Todavía conserva la Academia esta palabra con h. Esta referencia estaría bien en el Diccionario Histórico porque con traer las dos grafías no se hace sino complicar la ortografía.
Efeto:
Cuando escribía Cervantes efeto, ya Autoridades había corregido para que se dijese efecto.
Capítulo II
Trújole:
Conjunción antigua: por trájole.
Capítulo III
Segundara:
Del verbo segundar, repetir un acto, es una voz que casi no tiene uso en las porciones cultas. En cambio, en áreas rurales es frecuente segundar, dar la segunda, etc., para significar que se da por segunda vez la deshierba, la aporcadura, etc.
Capítulo IV
Sahumada:
Se emplea la voz sahumada para significar que se daba con alegría y buena voluntad: «...que yo juro por todas las órdenes que de caballería hay en el mundo de pagaros, como tengo dicho, un real sobre otro, y aun sahumados».
Capítulo VII
Molido:
Se usa esta metáfora para exagerar un hecho y así se dice «molido a puñetazos», «me quedé molido con semejante caída», etc., y es frecuente en nuestro pueblo. «Ferido no —dijo don Quijote; pero molido y quebrantado, no hay duda en ello».
Capítulo VIII
Aforrado:
En lugar de forrado. Emplea Cervantes esta voz con el valor que hoy trae la Academia en su primer artículo, ya que el valor del segundo, que es ahorrar, dar libertad al esclavo, no se identificaría con la intención de la frase «...Don Quijote contra el cauto Vizcaíno, con la espada en alto, con determinación de abrirle por medio, y el Vizcaíno le aguardaba ansí mesmo levantada la espada y aforrado con su almohada».
Bonitamente:
Equivalente a «con cuidado, discretamente, sin aspaviento, con destreza», es modo que ha permanecido en las zonas rurales del Ecuador (no sé si en otros países) y que es criticado, siendo así que es nada menos que de uso cervantino: «...que cuando vieres que en alguna batalla me han partido por medio del cuerpo (como muchas veces suele acontecer) bonitamente la parte del cuerpo que hubiere caído en el suelo, y con mucha sutileza, antes que la sangre se yele, la pondrás sobre la otra mitad que quedare en la silla, advirtiendo de encajalla igualmente y al justo».
Revés:
Lo castizo era y es «del revés» y no como se dice hoy «al revés»: «...que se sentase en un dornajo (artesa: dornajo ya no se usa entre nosotros) que vuelto del revés le pusieron».
Capítulo XII
Bastimento:
Esta vieja palabra española ha desaparecido de nuestra habla, por más que persiste en la Academia. Pero se la usa en nuestras zonas rurales. «Estando en esto, llegó otro mozo de los que les traían de la aldea el bastimento...».
Bendición:
Tener una cara como una bendición es ponderar la belleza, la gracia y el regocijo que causa a quien la ve. «...que era muy buen compañero, y caritativo, y amigo de los buenos, y tenía una cara como una bendición...».
Denantes:
Es un adverbio de tiempo muy criticado ahora, siendo antaño muy usado, y vale por antes o endenantes, este último también reprobado y que tiene mucho uso en lo rural. «...que nuestro zagal nombró denantes». Autoridades trae ambas voces: antes y denantes.
Sospira:
Conjugación correspondiente a suspira. «Aquí sospira un pastor...».
Capítulo XIII
Cristiano:
Por persona, sujeto, individuo, etc. El uso de cristiano es común en la campiña azuaya: «...muchos cristianos se habían reunido en la plaza; no hubo un solo cristiano que le consolase en la desgracia».
Sin más ni más:
Muy frecuente en el agro ecuatoriano. «...y luego, sin más ni más, a todo el correr de ellos, se vuelven a encontrar».
Propio:
Tanto el masculino como el femenino —propio, propia-, equivalentes de propio, se escuchan alguna vez en zonas rurales. «...digo que no puede ser que haya caballero andante sin dama, porque tan propio y tan natural les es a los tales ser enamorados como al cielo las estrellas...».
Capítulo XV
Molido:
Expresión que se usaba entonces en vez de maltratado, sin fuerzas, muy adolorido, y que se usa todavía especialmente en zonas rurales de nuestro país. «De mí sé decir —dijo el molido caballero don Quijote— que no sabré poner término a esos días».
i hijos:
En alguna edición se encuentra «i hijos» sin evitar el hiato, que se lo considera hoy como descuido imperdonable. «...porque tengo mujer e hijos que sustentar...».
Eceptar:
Tanto eceptar que se lee en el Quijote, como acentuar en lugar de exceptuar que se emplea hoy, están considerados como anticuados. «...sin eceptar estado ni condición alguna...».
Ansí:
En lugar de así. Todavía entre gente rústica se usa y la Academia por ello seguramente la anota. «Ansí, que bien puede ya no pasar entre tanta buena gente...».
Capítulo XVI
Frazada:
Muy usado entre nosotros por cobija o manta peluda y gruesa. «...y una frazada cuyos hilos si se quisiesen contar, no se perdiera uno solo de la cuenta». Se dice también frezada.
Capítulo XVII
Parasismo:
Todavía Autoridades escribe parasysmo, que vale por paroxismo. «Había vuelto en este tiempo de su parasismo don Quijote, y con el mesmo (mismo) tono de voz...».
Esperiencia:
Por experiencia. «Hecho esto, quiso él mesmo hacer luego la esperiencia de la virtud de aquel precioso bálsamo...».
Sospiro:
En lugar de suspiro: «...y de cuando en cuando arrojaba un sospiro...».
Lejos:
Se oía hasta hace unos treinta o más años, e incluso hoy en boca de algunos ancianos, la voz lejos en lugar de apariencia, tal como señala la Academia en la segunda acepción: «...tenía unas sombras lejos de cristiana...». «Tiene mal lejos».
Capítulo XVIII
Más principales:
Hoy se rechaza la exageración más principales y se cree ser suficiente decir principales, de igual modo que se rechaza —por razones lógicas y gramaticales— el modo «más mejor». «...que te quiero dar cuenta de los caballeros más principales que en estos dos ejércitos vienen».
Bonitamente:
El uso de la voz bonitamente para significar con cuidado, con cautela y atención, sin hacerse notar, es común entre la gente de lo rural del Ecuador y quedó con seguridad guardada su aplicación desde que este modo lo repetían los españoles en la Conquista. Ya hemos dicho que en el campo se guardan mejor las lecciones idiomáticas antiguas antes que en las urbes, que están siempre tomando los nuevos giros y las nuevas voces que se crean. «Si no, haz una cosa, Sancho, por mi vida, porque te desengañes y veas ser verdad lo que te digo: sube en tu asno y síguelos bonitamente, y verás cómo, en alejándose de aquí algún poco, se vuelven en su ser primero, y dejando de ser carneros, son hombres hechos y derechos como yo te los pinté primero».
A demás:
En el modo a demás vale en este caso por demasía, como se desprende de la siguiente oración: «...y fuese adonde su escudero estaba, de pechos sobre su asno, con la mano en la mejilla, en guisa de hombre pensativo a demás».
Capítulo XIX
Denantes:
En lugar de antes. También se dice y lo apunta el DRAE. endenantes. ¿Para qué se apuntan las voces anticuadas si sólo sirven para remitir a otras? El apunte de las anticuadas debe constar del Diccionario Histórico, al menos de muchas de ellas, ya que algunas tienen un relativo uso en regiones mínimas. «...así sabrá vuestra merced que, aunque denantes dije que yo era licenciado...».
Sin más ni más: Modos usados por Cervantes que como «bonitamente» y otros permanecen en lo rural ecuatoriano. «...que sin más ni más y sin otra imagen ni escudo, le llamarán el de la Triste Figura».
Descomulgado:
Por excomulgado. La voz descomulgado, que en Autoridades remite simplemente a excomulgado, tiene explicación clara y terminante en el DRAE, que enseña que es: malvado, perverso (en la segunda acepción, ya que en la primera remite a entenderse como participio pasado de descomulgar). «Yo entiendo, Sancho, que quedo descomulgado por haber puesto las manos violentamente en cosa sagrada». Aquí, como se ve, no se toma con el valor de malvado o perverso sino con el de excomulgado, es decir persona apartada de la comunión de los fieles.
Caer en la cuenta:
Este uso, muy frecuente entre nosotros por «darse cuenta», nos ha llegado desde el Quijote. «...esta gente, aunque vencida y desbaratada, podría ser que cayese en la cuenta que los venció sola una persona». Hoy se diría: podría ser que se diese cuenta. Y al final de la frase, se diría hoy en lugar de sola una persona, sólo una persona.
Capítulo XX
Más poco:
Insistencia eliminada hoy del habla común. Hoy se dice simplemente poco o quizás poquísimo, pero no como en el Quijote: «De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo».
Legal:
Legal y leal tienen el mismo origen, pero Cervantes usa legal en vez de leal cuando escribe: «Bien notas, escudero fiel y legal las tinieblas desta noche...». En lo rural de nuestro país se usa la palabra legal en lugar de serio, honrado, justo, etc., y así se escucha: deje sin cuidado ese dinero en manos del vecino, que es muy legal.
No más:
Estas dos palabras juntas son de uso común entre nosotros y por lo cual se nos critica, pero la encontramos en el Quijote: «...y espérame aquí hasta tres días no más».
Madre:
Cauce de un río. Fuera de madre, salir las aguas de un cauce. «...a pasar el río Guadiana, y en aquella sazón iba crecido y casi fuera de madre...».
Capítulo XXII
En fragante:
Vale por in fraganti. «Fue en fragante, no hubo lugar de tormento». A la vez, ciento es sinónimo de azotes: «...acomodárenme las espaldas con ciento...».
Canario:
Vale decir: confesar el delito, por la costumbre de llamar canario a quien cantaba, es decir, confesaba su delito. El modo «cantar el delito» ha llegado hasta el presente en el Ecuador, pues se dice: el preso ya cantó su crimen, confesión que se hacía a fuerza de los tormentos a que sujetaban al sindicado. «Este señor va por canario...».
Capítulo XXIII
Vedija:
Este término, que en la Academia cuenta dos artículos y varias acepciones, tiene, por lo que se entiende del contexto, la significación de lana o pelo enredado. «...ni costura que no deshiciese, ni vedija de lana que no escarmenase...».
Escarmenase:
Este verbo está tomado también con el sentido de desenredar, porque escarmenar, que se define con carmenar, es desenredar, tiene más bien el valor de ponerse la lana separada como para romperse. Al menos entre nosotros se conserva este valor al hablar de la ropa que comienza a romperse o a deshilarse. El ejemplo de la voz anterior contiene esta voz junto a vedija.
Hallastes, tocastes:
Terminaciones verbales que hoy han eliminado la ese final. Modo empleado antaño y que se encuentra en Cervantes. Es curiosa la supervivencia en el habla rural de nuestras provincias.
Cuanto más:
La entidad cuanto más, que a veces degenera en «cuantimás», vale por: ni se diga, pero, menos, etc. Así hemos escuchado: «si a tu taita yo pude curar con mis hierbas y medicinas, cuantimás a tu hermano que todavía es joven...»; «en el cual venía hablando entre sí cosas que no podían ser entendidas de cerca, cuanto más de lejos...».
Saludes:
Saludes, en lugar de saludos, queda permanentemente en nuestro campesinado. Ya hemos dicho y repetido muchas veces que voces y modos de los siglos xv hasta el xviii o xix han quedado inalterados en el habla rural, a donde poco o nada llega de las transformaciones idiomáticas. «Don Quijote le volvió las saludes y con no menos comedimientos...».
Capítulo XXV
Vicioso:
Se significaba con esta voz el pasto crecido y desarrollado. En el campesinado del Ecuador se dice de las plantas o sembríos «se ha ido en vicio» cuando por crecer mucho no alimenta el fruto y todo son hojas. «...y hacíase por toda su redondez un prado tan verde y vicioso que daba contento a los ojos...».
Comer la tierra:
Con el valor de «la tierra lo hará desaparecer», que entre nosotros toma otra presencia, diciéndose: con estos ojos que se han de hacer tierra. «...más que a lumbre destos ojos que han de comer la tierra...».
Capítulo XXVI
Estante:
Se usaba en lugar de instante. Alguna vez se escucha todavía en nuestro agro la palabra estante o enstante por instante. «Sino el haber perdido de una mano a otra, en un estante, tres pollinos, que cada uno era como un castillo».
Sobajado:
Hoy tenemos el verbo sobajar con el valor de manosear, ajar, etc., significado que se daba también en los tiempos de Cervantes; pero nuestro vulgo y las gentes de lo rural emplean especialmente el adjetivo y el participio con el sentido de humillado, venido a menos, etc. «...aunque en el principio decía: "Alta y sobajada señora"».
Yo:
Se usaba este pronombre en lugar del genitivo «de mí». «...¡desdichado de yo, que soy casado...!» Siempre con la preposición de genitivo, de, pero sin declinar el pronombre. Pero en la frase de Cervantes realmente no es un genitivo, sino una construcción que le hace parecer tal, pues podría decirse: desdichado yo que soy casado. Estas formas quedan todavía en algunos países sudamericanos y en las áreas rurales del Ecuador.
Capítulo XXVII
Lición:
Todavía permanece en el DRAE la voz lición por lección y está calificada de anticuada. «...sin que le diese lición...» Alguna vez se escucha en ciertas regiones muy apartadas de los centros cultos.
Capítulo XXVIII
Hacerse de rogar:
Es un modo que ha permanecido íntegro e intocado en el habla de nuestro vulgo y, especialmente, en el rural del Ecuador. «Para que lo prometido cumpliese, ella, sin hacerse de rogar...».
Alma:
Se emplea esta palabra para denotar la decisión, la energía, la voluntad con que se realiza una cosa y es un modo muy frecuente en nuestro vulgo. Se dice: ¿Tendrá alma de olvidarme? ¿Con qué alma podrá dejarme? Él no tiene alma para hacer esto. «...a lo menos a decir don Fernando me dijese con qué alma lo había hecho...».
Capítulo XXIX
Acetar:
En lugar de aceptar. «Cardenio y Dorotea se lo agradecieron, y acetaron la merced que se les ofrecía».
Hideputa:
Por hijo de puta. Se repite con frecuencia a lo largo del Quijote. «...matando a ese hideputa dese gigante que vuestra merced dice...».
Hacerse de rogar:
Es manera de indicar que ha de aceptarse pronto o se ha de convenir con lo propuesto sin que demore mucho, y que se expresaba en tiempos de Cervantes con el modo hacerse de rogar; es curiosamente un decir de mucha frecuencia en nuestro pueblo y, especialmente, en zonas rurales. «Y apeándose en un punto, convidó al cura con la silla, y él la tomó sin hacerse mucho de rogar».
Hecho:
Es común frecuente en zonas campesinas —refiriéndose al Azuay especialmente— escuchar «hacer un hecho», le he de «hacer un hecho», etc., para significar que se realizará algo muy grave en contra de otra persona en venganza de algún daño recibido. Del hecho que le haga tendrá para arrepentirse toda la vida. «...quiso finalmente hacer un hecho por donde se pierda su alma y no se gane su cuerpo».
Capítulo XXX
Descomulgado:
Excomulgado. «Pues no lo penséis, bellaco descomulgado...»
Romanizado: Conserva el DRAE esta voz con el valor de acatarrado, pero entre nosotros este arcaísmo se escucha únicamente en zonas rurales. En la ciudad se dice exclusivamente acatarrado. «...sino que tú debías estar romanizado...».
Cómodo:
Por comodidad. Alguna vez se escucha decir tenga cómodo —entre gente vulgar— en lugar de tenga comodidad. «...y tenga cómodo para hacerte mercedes y darte lo prometido...».
Capítulo XXXII
Ni más ni menos:
Frase muy corriente en el habla popular no sólo en lo rural sino también en lo urbano ilustrado. «...tiene por cierto que todo lo que estos libros cuentan pasó ni más ni menos que lo escriben...».
Capítulo XXXVI
Gaudeamus:
De la frase latina Gaudeamus omnes in Domino... ha quedado únicamente la primera voz, gaudeamus —alegrémonos-, que en nuestro vulgo se ha transformado simplemente en gaudes: los chicos en esta fiesta estuvieron en su gaudes (en sus alegrías, en sus gozos). «...si ellos paran aquí, gaudeamus tenemos...».
Capítulo XXXVII
Zas:
Todas las explicaciones referentes a la voz zas coinciden en que se trata de una onomatopeya del sonido del golpe. Clemencín añade que es «una especie de interjección». La Academia sólo dice que «es una voz expresiva del sonido que hace un golpe». Entre nosotros se usa más bien como expresión de lo que se hace rápidamente: se acercó el ladrón y ¡zas! le robó la cartera. Ambas expresiones, más o menos, se ven en la frase del Quijote «...y de un revés, ¡zas! le derribé la cabeza en el suelo».
Cristiano:
Hablar cristiano dice el Quijote, y el señor Clemencín quiere aclarar que el impresor leyó y puso cristiano en lugar de castellano, «que viene a significar lo mismo», explica el mismo maestro. Entre nosotros se ha quedado esta expresión en la gente rural especialmente. Cuando una persona no es muy clara y precisa en sus palabras, se le dice: hábleme en cristiano para entenderle bien. «...debía de ser mora y que no sabía hablar cristiano». Se usa hoy en algunas regiones como sinónimo de castellano.
Capítulo XL
Hacía no más:
Esta clase de sintaxis igual que aquí no más, he de hacer no más, dale no más, sólo por hacer no más, etc., se escucha todavía en el campo con menos frecuencia que en las ciudades y son resabios de la parla que los conquistadores trajeron de España y han tomado raíces en el campo. «...que los turcos conocían que lo hacía no más por hacerlo».
Capítulo XLII
Cómodo:
Se usaba en lugar de comodidad. Lo mismo que incómodo por incomodidad. «...de manera que pudiese entrar en su tierra con el autoridad y cómodo...» Entre jugadores de naipe, se oye esta voz.
Abajarse:
En el Quijote encontramos el verbo abajar como reflexivo y reemplazando al verbo bajar, que se usa en lo rural de la provincia del Azuay con el valor de humillar, abatir, etc. El vaquero tiene abajado al mayordomo y por eso no hay orden ni respeto en la hacienda.
Capítulo XLIV
Cara:
No tener cara para tal o cual cosa es un modo todavía empleado entre nosotros por las personas de alguna edad, pero no es seguido por las juventudes de hoy. —Dicen que hoy vendrá tu amigo empleado, —¿Con qué cara crees que vendrá si me perjudicó en muchos miles y jamás se ha acordado de devolverme...? «Miren vuestras mercedes con qué cara podía decir este escudero que éste es bacía y no el yelmo que yo he dicho...».
Capítulo XLV
Castizo:
Se decía caballo castizo al que era de raza pura o muy fina. «...es disparate el decir que ésta sea albarda de jumento, sino jaez de caballo y aun de caballo castizo...».
Capítulo LI
Hablar:
Hacer hablar a un instrumento significa tocarlo muy bien. Se usa todavía. «...de manera que decían algunos que la hacía hablar...».
Segunda Parte
Capítulo I
Almilla:
Covarrubias explica así el valor de almilla: «Cierta vestidura militar corta y cerrada por todas partes, escotada y con solas medias mangas que no llegan al codo». Nótese que Covarrubias también, como usa Cervantes en algunas ocasiones, escribe medias en lugar de medio para significar medias mangas, pero la sintaxis de esta y otras frases exigiría mejor medio, como se usa ahora. «Visitáronle, en fin, y halláronle sentado en la cama, vestida una almilla de bayeta verde...». Aquí también la voz vestida viene a reemplazar, como se diría hoy, a la voz vestido con o vistiendo.
Capítulo II
Don:
El tratamiento de don, dice Clemencín, antepuesto al nombre propio, es de dignidad y de honor, como lo indica el origen de la misma palabra, que vino del latino dominus, el señor. La Academia mantiene este tratamiento con sus miembros y así se dice don Dámaso Alonso, don Pedro Laín Entralgo, quitando su título de doctor. «...se ha puesto don y se ha arremetido a caballero...».
Escuderil:
Nombre de los hijosdalgo que usaban escudos para su defensa. Dice Guardiola en su tratado de Las noblezas, títulos y ditados de España: «...especialmente aquellos hijosdalgos escuderiles que dan humo a los zapatos y toman los puntos de las medias negras con seda verde...». Hay que aclarar que antaño se daba humo de imprenta a los zapatos en lugar de otras sustancias que se usan en el presente.
Hace cruces:
Clemencín aclara que esta fórmula se refiere a la costumbre de los cristianos de santiguarse en ocasiones de grande admiración o peligro. «...con otras cosas que pasamos nosotros a solas, que me hice cruces de espantado como...».
Volandas (en):
En volandas, y no como se dice en nuestro vulgo «a las volandas». «...iré por él en volandas...».
Capítulo V
Pepita:
En la frase «viva la gallina con su pepita», como trae Autoridades con el significado de «aunque sea con algunos achaques se debe conservar la vida», se encuentra una variante entre nosotros que dice: que muera la gallina con su pepita, para expresar —al tratarse de una enfermedad— que más vale vivir con achaques que hacerse operar o sujetarse a un dudoso medicamento. El pensamiento viene a dar en lo mismo, con esa sutil diferencia, es decir, que hasta morir hay que aguantar cualquier dolor. Autoridades ha tomado ejemplo de esto del propio Cervantes en el Quijote. «Eso no, marido mío, dijo Teresa, viva la gallina con su pepita...».
Agüelo:
Mantiene todavía el DRAE esta voz en lugar de abuelo y lo hace únicamente para remitir a abuelo. Debe ir esta palabra al Diccionario Histórico. «...que no tuvieron ni sus padres, ni sus agüelos...».
Capítulo VIII
Cinchado:
A los puercos que tienen una cinta blanca que va del lomo al vientre se les llama cinchados, denominación que queda todavía en nuestro agro para llamar dicha mancha en los animales, no sólo a los cerdos. «Coche acá cinchado...». El DRAE lo trae en el presente.
Capítulo XI
Invidia:
Por envidia. «...de la invidia que me tienen los malos ha nacido su mala andanza».
Capítulo XIII
Cántaro:
(Una alma como un cántaro). Tiene el mismo valor que «alma de cántaro», que significa ser bobalicón, infeliz, tonto, etc. «...antes tiene una alma como un cántaro...».
Católico:
En lugar de bueno, excelente, estupendo, etc. Se usa en nuestras zonas rurales y a veces entre la gente urbana: estos panes están muy católicos, o estas cosas no están tan católicas... «¡Oh, hideputa, bellaco, y cómo es católico!» En esta frase se repite la voz hideputa para ponderar el vino y por eso dice el del Bosque: «Cómo habéis alabado el vino llamándole hideputa». Interjección que no se usa y se tomaría por un fuerte agravio.
Capítulo XIV
Voltaria:
En lugar de versátil. Autoridades trae esta voz, trayéndola del latín volubilis. Permanece hasta hoy en el DRAE con el mismo valor.
Norabuena:
Las voces norabuena y noramala, que ya no están en uso, reemplazadas por enhorabuena o en hora buena, y enhoramala o en hora mala. Eran muy frecuentes en los siglos XVII y siguientes y hoy quedan con mayor uso en las zonas rurales de nuestro suelo. «...y alegres cantos que parecían que daban la norabuena...».
Derrengado:
Martín de Riquer dice «dolorido de los riñones» y la Academia afirma ser torcido. «...respondió el derrengado caballero...».
Capítulo XX
Caletre:
Tener cabeza, inteligencia. «...que tenía gentil caletre para semejantes invenciones». El DRAE conserva esta voz.
Aguachirle:
Trae todavía la Academia con el valor de aguapié, que vale por vino con agua. Chirle, dice la Academia en lugar de insípido, insustancial, y da también como sinónimo de sirle, que es excremento de ganado lanar y cabrío, sin señalar el vacuno, cuyo excremento es sin consistencia. Consistencia tiene precisamente el excremento del ganado lanar y cabrío. «...y aunque no venga sino al pie, aguachirle».
Capítulo XXI
Industria:
Empleada en lugar de maña, habilidad, ingenio, etc. «¡No milagro sino industria!».
Capítulo XXII
Escuridad:
Por oscuridad. Este término anticuado, según califica la Academia, es muy frecuente en las zonas rurales del Azuay, Ecuador. «...desta vida que dejas por enterrarte en esta oscuridad que buscas»
Todos dos:
Es modo muy usado en nuestro país, especialmente en la Costa por la gente vulgar. «...y estadme, hijos, todos dos atentos».
Capítulo XXV
Recado (dar recado):
Es una forma para significar suministrar lo necesario para ejecutar una cosa o arreglar algo. «...déjeme vuesa merced, señor bueno, acabar de dar recado a mi bestia...» Aquí vale por dar a la bestia su alimento.
Mano a mano:
Se decía esta fórmula cuando la compañía era solamente de dos personas (Clemencín). «...los dos regidores, a pie y mano a mano se fueron al monte...».
Hacerse de rogar:
Es manera de indicar que ha de aceptarse pronto o se ha de convenir con lo propuesto sin que demore mucho y que se expresaba en tiempos de Cervantes con el modo hacerse de rogar; es curiosamente un decir de mucha frecuencia en nuestro pueblo, y especialmente en zonas rurales. «Y apeándose en un punto, convidó al cura con la silla, y él la tomó sin hacerse mucho de rogar».
Capítulo XXXII
Agua (de ángeles):
Agua de olor que se usaba para el lavamanos. «...que a él le laven con agua de ángeles...».
Capítulo XXXVI
Descriar:
Es un verbo equivalente a desmejorarse, estropearse, etc., que entre nosotros al menos no tiene frecuencia, y consta del DRAE. «...y no será bien que yo me descríe por el provecho ajeno...».
Orégano:
(Que orégano fuese). Con que se quiere decir que de la intención de una persona se presume cosa diferente de la que manifiestan sus palabras. La alusión es: plega a Dios que orégano sea. «...y no querría que orégano fuese...».
Capítulo XXXVII
Monjil:
(Negro monjil). Vestido de monja usado por las viudas. «...y cubramos con un negro monjil...».
Capítulo XXXVIII
Caterva:
Esta voz se usa en el presente con cierto tinte peyorativo y no como en el Quijote refiriéndose a caballeros. La propia Academia dice de esta palabra: «multitud de personas o cosas consideradas en grupo, pero sin concierto, o de poco valor o importancia». «...sirves en cifra a toda la caterva de caballeros...».
Capítulo XLII
Mayores:
(Levantarse a mayores). Infatuarse, ensoberbecerse. «...salir de misa casillas ni de levantarse a mayores...».
Encaje:
(La ley del encaje). Arbitrariedad judicial, cohecho. «Nunca te guíes por la ley del encaje...».
Capítulo XLIV
Alemaña:
En lugar de Alemania. Hoy, en capas vulgares se dice todavía Alemaña, siendo por supuesto muy criticado. «...que no se trocara con el emperador de Alemaña...».
Pucheritos:
Voz que no consta en la Academia y significa gesto o movimiento que precede al llanto. Es de frecuencia entre nosotros. Autoridades no trae el diminutivo y con la voz puchero, en la cuarta acepción, indica ese movimiento verdadero o fingido. Lo usual para dicho gesto se dice general y casi exclusivamente pucheritos, en diminutivo y en plural. «...que se la dio con lágrimas y Sancho la recibió con pucheritos...».
Capítulo L
Güevo:
Encontramos la grafía güevo en lugar de huevo, forma que no está en Autoridades ni explica ninguna edición de las que tenemos a mano al escribir estos estudios. Únicamente se encuentra una noticia acerca de esta rara grafía en Corominas en su Diccionario Crítico Etimológico de la Lengua Castellana que dice entre otras cosas: «como se ve por la grafía de Lebrija, el vocablo tenía originariamente G y con esta grafía aparece en G. A. de Herrera, el Quijote, Jiménez Patón, Covarrubias, etc., autores que escriben, en cambio, huevo y no güevo. No tengo noticias de que la grafía huero sea anterior a Autoridades. Huero es el huevo no fecundado, que no puede dar, por cualquier causa, pollito... «...y saca de la caballeriza güevos...».
Capítulo LI
Doctrina:
Se refiere al instituto de enseñanza del catecismo para los niños que se fundó bajo el pontificado de Pío IV y que se extendió a varios países de Europa. «...aplíquelas todas para los niños de la Doctrina...».
Capítulo LII
Pasta:
(De buena pasta). Vale por calmado, sereno, bondadoso. Se emplea mucho entre nosotros en lo coloquial que no en lo escrito. «...que puesto que la tenían por boba y de buena pasta...».
Capítulo LIII
Zamarro:
Esta voz viene también en la Academia de hoy, y al referirse, en la sexta acepción, a zahón, no dice que se usa especialmente para cabalgar y defender las piernas, como se usa en el Ecuador, país a que se refiere el DRAE. «...a la sombra de una encina en el verano y arroparme con un zamarro de dos pelos en invierno...».
Piache:
(Tarde piache). Expresión que significa llegar tarde, ser tarde para algo. Martín de Riquer explica muy bien el origen de este proverbio: «se usa para significar que el que sorbió un huevo pollado, al piar el pollo en el gaznate, le dijo: tarde piaste». «...tarde piache, respondió Sancho».
Capítulo LIV
Pelota:
(En pelota). La aclaración de algunas ediciones dice quedar en mangas de camisa. En el presente, y la Academia lo dice, quedar en pelota es quedar desnudo. «... quitáronle las musetas o esclavinas y quedaron en pelota...».
Capítulo LV
Lisión:
En lugar de lesión. «...sin haber recibido lisión ni daño alguno...».
Católico:
«No estoy muy católico» suelen decir los que están desazonados. «Alusión a la perfección y pureza de la creencia católica», dice Clemencín. Según la Academia significa católico de salud, estado de sanidad de una persona. «...y viéndose bueno, entero y católico de salud...».
Capítulo LVI
Parte:
Se decía así a los interesados que intervenían en los pleitos. Se usa todavía. «...porque le ha perdonado o la parte o la justicia...».
Capítulo LXIII
Amainar:
Está usado aquí en la tercera acepción que da la Academia, es decir, aflojar, perder su fuerza. «...con la misma priesa y ruido que la habían amainado...».
Capítulo LXVIII
Puro:
Usado en lugar de tan, de mucho, como ha quedado entre nosotros no con mucha frecuencia. De puro mal te niegas. Renunció de pura gana. «...tú estás perezoso y desalentado de puro harto...»
Capítulo LXXI
Molino:
(Picado el molino). Picada la muela. «...y cuando estaba picado el molino, porque en la tardanza suele estar muchas veces el peligro...».
Mano a mano:
Se decía esta fórmula cuando la compañía era solamente de dos personas (Clemencín). «...los dos regidores, a pie y mano a mano se fueron al monte...».
Capítulo LXXII
Remanecer:
Aparecer de improviso. «...para que le curen, y ahora remanece aquí otro don Quijote...».
Capítulo LXXIV
Cerrada:
(La puerta cerrada). Todo, sin que quede parte para otro. «...mando toda mi hacienda, a puerta cerrada, a Antonio Quijano».
(*) Imprenta Monsalve Moreno, Cuenca, 1985. (Se transcriben 116 entradas señaladas con asterisco por el autor y que son de uso del habla del Ecuador). volver