Para un libro no escrito
Creemos los nombres.
Derivarán los hombres.
Luego, derivarán las cosas.
Y sólo quedará el mundo de los nombres,
letra del amor de los hombres,
del olor de las rosas.Del amor y las rosas,
no ha de quedar sino los nombres.
¡Creemos los nombres!
Tomado de «Versos a, por, para.», en Poemas impersonales, 1911.