Esa que ves aí, na plataforma
Dunha das estacións da liña verde
(Abrigo azul, curta melena loira),
Que atopas por azar na infinda rede;
Esa que ves aí (está de costas)
E, en canto suba ó tren, sabes que a perdes,
Esa muller que ves, chámase Eurídice,
Prisioneira das sombras, ela vive.
Se ti queres roubar a fermosura
Desta muller, obter unha mirada
(Tódalas miradas son intrusas;
Nelas apostas sempre a todo ou nada)
Has lembrar esa música das musas,
Perseguirás por túneles á estraña,
E así, neste momento, como Orfeo,
Descendarás ó Tártaro sen medo.
Lei che vedi, lí sulla piattaforma
Duna di stazioni della linea verde
- cappotto blu, corti capelli biondi
che è un caso incontri, nell’infinita rete:
quella che vedi lí – ti dà le spalle,
lo sai, sale sul treno, e l’hai già persa –
la vedi quella donna, è lei Euridice
e prigioniera delle ombre, vive.
Se vuoi, a lei
rubare la bellezza ed uno sguardo
- e ogni sguardo è clandestino e punta
tutto su tutto o niente -
devi seguire questa musica di muse
inseguirai per tunnel la straniera
e in quel momento, come Orfeo, non hai paura -
scenderai al Tartaro sottoterra.
Trad. de Laura Pugno
La que ves ahí, en la plataforma
De una estación de la línea verde
(Abrigo azul, corta melena rubia),
Que encuentras por azar en la infinita red;
Esa que ves ahí (está de espaldas)
Y, en cuanto suba al tren, sabes que la pierdes,
Esa mujer que ves, se llama Eurídice,
Prisionera de sombras, ella vive.
Si tú quieres robar la hermosura
De esta mujer, lograr una mirada
(Todas las miradas son intrusas;
En ellas apuestas siempre a todo o nada)
Recordarás la música de las musas,
Seguirás por túneles a la extraña,
Y así, en este momento, como Orfeo,
Descenderás al Tártaro sin miedo.
Trad. de Hermes Salceda