Centro Virtual Cervantes
Literatura

Escritores > Miguel Delibes > Evocaciones > Humedales (9 de 21)
Miguel Delibes

Humedales

Y, sin embargo, pese a su abundancia y a que su población está sensiblemente repartida, la caza de acuáticas, por fas o por nefas, no ha cuajado todavía entre nosotros. Naturalmente existen lugares prestigiados, de solera, como La Albufera, La Mancha, Delta del Ebro y Marismas del Guadalquivir. Pero éstos son cazaderos de postín, donde una cacería cuesta un riñón y, por tanto, frecuentados solamente por gente adinerada. Mas estos «yacimientos» privilegiados, no son obstáculo para que el pato se acomode en cualquier otro sitio. Los técnicos le dirán a usted que el pato busca aguas estancadas y someras, pero yo —con muy poca experiencia al respecto, desde luego— he matado patos en un Pisuerga endomingado —esto es, con dos metros de agua sobre el nivel normal— en pantanos, en charcas y en el río Hornija recién dragado, riachuelo de dos metros de anchura, sin maleza y animado por una corriente muy viva.

Tomado de la introducción a la edición española de Alegrías de la caza, de René Floriot, Tony Burnand, Jean Castaing, Claude Chavane, François Edmond-Blanc, Robert Flament-Hennebique, Philippe Lebreton, Jérôme Nadaud, Georges Vernes y François Vidron; traducción del francés de Miguel Delibes Setién y Miguel Delibes de Castro. Barcelona, Ediciones Destino, 1968, s. p.

Volver a la página anterior Subir al principio de la página Ir a la página siguiente
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es