l conde Tomillas después que vio que *48 la infanta doña Oliva era ya apartada, como ya dicho havemos, andando 162 algunos días pensó en quál *49 manera podía hazer que casasse con su hija Aldigón el duque de La Rocha porque se cunpliesse primeramente lo quél havía pensado deste casamiento ante que el duque casasse con la infanta doña Oliva. Y movió una fábu/la 163 [f. 11r] con el rey y dixo assí:
Señor, yo sé por cierto de cómo el duque de La Rocha pensando en la desonra que le fizo doña Oliva, que quiere desanparar todo quanto ha en vuestra tierra y irse en otras *50 tierras. Y, señor, todos sabemos en cómo el duque es muy buen cavallero y de grand poder, que de vos a fuera 164 no hay mejor que él en todo vuestro señorío.165 E tenía yo por buen consejo que hablásemos con él y que en todas maneras en como quede en vuestra tierra. Y vos, señor, sabéis que yo tengo una hija que dizen Aldigón, que más hermosa que ella no se halla, si la vuestra merced fuere de fablar con el duque que casasse con esta mi hija, yo le *51 daré veinte azémilas 166 bien cargadas de oro y de plata, la meitad 167 de oro y la meitad de plata; y vos, señor, tened por bien de tomar a Flandes y a Florencia que le havíades *52 primero dado en casamiento.
Y plugo mucho al rey deste consejo que le dio el conde Tomillas porque amava mucho al duque. Y esta misma razón habló el rey con el duque en tal manera que el duque gelo otorgó. Y pusieron plazo para las bodas, las quales fueron hechas en Coloña mucho honradamente.
Y quando estas bodas se uvieron de hazer, Enrique, el fijo del duque de La Rocha y de doña Oliva, havía ya cinco años y estava con el conde Jufre de Flandes, que lo criava lo más viciosamente que él podía, y rogóle que lo llevase a aquellas bodas de su padre. Y el conde hízolo assí.
Y él, entrando por el palacio do estava el duque, su padre, con muchos cavalleros y ombres de muy grand manera atendiendo que les pusiesen las mesas porque era hora de ayantar, paróse delante su padre llorando de los ojos y di/xo: [f. 11v]
¡Por Dios padre, señor! Ménbrese 168 *53 vos de mi madre doña Oliva, que es hermana del rey, con la qual casastes mucho a vuestra honra, y no la dexéis por la *54 hija del traidor conde Tomillas, e si no haréis mal camino. 169 Y si lo hizierdes tienpo verná que vos arrepentiréis.
E el duque lo miró sañudamente y díxole:
Vete ante que te haga algún mal.
E miró el niño hazia los cavalleros que aí estavan y díxoles:
Yo os conosco, buenos ombres, que aquí venistes a estas bodas a desonra de mi madre, por lo qual vos desafío para vos lo *55 demandar caramente 170 *56 quando Dios quisiere que yo sea de tienpo 171 que pueda tomar armas.
Estonces el duque, su padre, fue muy airado fazia él y mirólo mucho en hito. 172 Y el niño no se quiso desviar 173 y el duque tiró 174 el pie rezio 175 contra él, y atan airadamente lo empuxó, que el niño fue a dar de frente en un pilar, que se le hendió grand pedaço del caxco 176 de la cabeça, que todos pensaron que era muerto.
Notas: