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Clásicos hispánicos > Don Quijote > Edición. Primera parte > Capítulo XXX (1 de 4)
Don Quijote de la Mancha

Capítulo XXX
Que trata del gracioso artificio y orden que se tuvo en sacar a nuestro enamorado caballero de la asperísima penitencia en que se había puesto (1 de 4)

No hubo bien acabado el cura, cuando Sancho dijo:

—Pues, mía fe1, señor licenciado, el que hizo esa fazaña fue mi amo, y no porque yo no le dije antes y le avisé que mirase lo que hacía, y que era pecado darles libertad, porque todos iban allí por grandísimos bellacos.

—Majadero —dijo a esta sazón don Quijote—, a los caballeros andantes no les toca ni atañe averiguar si los afligidos, encadenados y opresos que encuentran por los caminos van de aquella manera o están en aquella angustia por sus culpas o por sus graciasI: solo leII toca ayudarles como a menesterososIII, poniendo los ojos en sus penas, y no en sus bellaquerías2. Yo topé un rosario y sarta de gente mohína y desdichada, y hice con ellos lo que mi religión me pide3, y lo demás allá se avenga4; y a quien mal le ha parecido, salvo la santa dignidad del señor licenciado y su honrada persona, digo que sabe poco de achaque de caballería y que miente como un hideputa y mal nacido: y esto le haré conocer con mi espada, donde más largamente se contiene5.

Y esto dijo afirmándose en los estribos y calándose el morrión, porque la bacía de barbero, que a su cuenta era el yelmo de Mambrino, llevaba colgadoIV del arzón delantero, hasta adobarla del mal tratamiento que la hicieron los galeotes6.

Dorotea, que era discreta y de gran donaire, como quien ya sabía el menguado humor de don Quijote y que todos hacían burla dél7, sino Sancho Panza, no quiso ser para menos y, viéndole tan enojado, le dijo:

—Señor caballero, miémbresele a la vuestra merced el don que me tiene prometido8, y que conforme a él no puede entremeterse en otra aventura, por urgente que sea. Sosiegue vuestra merced el pecho, que si el señor licenciado supiera que por ese invicto brazo habían sido libradosV los galeotes, él se diera tres puntos en la boca, y aun se mordiera tres veces la lengua9, antes que haber dicho palabra que enVI despecho de vuestra merced redundara10.

—Eso juro yo bien —dijo el cura—, y aun me hubiera quitado un bigote11.

—Yo callaré, señora mía —dijo don Quijote—, y reprimiré la justa cólera que ya en mi pecho se había levantado12, y iré quieto y pacífico hasta tanto que os cumpla el don prometido; pero en pago deste buen deseo os suplico me digáis, si no se os hace de mal13, cuál es la vuestra cuita, y cuántas, quiénes y cuáles son las personas de quien os tengo de dar debida, satisfecha y entera venganza14.

—Eso haré yo de gana —respondió Dorotea—, si es que no os enfadanVII oír lástimas y desgracias15.

—No enfadará, señora mía —respondióVIII don Quijote.

A lo que respondió Dorotea:

—Pues así es, esténme vuestras mercedes atentos16.

No hubo ella dicho esto, cuando Cardenio y el barbero se le pusieron al lado, deseosos de ver cómo fingía su historia la discreta DoroteaIX, y lo mismo hizo Sancho, que tan engañadoX iba con ella como su amo. Y ella, después de haberse puesto bien en la silla y prevenídose con toser y hacer otros ademanes con mucho donaire, comenzó a decir desta manera:

—Primeramente, quiero que vuestras mercedes sepan, señores míos, que a mí me llaman...17

Y detúvose aquí un poco porque se le olvidó el nombre que el cura le había puesto; pero él acudió al remedio, porque entendió en lo que reparaba, y dijo:

—No es maravilla, señora mía, que la vuestra grandeza se turbe y empache contando sus desventuras18, que ellas suelen ser tales, que muchas veces quitan la memoria a los que maltratan, de tal manera que aun de sus mesmos nombres no se les acuerda, como han hecho con vuestra gran señoría, que se ha olvidado que se llama la princesa Micomicona, legítima heredera del gran reino Micomicón; y con este apuntamiento puede la vuestra grandeza reducir ahora fácilmente a su lastimada memoria todo aquello que contar quisiere19.

Notas:

  • (1) ‘a fe mía’, fórmula de juramento que refuerza el aserto que la continúa. º volver
  • (2) DQ opone el mandamiento cristiano del perdón a la norma social. º volver
  • (3) religión puede referirse tanto a la orden de caballería considerada como orden religiosa (I, 13, 136, n. 10) cuanto al cristianismo. º volver
  • (4) ‘allá se componga’, ‘no me importa’. º volver
  • (5) Fórmula de escribanos para remitir, en algún sumario, a un documento anterior más extenso (I, 10, 115, n. 25). º volver
  • (6) adobarla: ‘recomponerla, arreglarla’; nótese el laísmo (la hicieron). º volver
  • (7) menguado: ‘disparatado’; como sustantivo (‘menguado de juicio’) era sinónimo de ‘loco, tonto’ (II, 41, 958). volver
  • (8) miémbresele a la vuestra merced: ‘recuerde vuestra merced’, arcaísmo para volver al registro de los libros de caballerías, modificando el menguado humor de DQ. º volver
  • (9) ‘se cosería la boca y se mordería la lengua’, es decir, ‘se callaría’, ‘pondría punto en boca’; el tres es tanto una exageración como un recurso al número folclórico por excelencia. volver
  • (10) en despecho: ‘en menosprecio, en ofensa, en detrimento’. volver
  • (11) Se juraba o se amenazaba estirando la guía de los bigotes. º volver
  • (12) justa cólera: ‘la cólera que lleva aparejado el deseo de vengar una injusticia no hecha al sujeto’. volver
  • (13) ‘si no os causa molestia’. º volver
  • (14) satisfecha: ‘bastante, suficiente, cumplida’. volver
  • (15) Cervantes establecía la concordancia con lástimas y desgracias, y no con oír.VII volver
  • (16) La petición de atención y silencio es tópica en el relato oral. º volver
  • (17) Este comienzo recuerda el de Lazarillo de Tormes, I. volver
  • (18) se empache: ‘tenga empacho, se trabe, se sienta impedida’. º volver
  • (19) reducir a la memoria: ‘volver a traer a la memoria’ (I, 23, 251). volver

Notas críticas:

  • (I) 345.16 gracias edd. desgracias BR volver
  • (II) 345.16 le edd. les BR FL [Puede ser el frecuente uso de le como ‘les’ (cf. arriba, I, 11, 123.8) o un desplazamiento del plural al singular: ‘al caballero’. volver
  • (III) 345.17 menesterosos edd. menestorosos A volver
  • (IV) 345.27 colgado edd. [Es posible que sea errata por colgada, pues, si se trata de un juego como el que supone el tomándola de I, 21, 225. 12-13, no acaba de explicarse el adobarla siguiente. volver
  • (V) 346.7 librados edd. libertados BR volver
  • (VI) 346.9 en edd. eh A’ [Nosotros no hemos visto ningún ejemplar de A’: es FL quien recoge esa corrección en prensa, cuya realidad nos parece dudosa. volver
  • (VII) 346.19-20 enfadan edd. enfada SB FL [Pese al enfadará que sigue, cuando el sujeto consta de dos términos es normal que C. concuerde el verbo con el segundo: «la pena que me darán el ser vuestras», etc. (Weigert 1907:11-16). volver
  • (VIII) 346.21 respondió edd. dijo BR volver
  • (IX) 346.25-26 la discreta Dorotea edd. om. C volver
  • (X) 346.26 engañado BR SB FL ensañado A B C volver

Notas complementarias:

  • (1) 345.1—RM. volver
  • (2) 345.2—Para el perdón cristiano opuesto a la norma social, Percas de Ponseti [1975:I, 137-139] y Riley [1986/90:70]. ¶ Es posible, en la liberación de los galeotes y en la defensa que DQ hace de su acción, un recuerdo de la oración del Ordo commendationis animae del Ritual: «Libera, Domine, animam servi tui, sicut liberasti Moysen de Manu Pharaonis regis Aegyptiorum»; «Sicut liberasti tres pueros de camino ignis ardentis et de manu regis iniqui»; «Sicut liberasti David de manu regis Saul, et de manu Goliae»; «Sicut liberasti Petrum et Paulum de carceribus». volver
  • (3) 345.3—La doble interpretación confiere sentido jocoso o crítico a la igualación rosario y sarta que acaban de nombrarse. volver
  • (4) 345.4—RM. volver
  • (5) 345.5—La remisión a la espada para mantener la palabra, con esta fórmula, no deja de ser propia de valentón, como lo es la acción que ejecuta mientras dice esto. Cf. con el estrambote del soneto de C. al túmulo de Felipe II, en Poesías sueltas, p. 74: «Y luego, encontinente, / caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese, y no hubo nada». volver
  • (6) 345.6—RM. volver
  • (7) 346.8—CL. volver
  • (8) 346.11—BW, que remite a Covarrubias, Tesoro, s.v. «mostacho». volver
  • (9) 346.13—CT, RM. volver
  • (10) 346.16—Para el tópico de la petición de atención, cf. García Lorca, La zapatera prodigiosa, p. 161, n. 305. ¶ Las características de relato oral que tiene la historia contada por Dorotea son resaltadas por Moner [1989a:273-274]. volver
  • (11) 347.18—CT. volver
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