Publica Poemas y antipoemas en la editorial Nascimento de Santiago de Chile, libro en el que se insertan composiciones que tienen como objetivo mostrar otro modo de creación posible: «Yo soy el individuo. / Bien. / Mejor es tal vez que vuelva a ese valle, / A esa roca que me sirvió de hogar, / Y empiece a grabar de nuevo, / De atrás para adelante grabar / El mundo al revés. / Pero no: la vida no tiene sentido». Algunos de los poemas allí incluidos habían sido publicados en la antología Tres poetas chilenos de 1942, en Trece poetas chilenos de 1948 y en los Anales de la Universidad de Chile. La obra recibe comentarios favorables del poeta Pablo Neruda y del crítico Hernán Díaz Arrieta (Alone). Gana el Concurso Nacional de Poesía organizado por el Sindicato de Escritores de Chile. Sobre la concepción de la antipoesía, el poeta dirá: «Bueno, allá por 1938, súbitamente me sentí interesado en el proceso de la poesía chilena. Leyendo la famosísima antología hecha por Volodia Teitelboim y Eduardo Anguita, que se llama Antología de poesía chilena nueva, donde se podían ver textos de poetas como Neruda, Huidobro, Rosamel del Valle, Humberto Díaz Casanueva, Omar Cáceres, me sentí terriblemente impresionado por esta obra y pensé que yo podía hacer algo parecido; pero a los pocos pasos me pregunté acerca de la necesidad y la función de un trabajo de esta naturaleza. Y no pude contestar esta pregunta de inmediato. Pero después de mucho dar vuelta a los materiales de trabajo, llegué a una perogrullada, en realidad a una perogrullada aparente, ya que cuando se la vive en carne propia, deja de serlo. Esa perogrullada es la siguiente: poesía es vida en palabras. Me pareció que esa era la única definición de poesía que podía abarcar todos las formas posibles de poesía». En otro momento completará este juicio con las siguientes palabras: «La antipoesía es una síntesis. Mi poesía es una poesía de la contradicción. De manera que si se rompen escobas contra el modernismo también se rescatan cosas de él. El método es de integración más que de eliminación».
Participa en el Primer Encuentro de Escritores Chilenos organizado por la Universidad de Concepción (Chile) con su ponencia «Poetas de la claridad». Publica La cueca larga (Santiago, Editorial Universitaria) en una edición en la que se incluyen ilustraciones del pintor chileno Nemesio Antúnez. A diferencia de su obra antipoética, el autor adoptará el lenguaje del campesino chileno: «Nervioso, pero sin duelo / A toda la concurrencia / por la mala voz suplico / Perdón y condescendencia». Invitado por organizaciones internacionales de escritores visita Estocolmo, Pekín, Roma, Madrid y Moscú.
Participa en el Primer Encuentro de Escritores Americanos (Universidad de Concepción, Chile). Publica Antipoems (City Lights Books, San Francisco), traducción al inglés de Jorge Elliott. Conoce personalmente a los poetas Lawrence Ferlinghetti y Allen Ginsberg.
Publicación de Versos de Salón (Santiago, Nascimento). En el poemario, como afirma el autor, «hay varias respuestas posibles acerca de qué es antipoesía»; pero aquí se centrará en versos endecasílabos cargados de ironía y de parodia: «A los amantes de las bellas artes / Hago llegar mis mejores deseos, / Voy a cambiar de nombre a algunas cosas. / Mi posición es ésta: / El poeta no cumple su palabra / Si no cambia los nombres de las cosas». El 30 de marzo pronuncia el discurso de recepción de Pablo Neruda como miembro académico de la Universidad de Chile, y en sus primeras palabras dice: «Hay dos maneras de refutar a Neruda: / una es no leyéndolo, la otra es leyéndolo / de mala fe. Yo he practicado ambas, / pero ninguna me dio resultado».
Realiza recitales en Moscú y Leningrado. Publica el poema-cartel Manifiesto (Santiago, Nascimento).
Traducción al ruso de una antología de sus poemas a cargo de Margarita Aliguer. En Cuba participa como jurado en el Concurso Literario Casa de las Américas y también realiza recitales y talleres. Visita México.
Profesor visitante en la Universidad de Louisiana (Estados Unidos). Realiza lecturas poéticas en universidades estadounidenses y peruanas.
Publica Canciones rusas (Santiago, Nascimento), obra dedicada a Margarita Aliguer, su traductora al ruso: «Lo queramos o no / Sólo tenemos tres alternativas: / El ayer, el presente y el mañana». La Municipalidad de Chillán, lugar donde transcurrió su infancia, lo declara Hijo Ilustre. Aparece la antología bilingüe Poems and Antipoems (New York, New Directions), editada por Miller Williams. Publica algunos «artefactos» en la revista Imagen. Su hermana Violeta Parra se suicida; a ella le dedicará la composición «Defensa de Violeta Parra»: «Esto es lo que quería decirte / Continúa tejiendo tus alambres / Tus ponchos araucanos / Tus cantaritos de Quinchamalí / Continúa puliendo noche y día / Tus toromiros de madera sagrada / Sin aflicción / sin lágrimas inútiles».
Publicación de Obra Gruesa (Santiago, Nascimento), antología que reúne casi la totalidad de su obra y a la que se incorporan algunos inéditos. Recibe el Premio Nacional de Literatura, ante este reconocimiento el autor manifestará: «Yo llego a este premio a pulso, sin compromisos con instituciones, corporaciones, partidos políticos. Nada. Prácticamente contra todo. Es un premio a contrapelo. De modo que el peligro que corro es de exagerar la nota. Me parece que el peligro verdadero sería creer que lo que he hecho está realmente bien, e insistir en esa línea y subrayar demasiado algunas direcciones. Ese es el peligro que yo veo, por cierto estoy alerta para tomar las medidas de rigor».
Estreno del montaje Todas las colorinas tienen pecas o sólo para mayores de 100 años, basado en textos de Obra Gruesa y dirigido por Eugenio Dittborn. Los ensayistas chilenos Hugo Montes y Mario Rodríguez publican Nicanor Parra y la poesía de lo cotidiano, uno de los primeros estudios extensos sobre la obra de Parra. Es invitado por la Biblioteca del Congreso a participar en el Festival Internacional de Poesía y visita, junto a otros intelectuales, la Casa Blanca. Esta visita y el saludo a la señora Nixon tendrán inmediatas consecuencias, la ruptura de su relación con Cuba y el rechazo manifiesto de parte de la izquierda chilena.
Nuevamente viaja a Estados Unidos. Ofrece talleres y recitales en la Universidad de Columbia (Nueva York). En esta ciudad se publica una versión artesanal de Los Profesores (Antiediciones Villa Miseria). Al regresar a Santiago, confecciona sus primeros poemas-objetos.