En el año 2002 se cumplió el centenario del natalicio de Nicolás Guillén, cuya poética se hunde en los orígenes africanos e hispánicos de la cultura que compartimos. Con gran maestría, Guillén supo arrancar el lamento profundo de su pueblo con la cadencia del son montuno que empieza a entonar sus cantos en la parte oriental de la isla de Cuba.
Nacido el mismo año que su patria, en la provincia de Camagüey, Guillén (1902-1989) convirtió aquel ritmo cálido y melancólico en el molde de sus versos, fusionando de este modo el son, africano en su origen, con la tradicional estructura estrófica española de arte menor. Así, renovó la poesía en nuestra lengua, tanto en su forma como en su contenido. Se puede decir que obras como Motivos de son arrastran la fuerza de lo telúrico y el hondo arraigo popular, que le asigna a la cultura hispánica su vigencia y universalidad.