Santa María. Personajes
Sí, exactamente, al lado del quiosco de diarios. Ella y el chivo; a la izquierda tenían la escalera y a la derecha los diarios y las revistas. El dueño del quiosco dejó de extrañarse y la trataba con respeto, ese amor por las generalidades, esa necesidad de dignificarse como clase, por encima de las inevitables envidias y fricciones de la libre competencia, que se nota en las conversaciones de puerta a puerta de los tenderos.
Para una tumba sin nombre, Obras completas, Madrid, Aguilar, 1970, p. 1007.