A partir de los años cincuenta, y bajo el influjo de las vanguardias, algunos poetas hispanoamericanos buscarán de forma explícita la comunicación con el lector, aludiéndolo, en muchos casos, con humor o ironía. Con este propósito se gestarán formas alternativas que, como en Nicanor Parra, desacralizan la figura del poeta. El descreimiento que se apodera del yo engendra una nueva retórica, un lenguaje comunicativo, pero al mismo tiempo problematizador y reflexivo, como en la selección que aquí se recoge.