EL INGENIOSO
HIDALGO DON QUI-
XOTE DE LA MANCHA,
Compuesto por Miguel de Cervantes
Saavedra.
DIRIGIDO AL DUQUE DE BEJAR,
Marqués de Gibraleón, Conde de Benalcázar, y Baña-
res, Vizconde de la Puebla de Alcócer, Señor de
las villas de Capilla, Curiel, y
Burguillos.
Año, 1605.
CON PRIVILEGIO,
EN MADRID, Por Juan de la Cuesta.
Véndese en casa de Francisco de Robles, librero del Rey Nuestro Señor.
Lectura comentada (Jaime Moll)
Notas:
(1) A grandes rasgos, ingenioso equivaldría hoy a ‘creativo, rico en inventiva e imaginación, agudo’, y C., sin desatender los usos que el adjetivo tenía en la lengua diaria y en la teoría literaria de la época, probablemente lo entendía también a la luz de la doctrina de los humores, como una manifestación del temperamento colérico y melancólico (véase I, 1, nn. 15, 31 y 32); en el Q., ingenio se empareja en especial con sutileza y «habilidad para disponer de las cosas» (1, 29, 340; II, 18, 773), «para el bien y para el mal» (1, 34, 406), y es compatible con la «locura» (II, 44, 980). °
Dirigido: ‘dedicado’; véase abajo, p. 7.
En el emblema que constituye la marca del impresor, el cuerpo (como solía llamarse a la parte gráfica) representa un halcón en la mano de un cazador y con la cabeza cubierta por un capirote (en espera de quitárselo cuando llegue el momento de acometer su presa); al fondo, un león dormido (con los ojos abiertos, según la tradición). El alma (‘Tras las tinieblas espero la luz’) procede del libro de Job, XVII, 12 (en el Q., citado en II, 68, 1180). Tanto la figura como el mote, unidos o no, venían usándose como escudo tipográfico desde el sigio XV. °
El privilegio (EL REY, abajo, pp. 5-6), extendido por el Consejo de Castilla después de someter el manuscrito a censura, fijaba las condiciones con que se concedía al autor licencia para publicar la obra durante un determinado período de tiempo. Una vez impreso el cuerpo del libro y comprobado que concordaba con el original (TESTIMONIO DE LAS ERRATAS, p. 4), el Consejo, en función del número de pliegos, señalaba también el precio de venta del libro (TASA, p. 3).
Juan de la Cuesta no era el dueño, sino el regente de la imprenta —propiedad de su suegra, María Rodríguez de Rivalde, viuda de Pedro Madrigal—, y en la aparición del Quijote no debe atribuírsele más responsabilidad que la meramente tipográfica. El editor de la obra fue Francisco de Robles, quien firmó el contrato con el autor, decidió la tirada, compró el papel, pagó el trabajo de composición e impresión, etc., etc. Hasta 1615 C. siguió publicando sus libros a costa de Robles, y colaborando editorialmente y teniendo tratos económicos y personales con él.
Notas críticas:
(I) 1.1 [Reproducimos la portada del ejemplar que nos parece conservarla en mejor estado: Biblioteca Bodleiana de Oxford, ARCH. B.e.53. Nos complace decir nuestra gratitud al Dr. Kristian Jensen y al Profesor Ian Michael.
1.7 Benalcázar A+ BR C Barcelona B
1.10 Burguillos A BR Burgillos AB B C [Las divergencias tipográficas en la portada de AB, no señaladas en Flores (1975), se registran en FL I:XV.
1.11 1605 A+ B 1608 C
1.12 Con privilegio A+ Con privilegio de Castilla, Aragón y Portugal B C [Cf. I, «El Rey», n. 4; y abajo, 6.26 Véase la nota crítica VI ubicada en Privilegio real, 34.20 Véase la nota crítica I ubicada en Diálogo de Bavieca con Rocinante.
1.14 [El pie de imprenta de BR reza así: «En Bruselas, Por Roger Velpius, Impresor de Sus Altezas, en l’Águila de Oro, cerca de Palacio, Año 1607».
Notas complementarias: