Es un placer escribir estas líneas para presentar la edición, preparada por el Centro Virtual Cervantes y prologada por Pedro Álvarez de Miranda, de esta obra de Carlos Clavería Lizana (1909-1974). Nacido en Barcelona, licenciado en Derecho y Filosofía y Letras y doctorado en Madrid, Clavería enseñó en Múnich, Marburgo, Fráncfort del Meno, Upsala, Estocolmo, Pennsylvania y Massachusetts antes de ocupar su primera cátedra en España, en la Universidad de Murcia, a la que luego seguirían otras en Santiago de Compostela y Oviedo. De entre sus muchos intereses lingüísticos y literarios, destaca en su producción intelectual un rastro constante de su gran interés por la presencia de nuestra literatura en la de otros países europeos, desde los versos del Poema de Mio Cid y las obras de Ramón Llull hasta los textos de los autores contemporáneos.
Profesor visitante en otras instituciones europeas y norteamericanas de educación superior y miembro destacado de varias sociedades internacionales relacionadas con el hispanismo y los estudios literarios, Carlos Clavería, además, puede considerarse, en buena medida, una persona de esta casa, pues fue Director de los Institutos de España en Múnich (1956-1960) y Londres (1963-1969), antecedentes directos de nuestras actuales sedes cervantinas, donde desempeñó una rigurosa y encomiable labor en la promoción y difusión de la cultura hispánica en el exterior en momentos difíciles para nuestro país.
El conocimiento de Carlos Clavería de las literaturas europeas y la confianza que sus obras traslucen en el diálogo inteligente de las lenguas y las culturas son un ejemplo para todo aquel que confía en los valores socializantes y de entendimiento que destacamos y defendemos en la lengua española. Ello hace que el Instituto Cervantes se sienta honrado en contribuir a recuperar España en Europa, modelo de sabiduría y confianza en la proyección del español desde su esplendoroso pasado literario hasta su futuro consolidado como una lengua de diálogo universal. La reedición de este trabajo, concebido y escrito para ser el núcleo del discurso de ingreso del autor en la Real Academia Española en 1972, es el mejor homenaje que el Cervantes puede rendir a este gran filólogo y estudioso de nuestra cultura nacido hace 101 años.
Carmen Caffarel
Directora del Instituto Cervantes