Nacido en una familia de clase media, su infancia es siempre recordada por el propio Onetti como una época feliz. Ya desde niño se convierte en un lector voraz y se perfila su carácter solitario. Deja muy pronto la escuela y desempeña diversos oficios hasta que en 1939 comienza a trabajar como secretario de redacción de la revista Marcha, a partir de entonces su carrera laboral estará vinculada fundamentalmente al periodismo. Mientras, va publicando sus primeros cuentos y novelas y acumula a los treinta años dos divorcios. Su traslado a Buenos Aires inaugura una nueva etapa vital.
Nace en Montevideo el 1 de julio, Juan Carlos Onetti, tercer hijo de Carlos Onetti, funcionario de aduanas, y de Honoria Borges, descendiente de una familia aristocrática de Rio Grande do Sul, en Brasil. «Nuestros padres —ivoca Raquel, la hermana de Onetti— eran una pareja excepcional. Fueron como dos novios hasta el final de sus días. A tal punto que después de la muerte de nuestro padre, mi madre dijo: "Ya nada me interesa", y se dejó morir. No comía, se negó a todo. Yo pienso que esa armonía, que ese amor, fue algo muy positivo para nosotros».
Traslado familiar desde el centro de Montevideo a Villa Colón, en los suburbios de la ciudad. A esa edad ya es un apasionado lector, lo que no impide que ese mismo año abandone los estudios.
![[Fotografía] Onetti en Colón a finales de los años 20.](../../../../img/onetti/onetti_colon_331.jpg)
Onetti en Colón a finales de los años 20
Con catorce años envía sus primeros cuentos y poemas a la revista El Mundo Uruguayo, pero no son publicados.
Publica, junto a sus amigos Luis Antonio Urta y Juan Andrés Carril Urta, La Tijera de Colón, revista de información local de la que aparecieron siete números entre marzo de 1928 y febrero de 1929.
Intenta viajar a la Unión Soviética para conocer de primera mano la experiencia socialista de ese país.
Se casa con su prima María Amalia Onetti en Buenos Aires, ciudad a la que, tras una breve estancia en Montevideo, se trasladan en marzo de ese mismo año. En la capital argentina, como ya ocurriera en Montevideo, desempeña oficios diversos y, gracias a la mediación de su amigo escritor y periodista Conrado Nalé Roxlo, comienza a colaborar como crítico de cine en el diario Crítica.
Nace el 16 de junio su hijo Jorge.
Escribe una primera versión de El pozo, que extraviará posteriormente, en una tarde de encierro forzado en casa: «Cuando en el año 30, el 6 de septiembre, el general Uriburu dio el golpe de estado contra Irigoyen [...], una de las primeras medidas [...] de los milicos para salvar la patria fue prohibir la venta de tabaco los sábados y los domingos. Así que todos los viciosos como yo tenían que hacer acopio el viernes comprando dos o tres cajetillas. A mí me ocurrió que un viernes me olvidé. Tuve un sábado y un domingo horribles, loco de ganas de fumar, me era imposible y en un ataque de malhumor me volqué a escribir El pozo. Lo escribí en una sola tarde. Traigo esto a colación porque yo creo que influye en el evidente malhumor o mala leche del personaje».
![[Fotografía] Foto para su credencial](../../../../img/onetti/onetti_credenciales_485.jpg)
Foto para su credencial
Publica su primer cuento, «Avenida de Mayo-Diagonal-Avenida de Mayo» en el periódico bonaerense La Prensa, al haber sido elegido entre los diez finalistas en un concurso celebrado unos meses antes por ese mismo diario. Se separa de María Amalia Onetti.
Regresa a Montevideo y contrae matrimonio con María Julia Onetti, hermana de María Amalia, su primera mujer. En esa época redacta el manuscrito de Tiempo de abrazar, novela que sólo parcialmente verá la luz en 1974. Continúa con sus trabajos esporádicos en diversos oficios. Publica en el diario Crítica, de Buenos Aires, un fragmento de Tiempo de abrazar bajo el título de «La total liberación». Conoce a Roberto Arlt.
Publica en el suplemento cultural de La Nación, de Buenos Aires y dirigido por Eduardo Mallea, el cuento «El obstáculo».
La Nación vuelve a acoger en sus páginas uno de sus cuentos: «El posible Balde». Trata de viajar, sin éxito, a España para participar en la Guerra Civil como voluntario del ejército republicano. Escribe el relato «Los niños en el bosque», que finalmente decidirá no publicar.
Aparece la primera nota firmada por él en la prensa uruguaya, en concreto en el diario El País: una defensa de la obra teatral La fuga en el espejo de su amigo el escritor Paco Espínola.
Comienza a trabajar, debido al ofrecimiento de Carlos Quijano, como secretario de redacción del recién creado diario Marcha. Además, firmará con el seudónimo de Periquito el Aguador una columna cultural titulada «La piedra en el charco» en esa publicación. Se separa de su segunda mujer. Aparece su primera nouvelle, El pozo, en Ediciones Signo, con una tirada de quinientos ejemplares.
Carta manuscrita de Onetti (anverso). [T]
Carta manuscrita de Onetti (reverso). [T]
El 29 de noviembre comienza la redacción de una nueva columna en Marcha firmada con el seudónimo de Groucho Marx. Con el seudónimo de H. C. Ramos presenta el cuento «Convalecencia» a un concurso organizado por Marcha. Resulta ganador pero rechaza desvelar su identidad y el cuento permanecerá inédito hasta 1974. Presenta Tiempo de abrazar a un jurado nacional que debía seleccionar la mejor novela uruguaya para un concurso internacional en Nueva York organizado por la editorial Rinehart & Farrar. El jurado seleccionó otra novela uruguaya para un galardón que finalmente recaería en El mundo es ancho y ajeno, del peruano Ciro Alegría.
Tras un desencuentro con Carlos Quijano, deja de colaborar con Marcha y pasa a trabajar para la agencia de noticias Reuters de Montevideo. En este período se produce su integración en la vida cultural y literaria montevideana, gracias sobre todo a sus visitas diarias al Café Metro. La agencia Reuters lo traslada a Buenos Aires para ocupar el puesto de secretario de redacción de la sede en la capital argentina, donde se instalaría hasta 1955. En esos años, y tras abandonar Reuters, se desempeñaría como secretario de redacción de la revista Vea y lea y posteriormente como responsable de una pequeña publicación de publicidad llamada Ímpetu. Presenta a un concurso de la Editorial Losada su novela Tierra de nadie, que queda en segundo lugar y es publicada en esa misma editorial. Aparece en La Nación «Un sueño realizado».