducido por Lecoy, que,
efectivamente, Chiarini edita en el texto, según la lección de S T.
También Corominas
da por descontado que toda la tradición se remonta a un arquetipo, pero no
aporta una demostración formal y se limita a indicar algunas lecciones que
deberían ser significativas [Corominas 1967: 16-17 y n. 9] y a presuponer que
existen frecuentes errores de arquetipo. He aquí un muestrario, dispuesto en un
orden cualquiera y comprobado sobre los manuscritos (la lección tras ] es la
del editor; omito la comparación con Blecua, salvo en los casos en que éste
acepta la lección de Corominas):
- 387a quieres dexar G S ] querrías dexar
- 456b sospetta che Z avesse torpedat e avoleza, vileza e astrosía
- 506b do son G S ] a los
- 506c sus omes G S ] do son, sus
- 622a al pariente G S ] al fijo
- 699c troyas G S ] croyas
- 701a en mi casa esta G S ] ena mi casa aquesta
- 725b envejeçedes G S ] envejeceredes
- 727bcd beldat : verdat : bondat S, beldat : bondat : beltat G ] bondat : verdat : beldat
- 754d vos pelaran S, pelarvos an G ] pelarvos
- 806b sy me querra S, me quiera G ] no me quier
- 854b del enamorado S ] del amor penado G, de amor penado (también así Blecua)
- 885c muchos G SCor, que, no obstante, en nota enmendaría muchas
- 889c vos G S ] vosotros
- 1024a a G S(y también Argote) ] Ya a
- 1230b alegrança G S T ] alégrase
- 1255d vete connusco G S TCor, aunque en nota conjetura vente connusco
- 1317a ffyz llamar trota conventos G S T ] Llamar Trotaconventos fiz
- 1335c va delante G S, e van delante T ] vadela[n]te
- 1349a fria G S T ] frida (también Blecua)
- 1356d que non caça nada G S, que caça nada T ] que nada caça
- 1386a desaguisado S T, desagisado G,pero en nota Cor sospecha una deturpación
- 1444c temen G S TCor, que en nota querría enmendar tienen
- 1448c de coraçon flaco G S TCor, que en nota conjetura cuer o incluso flacas de coraçón
- 1488d señora del non vy mas G S T ] Dél non vi más señora
-
1649 Corominas reescribe la copla del siguiente modo (en cursiva las palabras no certificadas ni por S ni por G, cuyo orden se ha modificado de todas formas):
Todos los cristianos
avet alegría:
nació por salvarnos,
de Santa María
a quien coronamos,
en aqueste día
el Mexía.
Las pruebas
exhibidas coinciden en una mínima parte con las de Chiarini (circunstancia que
sólo Ayerbe Chaux [1971: 40] es capaz de considerar positiva: «añade certeza a
la existencia de Z») y son igualmente, si no más, inconsistentes, pues a menudo
se trata de conjeturas que sustituyen un texto totalmente aceptable. Baste
reenviar aquí a Vàrvaro [1968: 145-146]. Hace treinta años concluí con estas
palabras que «l’esame delle prove addotte dagli edd. a dimostrazione
dell’esistenza dell’archetipo non è stato molto soddisfacente. Ad un nuovo
controllo non sembrano sussistere che indizi assai esigui di tale esistenza
(379b, 1230b, 1237d, 1335c?)».
Sería de
esperar que el problema fuese reexaminado en profundidad, también porque mi
estudio indicaba un camino parcialmente nuevo. Dado que en definitiva es cierto
que G T constituyen una rama autónoma de la tradición, es lícito, hasta
prueba contraria, adeudar al arquetipo los errores comunes a S G o a S
T allí donde falta la comprobación del tercer testimonio. Pero nadie ha
realizado seriamente esta investigación.
La mayor parte
de los editores que han trabajado después de 1970 o no creía en la existencia
de un arquetipo o no lo tomaba en consideración. El único estudioso que retoma
con convicción nuestro discurso sigue siendo Alberto Blecua, que reconoce que
los errores aducidos por Chiarini no son válidos [Blecua 1992: LX], pero invoca un atenuante: «no es fácil demostrar
la existencia de errores comunes en las ramas altas porque lo normal es que los
errores que transmiten el arquetipo sean mínimos y se confundan con los
accidentales de copista o hayan sido subsanados, cuando son patentes, por una
de las ramas» [ibid.]. Pero Blecua confía en poder «aducir ejemplos de
errores comunes conjuntivos y separativos que se ajustan a las exigencias
ortodoxas de la teoría» [ibid.: LXI].
Para el arquetipo se trataría de tres errores comunes [ibid.: LXVII-LXX].
(1) |
| |
S G |
|
| 1648 |
Gozos fueron siete
años çinquaenta
e quatro çiertamente
ovo ella por cuenta.
¡Defiéndenos sienpre
de mal e de afruenta,
virgen genta! |
| |
S |
G |
| 1649 |
todos los xristianos
aved alegria
en aquel dia
que nasçio por saluar nos
de la virgen maria
en nuestra valia
De como los scolares demandan por Dios |
todos los xristianos
avet alegria
señalada mente en aqueste dia
Nasçio jesu xristo
de santa maria
coronada |
| |
S G |
|
| 1650 |
Señores dat al escolar
que vos viene demandar |
|
Blecua acepta
la explicación de Morreale [1984: 24 y 26] según la cual 1649 es la primera o
la última copla de una composición lírica sobre la Natividad distinta de la que la precede. El arquetipo estaba falto, pues, de uno o más folios
en esta zona; probablemente esta parte final (¿y por qué sólo ésta?) no estaba
encuadernada. Más adelante hay un salto análogo en S entre 1684 y 1685.
Se puede considerar la hipótesis de que el arquetipo contase 45 o 55 versos por
folio. «En todo caso, está claro que la rama a se remonta al arquetipo
en un estadio más fragmentario que el de S.
(2) |
| |
S |
G |
| 58a |
todos los de Greçia dixo el sabio griego |
todos los de Greçia dixeron al sabio griego |
La lección
correcta debe ser «A todos los de Greçia dixo el sabio griego».4 El error se debería al hecho de que el
arquetipo habría dejado blanca la inicial.
(3) |
| |
S2 T |
S1 G |
| 1368c |
ansy como el gallo vos ansy escogedes
(T escogeredes) |
ansi como el galgo vos ansi escogedes |
La lección
correcta es gallo, pero el arquetipo tenía que tener galgo,
enmendada conjeturalmente por T.
Otras dos
lecciones son verosímilmente erróneas para el estudioso: 1092c Safrue,G lidiar, y 89a S diçia,G vieja, aun sin considerar los
numerosos errores métricos. Blecua enumera finalmente 20 errores no
significativos del arquetipo: 379c, 385c, 704d, 847d, 889ab, 897c, 906b, 1043a,
1043b, 1061d, 1109d, 1174d, 1218c, 1307a, 1378b, 1411b, 1449a, 1518b, 1536d,
1590b.
2.3. Los
testimonios secundarios y el cuadro completo de la tradición
Corominas
[1967: 15] es el primero en intentar trazar un cuadro completo de la tradición
(Chiarini descuidaba completamente tanto P como la tradición indirecta).
Para él el fragmento cazurro es paralelo a S, la fuente de la traducción
portuguesa, Argote de Molina y Álvar Gómez de Castro dependen directamente del
arquetipo. Lamentablemente, los argumentos son insuficientes. P
presentaría errores de arquetipo (por lo tanto, comunes a G S) en 64a,
73b, 130b y d (ya sabemos que en Corominas los errores de arquetipo son muy
frecuentes). Pero tales errores presuntos resultan del hecho de que el editor
ha corregido estos versos por razones métricas. Álvar Gómez de Castro mejoraría
la lección de S en 781d, 782c, pero en 796b presentaría el texto de la
primera redacción que en S aparecería mejorado por el autor. En cuanto
al fragmento cazurro, lo que se lee en la página 19 contradice el stemma:
se habla de indicios «muy vagos y endebles» de pertenencia a la familia de S.
Argote coincidiría unas veces con G, otras con S, y en cuatro
casos con ninguno. En definitiva, no se distingue entre variante y error y las
conclusiones parecen todo menos concluyentes [cfr. Vàrvaro 1968: 141 n. 24].
Blecua [1992: LXXXV-LXXXVI] juzga con razón, pero sin
argumentos explícitos, que la versión portuguesa, el ms. BN 9589, Álvar Gómez
de Castro y Argote de Molina se remontan a la rama G, mientras que no
puede decidirse la colocación de las citas del Arcipreste de Talavera,
de Lope García de Salazar y del fragmento cazurro.
En realidad la
relación de P con la rama G T está confirmada por la omisión de
la c. 75 y por un cierto número de lecciones comunes, por ejemplo en 63b (dias
vs. vida de S), 70b (diré, direy vs. dirá de S)
y 129a (Alcarros vs. Alcaraz de S) [García Solalinde 1914:
166-167; Moffatt 1956: 109-111].
3.
La teoría de las dos redacciones
La hipótesis
de que el LBA haya pasado a través de documentables fases redaccionales
aparece ya en 1779 en T. A. Sánchez: «Cotejando el [códice] de Salamanca con el
de Gayoso, se notan muchas variantes, y algunas son tales que hacen sospechar
que el mismo Arcipreste puso la mano en ellas» [1779: 101].
La idea
regresa con motivaciones diferentes a finales del siglo XIX. Gottfried Baist, que desde hacía veinte años se proponía
publicar una edición del Libro [cfr. Toledo 1878: 41; Menéndez Pidal
1901: 436], creyó que podía deducirse de la doble datación que Juan Ruiz
redactó el LBA en 1338 y que en 1343, encarcelado en Toledo, le añadió
«einige Stücke»; y que además, tras el sínodo de Alcalá en abril de 1347,
compuso la cántica de los clérigos de Talavera [Baist 1897: 406-407].
También don
Marcelino Menéndez y Pelayo partió de la divergencia de fechas, que «puede
explicarse de dos maneras igualmente verosímiles: o el Arcipreste retocó su
obra y la fue adicionando en distintos tiempos (como nos lo persuaden las
variantes y el diverso contenido de los códices), o la segunda de estas fechas
no se referirá a la composición de la obra sino al traslado», como sucede en el
colofón de T [Menéndez y Pelayo
1892: 3, LXVII].
En 1901
Ducamin excluye la doble redacción en el momento mismo en que considera errores
comunes las lagunas de G T. Es, sin embargo, Ramón Menéndez Pidal, en el
mismo año y al reseñar el trabajo del estudioso francés, quien argumenta la
hipótesis. G y T no representan, respecto a S, «familias
diferentes», como pensaba Ducamin [1901: xliv],
sino «dos ‘redacciones’ diferentes» [Menéndez Pidal 1901: 439]. La «primera, y más breve, fechada en 1330» es la
transmitida por G T, «la redacción definitiva fechada en 1343» es la de S(ibid.; el estudioso no menciona la cantiga de los clérigos de
Talavera). En el trabajo de don Ramón aparece por vez primera la indicación
exacta de las «varias adiciones»:
- «la oración inicial en que el
autor ruega por verse libre de la prisión» (cc. 1-10);
- «el prólogo en prosa disculpando la intención de la obra»;
- «la Cántica de loores de Santa María, quejándose del agravio que sufre, sin duda en la prisión» (c. 1671, en realidad cc. 1635-1689);
- «los dos episodios 910-949 y 1318-1331, en que figura la trotaconventos Urraca».
«En vista de
la comparación completa de los tres códices», hecha posible gracias a Ducamin,
la que en Baist y Menéndez y Pelayo era una conjetura para Menéndez Pidal «toma
carácter de evidencia» [ibid.: 440].
Don Ramón
volvió sobre la cuestión en 1924, subrayando un aspecto distinto y aumentando
la lista de los añadidos de la redacción de 1343: «La segunda edición ... añade
mucho a la primera, precisamente en la parte lírica [de la que no se mencionaba
una palabra en 1901], esto es, en composiciones propias para ser cantadas
sueltas» [Menéndez Pidal 1924: 271]. La nota reenvía al trabajo anterior, pero
continúa: «La segunda edición añade especialmente canciones, como los loores de
Santa María, 1671», observa que las cantigas transmitidas hasta nosotros, a las
que se alude en las cc. 92, 915, 918 y 1319 de la segunda edición, faltan en
los mss de la primera, sin que en éstos haya lagunas materiales. Se observa, en
cambio, que las poesías a las que se alude en las cc. 104, 122 y 171
corresponden a lagunas de G T, «así que no sabemos si en realidad
faltaban» [ibid.]. Menéndez Pidal [1957: 210] presenta el mismo texto
con alguna modificación formal.
A las listas
1-4 deben añadirse, pues,
- posibles composiciones líricas añadidas en la
segunda redacción pero ausentes en S.
Sería inútil
recordar aquí a todos los que después han asumido esta hipótesis como probada.
Es preciso, por el contrario, examinar a Lecoy [1938: 329-330], que no sólo
afirma que «cette hypothèse est une quasi-certitude», sino que subraya un punto
esencial: que, a diferencia de otros casos análogos, el segundo texto no es un rimaneggiamento
del primero sino que añade solamente algunas estrofas, que el estudioso francés
enumera en un elenco preciso:
- 1-10,
- 75,
- 90-92,
- 452,
- 575,
- 910-949,
- 983-984,
- 1007,
- 1016-1020,
- 1318-1331,
- 1472.
Son olvidados
aquí, no obstante, el prólogo en prosa y las poesías finales de S.
Lecoy precisa
enseguida, sin embargo, que la c. 575 «est sans doute apocryphe», la c. 1472 es
«absente de G T par erreur», las cc. 75, 90-92, 452, 983-984, 1007 y
1016-1020 «ne sont que des retouches de détail», de forma que la intervención
redaccional propiamente dicha se reduciría a dos únicos episodios, los de las
cc. 910-949 y 1318-1331 (Lecoy olvida las cc. 1-10, el prólogo en prosa, la c.
452 y las cc. 1660-1709), las cuales a su juicio «n’ajoutent ni ne retranchent
rien au charactère fondamental de l’oeuvre».
Esta última
opinión debió ser ampliamente compartida, si es cierto que, de los numerosos
reseñistas del libro, sólo Arnold se declara contrario a esta hipótesis. Éste
procede a un veloz «study of the gaps in G» y se apresura a retomar las
anotaciones de Ducamin [1901: XX]
acerca de que el códice G tenía al principio un fascículo, después
perdido, añadiendo que éste debía de contener las cc. 1-10 y el prólogo en
prosa (pero en S éstos ocupan apenas 2 folios). Las
primeras seis lagunas de G son de todas formas accidentales, las cc.
910-949 son necesarias para justificar las menciones a Urraca en el epitafio de
c. 1576 S T: «although an epitaph must bear the name of the deceased of
necessity, still the evidence of connection is affirmative or at least
inconclusive» [Arnold 1940: 167]. Las cc. 983-984 son
también necesarias porque describen la merienda prometida en el v. 980b S G.
Las cc. 1016-1020 completan el retrato anunciado en el v. 1010a S G.
Lecoy había ya admitido que la c. 1472 es necesaria para la comprensión de la
c. 1474 y, añade Arnold, de la c. 1473. Lo mismo puede decirse de las cc.
1318-1331, sin las cuales «one senses an abruptness in the transition» y con
las que se explica el v. 1332c. La conclusión es clara:
«The gaps of G (supplied by S) seem then to be omissions either
accidental or intentional from an original like S and not additions to a
shorter text. The assumption of an early edition, it seems, rests on very
scanty evidence» [ibid.: 168]. En realidad
Arnold no va más allá de simples observaciones de coherencia interna, que son
naturalmente discutibles.
De todas
formas, se tiene la impresión de que continuase prevaleciendo la opinión mucho
más autorizada de Menéndez Pidal, de modo que no se sintiese la necesidad ni
siquiera de corroborarla con nuevos argumentos. Lo hace solamente, muchos años
después, Gybbon-Monypenny, quien precede en poco tiempo a las nuevas ediciones críticas
del LBA y a quien la cuestión no podía resultar extraña ni indiferente. El estudioso inglés distingue correctamente dos problemas distintos:
«firstly, what material was added or suppressed in the second version; and
secondly, in what way, if any, did the author alter what was already in the
first» [Gybbon-Monypenny 1962: 205]. Extrañamente, no
se ocupa después de la segunda cuestión, nada insignificante, ciertamente.
Para resolver
su problema, Gybbon-Monypenny retoma, sirviéndose de Ducamin [1901] y de
fotografías imperfectas de los códices [cfr. ibid.: 205; le faltan todas
las informaciones sobre la foliación de G y S], el examen de los
pasajes de S que no están en G T, ya sea por la ausencia en estos
manuscritos de folios enteros como por omisiones en folios íntegros. Dejando de
lado el principio y el final, el cuadro es el siguiente:
| |
Faltan en |
| 75 |
G P |
| 90-92 |
G |
| 104 |
P |
| 111-122 |
P |
| 452 |
G |
| 575 |
G |
| 910-949 |
G T |
| 983-984 |
G |
| 1007 |
G |
| 1016-1020 |
G |
| 1318-1331 |
G T |
| 1472 |
G T |
| 1655 |
G |
Respecto a la
lista de Lecoy, el estudioso inglés añade cc. 104 y 111-122, sobre la base de
la hipótesis tácita, tal vez fundada en la omisión de c. 75 y con seguridad
[cfr. ibid.: 212] en la omisión en P del episodio de Ferrant
García, de que P forma parte de un mismo grupo junto con G T, así
como c. 1655. En cuanto al inicio, Gybbon-Monypenny observa que la gran inicial
de G, en el margen superior en el recto del folio, es la señal de que
«the first version only began at stanza 11» [ibid.: 209]. Para la parte
final de la obra, piensa que después c. 1634, la última de T, hay sólo
«miscellaneous songs» [ibid.: 209], de las cuales las primeras cuatro «must
surely have been included by the author himself in both versions» [ibid.:
209-210], mientras que es posible que «some at least of the remainder were
added independently by copyist from an oral tradition which attributed them to
the Archpriest» [ibid.: 210], con escasa conexión con el cuerpo del
libro; pero la omisión de cc. 710-728 en S puede ser un descuido del
autor o del copista. S tiene además, a diferencia de los otros, las
rúbricas, pero para él no hay modo de juzgar si son o no auténticas [ibid.].
Llegado a este
punto el estudioso examina si estas diferencias entre G T(P) y S
pueden corresponder a lagunas mecánicas. Habiendo calculado que cada folio de G
contiene 53 o 54 coplas, divide entre 54 el número de versos de S que
corresponden a cada laguna. El resultado es que las lagunas de G debían
de ser las siguientes:
- 99b-125c 2 ff.
- 139b-329 14 ff., es decir, un fascículo más 2 ff.
- 476c-489b 1 f.
- 624a-660b 3 ff.
- 765d-794b 3 ff.
- 872d-880 3 ff.
- 1415-1439 2 ff.
- 1454-1666c 1 f.
- 1545-1567 7 ff.
La comparación
con la estructura material de G, que se ha reconstruido en 1.1.2, demuestra
que este cuado es sólo en parte realista.
En conclusión, Gybbon-Monypenny reseña
esta lista de pasajes añadidos por Juan Ruiz en la segunda redacción:
«probably»:
- cc. 1.10
- prologo in prosa
- cc. 910-949
- cc. 1318-1331
«very likely»:
- c. 75
- cc. 90-92
- cc. 111-122
- c. 575
- cc. 983-984
- cc. 1016-1020
«possibly» pero «not likely»:
- c. 104
- cc. 155-180
- c. 452
- c. 1007
En cambio las
cc. 1472 y 1655 deben considerarse «accidental omissions» de G. Nada prueba
que la segunda versión omita material presente en la primera: la ausencia de la
c. 1656 en S es un error.
Antes de pasar
a las ediciones de Chiarini y Corominas quedan por mencionar unos pocos
estudios. Willis [1963-1964] da por descontada la existencia de «two
recensions» del LBA, pero observa que, dado que no es probable que las
cc. 910-949 y 1318-1331 estuvieran presentes en la primera y después han sido
eliminadas por algunos códices, «curiously» las eventuales lagunas coincidirían
precisamente con la pérdida de 3 y 1 folio respectivamente. Pero añade: «But for them to have been removed without damaging the
narrative would require the coincidence that both commenced precisely at the
top of a folio recto» [Willis 1963-1964: 354 n. 7]. Ullman
[1964] intenta demostrar que las cc. 140-150 faltarían en G, y por lo
tanto en la versión de 1330, sobre la base de razonamientos confusos y poco
convincentes (los cita y discute Ayerbe Chaux [1971: 46-48]). Mignani [1969],
sin citar ni las ediciones ni a Gybbon-Monypenny, se declara seguro de que G
«non ha mai contenuto i 13 passi in questione, dati da S» [Mignani 1969:
1]; si tratta di cc. 1-10, 75, 90-92, 452, 575, 910-949, 983-984, 1007,
1016-1020, 1318-1331, 1472, 1655, 1660-1709; también Mignani olvida el prólogo
en prosa] y se plantea la pregunta más difícil: ¿qué traía T? La
conclusión, muy hipotética, es que este testimonio tendría al menos 129 folios
(lo cual implicaría que habrían sido foliados tras la pérdida de por lo menos
3) y, por lo tanto, alrededor de 1634 coplas, casi como G. Incluso el
autor considera poco convincentes estos resultados [ibid.: 7].
Más
interesante es que Mignani se plantee otras dos preguntas, generalmente
obviadas: ¿ha habido en S una revisión estilística? ¿Cuál es la razón
artística de la adición de 13 pasajes en S? La respuesta a la primera
cuestión es «che se, nella tradizione manoscritta del Libro, varianti
d’autore esistono, sono assai poco evidenti» [ibid.: 4]. En cuanto a la
segunda, las cc. 983-984, 1007, 1318-1331, 1472 se consideran lagunas de G
porque «sono necessari[e] all’intelligenza o alla completezza del testo» [ibid.].
Las cc. 75, 452 e 575 «non sembrano aggiungere niente di artisticamente
importante alla ‘prima redazione’ e dànno anzi, talvolta, l’impressione di zeppe»
[ibid.: 5]. Más problemáticos son los últimos tres pasajes: cc. 90-92,
910-949, 1016-1020. Mignani considera «incerti» estos resultados [ibid.:
7]. Queda todavía la diferencia de fechas, y el estudioso sospecha que Alfonso
de Paradinas «abbia cambiato tale data» sobre la base del explicit sobre
el cardenal Albornoz [ibid.; ¿pero dónde aparecería el explicit?].
Más que por el
resultado, en verdad modesto, el estudio de Mignani nos interesa por alguna
observación útil. Que T no ha poseído nunca ningún apéndice lírico final
[ibid.: 4 n. 3] es cosa banal, pero no me consta que nadie lo hubiese
notado explícitamente antes. Útil también es la señalación de que T
tiene una laguna evidente en la c. 1184 [ibid.: 5]. Es inteligente la
observación final: es imposible tanto afirmar como negar categóricamente que
haya existido una segunda redacción, pero «ammetterne la possibilità crea più
problemi di quanti non ne risolva» [ibid.: 7].
Pero vayamos a
Chiarini, que dedica un capítulo al problema de la doble redacción [Chiarini 1964: XXV-XXX]. Éste retoma el
análisis de Arnold [1940] y lo extiende a los primeros 6 fragmentos,
enriqueciéndolo con alguna observación útil, pero sin modificar la lógica ni la
conclusión. En realidad, al considerar que ha demostrado la existencia del
arquetipo común a G S T, piensa que es obvio que «la maggior consistenza
materiale» de S respecto a G T resulta sólo de lagunas en esta
rama de la tradición. Retoma de Lecoy [1938: 48] la observación de que las
variantes adiáforas no parecen ser variantes de autor, es decir, que no se
advierte una revisión de autor de la parte atribuida por muchos a la redacción
de 1330, y Chiarini concluye que la hipótesis de la doble redacción está «priva
di contenuto concreto» y es «improduttiva e pertanto fallace» [ibid.: XXVIII]. Falta, de todos modos,
explicar la doble fecha. El estudioso propone una explicación paleográfica (una
improbable confusión entre m.ccc.lxviij y m.ccc.lxxj) o una intervención
enmendatoria de Paradinas basada en la convicción de que la cántica de los
clérigos de Talavera pertenecía al Libro, que por tanto el Libro
postulaba el obispado de Albornoz y que por consiguiente la fecha 1330 era
errónea, puesto que D. Gil se habría convertido en arzobispo en 1338. Que las
dos explicaciones son débiles («supposizioni molteplici variamente probabili ma
mai veramente stringenti» [ibid.: XXX]
no tiene que habérsele escapado al estudioso, que está optimistamente
convencido, no obstante, de que ha exhibido «dati meno controvertibili» [ibid.].
Totalmente
distinta es la posición de Corominas, para quien la existencia de dos
redacciones es cosa segura. Nada justifica, por otra parte, la violencia de su
opinión sobre el trabajo del joven filólogo italiano que se lee en la nota 27
de las páginas 37-38. Tanto más cuanto no hay aquí ninguna demostración formal
de la hipótesis. Basta la afirmación de que la «primera versión» fue acabada en
1330 y de ella derivó un arquetipo que Corominas llama Z; en 1343 Juan
Ruiz «nos dio otra versión de su Libro bastante ampliada» [Corominas
1967: 20]; también S, único representante de esta versión, procede de Z.
«Caben dos posibles explicaciones, las dos naturales»: o (1) los añadidos
fueron registrados aparte y alguien («quizá ciertos universitarios salmantinos»
[ibid.] los insertó en una copia de un descendiente de Z, o bien
(2) «el propio Juan Ruiz, para redactar la nueva versión, se sirviera del
manuscrito defectuoso Z sin someterlo a una revisión previa, o por lo
menos no a una revisión completa» [ibid.: 20-21]. Corominas consideraba
preferible esta segunda explicación porque «bastantes adiciones son de una, dos
o muy pocas estrofas» y porque existen coplas en versión doble (y ésta sería
una afirmación verdaderamente nueva si se tomase al pie de la letra), «que
presentan todas las señales de proceder ambas del propio Arcipreste» [ibid.:
21].
Corominas
cita, sin embargo, 827b, 831b, 836bc, 980c, 984d, 987c, 989a, versos, por lo
tanto, y no coplas, de los cuales nos habrían llegado ambas redacciones. Se
trataría, pues, de
- 827b fuese para iglesia y fuese a la calleja.
- 831b locamente amada y loçanamente amada
- 836bc enganado : enamorado y enamorado : engañado
- 980c ca dize la pastrana quien non yerra non emieda
y lievate dende cornejo non busques mas contyenda
- 987c gaha de rio e frio y gadea de rrio frío
- 989a essa m’ dio vianda y radío ando serrana, (pero en realidad G lee como S, y la presunta lección de 1330 es una conjetura del estudioso)
En dos casos G
traduciría fielmente el Pamphilus mientras S se alejaría: en 831b
la fuente trae «amatis non sapienter», en 836bc «nunc tua forma prius et post
tua lingua fefellit hisque duobus enim uulnerat acer amor». Por tanto, «fue el
poeta mismo el que más tarde mejoró sobre su manuscrito la frase de 1330» [ibid.:
31]. Corominas admite también la existencia de dos variantes de autor en el
autógrafo de la redacción de 1330 [cfr. la nota a la c. 1559].
Me parece evidente que Corominas no
tenía ninguna familiaridad con los procedimientos con los que era elaborado un
manuscrito medieval y con los que trabajaban los autores de la época y, en
efecto, aun preguntándose si existieron casos análogos de escritores que
trabajasen con copias en lugar de con originales, no es capaz de citar ningún
ejemplo; tampoco el gran lingüista estaba muy versado en los métodos de la
crítica textual, y es ésta, me temo, la principal razón de la confusión y el
carácter aproximativo de su discusión. Pero en todo caso sus observaciones
deben sopesarse una por una, y no hay duda de que la hipótesis de un autor que
trabaja con un texto suyo ya corrupto no es, paradójicamente, para nada
inverosímil (cfr. más adelante).
Veamos ahora
cuáles serían los añadidos de la segunda versión [ibid.: 33-37]. Para
Corominas sin duda G ha omitido por error la c. 1472, que es
indispensable. Existen también, sin embargo, «porciones del texto agregadas
sólo en 1343». Se trata de
- 1-10, con coplas perdidas entre c. 7 y
c. 8,
- prólogo en prosa,
- 75,
- 90-92,
- 104,
- 111-122,
- 166-180,
- 575,
- 910-949,
- 983-984,
- 1016-1020,
- 1318-1331.
Parece,
finalmente, verosímil que en la redacción de 1330 faltasen las cc. 1660-1709.
Corominas no cree en cambio que sean añadidos de la redacción de 1343 las cc.
452, 1007, 1635-1641, 1655. No puedo no notar, sin embargo, que las cc. 166-180
se encuentran sólo en S y corresponden al relleno de grandes lagunas de G
T, de modo que es imposible saber si estaban o no, y que las cc. 1635-1641
constituyen sólo uno de los gozos presentes solamente en S.
Los estudios
posteriores no han añadido mucho al problema. En general, se tiene la impresión
de que la mayor parte de los estudiosos acepta todavía la hipótesis de la doble
redacción, pero no extrae después las consecuencias (pues continúan
discurriendo acerca de unLBA o se abandonan, como Dagenais
[1994], a elucubraciones sobre presuntas caracterizaciones literarias
individuales de cada uno de los manuscritos).
Los análisis
críticos son pocos: Macchi [1968] opta por la redacción única, yo [1968, 1970]
no encuentro argumentos a favor de la hipótesis contraria, Catalán [1970] y
Ayerbe-Chaux [1971] defienden, en cambio, esta hipótesis. Por último, Blecua es
quien argumenta en contra [1992: LXXXI-LXXXVI].
Éste insiste, en primer lugar, en el carácter no de autor de la varia lectio
que separa G T de S: «en efecto, las variantes entre los
testimonios no presentan los rasgos característicos de las variantes de autor
de acuerdo con las experiencias que tenemos de las llamadas variantes
redaccionales. En el LBA todas las lecciones de los manuscritos pueden
explicarse como variantes de copista» [Blecua
1992: LIX; el concepto es
reiterado en las pp. LXXXI-LXXXIII].
No hay duda de que es extrañísimo, como observa el estudioso, que un autor
vuelva a su obra después de trece años y no retoque nada. Quedan los añadidos
(1-10, prólogo en prosa, una veintena de coplas entre 139 y 329 y cc. 75,
90-92, 910-949, 983-984, 1016-1020, 1318-1331, 1661-1709). Muchas son
necesarias ya en la hipotética primera redacción, a decir de todos. En el caso
de 1016-1020, 910-949 y 1318-1331 Blecua se decanta por la supresión
voluntaria, en el primer caso por razones de moralidad o de verosimilitud, en
los otros dos para eliminar episodios repetitivos. Blecua no cree, en cambio,
en relación con estos pasajes, en la pérdida de folios en el arquetipo de a, que es la
explicación preferible para la desaparición de lo que precede a la c. 11. Por
la fecha, Blecua opta por la lección de S, puesto que generalmente T
es más innovador.
A pesar de
todo, Blecua no deja de concluir con una nota de perplejidad, que no puede no
compartirse: «Confieso, sin embargo, que los problemas que plantea este
arquetipo no son los habituales. Al final, en efecto, estaba desencuadernado
como demuestran las lagunas de S y a; es lógico que
desaparecieran también los primeros folios que ya no llegaron a a con la
oración inicial y el prólogo en prosa, y con una plausible laguna en S
en la oración (entre 7d y 8a). Es, en cambio, sospechosa la pérdida de las
coplas 910-949 y 1318-1331 que se corresponden exactamente con dos episodios
completos, y, por supuesto, es anómala la desaparición de las cantigas cuya
introducción se anuncia. Estas últimas ya no estaban en X. O nunca se
escribieron o en el original se incluyeron en hojas sueltas, perdidas en la
copia de la que procede el arquetipo».
Me parece, en
cambio, oportuno que resulte obviada aquí otra argumentación, la que apela a la
demostración de la existencia de un arquetipo para considerar automáticamente
invalidada la hipótesis de la doble redacción. En efecto, como se ha señalado,
Corominas había enunciado una hipótesis que a primera vista parece inverosímil,
pero que encuentra verificación en otras tradiciones medievales. El caso mejor
conocido es quizá el de Giovanni Boccaccio [cfr. el resumen de Lippi 2001; y
antes Várvaro 1968: 151]. No me refiero tanto al Decamerón, cuya
tradición presenta algunas características que se encuentran en el LBA:
la mayor parte de las copias son modestos códices cartáceos, ejecutadas por
copistas no profesionales que no se preocupaban demasiado de respetar punto por
punto el dictado del autor. Lo que nos interesa, sin embargo, es otra cosa: el
autor Boccaccio, en su larga actividad de copista, de sí mismo y de otros
(empezando por Dante), que está documentada por numerosos autógrafos, cae a
menudo en errores, incluso cuando copia sus propias obras [cfr. Lippi 2001: 343
y n. 43]. Se sigue de ello la verosimilitud de la existencia de errores de
arquetipo, que son ya probablemente errores de original, y que no faltan
tampoco en los casos en que existen varias redacciones de autor. El texto en
que la cosa parece más clara es la Elegia di Madonna Fiammetta,
cuyos 73 testimonios «derivano da un archetipo segnato da poche quanto
indiscutibili mende»; las dos familias a y b están
caracterizadas «dalla presenza di lezioni indifferenti che hanno fatto pensare,
forse non a torto, a possibili ritocchi d’autore» [Lippi 2001: 333; quien
sostiene, de forma autorizada, que existen dos redacciones es A.E. Quaglio].
Parecido es, por lo menos, el caso del Ameto. Situaciones análogas, y
tal vez todavía más cercanas a la de Juan Ruiz, han sido descritas en la
literatura inglesa medieval [cfr. el estudio de conjunto de Pearsall 2002].
Baste una cita de este trabajo: «Anche Langland [l’autore trecentesco del Piers
Plowman] sembra che abbia avuto meno controllo sugli aspetti pratici del
suo essere autore, venire pubblicato e diventare conosciuto, di quanto ci si
sarebbe aspettato. C’è tra gli studiosi un accordo generale che quando egli lavorava
alla revisione C del testo B non possedesse una buona copia su cui lavorare ma
solo una copia scribale piuttosto modesta. Alcune delle revisioni di C possono
essere considerate tentativi di tornare indietro a ciò che sapeva di aver
voluto dire ma era adesso oscurato nella sua copia corrotta di B. Ad un lettore
moderno la situazione può sembrare strana, ma serve a richiamare l’attenzione
sull’esistenza alquanto alla giornata degli autori più poveri e sul fatto che
la pergamena era cara, sicché un autore poteva non avere con sé copie in più
della sua opera e poteva doversi contentare di copie scribali. È importante
ricordare inoltre che i libri stessi erano ancora dei beni piuttosto rari e
costosi».
Si estas
comparaciones nos sugieren que debemos considerar con menor rigidez la
tradición manuscrita del LBA, hay que decir que tampoco autorizan para
nada las hipótesis que han formulado los partidarios de la doble redacción de
nuestro Libro. Por un lado, en efecto, parece altamente inverosímil que
una nueva redacción no implique más que adiciones, tampoco demasiado numerosas,
a la precedente. Esta práctica es frecuente, y justificada, en obras
historiográficas, pero sería inexplicable en un relato en verso, en que nos
encontraríamos con la paradoja de que el autor no interviene nunca en lo que ha
escrito antes mientras que los copistas no se contienen de hacer innovaciones
de todo tipo. Por otro lado, ninguna de las tradiciones a las que hemos hecho
mención contiene errores de arquetipo en la medida en que Corominas consideraba
admisible: que el autor se equivoque al copiarse a sí mismo o que tenga que
utilizar para su trabajo redaccional copias no exentas de errores es una cosa,
pero otra muy distinta es pensar que le fuese indiferente una gran cantidad de
errores y los dejase intactos en su copia de trabajo.
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NOTAS
1. La siguiente valoración de las ediciones se ha realizado
sobre la base de las declaraciones explícitas de los editores, por un lado, y
del examen, por otro, de 32 coplas escogidas, de las cuales existen al menos
dos testimonios (cc. 77-81, 1210-1218, 1401-1411, 1579-1585). Dejo a un lado
las particularidades gráficas para atenerme a las lecciones sustanciales. No
tengo en cuenta las diferencias en la puntuación, en los diacríticos y en la
división de palabras, aun sabiendo bien que pueden ser muy significativas.
2. Lo mismo ocurre en 1405cd, mientras en 1213cd Willis sigue
el orden de G T y no el de S, y en 1580cd el orden de T y
no el de S.
3. Por error, Blecua remite a 1247c.
4. Por un descuido,
Blecua [1992: LXIX] sustituye tres veces Greçia por
Roma.
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