El Aconcagua. Bestia
solemne y frígida. Cabeza
blanca y ojos de piedra fija.
Anda en lentos rebaños
con otros animales semejantes
por entre rocallosos desamparos.En la noche,
roza con belfo blando
las manos frías de la luna.Tomado de El gran zoo, en Obra poética 1920-1972, La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972.