Preliminares
Alfonso Reyes, uno de los intelectuales más destacados del siglo xx mexicano y reconocido ciudadano del humanismo universal, es símbolo del ímpetu creativo que en la actualidad da carácter y sentido a los vínculos culturales entre mexicanos y españoles. Al conmemorarse treinta años del reestablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países, difícilmente podría encontrarse mejor expresión del afecto por España y de nuestra confianza mutua en el desarrollo de las relaciones bilaterales, que no sea una renovada aproximación al escritor que mediante la razón y el sentimiento, la academia y el arte, el profesionalismo y la amistad, en la prosperidad y la penuria, vivió a plenitud tanto a México como a España.
La Secretaría de Relaciones Exteriores y el Servicio Exterior Mexicano sienten con orgullo la fructífera vinculación histórica de la intelectualidad mexicana «la más preparada, plural y dinámica» con su diplomacia. Al referir este feliz encuentro entre pensadores e intelectuales con representantes de un país, la figura de Alfonso Reyes surge como ejemplo cimero de una compenetración única y provechosa. Diplomático en Francia, España, Argentina y Brasil, Alfonso Reyes fue, además de uno de los colosales intelectuales y creadores de mi país, el embajador por antonomasia de la diversidad de nuestra cultura.
Su figura concentra la esencia del espíritu de diálogo constructivo entre sociedades y gobiernos; relaciones que México cultiva y que hoy adquieren mayor relevancia: enriquecer y ser enriquecido; conocer a los otros y recibir de ellos; proyectar los conocimientos y valores de México al mundo y traer los conocimientos y valores del mundo hacia México. Alfonso Reyes consideró siempre que sus oportunidades de conocer otros países, en especial España, así como su aportación constante como escritor y diplomático mexicano a la vida de esas sociedades, redituarían en su capacidad creativa y en beneficio de México. Encontró en la peculiaridad de cada relación, así como en la universalidad de los valores del humanismo, el camino para alcanzar un pensamiento libre y cosmopolita, y empeñó todo esfuerzo para que ese mismo proceso imbuyera cabalmente la creatividad mexicana. Por igual se reconocía seguro de que el México que él representaba era expresión de una incuestionable universalidad.
La sabiduría de este intelectual es fruto de muy diversas vertientes. Una de ellas, pilar de esta exposición, habla del entendimiento cultural que, más allá de cualquier circunstancia histórica, habita siempre en el eje mismo de las relaciones de México y España. Desde ese centro surge un diálogo ilimitado que ha sido guía de la amistad entre dos países y razón para el éxito de múltiples proyectos que van más allá de las Bellas Artes o la creación literaria y ensayística; fundamentan una confianza recíproca donde se afianzan y articulan las bases de todo tipo de empresa humana.
Esta exposición que por igual enorgullece a mexicanos y españoles, da la pauta para comprender que, en Alfonso Reyes, se prefigura la visión iberoamericana del potencial de entendimiento que hoy existe en ambos lados del Atlántico. Los pueblos de nuestra región, los que Reyes conoció muy bien, y en especial con su trabajo diplomático en España, Argentina y Brasil, reconocen el entramado de posibilidades que los unen, y que los distingue como voz firme del pensamiento universal. Como se aprecia en los numerosos objetos, libros, textos y obras valiosas que se exhiben, Alfonso Reyes imprimió al entendimiento transoceánico un profundo sentido iberoamericano y, desde esa plataforma, una proyección universal.
Toda vez que el Gobierno de México ha situado la promoción de la cultura como herramienta privilegiada de su política exterior, esta exposición honra la vocación de la Secretaría de Relaciones Exteriores por propiciar más y mejores puentes de encuentro con todas las naciones del mundo, en especial a través de la comprensión de nuestros respectivos valores y manifestaciones culturales. En esta ocasión la Cancillería mexicana se enorgullece de ser parte activa de una iniciativa en la que numerosas instituciones y personalidades mexicanas y españolas han participado, y agradece especialmente al Instituto Cervantes y a las autoridades culturales de España por su impulso a la realización de esta muestra que será huella imborrable y auspicio del gran futuro para nuestros vínculos.
Patricia Espinosa Cantellano
Secretaria de Relaciones Exteriores de México