Santa María. Espacios
Encendían las luces de la plaza cuando llegamos a Santa María; entre los árboles, las verjas de los canteros y el pedestal de la estatua contemplé la fachada del hotel en la esquina, la iglesia y el cartel para automovilistas en el nacimiento del camino que llevaba a la colonia; me volví para mirar la superficie quieta del río y empezamos a descender una calle arbolada que llevaba al muelle. El declive era suave, una luz rojiza se mecía en la mitad de las aguas.
La vida breve, Obras completas, Madrid, Aguilar, 1970, p. 682.