Juan Carlos Onetti agudiza su retiro. Apenas sale de casa y pasa cada vez más tiempo en la cama leyendo y escribiendo. Su prestigio se consolida: se multiplican los homenajes y los premios, tanto en España como en Uruguay y el resto del mundo. Decide no regresar a su tierra natal, a la que recuerda con nostalgia pero sin dramatismo, y muere en Madrid a los 85 años.
Viaja a Cuba para formar parte del jurado del Premio Casa de las Américas. Se edita en la editorial Lumen de Barcelona la recopilación de cuentos Tan triste como ella y otros cuentos, que incluye el relato inédito «El perro tendrá su día».
Onetti con Jorge Luis Borges, Barcelona 1978
La revista Cuadernos Hispanoamericanos incluye en su número de septiembre su cuento «Presencia». Recibe un homenaje en la Universidad de París-La Sorbonne. Comienza a colaborar en la agencia de noticias EFE.
Preside el Primer Congreso Internacional de Escritores de Lengua Española en Las Palmas de Gran Canaria. «Allí —recuerda Omar Prego—, Onetti [...] se negó obstinadamente a participar en ninguno de los actos previstos, y se encerró en la pieza del hotel a leer interminablemente, para desesperación de sus amigos españoles Félix Grande y Luis Rosales [...]. Hasta que alguien resolvió que lo mejor era tomarse las cosas con calma y humor, y decidió bautizarlo "Presidente en el exilio"». Aparece Dejemos hablar al viento en la editorial Bruguera, de Barcelona. La novela recibe en España el Premio de la Crítica.
El Rey de España entrega a Onetti el Premio Cervantes en 1981
Es propuesto para el Premio Nobel de Literatura por el Pen Club latinoamericano. Participa en un congreso internacional dedicado a su obra en Xalapa, México. Es galardonado con el Premio Cervantes de Literatura, que recibirá en abril del año siguiente de manos del Rey de España.
Asiste en Veracruz (México) a un homenaje a su obra que organiza la Universidad de dicha ciudad.
Aparecen en la Revista de Bellas Artes de México sus relatos «El mercado» y «El cerdito».
Inicia su colaboración con los medios uruguayos enviando artículos al semanario Jaque. Se publica el relato «Luna llena» en la revista Nueva Estafeta de Madrid.
Tras el fin de la dictadura, se celebran elecciones en Uruguay y resulta elegido Julio María Sanguinetti, quien invita a Juan Carlos Onetti a asistir a su toma de posesión.
Recibe en Madrid, de manos de Julio María Sanguinetti, el Premio Nacional de Literatura. Comienza a colaborar con la revista uruguaya Brecha, en muchos sentidos, sucesora de Marcha.
En Cuadernos de Marcha ve la luz el relato «El árbol». Se publica la recopilación de relatos Presencia y otros cuentos en el sello madrileño Almaburu y en la editorial Marcha de Montevideo Cuentos secretos. «Periquito el aguador» y Otras máscaras.
La editorial Mondadori publica en Barcelona Cuando entonces.
Onetti con Mario Benedetti, Madrid 1989
El director argentino Pedro Stocky lleva al cine La cara de la desgracia.
Recibe el Premio de la Unión Latina de Literatura.
Le es otorgado el Gran Premio Rodó a la labor intelectual por la Intendencia Municipal de Montevideo. Se exhibe en Montevideo el documental Onetti. Retrato de un escritor, vídeo del realizador Juan José Mugni.
La Universidad de Stanford (California), por iniciativa de Jorge Ruffinelli, digitaliza el registro total de las obras de Onetti.
Aparece su novela Cuando ya no importe en la editorial Alfaguara.
Se celebran en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República las Primeras Jornadas de Literatura Rioplatenses de Literatura, en homenaje al escritor, entre el 27 y el 29 de abril. La editorial Alfaguara publica una nueva edición de sus Cuentos completos, entre los que se cuentan dos relatos inéditos: «Ella» y «La araucaria». Muere el 30 de mayo en Madrid.
Aparece póstumamente un nuevo título de Juan Carlos Onetti, Confesiones de un lector, en la Editorial Alfaguara.