Santa María. Espacios
Díaz Grey estaba tomando una cerveza, solo, en la mesa junto a la ventana del bar del Plaza […]. Ellos, los cuatro chicos y la muchachita, bebían refrescos y copas de caña o coñac, cerca del mostrador, en una de las mesas de mimbre que sacarían a la vereda cuando el sol bajara. Se movían poco y con cautela, refrenando la vehemencia sin lograr suprimirla, desafiando cada uno, alternativamente, las miradas de los demás, con un rostro rubio, tostado, envejecido.
Juntacadáveres, Obras completas, Madrid, Aguilar, 1970, p. 961.