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Juan Ramón Jiménez

El libro de sueños de Juan Ramón Jiménez y su problemática aproximación al surrealismo (1 de 5)

Por Teresa Gómez Trueba *

[Fotografía] Juan Ramón.

Juan Ramón.

Quizás no haya otra figura en la historia de la literatura española contemporánea que haya sufrido tantos encasillamientos empobrecedores como la de Juan Ramón Jiménez. Algunos menos justificados que otros, pero todos igualmente reveladores de una imagen simplificadora de lo que seguramente es la obra poética más compleja y contradictoria de la poesía española del xx. Junto a otros muchos motivos, parte de esa visión simplificada y empobrecida se debe quizás a un hecho insólito pero cierto. A estas alturas todavía hay una parte considerable de la obra juanramoniana que resulta desconocida para los lectores. Son bastantes los textos y proyectos de libros —sobre todo de prosa— que permanecen inéditos. Desde hace años se viene reclamando una urgente y rigurosa labor de crítica textual que ponga orden en el complejo mundo de las ediciones juanramonianas. Afortunadamente varios especialistas en su obra trabajan desde hace tiempo en esta dirección, sacando a la luz proyectos de libros que el autor dejó sin publicar a su muerte, y que una y otra vez nos sorprenden al mostrarnos a un Juan Ramón desconocido e inédito. Si la reconstrucción y publicación de libros como Guerra en España (1985) han contribuido a romper con el mito de un Juan Ramón torremarfileño, ajeno a la problemática política y social de su país, ahora la próxima publicación de un libro como Viajes y sueños 1 nos permitirá conocer una faceta de Juan Ramón Jiménez no diré que desconocida, pero sí en claro contraste con la imagen más difundida y popular de nuestro autor: el primer representante en España de la poesía pura, exaltador hasta la saciedad de la vigilia y la inteligencia como únicos caminos posibles para acceder al tan ansiado «nombre exacto de las cosas», crítico severo de los experimentos surrealistas, o enemigo de jóvenes vanguardistas audaces como Dalí y Buñuel.

Adelanto ya que, a través de las páginas dedicadas a Sueños o Viajes y sueños (el título cambia en los papeles del poeta), así como de las notas que escribió referentes a su composición, nos encontramos con un Juan Ramón que, en franca contradicción con todas esas facetas, se nos revela sumamente intrigado, en fechas tan tempranas como 1915-1916, por el mundo del sueño como fuente de revelación poética. En muchos de los textos destinados a este libro se presenta profundamente atraído por el mundo del sueño y del subconsciente y, lo que es más significativo, dispuesto incluso a experimentar con la transcripción fiel de sus propios sueños para convertirlos en materia literaria. Hablaremos más adelante de algunos textos en los que Juan Ramón parece querer transcribir, con toda la fidelidad posible, sus propios sueños, con el fin de robarles su misterioso secreto. Como en tantos otros aspectos, en el de la valoración y utilización del sueño, Juan Ramón se nos revelará así como el poeta moderno que, arraigado y formado en el Modernismo, anuncia una nueva estética. Una vez más nos encontramos con un Juan Ramón situado con pleno derecho entre las vanguardias europeas del momento y claro precursor de la poesía del 27. Naturalmente, Juan Ramón, lúcido observador y crítico literario agudo, fue muy consciente de ello, y así se lo manifestó a Juan Guerrero en una de sus frecuentes conversaciones. Hablándole el 28 de abril de 1931 de sus proyectos editoriales, le hizo el siguiente comentario sobre el libro que ahora nos ocupa:

tengo también otro libro en prosa de Viajes y Sueños, donde están los viajes reales y los ilusorios escritos en esa forma de sueño subconsciente que luego ha creado Joyce, pero que ya verá usted en mis borradores de aquella época, hace quince años... Se trata sencillamente de una creación simultánea de cosas análogas; ya en el Diario de un poeta recién casado hay algunos trozos en esa forma [...]. Hay en esto una indudable coincidencia con Joyce, pero esto lo escribía yo en 1916, cuando él aún no había publicado su obra (pág. 233).

Contenido del libro Viajes y sueños

Antes de profundizar en el tema de la utilización juanramoniana del sueño es necesario hacer algunas precisiones sobre la composición y contenido del libro al que vengo refiriéndome.

La razón de su desconocimiento se debe a que, como tantos otros, no vio la luz en vida del poeta, y sólo muy parcialmente ha sido publicado tras su muerte 2. Entre los papeles de Juan Ramón hay varias portadas escritas para este libro que llevan la fecha de 1915-1916. Asimismo, se conservan textos destinados al libro fechados en los mismos años. Fue, por lo tanto, bastante temprana su idea de hacer un libro con el relato de sus sueños. Por otro lado, en los papeles y notas relacionados con el proyecto editorial de Destino, como se sabe uno de los últimos ideados por el poeta, fraguado en los años cuarenta y cincuenta, la alusión al volumen Viajes y sueños es constante, lo cual nos indica que no se trata de un proyecto momentáneo que el autor abandonara con el tiempo. Antes bien, es uno de los volúmenes que se mantiene en los proyectos editoriales de Juan Ramón, y efectivamente, el volumen titulado Viajes y sueños figura en casi todas las listas consultadas escritas por el autor, antes y después de su exilio, para la edición de su obra completa.

Se conservan en el Archivo Histórico Nacional de Madrid (a partir de ahora AHN) textos que reproducen con gran exactitud la composición interna de Viajes y Sueños (fueron reproducidos en Gómez Trueba, 1995a; y Blasco Pascual y Gómez Trueba, págs. 92-98). De una lectura atenta de todos ellos podemos inferir que dicho volumen debería de integrarse de algunas prosas extraídas del Diario de un poeta recién casado, de algún retrato de los publicados en Españoles de tres mundos; otros recuerdos de viajes realizados realmente por el poeta y, principalmente, de recuerdos de sueños. Según dejó Juan Ramón apuntado en una nota, al libro Sueños estarían destinados «los sueños relatados (en prosa)» (AHN, 269/2).

En principio, Juan Ramón pensó hacer un libro con los recuerdos de los sueños tenidos realmente por él mezclados con otros que serían más bien recreaciones conscientes y literarias de escenas oníricas; después pensó unir estos con aquellas prosas que evocaban todas las ciudades visitadas a lo largo de su vida, ya que estaban escritas en una misma prosa de «sueño subconsciente».

Centrándonos ya en los sueños propiamente dichos, muchos de ellos llevan por único título «Sueño». En ellos se narra —con mayor o menor grado de conciencia— lo que parece que son sueños reales. Veamos un ejemplo:

Sueño

Yo paseaba por la orilla de un mar inmenso (y pequeño al mismo tiempo, como un estanque alto chimenea con agua, pozo erecto), colmado hasta el borde, pero que no se derramaba. Era un mar de infinitos colores pequeños, menudos que, reunidos, componían, un solo verde riquísimo; y las olas gruesas, levantadas, estaban fijas como árboles frondosos de primavera; y aquí y allá, se deshacían, de pronto como espumas de árboles de otoño.

Por el cielo surjían tropeles de redondas nubes, todas amarillas, todas rosas, todas moradas, que se disipaban de pronto y dejaban, en cada intermedio, un cielo liso, brillante de un color maravilloso que no era ningún color existente, un color más o menos, que no puedo explicar, de una nueva o pasada creación.

Pasaban tranquilos, derechos, rectos, atravesando las olas fijas, barcos que eran de todas las músicas, de todas las joyas, y de todas las flores; una suma alada de errantes tesoros armoniosos y secretos que derivaban al sin fin de un ensueño imposible y bellísimo, entre sucesivas luces inimajinables, a punto siempre de cambiarse.

(SZJRJ, J-1 Viaje y sueño, pág. 22) 3

Además de sueños sin ninguna calificación, en el libro deberían ir «sueños de tipo agradable» (AHN, 280/7) y pesadillas. Algunos de los textos que se conservan en los archivos se titulan efectivamente «Sueño de tipo agradable» (AHN, 269/12). A las pesadillas dedicó en principio un libro independiente, titulado Jano (AHN, 280/5), que posteriormente decidió que formara parte de Viajes y sueños. Se conservan además otras prosas, que aunque no se titulan «Sueño» figuran también bajo la indicación Sueños o Viajes y sueños: «Luna, yo, sol» (en papel conservado en la Sala Zenobia-Juan Ramón Jiménez de la Universidad de Puerto Rico —a partir de ahora SZJRJ—, con signatura, J-1 Viaje y sueño 23), «Calma de luna» (AHN, 280/11 y 280/12), «Verano» (AHN, 269/8), «Vigilancia» (SZJRJ, hoja sin signatura. El texto está fechado el 2 de febrero de 1922), «Estío» (SZJRJ, J-1 Viaje y sueño 48d), dos textos que llevan por único título «Viajes» (SZJRJ, J-1 146(4) 9; y SZJRJ, J-1 Viaje y sueño 48j, fechado en abril de 1927), y otros tres sin título (SZJRJ, J-1 Viaje y sueño, 48b; SZJRJ, J-1 Viaje y sueño 48c; y SZJRJ, J-1 Viaje y sueño 48d). En «Luna , yo, sol», por ejemplo, Juan Ramón recuerda una pesadilla que tuvo cuando iba en un barco en una noche de «naufragio inmenso ... en que iba a cerrarse el mundo entre el agua del cielo caído y el agua ascendente del mar». En «Calma de luna» describe un extraño paisaje nocturno, en el que la luna parece como partida «en pedazos de sangre coagulada», intentando completarse inútilmente. En «Vigilancia» se narra lo que parece ser también un sueño real. Éste recuerda cómo se encontró, de pronto, en medio de una gran ciudad, que era un lugar conocido, aunque no lo había visto nunca. Entonces, sintió abrigo y paz, y que una de aquellas casas era la misma en la que él había nacido, y que la gente que tornaba en tranvía era también la misma gente de un pueblo en donde él nació. En «Estío» describe una extraña «noche pesada, baja y destellante de agosto, toda cargada de explosiones y chispazos», en la que las ventanas del mundo están todas abiertas y de ellas «salen las mujeres casi desnudas hechas casi flores y hojas y en ellas entran los rosales y las enredaderas hechas casi humanas». Como puede verse, este libro estaría formado casi en su totalidad por la descripción de extrañas y misteriosas escenas oníricas.

  • (*) Publicado con anterioridad en Hispanic Review, 71, 3 (Summer 2003), págs. 393-413. volver
  • (1) En colaboración con el profesor Javier Blasco Pascual coordino en la actualidad una amplia y ambiciosa edición de la obra poética en verso y prosa de Juan Ramón Jiménez, que saldrá en breve en la editorial Espasa-Calpe. En este proyecto colaboran un gran número de especialistas en la obra juanramoniana, encargado cada uno de ellos de la edición de un libro concreto. Sobre todo el en caso de la prosa, se ha intentado reconstruir hasta donde ha sido posible los proyectos editoriales que el autor nunca publicó en vida. Uno de los libros más interesantes que verá la luz en esta edición es precisamente el de Viajes y sueños, cuya edición está a cargo de María Jesús Domínguez-Sío. volver
  • (2) En tres ocasiones se han publicado prosas del moguereño bajo el título de Viajes y sueños. En Estética y ética estética (1967), que reúne, según indica el editor, una selección de prosa crítica juanramoniana fechada en los años 1920-1954, dentro de la sección «De mi diario poético (1936-1939)» se publicaron un conjunto de prosas con este título. El mismo editor, tres años más tarde, vuelve a publicar una selección de textos bajo el título de Viajes y sueños, pero ahora, con mucho mejor criterio, dentro de una antología de prosa lírica juanramoniana, Con el carbón del sol (1973). Crece el número de prosas publicadas, acercándose bastante a lo que fue el libro proyectado por el poeta. Más tarde A. de Villar publicó también una selección de prosas del libro inédito en su edición de Tiempo y Espacio (1986). La ya citada edición de Domínguez-Sío actualmente en prensa creo que ofrecerá una versión mucho más amplia y exacta respecto a lo que fue el proyecto juanramoniano. volver
  • (3) Se trata de un original escrito a máquina, con correcciones a mano. Sobre el texto, se lee la indicación: Viajes y sueños. Borrador. El texto está fechado a mano en 1915. En el AHN (269/13) hay otra versión más antigua del mismo texto, también bajo la indicación Viajes y sueños. volver
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